Un día como hoy pero hace 5 años nacía este blog con otro nombre, no sé si otro usuario y otra línea editorial, si es que este blog tiene una línea editorial, si este es un blog aún.
Un lustro sin mucho brillo fue el nombre, genial, que la dupla Rubio-Rotemberg usó para presentar en el paseo la plaza una serie de humoradas trasladadas de Radio Mitre a la Pablo Picasso para hacerse el abril de su éxito progre. Gran título, sobre el menemismo, un lustro son 5 años, con o sin brillo.
Y vendría a ser lindo tener un blog, o lo fue; lo lindo de tener un blog es hacerlo contento.
Lo lindo de tener un blog es forzar el techo, como diría Sabbatella, desde el piso.
Si es que todavía existen los estudiantes de periodismo sepan que tienen que abrirse un blog, mantenerlo, poner lo mejor de ustedes en esta herramienta maravillosa. Si son buenos y le ponen dedicación, son buena gente, no cagan a nadie y logran determinada originalidad, les va a abrir más puertas un blog que la vida misma.
Salvo que estudien periodismo en la universidad de San Andrés.
En 5 años hablé de todo lo que me interesa, ahí abajo está la nube de tags que vendría a ser una tormenta de nieve.
Este tipo es un MILITANTE RENTADO DEL KIRCHNERISMO. Se hace llamar “el emo peronista” y tiene un blog bajo ese nombre (www.elemoperonista.blogspot.com). Además escribe en el diario oficialista “Miradas al Sur”. Y su papel de parásito rentado en el Estado lo realiza ya que figura como “asesor” de Cabandié (el legislador kirchnerista en la capital). En su blog todas sus notas son insultos y golpes bajos, fotos retocadas (con opositores desnudos, en poses sexuales, escatológicas), frases de doble sentido que luego se repiten en el resto de los sitios kirchneristas como loros. Este sujeto es una víbora del lenguaje y por eso fue llevado a la televisión para “embarrar la cancha”. Como no le salió bien esta operación última contra Redrado se puso nervioso y mostró la hilacha. Que es un militante pago para insultar a los opositores del gobierno, … todo pagado con nuestros impuestos.
Sólo otro emo peronista está nominado para los Premios Estímulo de Tea en la categoría blogs y sitios de internet, y es un alegrón, por una terna de motivos.
Porque soy ex alumno de Tea y le tengo un cariño grande a la institución, maravillosos 3 años pasé ahí.
Porque estoy nominado junto a Fabián, el Conu, mi amigo, que se lo merece, más que yo.
Porque está re bueno el reconocimiento.
Hace bastante tiempo atrás, junio de 2005, empecé con este blog más o menos como hoy se lo conoce (antes había tenido un fallido intento que data de septiembre de 2004). No imaginaba entonces los alcances que tiene esta herramienta. Las alegrías, amigos, trabajos, amores, redes, que me deparó fueron tan incontables como un abstracto sustantivo sajón.
Cierto es que también uno lo labura, bastante, le pone tiempo y ganas, sin un beneficio inmediato.
Obviamente ya estoy hecho con la nominación.
Los únicos que pueden votar son los alumnos y ex alumnos de Tea, así que si conocen a alguien, o usted mismo, señor, muchacha, lo es, y quiere votarme, o votar a cualquier otro candidato, me avisa a chupetometro@hotmail.com y le reenvío el mail.
Los nominados son, en mi categoría, por orden alfabético:
Depurando el atiborrado escritorio de la computadora me encontré con una entrevista que respondí por mail para una supuesta nota en el diario Perfil sobre ‘jóvenes peronistas’. Como suponía que ante la menor seriedad me iban a colgar de mis pantaletas -más allá de que la muchacha que se contactó conmigo parecía buena onda- fue que me la tomé en broma, la entrevista, pero en serio, la entrevista, pero en joda.
Quedó esto, que nunca fue publicado, capaz que por la mismísima falta de seriedad, pero pasó un tiempo prudencial –fue el 9 de diciembre de 2008- así que la publico acá: la entrevista a Perfil que no fue.
¿Por qué te definís como peronista en el siglo XXI, qué es para vos ser peronista?
-Yo no me definí así, pero está bien, te dejo. En realidad políticamente no soy muy vanguardista. No soy un moderno. Para mi ser peronista es intentar ser feliz e intentar hacer feliz a la mayoría de los argentinos, desde la política, que es desde donde se deben hacer las cosas. Un peronista va por la vida diciendo ‘Viva Perón, Carajo’, ante cualquier cosa que le suceda. Pasa un gato negro por delante de un peronista y el compañero no se preocupa, dice “Viva Perón, Carajo”, y confía en el líder. Un antiperonista (no digamos gorila), por su parte, baja la cabeza y refunfuña odios ancestrales como las legumbres. En general los peronistas son personas agradecidas y alegres, que siempre cenan con vino y gritan consignas sencillas los días no laborales. ¿Por qué me defino como peronista? Porque el peronismo es la única fuerza que alguna vez repartió la renta en nuestro país. Eso me alcanza para ser peronista.
¿Te sentís parte de (o creés que existe) un nuevo peronismo, con jóvenes que siguen la tradición del peronismo fundador con ideas como la consolidación del Estado y la justicia social?
No soy quién para decirlo porque no soy un becado del Conicet para investigar estos menesteres, pero conozco muchos peronistas jóvenes, militantes incluso. Pero no creo que sea nada “nuevo”. El nuevo peronismo es la continuación del viejo peronismo por los mismos medios, parafraseando a Carl von Clausewitz. Como decís vos, dos de los pilares del movimiento son la justicia social y un estado presente. Eso redunda con mayor o menor suerte en la alegría del pueblo trabajador, si se logra llevar a cabo. Hay escollos. Resistencias. Por eso es difícil articular estos principios elementales, que deberían ser compartidos por todos los gobiernos sea cual fuere su color partidario. Pero a ojos vista de lo sucedido en el último siglo sólo vemos que esos derechos se edificaron en pocos procesos históricos. Inclusive dentro del peronismo se operó en contra del Estado y los beneficios sociales, como en el apátrida gobierno de Me*em.
De ser así, ¿tiene algún futuro positivo en las urnas? ¿Podría tejer alianzas con la izquierda no peronista?
Está Juan Cabandié, que es un divino y miembro de la mesa nacional del PJ y presidente de la Juventud del movimiento, en ese orden. Pero no veo que sea una fuerza independiente la juventud, como nunca lo fue, por otra parte. La izquierda no peronista a mi me sabe igual que la derecha, moción discutible si querés. Si sos de izquierda en la argentina y querés hacer algo por la gente, te conviene ser peronista porque el pueblo es peronista. La izquierda será peronista, o no será gobierno, es una máxima que acabo de inventar, pero me gustó.
En cuanto a la "militancia digital", ¿creés que se pueden lograr cosas desde la web?
Algunas cosas se lograron, sin ir más lejos muchos ciudadanos desangelados con el tratamiento de los medios de comunicación respecto al campo, las retenciones, etcétera, se volcaron en masa a abrir blogs –hay más de 100- y otros ciudadanos, más modestos, a comentar su bronca o descontento con la situación en esas misma usinas del pensamiento nacional y popular. Pero específicamente sirve para saber que no estás solo, que hay más que piensan parecido, y que son bastantes, miles, casi el 47 por ciento de la población, si la macroeconomía ayuda y ese domingo no llueve.
Y la última ¿Por qué mezclar política y humor?
Porque el humor me brota, soy un emo alegre, un oxímoron, un pensamiento triste que se baila.
Uno da vueltas
buscando el momento de dar el paso
No hay nada que no daría
por estar dentro de tu abrazo
Amar es eso
dos corazones bebiendo de un mismo vaso
Uno, Jorge Drexler
Algún tiempo atrás investigue con éxito dispar las desavenencias de Cab Titarelli & su Sacacorchos Peronista. La experiencia historiográfica pereció antes de tomar forma definitiva –y aún perdura en algún cache de google, el inconciente de internet-. Lo que intentaba ser un homenaje al vino peronista por excelencia escondía un sentido orgullo, la empresa vitivinícola que mejor supo congeniar precio con calidad en las mesas de los asalariados y los descamisados.
Hasta la prensa internacional se hacía eco de tamaño milagro de la industria del vino, con estas palabras:
El orgullo nativo encumbró a la saga de varietales Tittarelli a marca argentina como lo son Aerolíneas Argentinas, YPF o Vauquita. Ya ninguno de todos estos emblemas sonnuestros. Así como en el axioma yupanquiano -las penas son de nosotros; los viñedos, son ajenjos- ahora descubrimos que el capital apátrida no sólo se quedó con esta empresa henchida de patria sino que malaconsejado por un dudoso equipo de marketing de jóvenes imberbes renombran a Tittarelli con total impunidad, como quiso hacer Repsol con nuestros Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Veamos:
Qué impunidad. Qué desazón. Qué tristeza infinita, porque no tiene fin.
Mientras se me ocurre alguna especie de presión viral para intentar evitar que nos roben quizás la última marca que orgullosamente nos representa como argentinos y peronistas, los dejo con una imagen que trasunta melancolía y arbitrio.
Ayer mandé un pequeño rediseño y, como suele suceder(me), se me descuajeringo toda la página. Aunque tampoco se me hizo tanto lío como para lamentarme. Sin embargo los resultados fueron sorprendentes (?). Sin ir más lejos ya un bonito blog, llamado Vuelve a enamorar [el peronismo] me dedica una entrada que agradezco. El espacio es un racconto de “jóvenes” que levantan remozadas algunas viejas consignas de la patria fifty-fifty que Perón no sólo soñó sino que plasmó en los bolsillos y en la memoria de los asalariados. Eligieron la chanza de Las 20 verdades del emo peronista, que no me parece de lo mejor que hice, pero que agradezco de todas maneras. Entre otras entradas hay una de un muchacho punk que detalla las consignas del anarkoperonismo. Además de mencionar a uno de los personajes más queridos por quien esto escribe, el compañero punk Ricky Espinosa, también se despacha con unas lindas palabras:
Los sectores de la clase media acomodada, ese medio pelo, de alto NES y concentrado principalmente en centros urbanos, no pueden entender cómo uno de "ellos", o sea, una persona "bien", puede llegar a pertenecer a esa enorme patota que es el peronismo. Tu suegro o tu jefe pueden aceptar cualquier cosa, que seas liberal, que seas medio fachito, que seas socialista, hasta incluso que seas marxista, pero lo único que no se pueden explicar es que seas peronista.
¡Genial!
Hoy también se recuerda el 34º aniversario de la muerte del General, un ya león herbívoro, comulgando con lo peor del movimiento, casado en segundas nupcias con esa otra mujer, con el impresentable Brujo dándole vueltas y con la triple A entre las patas.
De cualquier manera va este recuerdo para el hombre detrás de la mayor distribución de la renta de la historia de nuestro país, en tiempos donde esas banderas vuelven a levantarse, aunque a media asta todavía.
Se puede decir que es un día completamente peronista sino fuera por esta gris nubarronada gorila que acecha. Los dejo con una foto de amor sudamericano y popular.
Sabía que iba a generar disidencias el post anterior, esa reformulación eterna de que cada sarasa tiene los denguengues que se merece. Se usa para todo, ¿no? Cada verdulero tiene la fruta que se merece. Cada departamentito tiene las mesitas de luz que se merece. Bueno, eso.
Como dice Mer, no creo que nadie merezca nada, cada quien tiene lo que le toca según las posibilidades realmente existentes. Nosotros no tenemos los futbolistas que nos merecemos, tenemos la suerte de tener muy buenos futbolistas, eso no quiere decir que el azúcar zodiacal endulza caballos del sur, dice Gelman; es decir, no mezclemos los porotos (de soja). También Juan dice ¿Y quién afirma que Panamá es Panamá y no tu pelo?, pero eso no tiene nada que ver con lo que intento decir, aunque queda lindo.
En realidad el post anterior surgió como una realidad que a mí se me hace incontrastable. No digo clase política, no digo legisladores, no digo “políticos”, no digo más que lo que digo: tenemos mejores gobernantes que los que nos merecemos. Hago en ese decir una obvia referencia al hoy, no estoy hablando de toda nuestra experiencia política del siglo XX. Digo, tan solo, que estos políticos que hoy rigen nuestros destinos son mejores que los demás grupos corporativos, por llamarlos de alguna manera, de la sociedad. Es decir, esta cúpula del Frente para la Victoria es mejor que nuestros militares, es mejor que nuestros críticos de cine, es mejor que nuestros policías, es mejor que nuestros gobernadores, es mejor que nuestros empresarios, es mejor que nuestros docentes, es mejor que nuestros cineastas, es mejor que nuestros bloguers, es mejor que nuestros periodistas, es mejor que nuestros medios. Sí, obvio, una tía mía que es re honesta es mejor enfermera que Díaz Bancalari legislador, seguro, pero no estoy haciendo ese tipo de competencias oblicuas. Digo que es más interesante escuchar a un ministro oficialista que a cualquier diputado de la oposición, que me cierra más la idea de Marcó del Pont que la de Prat Gay.
Un país donde la izquierda dice que dejen de usar a las Madres de Plaza de Mayo y las Madres les regalan sus pañuelos a la Presidente en un acto público, nacional y popular, en la Plaza de Mayo.
Es una elite dirigente de muy buen aprendizaje, de muy buena oratoria, de muy buenas ideas, de muy buenas convicciones, de muy buena formación, con gestión encima, además, con conocimiento real de la Argentina viva y con voluntad da cambio. Faltan cosas, sí, ya sé.
Si quieren hago nombres, aunque no es mi intención, pero en un Gabinete necesitás tres tipos de ministros para gobernar un país como el nuestro. 2 o tres ministros batalladores, algo mercenarios, con conocimiento del armado real del poder, que sepan hacer caja y que defiendan ciegamente cualquier cosa que le digas que tiene que decir. Necestitás 2 o tres ministros prestigiosos y de perfil bajo para otras carteras a las que quieras bajarle el copete respecto a anteriores gestiones; y necesitás en cada uno de los ministerios madre (que cada Gobierno define cuáles son) tipos honestos, probos, intachables y trabajadores. Este gobierno decidió que Jefatura, Planificación e Interior sean la caja y el poder existente; que Cultura, Economía y Cancillería sean perfil bajo y decidió que Salud, Trabajo, Educación, Ciencia y Técnica y Desarrollo Social sean los de gente proba y honesta, que trabaja.
(Justicia para mí es ministerio aún porque bajarlo provocaría más líos que claridades, pero hoy Justicia es nada más que un sello para elevar a ministerio la política de Derechos Humanos. Más la Policía, que es Aníbal Fernández. Aunque se vaya a vivir a la Ushuaia subsiberiana va a llevarse a la Policía con él; se va de vacaciones al mundo exterior y se lleva la Policía con él, está claro. Un ministro como Aníbal para hacerse cargo de estos engranajes de mierda es tan necesario como meses quieras mantenerte en el poder.)
Análisis finales No es que haya dicho todo, es que no tengo muchas ganas de berenjenear más y tengo cosas que hacer, como ir a la Plaza, por caso, pero lo que quiero resumir es que este gobierno, con las fuerzas realmente existentes, como dice Torcuato Di Tella, está haciendo un mejor Gobierno que, se sabe, cualquier otro gobierno desde hace mucho tiempo para atrás, y que, esto es lo más importante para mí, que este es un mejor gobierno que lo que los habitantes de este país quieren de verdad, los ciudadanos, digamos. La gente, en general, cree que el Estado debe tener el tamaño de un anillo de compromiso, que son todos chorros, que hay que reprimir, que tiene que haber más penas, cárceles, y patrulleros. Que tenemos que dejar de mirar para atrás, que para qué revolver mierda. Que el clientelismo es lo peor que tiene la patria. Que oponerse a un sector económico es soberbio. Que se termine el conflicto aunque ganen los que merecen perder porque estamos cansados de mirar la tele y que aparezca este tema que parece no tener fin.
A tal fin solo mirar encuestas que se hicieron recientemente en varios diarios que preguntan si cobrarían un sueldo del Estado sin trabajar y en todas las encuestas más del 50 por ciento dice que sí. Imaginemos que además hay gente que hizo doble clic con la hipocresía derecha. Digo, si cualquiera de ese más de la mitad de votantes fuese gobierno haría las cosas peor que Cristina. Es decir, tenemos un gobierno mejor que la media de Argentinos, que es casi como decir un argentino de clase media.
Mientras estén bien de guita van a votar a los Kirchner, pero en cuento tambalee la economía macro (o la sensación -hoy parece que estamos en una crisis terminal) no los van a votar más. No están con Kirchner por la poca distribución que empezaron a instrumentar, por la apuesta a una necesaria reforma impositiva, por la libre saranganaga. Están porque les fue bien económicamente. Nada más. Entonces que este gobierno de Cuadros se aproveche de eso, se aproveche de esos votos de la clase media para hacer –o para mediante el relato, imponer en la agenda discusiones sociales que serían realmente difíciles de ejecutar -aunque a los bloguers y los dirigentes de la izquierda agrónoma de los trabajadores le resulte una sencillez asombrosa aumentar las ganancias y sacar el IVA-.
Por todo eso, me parece que este Gobierno es mejor que la gente que se queja de este, y, por ende, estos gobernantes son más de lo que nos merecemos, en términos de merecimientos realmente existentes.
17.6.08
Siempre se dice que cada pueblo tiene los gobernantes que se merece; creo que nosotros tenemos mejores gobernantes que los que nos merecemos.
La democracia es imperfecta, sí, pero de todas las cosas imperfectas que conozco (…) No, creo que así no era. Gilles Deleuze Edition
Hace unos meses firmé con pulso tembloroso el decreto para pasar a retiro a los oficiales castrenses de mis aguafuertes, tal y como el mundo occidental y bloguero los había conocido.
La abulia, el sinsentido y la necesidad de dar un salto hacia la modernidad -y un llamado anónimo- me impulsaron a sumirme en un berenjenal de significantes, en una tormenta de nombres, en la búsqueda de la estrella, la bengala pérdida, ese título que me represente y funde esto que soy como porteño e internauta.
El desbarajuste hormonal que me produjo este viaje hacia mis adentros -para conocerme, para saber por fin quién soy- me arrojó sin método, contra mi vida chiquita, un sinnúmero de posibles nombres, todos buenos, pero a su vez incompletos, como una mujer de Paul, como un gobernador bonaerense, como un sueño reformista.
Así que tras mucho meditar llegué a una síntesis que creí representativa respecto a mi pequeña existencia menor: sólo otro emo peronista.
No tardaron en llegar las críticas, como siempre, en este país de mediocres. Cadenas de mails; diatribas escritas en letra de molde; campañas de generales multimediáticos; caricaturas casi cuasi mafiosas de mi persona; notas gerontofóbicas; y hasta un escrache en el palier de mi edificio.
Todos recriminaban mi socarronería, mi desobediencia civil, mi rebeldía innata, mi incapacidad de adaptarme a este mundo injusto e inequitativo. Criticaron mi supuesto autoritarismo, mi aparente necedad, mi inexistente nepotismo… ¡hasta me tildaron de hegemónico!
Recapitulé.
Me dije, en voz alta, “Eh, quizás tengan razón, quizás tenga que rever mis principios rectores y convocar a una mesa de diálogo tendiente a lograr puntos de acuerdo en vistas de un concierto nacional ante las postrimerías del bianiversario natanaeliano”.
Llamé a todos los sectores, y, mediante una encuesta, puse a competir entre ocho (8) opciones de nombres posibles a quienes representaban lo viejo -los noventas, el neoliberalismo, las relaciones carnales- con lo nuevo -la continuidad con cambio, la profundización de las políticas a largo plazo, la redistribución del ingreso, el crecimiento sostenido y responsable; un nuevo modelo de país, en resumen-. Además, claro, otras 6 opciones de título, disgregadas, atomizadas, sectarias, incapaces de poner los grandes acuerdos por sobre las pequeñas diferencias.
La encuesta sigue en pie, indoblegable; al final de la misma, que se me antoja eterna como el agua y el aire, por el voto popular y soberano de las masas anónimas, decidiré el nombre final de este blog.
Ah, el pueblo expresándose libremente.
Hasta tanto, sin embargo, podemos hacer algunos análisis de importancia.
Reflexiones semifinales En primer lugar vemos como con un 30 por ciento de los sufragios sólo otro emo peronista se alza con un destacado e inobjetable primer lugar a años luz de su inmediato predecesor, el incapaz aguafuertes castrenses con un desilusionante 18 por ciento. La legislación electoral decretada ahora mismo entrona “nombre” en primera vuelta cuando consigue un 30 por ciento del electorado más 1, o más de 10 puntos respecto al inmediato perseguidor. Hoy estaríamos definitivamente llamándonos SOEP a pesar del robo de boletas y de las urnas impugnadas por fiscales de la oposición, rentados por capitales trasnacionales. (La OEA se negó a auditar el correcto funcionamiento del acto eleccionario alegando poca importancia institucional para la región mediante un facsímil de rigor.) También vemos como un tapado barato el ajo, improvisado sobre el cierre de listas para llegar a las 8 opciones, redondea una excelente elección con el 16 por ciento de los votos, gracias a su carisma y sus sólidas convicciones republicanas. Más atrás, La sangre y la leche juntas (11%) logra meter dos constituyentes onlines, en una elección que mejoró significativamente los porcentajes esperados de acuerdo al boca de urna.Nada queda en tu casa, Nata, por su parte, alcanza su mejor performance a la fecha, logrando meter un diputado electrónico. Lejos, todos con votos, algo destacable, la paleoizquierda y el ultranacionalismo, la vanguardia iluminista y Rescatando el costado Ryan, respectivamente, juntan unos mangos para sus próximas campañas con sus sendos 9 por cientos. Quizás,Un demagogo entre gorilas hubo merecido mejor suerte que el triste 6 por ciento alcanzado, apenas 3 votos: uno de pobreza y dos de castidad.