Mostrando las entradas con la etiqueta Kirchner. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Kirchner. Mostrar todas las entradas

28.10.11

#kirchnerYongChuiBuXiu


Todo comenzó algún tiempo atrás en el tumblr de @berenjenal. Una foto. Para recordar el año a de la muerte de Néstor, una foto más, quizás, si no fuera por la honda congoja de nuestra amiga china.

Decía en el improvisado cartel, nuestra amiga asiática, Kirchner Yong Chui Bu Xiu, en nuestro alfabeto y en el chino básico.

Nació el hastag
#KirchnerYongChuiBuXiu.

Gracias a los avances científicos, la interntez, y la curiosidad de Ernesto descubrimos mediante el traductor de google que lo que nuestra china favorita decía era Kirchner Inmortal.


@roxanova fue más allá y nos contó: Yong is the Chinese word for "courage" or "brave" as an adjective; "soldier". Can also mean "permanence".

En tu cara, Mao.

Minutos después @berenjenal tuvo una revelación, el mensaje hallado en la marcha portado por la china no estaba manuscrito en cualquier papel si no en una factura C. El sol vertical dejaba entreverla.


Allí fuimos armados de filtros de photoshop y supimos que esta mujer tiene algo que ver con el Tenedor Libre Único, sito en la Avenida Luro 2332,
Mar del Plata. Teléfono: (0223) 491 9008.

Ahora dejamos en manos de nuestros amigos marplatenses buscarla, entrevistarla, hacerle una semblanza, una crónica.

La distancia que separa el chino del 2001 de la china que le dice inmortal a Kirchner es otra mirada de este proceso político, tanto más original que todo lo que se ha dicho en estos días.


Y mientras tanto, ¡el mundo se nos caga de risa!

***
Como corolario, otro que se dio una vuelta por la plaza fue *el astro*.


En tu cara, Dilma.

La decisión política, el legado de Néstor Kirchner


Néstor Kirchner era ya un hombre de Estado cuando asumió excepcionalmente la Presidencia en 2003. Todo político ambicioso quiere ser presidente y Kirchner no fue, por suerte, la excepción. En 1999 se empapelaron 20 manzanas del microcentro con la frase “Kirchner Presidente” durante una semana fugaz de un tiempo histórico en donde Eduardo Duhalde terminaría representando al Justicialismo y perdiendo con Fernando De la Rúa. Años después, Duhalde, curiosamente, presidente por Asamblea Legislativa, terminaría eligiendo a Kirchner para representar al PJ, porque nadie medía, y porque ese pingüino desconocido se la jugó. En aquel difuso 1999 le dije a un amigo que me gustaría votarlo a Kirchner, no por él, si no por Cristina, una senadora de fuerte presencia mediática, díscola, oradora descomunal y propietaria de singular belleza. No se dio en ese entonces; una pena.

El famoso 23 por ciento que Néstor Kirchner obtuvo en las presidenciales de 2003 le alcanzaron para asir el bastón de mando y sentarse en el sillón de Rivadavia. En estos últimos 50 años muchos presidentes democráticos o de facto se sentaron en el sillón; pero Néstor fue el primero que usufructuó el bastón. Por decisión política, su principal legado. En ese sillón sentaba a los ocasionales visitantes. Hay mil fotos de esas: el presidente de pie, Martín Palermo en el sillón.

¿Se acuerdan que jugaba con el bastón, divertido, hasta aferrarlo con las dos manos, agitarlo para sí, y sonreírse para la Historia? Cristina reía abajo, legisladora, radiante por la ocurrencia, y feliz porque como nadie sabía que el chabón lo iba a usar bien, al bastón. Lo conocía bien a Néstor, venía discutiendo desde la facultad con él, cuando un día, en pedalín, cayó a su casa de estudiante en La Plata y con inteligencia y humor se la levantó, se levantaron. Discutieron de sueños, de convicciones y de la Casa Rosada, esa noche, seguramente. Camporistas días de militancia, felices, todo por hacerse.

El principal legado que deja Néstor Kirchner, y continúa Cristina, es la decisión política como herramienta transformadora de la sociedad. Si a eso le sumamos su volumen de estadista, no de voluntarista improvisado, del tipo que entendió los resortes del poder político, porque lo ejerció, alcanzamos una síntesis de lo que representa el kirchnerismo.

La novedad que como proceso político trae el kirchnerismo es la discusión. Y ahí hace carnadura precisamente la adhesión juvenil masiva y renovadora. En la decisión de dotar a la sociedad del conocimiento de la política, Néstor y Cristina trasvasaron información cupular a las bases. Porque entendieron que determinadas medidas para poder llevarlas a cabo y que se institucionalicen en la sociedad (y no sólo queden en la eventual superficie de un gobierno decisionista) precisan de la comprensión y el convencimiento de los actores que las van a defender, que le van a poner el cuerpo.

No hay inconstitucionalidad de las leyes de impunidad sin repatriar la ESMA ni bajar el cuadro. No hay nulidad de las AFJP´s sin discutir el rol del Estado mediante la estatización de Aerolíneas. No hay soberanía económica sin el “No al ALCA”. No hay inclusión en la diversidad sin Matrimonio Igualitario. No habría Asignación Universal por Hijo sin haber defendido la resolución 125 hasta el final. No hay destino posible sin adherir al destino sudamericano.

Néstor Kirchner fue el primer presidente de esta etapa democrática que no reculó en sus decisiones por incidentes coyunturales; su decisión política fue una estampida a hombros de un elefante. Nos lega las realizaciones, pero también el aprendizaje para poder plasmar otras muchas más que faltan.

No habría adhesión juvenil masiva, afectiva y fundacional, si Néstor Kirchner no hubiese sido el primer rebelde, el primer joven.

23.9.11

kirchnerismo para armar



Algo de esto ya está en el prólogo del libro, así que limitémonos al sincretismo de twitter, a los 140 caracteres, que algo nos ha enseñado esa red social, la cultura del eslogan: tan necesaria en democracias de mercado. Kirchnerismo para armar es un libro que saldrá en octubre, co-compilado entre Ernesto Gallegos (geólogo), Andres Gurbanov (profesor de Historia) y quien esto escribe (que es nada, pero que le gusta hacer cosas). La suma de la fuerza dio origen, delineó, escaseó, propuso, retaceó, un libro que me gusta sintetizar con adjetivos polisémicos, en menos de 140 caracteres: epocal, coral, generacional.

La síntesis de esta experiencia se explica en la frase que elegimos (que no sé cómo se denomina) para anteceder al prólogo. “El que no patea no erra”, Sebastián Battaglia, en Yokohama, 2003. Después que Seba errara ese penal. El libro, a mi entender necesario, excluye más que lo que incluye, sí, pero hicimos un puto libro, un puto libro que no había. Y nadie lo había hecho. Así que tampoco nos vamos a clavar cuchillos que no afilamos.

Desde ese triunvirato inicial tratamos de acotar muchas variables: que no sean siempre los mismos, que hablen de diferentes cosas, que se copen, que no cobren, que sean responsables, que tengan el corazón convencido. Probablemente vuelva de todas maneras la autoflagelación, la culpa aprendida en la educación católica (o judía), la desmedida autocrítica, la arena innumerable, Borges.

Fue buscado que no escriban en el libro funcionarios, ministros, secretarios de Estado (con la excepción de Iván Heyn, que es un lujo que nos damos porque es el tipo que mejor entendió la divulgación económica científica desde el kirchnerismo). Así como también fue adrede una serie de separadores de experiencias no textuales literales del kirchnerismo existente: redes sociales, pintura, poesía, esténcil.

A título personal diré que el libro lo leí primero desde la arbitrariedad de la eficiencia de las fechas de entrega, y la segunda de corrido tal el orden que le dimos junto a Andrés y Ernesto en pares almuerzos de fugazzetas con queso en una Continental sobre Belgrano. Con el objeto físico, un largo mes después, ordenado y tenaz, diré que es un librazo.

Kirchnersimo para armar es un librazo por cosas antedichas, porque no existía (es urgente), porque es epocal, porque es generacional y porque es coral. Y como yo no escribí ahí adentro, me doy el privilegio de no escudarme en la modestia (que a veces es falsa y la más imprescindible) para subrayar que es un libro interesantísimo de leer.

Una experiencia colectiva peronista, no te trae el entendimiento desde afuera del proceso político, sino desde adentro del movimiento. Es un libro para los que incluso quieran entender el 51/12.

Es un libro de los protagonistas afectivos (e intelectuales) de estos 8 años.

Ampliaremos.



27.5.11

1983


Néstor Kirchner, 1983: "Siempre dijimos que Videla, Massera (...) iban a ser sentados en el banquillo de la Justicia" http://t.co/Mh0oTLJ

5.1.11

mordisquito reloaded, por @ciruzabalia

Bueno, mira, lo digo de una vez. Yo no lo inventé a Néstor. Te lo digo de una vez, así termino con esta pulseada de buena voluntad que estoy llevando a cabo en un afán mío de liberarte un poco de tanto macaneo. La verdad: yo no lo inventé a Néstor ni a Cristina.


Ellos nacieron como una reacción a tus malos gobiernos. Yo no lo inventé a Néstor ni a Cristina ni a su doctrina. Los trajo, en su defensa, un pueblo a quien vos y los tuyos habían enterrado en un largo camino de miseria.


Nacieron de vos, por vos y para vos. Esa es la verdad. Porque yo no lo invente a Néstor, ni a Cristina. Los trajo esta lucha salvaje de gobernar creando, los trajo la ausencia total de leyes sociales que estuvieran en consonancia con la época. Los trajo tu tremendo desprecio por las clases pobres a las que masacraste, desde el 19 y 20/12 a Puente Pueyrredon, porque pedían un mínimo respeto a su dignidad de hombres y un salario que les permitiera salvar a los suyos del hambre. Sí, del hambre y de la terrible promiscuidad de sus viviendas en las que tenían que hacinar lo mismo sus ansias que su asco.


No. Yo no lo invente a Néstor ni a Cristina. ¡Vos los creaste! Con tu intolerancia. Con tu crueldad. Con la misma crueldad aquella del candidato a presidente, ex presidente, que manejaba impunemente su Ferrari ante los ojos llenos de hambre de millones de compatriotas.


Sí, yo sé que te fastidia que te lo recuerde. Es claro, pero vamos a terminarla de una vez. Porque yo no lo invente a Néstor ni a Cristina. Los trajo la injusticia que presidía el país. Porque a fuerza de hacer un estilo de tanto desmán, termino por parecerte correcto lo más infame. Claro, a vos no te alcanzaba esa injusticia. Tendrías, como un señor que yo conocía y que iba todos los meses a cobrarlo, un puesto de periodista independiente para cubrir sus gastos, que se lo pagaban oficialmente, y un sueldo para salir en el Gran Diario Argentino. Yo me acuerdo de Papel Prensa. Y vos también. Aquella mafia siniestra que se apodero solo para aterrorizar gente y mentir a mansalva. No, si la memoria fastidia. Pero yo no lo invente a Néstor ni a Cristina. Los trajo la estulticia que manejaba el país. Mira, si vos hubieras estado en la Plaza de Mayo como yo y como tantos, en Diagonal Norte, y hubieras visto morir primero a aquellos Compañeros, luego a decenas y hubieras visto golpear a las Abuelas y las Madre por una “gloriosa” institución que nos llena de vergüenza, no hubieras formado nunca más parte de ese partido que integras por amor propio y quizás por ignorancia de tantos hechos delictuosos que son los que empezaron a preparar la llegada de Néstor y Cristina. En un país milagroso de rico, arriba y abajo del suelo, la gente muerta de hambre. Los maestros sirviendo de burla en lugar de hacer llorar porque estaban sin cobrar un año entero. ¡No! ¡Y todo vendido! ¡Y todo entregado!


Yo sé que te da rabia que te lo repitan tantas veces, pero es que entristece también pensar que no lo queres oír. El otro día en un discurso oí que decías refiriéndote a un Gobierno de 1918: “Ya por ese entonces los obreros gozaban… ¿De qué gozaban? ¡Los gozaban!, que no es lo mismo. Y sí, Mordisquito, ¡los gozaban!


La nuestra es una historia de civismo llena de desilusiones. Cualquiera fuese el color político que nos gobernó, siempre la vimos negra. Aspiramos a gozar y al final nos gozaron. ¡Todos! ¡Siempre!


Una curiosa adoración, la que vos sentís por los pajarones, hizo que el país retrocediese cien años. Porque vos tenes la mística de los pajarones y practicas su culto como una religión. Cuanto más pajarón él, más torpe y más crédulo vos. Te gusta oír hablar a la gente que no le entendes nada; la que te habla claro, te parece vulgar. Yo también entre como vos y, ¿por qué no confesarlo?, me sentía más conmovido frente a un pajarón que frente a un hombre de talento. El pajarón tiene presencia, tiene historia, larga, la que casi siempre empieza con un tatarabuelo que era pirata. Yo también me sentía dominado por los pajarones cuando era chico. Ahora, ¡no! Cuando era chico, sí. ¡Pero no ahora, Mordisquito! Sálvate de los pajarones. El fracaso, por no decir la infamia, de los pajarones fue lo que trajo como una defensa a Néstor y a Cristina. Pero no fui yo quien los inventó.


A Néstor lo trajo la injusticia y el dolor de un pueblo que se ahogaba de harina blanca y una vez tuvo que inventar un pan radical dé harina negra para no morirse de hambre. O reinventar el trueque. Tampoco te lo acordabas. ¡Ay, Mordisquito, que desmemoriado te vuelve el amor propio!


Te dejo. Con tu conciencia. ¡Néstor es tuyo! ¡Vos lo trajiste! ¡Y a Cristina también! Por tu inconducta. A mí lo único que me resta es agradecerte el bien enorme que sin querer le hiciste al país. Gracias te doy por Él y por Ella, por la patria que los esperaba para iniciar su verdadera marcha hacia el porvenir que se merece. ¡A mí ya no me la podes contar, Mordisquito! Hasta otra vez, sí. Hasta otra vez.


acá

28.11.10

el pensamiento oficial

(...) La laboriosa red kirchnerista reúne a militantes sinceros, tipos que han pasado la vida detrás de un ideal; pero también a una innegable manada de envidiosos, oportunistas, fanáticos y resentidos. Y hay intelectuales valiosos que ofrendan su libertad de pensar y elegir a dioses sin otro principio que su propia renta.

En el ejercicio autorreferencial que los sostiene frente a toda evidencia, quizás terminen por incluir entre los conjurados fantasmales del "clima destituyente" al trovador cubano Silvio Rodríguez, quien en Tonada del albedrío, canción de su último disco, Segunda Cita, canta:

Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial

Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.

Julio Blanck
jblanck@clarin.com

26.11.10

del sueño a la poesía






Un mundo de contrahechos
se esparce en la cartulina,
bordado con punta fina
como los pelos del pecho
País en que los deshechos
son amados todavía,
es la comarca sombría
donde la luz se perdona,
porque allí van las personas
del sueño a la poesía

En un sofá diminuto
posa minúscula gente
Unos sonríen al lente,
otros cuentan los minutos
Bichejos de rostro enjuto
se asoman a celosías
y carroñeras arpías
prestan garras al retablo,
mientras hace redonda el diablo
del sueño a la poesía

Un pavo real se pasea
por un desván en penumbras
y a su paso, que deslumbra,
la oscuridad se voltea
¿Qué transformó pluma en tea
de apariciones umbrías?
¿Qué pasión, qué melodía
tocó el corazón humano
para conducir la mano
del sueño a la poesía?
del sueño a la poesía

4.11.10

rocK



jóvenes


Hay un película fantástica de Nanni Moretti, Aprile, en la que el director, actor, además, interpela a la tele durante un debate presidencial que incluye a Berlusconi y a un candidato de izquierda, D´Alema, ya hice un post de eso, está acá. Véanlo.


Pero eso no importa ahora, importa una frase que dice Nanni en ese neceser argento-italiano de hablarle a la tele: “Decí algo de izquierda, no te pido de izquierda, aunque sea de civilidad”.


Trastoquemos el término ese, ahora hay que hablar de civilidad, y no de izquierda.


Jovenes militantes (hermosos) no tenemos que hablar de izquierda, porque espanta. Ah, el capitalismo hizo estragos, y la tarea es multiplicar, no cercenar.


Hay que invertir los términos, hay que hablar de civilidad.


Yo soy muy de izquierda, siempre fui peronista (¡ja!). Me sé todos los discos de Silvio de memoria, todos, hasta los nuevos. Y todavía me hace llorar. Pero el peronismo me enseñó algo muy importante en términos políticos, hay que convencer a los no convencidos, y no hablarnos entre nosotros.


Leía un libro de Hinde Pomenariec sobre Blackie, figura central de la televisión argentina, hoy olvidada, que contaba una historia de su padre. El papá le decía a los hermanos de esa chica, de nombre Paloma: “A Paloma no le griten, arguméntenle.”


Seguramente el señor Efron, padre de Blackie, era inteligente, y encontró en esa hija cualidades para desarrollar, que sólo eran desarrollables mediante la argumentación.


Ricardo Iorio en una canción dice “no es cualquier cosa tener razón”.


Tenemos razón, argumentemos.

2.11.10

¿te acuerdas de Néstor?, volvió en forma de fichas (que caen)

Me lo acuerdo ahora a Néstor charlándole a Piñera, recién electo. Era la fiesta del Bicentenario y nos habían pasado el dato de que Cristina daba un discurso. Y fuimos, estaba la hora, y nos buscamos una buena ubicación. Pero no pasaba nada, llegaron todos los presidentes de América Latina. A dos metros, estaban todos de cuerpo presente, sin media: Correa, Chávez, Evo, Lugo, Piñera, Cristina, Lula y Néstor, más mil ministros y diputados y funcionarios. Era el desfile de Fuerza Bruta, supe a la noche. No hubo discurso, sino palco de honor. No me pude quedar porque tuve que ir al canal (es re loco tener que ir al canal, quizás algún día lo metabolice) y me quedé mirando un montón de presidentes esperando el desfile pop, conversando. Porque los presidentes cuando no los ves hacen otras cosas. Me lo acuerdo ahora a Néstor charlándole a Piñera, recién electo. Al otro día Macri inauguró el Colón.

1.11.10

cristchnerismo


Hay algo en la construcción del Kirchner de Freddy Villarreal que es exacto. Volvía a mirar las imágenes del fake de De la Rúa asistiendo a la Casa Rosada mientras Néstor asumía. Freddy conoció un Kirchner genuinísimo. Aún experimentado, era virgen. Era un Néstor Kirchner que se comía la cancha pero era nuevo y también estaba aprendiendo cosas, como, por ejemplo, tratar con la mass media. Y un día en el medio del conflicto del campo el grupo clarín endurece posiciones y Marcelo Tinelli reedita Gran Cuñado y hay testimoniales y todo eso. 2009. Pero Freddy compone un Kirchner genuino, genuinísimo. Algunos, me incluyo, le atribuimos a ese Néstor la mirada compasiva de Marcelo Hugo. Pero bien podría ser la imposibilidad del artista, en este caso, Freddy, que es un artista, ¿alguien lo duda?, de concebir un personaje que no existe, y le sale la verdad por un tema de verosimilitud, de credibilidad.

Porque a Néstor le hicieron una jodida, le inventaron un personaje no público posible. De repente había un Kirchner relatado mucho más violento, irascible, malvado, truhán, enfático, en fin, incomprobable. El Kirchner visible del día a día ayudaba a esa construcción, porque no había un relato de la vida privada. Los Kirchner nunca contaron su vida privada, lo humano, el recurso de la derecha. Es decir, son políticos de raza, es decir, son vanguardia de izquierda.

La lógica en los medios es binaria. Soy Medio y ya no me sirve Kirchner, no da mostrarlo dual, con sus cosas buenas y malas, complejo, humano, contradictorio, no da, da mostrarlo como malo.

Kirchner: Como El Malo.

Pero en la gente no entraba ese Kirchner imposible, porque no era cierto. Eso se demostró en la Plaza estos días, eso se demostró en los editorialistas auténticos, asombrados por el suceso, se demostró en la imposibilidad del relato del muerto bien muerto.

Todos, inclusive sus enemigos, velamos al Kirchner verdadero.

Al que Freddy conoció, imitó y logró plasmar. Jodón e ideológico, en todos sus actos públicos.

¿Kirchner decidió no participar, perder el distrito, ir a menos, doblar la apuesta y morirse?

¿Y si el tipo sabía todo y por eso decidió perder?

Cuándo uno piensa al kirchnerismo como un mejor, hasta su propia muerte toma ribetes de discusión profunda de hacedores intelectuales.

Kirchner siempre era mejor. Los cínicos que por supuesta preservación de su credibilidad marcaban más peros que reconocimientos hoy son lacra, despreciable ejercicio de preservación de especie, animales, en fin personas que mienten para subsistir y que están tan corridos en sus posiciones que cualquier reivindicación les sería baladí.

(Lanata hablando de sí mismo el día de la muerte de Kirchner es el verdadero #findelperiodismo. Si Lanata habla de miedo a la muerte de sí frente a la muerte de Kirchner todo nunca debió haber sido de esa manera.)

Cristina va a ser la mejor presidenta de la historia de la República Argentina.

Quedará en los libros de historia. Las estigmatizaciones más despreciables irán hacia ella con una banalización de la elegancia argumental obscena.

Nada de todo eso podrá aplacar el sentimiento genuino de amor que Cristina hizo y hará de sí.

28.10.10

homenaje



Una mujer y un hombre llevados por la vida,
una mujer y un hombre cara a cara
habitan en la noche, desbordan por sus manos,
se oyen subir libres en la sombra,
sus cabezas descansan en una bella infancia
que ellos crearon juntos, plena de sol, de luz,
una mujer y un hombre atados por sus labios
llenan la noche lenta con toda su memoria,
una mujer y un hombre más bellos en el otro
ocupan su lugar en la tierra.
Juan Gelman

historia



@berlich, un grande.

(ver más viñetas: poly)