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19.10.11

Julián Licastro: “La persona más idónea para hacer una realización justicialista es la Presidenta”

El ex Secretario Político del último gobierno de Juan Domingo Perón habló con estudiantes de periodismo con motivo del 66 aniversario del 17 de octubre. En la charla, además opinó sobre los dichos de Tabaré Vázquez –“es desopilante lo que dijo”- y determinó que “Obama fue un negro que hizo la política de los blancos, igual que Ménem”.

“La persona más idónea para hacer una realización justicialista es la Presidenta”, determinó el ex Secretario Político de Juan Domingo Perón, Julián Licastro, en una conferencia de prensa con estudiantes de la escuela de periodismo TEA, en el Paseo la Plaza. “Yo la apoyo desde el peronismo y no desde el cristinismo, porque eso y el kirchnerismo son etapas volubles que no están en la historia, el peronismo sí”, agregó.

Respecto a los dichos de Tabaré Vázquez, el Miembro honorario del Centro de Estudios Estratégicos del Ejército analizó: “Es totalmente desopilante. Me he roto la cabeza como especialista en estrategia para descubrir cuál fue la finalidad de decir eso y no lo he podido hacer”. Y remarcó que “Obama fue un negro que hizo la política de los blancos, igual que Ménem”.

Licastro, además, recordó que “Néstor Kirchner formó parte de la juventud que criticó al último Perón. Montoneros le mató un hijo, a Rucci, que era el único peronista en esa época que tenía la autoridad para decir cualquier cosa y Perón se lo aceptaba”. Respecto a Hugo Moyano, expresó: “Si el dirigente sindical tiene que cuidar el interés social de sus afiliados, él lo hace espectacularmente bien; si después quiere ingresar al campo político, yo lo juzgo con que nadie, representando a ningún sector social en una democracia, puede prevalecer el sector sobre el conjunto, por eso la política debe conducir a la reivindicación social”. Y agregó: “Posiblemente quite algunos votos en la clase media y está bien llamarle la atención en público, porque si mañana hay un problema electoral cualitativo y de gobierno, los camioneros son el único gremio que puede paralizar a la Argentina”.

Por último, también habló del controvertido ciclo de la TV Pública: “678 sirvió en un momento dado cuando toda la prensa estaba en contra, pero que comete una cosa muy jorobada que es la propaganda en sustitución del periodismo”.

23.9.11

kirchnerismo para armar



Algo de esto ya está en el prólogo del libro, así que limitémonos al sincretismo de twitter, a los 140 caracteres, que algo nos ha enseñado esa red social, la cultura del eslogan: tan necesaria en democracias de mercado. Kirchnerismo para armar es un libro que saldrá en octubre, co-compilado entre Ernesto Gallegos (geólogo), Andres Gurbanov (profesor de Historia) y quien esto escribe (que es nada, pero que le gusta hacer cosas). La suma de la fuerza dio origen, delineó, escaseó, propuso, retaceó, un libro que me gusta sintetizar con adjetivos polisémicos, en menos de 140 caracteres: epocal, coral, generacional.

La síntesis de esta experiencia se explica en la frase que elegimos (que no sé cómo se denomina) para anteceder al prólogo. “El que no patea no erra”, Sebastián Battaglia, en Yokohama, 2003. Después que Seba errara ese penal. El libro, a mi entender necesario, excluye más que lo que incluye, sí, pero hicimos un puto libro, un puto libro que no había. Y nadie lo había hecho. Así que tampoco nos vamos a clavar cuchillos que no afilamos.

Desde ese triunvirato inicial tratamos de acotar muchas variables: que no sean siempre los mismos, que hablen de diferentes cosas, que se copen, que no cobren, que sean responsables, que tengan el corazón convencido. Probablemente vuelva de todas maneras la autoflagelación, la culpa aprendida en la educación católica (o judía), la desmedida autocrítica, la arena innumerable, Borges.

Fue buscado que no escriban en el libro funcionarios, ministros, secretarios de Estado (con la excepción de Iván Heyn, que es un lujo que nos damos porque es el tipo que mejor entendió la divulgación económica científica desde el kirchnerismo). Así como también fue adrede una serie de separadores de experiencias no textuales literales del kirchnerismo existente: redes sociales, pintura, poesía, esténcil.

A título personal diré que el libro lo leí primero desde la arbitrariedad de la eficiencia de las fechas de entrega, y la segunda de corrido tal el orden que le dimos junto a Andrés y Ernesto en pares almuerzos de fugazzetas con queso en una Continental sobre Belgrano. Con el objeto físico, un largo mes después, ordenado y tenaz, diré que es un librazo.

Kirchnersimo para armar es un librazo por cosas antedichas, porque no existía (es urgente), porque es epocal, porque es generacional y porque es coral. Y como yo no escribí ahí adentro, me doy el privilegio de no escudarme en la modestia (que a veces es falsa y la más imprescindible) para subrayar que es un libro interesantísimo de leer.

Una experiencia colectiva peronista, no te trae el entendimiento desde afuera del proceso político, sino desde adentro del movimiento. Es un libro para los que incluso quieran entender el 51/12.

Es un libro de los protagonistas afectivos (e intelectuales) de estos 8 años.

Ampliaremos.



15.7.11

trimestre vacuo

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Estoy un poco podrido de todos a esta altura, ya. Del amplio espectro que va de los ultras a los antis. Los antis me jodieron siempre; los ultras, ahora. Será porque vemos un horizonte de triunfo que te incita a salir de la trinchera y pensar como mayoría y, por eso, para las mayorías. Es decir gobernar también para los que no estuvieron en las trincheras pero ahora acompañan. Eso mismo que desprendió la discusión de periodismo militante ayer, que ahora tampoco es la misma. Que se lleva puestos los interlocutores de la Casa Rosada que ayer debían ser de una manera y hoy de otra. En el aire, cambiar, moderarse. Porque los tiempos cambian. Y porque estábamos en la trinchera, metáfora bélica, para pelear por un pueblo, que hoy te da mayorías democráticas, entonces el trabajo está cumplido. Es decir la batalla se dio y se ganó en la opinión pública. Se salió de la melancolía. Lo que durante la 125 fue defensa, y en la Ley de Medios fue épica y política, ahora el suave bajamar. Ya todos saben qué es Clarín, y el que no lo sabe no lo quiere saber por más que se insista. Es como si se funcionara en piloto automático. Si me empieza a molestar a mí, no quiero pensar cómo le debe joder a un tipo que no le interesa el tema o que le interesó durante un tiempo. Todos los temas están ya en la justicia y fueron dados en la opinión pública hasta generar el tope de conciencia ciudadana posible. Esperar a octubre, y generar otras místicas, mejores, distintas. Un trimestre de polémicas vacuas, de Hermanas Pombo.

1.11.10

cristchnerismo


Hay algo en la construcción del Kirchner de Freddy Villarreal que es exacto. Volvía a mirar las imágenes del fake de De la Rúa asistiendo a la Casa Rosada mientras Néstor asumía. Freddy conoció un Kirchner genuinísimo. Aún experimentado, era virgen. Era un Néstor Kirchner que se comía la cancha pero era nuevo y también estaba aprendiendo cosas, como, por ejemplo, tratar con la mass media. Y un día en el medio del conflicto del campo el grupo clarín endurece posiciones y Marcelo Tinelli reedita Gran Cuñado y hay testimoniales y todo eso. 2009. Pero Freddy compone un Kirchner genuino, genuinísimo. Algunos, me incluyo, le atribuimos a ese Néstor la mirada compasiva de Marcelo Hugo. Pero bien podría ser la imposibilidad del artista, en este caso, Freddy, que es un artista, ¿alguien lo duda?, de concebir un personaje que no existe, y le sale la verdad por un tema de verosimilitud, de credibilidad.

Porque a Néstor le hicieron una jodida, le inventaron un personaje no público posible. De repente había un Kirchner relatado mucho más violento, irascible, malvado, truhán, enfático, en fin, incomprobable. El Kirchner visible del día a día ayudaba a esa construcción, porque no había un relato de la vida privada. Los Kirchner nunca contaron su vida privada, lo humano, el recurso de la derecha. Es decir, son políticos de raza, es decir, son vanguardia de izquierda.

La lógica en los medios es binaria. Soy Medio y ya no me sirve Kirchner, no da mostrarlo dual, con sus cosas buenas y malas, complejo, humano, contradictorio, no da, da mostrarlo como malo.

Kirchner: Como El Malo.

Pero en la gente no entraba ese Kirchner imposible, porque no era cierto. Eso se demostró en la Plaza estos días, eso se demostró en los editorialistas auténticos, asombrados por el suceso, se demostró en la imposibilidad del relato del muerto bien muerto.

Todos, inclusive sus enemigos, velamos al Kirchner verdadero.

Al que Freddy conoció, imitó y logró plasmar. Jodón e ideológico, en todos sus actos públicos.

¿Kirchner decidió no participar, perder el distrito, ir a menos, doblar la apuesta y morirse?

¿Y si el tipo sabía todo y por eso decidió perder?

Cuándo uno piensa al kirchnerismo como un mejor, hasta su propia muerte toma ribetes de discusión profunda de hacedores intelectuales.

Kirchner siempre era mejor. Los cínicos que por supuesta preservación de su credibilidad marcaban más peros que reconocimientos hoy son lacra, despreciable ejercicio de preservación de especie, animales, en fin personas que mienten para subsistir y que están tan corridos en sus posiciones que cualquier reivindicación les sería baladí.

(Lanata hablando de sí mismo el día de la muerte de Kirchner es el verdadero #findelperiodismo. Si Lanata habla de miedo a la muerte de sí frente a la muerte de Kirchner todo nunca debió haber sido de esa manera.)

Cristina va a ser la mejor presidenta de la historia de la República Argentina.

Quedará en los libros de historia. Las estigmatizaciones más despreciables irán hacia ella con una banalización de la elegancia argumental obscena.

Nada de todo eso podrá aplacar el sentimiento genuino de amor que Cristina hizo y hará de sí.

12.10.10

el problema

El problema no es
si te buscas o no más problemas.
El problema no es
ser capaz de volver a empezar.
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando.
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema, señor,
es la coparticipación.

El problema no es

de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es
de los niños que ostentan papás.
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillo
suma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor.
El problema, señor,
es la coparticipación.

El problema no es

despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer.
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos.
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema, señor,
es la coparticipación.

17.9.10

tiene la palabra



Hola, qué tal, seguramente me conocen por mi peinado loco y mis trajes sastre al cuerpo, mi nombre es Miguel Ángel Pichetto, soy rionegrino. Alguna vez quise ser gobernador de mi provincia y no se pudo. Actualmente soy el presidente del bloque de senadores del partido justicialista, joya, nunca disidente, del congreso. De eso quería hablarles, casualmente. Resisto un currículum vitae, de hecho, mi fortaleza es mi vida. Ya lo saben, soy peronista. Quiero decir, soy un hombre de partido. De chico me di cuenta que si quería cambiar la historia de este país me tenía que hacer peronista. Porque el peronismo es la única fuerza política que cambia la realidad. Lo demás es cosmética. Ahora es cuando me dicen petulante, engreído o soberbio. Qué me quedaba si no. ¿Intentos desesperados por aggiornar supuestas corrientes de pensamiento extranjeras o supuestos partidos populares del siglo pasado? No jodan. Entendí de pendejo que tenía que ser peronista porque quería cambiar la Argentina.


Claro que no siempre se pudo, los estoy escuchando, murmurando, lectores silenciosos, lo que pasa es que no todos podemos llegar, llegan algunos. ¿Ustedes pensaron que una persona vive como muuuucho cien años y que un periodo presidencial dura ahora cuatro, pero duraba seis, y que si sos bueno te reeligen seguro, es decir, pongamos, mínimo, 8 años?


Yo, sí.


La respuesta a la pregunta que no voy a hacer es obvia, sólo 3 tipos de una generación pueden quedar en la historia como presidentes dignos. (Si a eso le sumamos que no todos los presidentes que llegaron intentaron o los que van a llegar intentarán ser dignos, todo se complejiza aún más.) Digamos que de una generación bienintencionada y sin interrupciones de facto sólo tres tipos o mujeres pueden llegar a presidentes.


De esto quería hablar, y no hablé, decía más arriba. Porque me pareció atinado poner un contexto. Les recuerdo, soy Miguel Ángel Pichetto, quizás me recuerden por haberle dicho a ese que vote rápido o por haber hecho llorar a Negre de Alonso o por dar el último discurso en el debate de la ley de medios que estamos implementando.


Soy aquel, yo.


Sí.


Y, como dije, soy un hombre del partido.


Porque tempranamente me afilié peronista y tempranamente entendí que era mejor un gobierno nuestro malo que el mejor intencionado gobierno de cualquier oposición. O algunos de ustedes, lectores, que veían en 1999 a Duhalde como el anticristo hoy en un eventual ballotage con De la Rúa no votarían a Tachuela con las dos manos.


Bueno, eso que ustedes tienen volátil, yo lo tengo claro de pibe.


Sigamos.


Y no lo digo en joda, de hecho, cuando fue la votación de la ley de medios yo arranqué de bien atrás mi exposición, yo repasé y justifiqué la ley clarín, la ley de bienes culturales, porque estaba convencido entonces y sigo convencido hoy que era lo que tenía que hacer. Las viudas del kirchnerismo a mí me la soban porque yo me comí el apoyo a Saiz en Río Negro (que encima es uruguayo) y porque muchos temas actuales me ponen contra las cuerdas de mi propia historia. Sería más fácil para mí que la hegemonía de la construcción de poder de los noventa siguiera como hasta 2001.


Pero saben qué. Aún sin gobernación, con la mano en lo más alto, desde mi rol, esperemos que no eterno, vocero definitivo del kirchnerismo legislativo, me siento mucho más feliz conmigo mismo que si fuese cabeza de ratón de un peronismo distinto.


Es mejor, como no se suele decir, ser cola de kirchnerismo que cabeza de menemismo.


Quizás algún día sea gobernador, me lo merezco, o vicepresidente, o ministro de relaciones exteriores, por qué no, pero puedo perjurar que estos años de retórica legislativa a todo o nada fueron para mí todo.


Suyo,


Miguel Ángel Pichetto,
Senador Nacional
Provincia de Río Negro


(Aclaracíón: lo escribí yo, no Pichetto. Es una versión libre del pensamiento que inagino tiene el senador.)

26.8.10

El riquelmismo es un kirchnerismo



Estoy en condiciones de afirmar la paridad doctrinaria existente entre Juan Román Riquelme y el binomio Cristina y Néstor Kirchner. Como vivimos en el mismo país habitado por la misma gente también existen puntos en común entre los irracionales fans de Román y los llamados kirchneristas. Claro que existen riquelmistas no kirchneristas y kirchneristas no riquelmistas, porque una cosa es el fútbol y otra es la política. Pero principalmente porque muchos destacan más el don de juego en Román que la manera de pararse ante el universo; los mismos que denostan al kircherismo por las formas y no tanto por las medidas. Pero si nos remitimos al duro núcleo de representación de ambos movimientos populares y masivos encontraremos que dentro de sus filas encuentran adhesiones amplias. El riquelmismo en Boca y el kirchnerismo en el PJ alcanzan más del 70 por cierto de adherentes positivos. Y ambos también encontraron en sus lineamientos adscripciones de lo que se podría denominar transversalidad. Por sus medidas los Kirchner y por su forma de jugar Román hallaron impensados defensores. Radicales K e hinchas de River que aman a Román, hay por todos lados.

Otro punto de unión es que tanto Román como los K son atípicos para lo que se suponía que sus adherentes a priori requerirían. Así Román proscribió el pedido de huevos en la cancha de Boca y el peronismo promulgó el Matrimonio Igualitario. Desde antes, seguramente, había bosteros a los que les gustaba el buen pie y peronistas a los que les gustaba la carne jugosa. Román y los Kirchner de esta manera cambiaron la concepción que de sí mismos tenían tanto los simpatizantes del partido político mayoritario como los hinchas del equipo de fútbol más popular.

Ambos no confían en los medios.

No, claro, sí, está también la estrategia de la soledad para la construcción política. Tanto el 10 como Néstor y Cristina se saben de viajar en combi, pocos amigos. La estrategia de ambos es ser mejores que el resto, sabiendo que lo son de antemano.

Ahí está Néstor organizándole una contracumbre a Bush en Mar del Plata y aún sigue haciéndole en cada pesadilla a Macri, Román, su Topo Gigio.

El riquelmista y el kirchnerista tienen razones para ser kirchneristas o riquelmistas pero las verdaderas razones son de otro orden, no de la razón.

Creo que ha quedado claro que hay muchas paridades entre Román y los Kirchner, dicho esto, me retiro, no sin antes hacerles llegar un cordial saludo a todos ustedes, deseándoles unas felices pascuas.

13.4.10

sueñero

Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa.
Cita re originial de Karl Marx. El 18 brumario de Luis Bonaparte, 1851-52.



Se acaba de (re)editar El Sueñero; la historieta completa del maestro Enrique Breccia, una de las pocas obras de arte de la cultura peronista.

Una muestra:




¡Se marean!

Pocas veces una reedición fue tan oportuna en terminos históricos: ¡los ghori-lhas
han vuelto!



En realidad nunca se fueron; lo que volvió fue el peronismo, manejala.

19.2.10

vivar es el campo, nacional y popular


Además de Dora, Minaverry tiene otros proyectos. (…) Se trata de una adaptación a cuadritos de la historia de la FM del Bajo Flores. Habitante de Flores, pero siempre preocupándose de aclarar que más del lado de Eva Perón que de Rivadavia, Ignacio recuerda que siempre le dijeron que si iba por Cobo, no tenía que doblar por Camilo Torres. “Pero tanto te lo dicen, que a uno le agarra curiosidad.” Esa curiosidad devino admiración cuando cayó en sus manos el libro con el que la FM contó su historia. Y en una marcha por la Ley de Radiodifusión vio que había una bandera, y se acercó. Así terminó adaptando a la historia la mitad de ese libro, que se reeditará el año que viene, cuando la radio cunpla 15 años de historia. “Ese libro me rompió la cabeza, me cambió la forma de pensar con respecto a la gente que vive en la villa”, cuenta Ignacio, que cuando cuenta la investigación que hizo hasta terminar de dar forma la historia de Dora, siempre agrega que el último paso fue hacerse peronista. Algo que, en los dibujantes de su generación, bien puede ser una rareza. “Pero eso es porque crecimos con el menemismo, y si no te preocupás por tener una ideología, la reacción clásica es la de la antipolítica, la del pedestal moral desde donde todo político es corrupto y la lucha de clases no existe más.” (…) Y también seguramente por eso es que en una historieta donde su joven protagonista llega a la Argentina para cazar nazis, terminará –toda una rareza– simpatizando con el peronismo. “Pero es que Dora es joven, y no entiende muy bien lo que pasa. Pero cuando se entera la ridícula prohibición del peronismo, no puede menos que simpatizar. Es el deber de cualquier joven ir en contra de algo así”, dice muy seguro Minaverry (…).


Fragmento de una genial nota de Martín Pérez a Minaverry, en Radar, Página|12.

Y mientras el compañero Minaverry se hace peronista, el trosco de Ernán se hace... ¡vegano!

Tremendo cómo cambia la gente.



Les dejo mi crítica a Dora, que saliera hace unos meses en Ni a palos.

20.874

De entre todas las buenas sorpresas que mes a mes entrega la revista Fierro, una de las historietas más cerraditas sobre sí fue la que trazó el talentoso Minaverry. El dibujante recobró en dos etapas la vida de Dora, la protagonista. La primera, 20.874, cuenta la historia de Dora en una burocrática Alemania post nazi; la segunda, Rat Line, trascurre en un pueblito inexistente (o no) de La Pampa, Vivar, creo recordar. Viene a la Argentina, Dora, persiguiendo oficiales nazis ocultos en lo inabarcable, como agente infiltrada. Pero lo mejor de la historia es de qué manera Minaverry plasma la continuidad del relato mediante muchos dibujos y pocas palabras, deteniéndose en objetos preciosos, de corte racionalista, artefactos viejos y bellos. En Vivar, en cambio, posa su atención en fachadas y aislados dispositivos, tecnológicos y no tanto, de otras décadas, que cortan el agreste infinito del interior pampeano o bonaerense. Todo eso será publicado en dos libros de Común, la editorial de Liniers. Próxima estación: mesita ratona.


15.10.09

punk rock peronista









Local's grieving over wreckage of Catholic church burned during uprising against Peron.
[Duelo de porteños por los restos de una iglesia católica quemada durante el levantamiento contra Perón.]
Buenos Aires, Argentina
Junio de 1955

Archivo de la revista Life
.

27.3.09

perfil del emo peronista

Depurando el atiborrado escritorio de la computadora me encontré con una entrevista que respondí por mail para una supuesta nota en el diario Perfil sobre ‘jóvenes peronistas’. Como suponía que ante la menor seriedad me iban a colgar de mis pantaletas -más allá de que la muchacha que se contactó conmigo parecía buena onda- fue que me la tomé en broma, la entrevista, pero en serio, la entrevista, pero en joda.

Quedó esto, que nunca fue publicado, capaz que por la mismísima falta de seriedad, pero pasó un tiempo prudencial –fue el 9 de diciembre de 2008- así que la publico acá: la entrevista a Perfil que no fue.


¿Por qué te definís como peronista en el siglo XXI, qué es para vos ser peronista?

-Yo no me definí así, pero está bien, te dejo. En realidad políticamente no soy muy vanguardista. No soy un moderno. Para mi ser peronista es intentar ser feliz e intentar hacer feliz a la mayoría de los argentinos, desde la política, que es desde donde se deben hacer las cosas. Un peronista va por la vida diciendo ‘Viva Perón, Carajo’, ante cualquier cosa que le suceda. Pasa un gato negro por delante de un peronista y el compañero no se preocupa, dice “Viva Perón, Carajo”, y confía en el líder. Un antiperonista (no digamos gorila), por su parte, baja la cabeza y refunfuña odios ancestrales como las legumbres. En general los peronistas son personas agradecidas y alegres, que siempre cenan con vino y gritan consignas sencillas los días no laborales. ¿Por qué me defino como peronista? Porque el peronismo es la única fuerza que alguna vez repartió la renta en nuestro país. Eso me alcanza para ser peronista.

¿Te sentís parte de (o creés que existe) un nuevo peronismo, con jóvenes que siguen la tradición del peronismo fundador con ideas como la consolidación del Estado y la justicia social?

No soy quién para decirlo porque no soy un becado del Conicet para investigar estos menesteres, pero conozco muchos peronistas jóvenes, militantes incluso. Pero no creo que sea nada “nuevo”. El nuevo peronismo es la continuación del viejo peronismo por los mismos medios, parafraseando a Carl von Clausewitz. Como decís vos, dos de los pilares del movimiento son la justicia social y un estado presente. Eso redunda con mayor o menor suerte en la alegría del pueblo trabajador, si se logra llevar a cabo. Hay escollos. Resistencias. Por eso es difícil articular estos principios elementales, que deberían ser compartidos por todos los gobiernos sea cual fuere su color partidario. Pero a ojos vista de lo sucedido en el último siglo sólo vemos que esos derechos se edificaron en pocos procesos históricos. Inclusive dentro del peronismo se operó en contra del Estado y los beneficios sociales, como en el apátrida gobierno de Me*em.

De ser así, ¿tiene algún futuro positivo en las urnas? ¿Podría tejer alianzas con la izquierda no peronista?

Está Juan Cabandié, que es un divino y miembro de la mesa nacional del PJ y presidente de la Juventud del movimiento, en ese orden. Pero no veo que sea una fuerza independiente la juventud, como nunca lo fue, por otra parte. La izquierda no peronista a mi me sabe igual que la derecha, moción discutible si querés. Si sos de izquierda en la argentina y querés hacer algo por la gente, te conviene ser peronista porque el pueblo es peronista. La izquierda será peronista, o no será gobierno, es una máxima que acabo de inventar, pero me gustó.

En cuanto a la "militancia digital", ¿creés que se pueden lograr cosas desde la web?

Algunas cosas se lograron, sin ir más lejos muchos ciudadanos desangelados con el tratamiento de los medios de comunicación respecto al campo, las retenciones, etcétera, se volcaron en masa a abrir blogs –hay más de 100- y otros ciudadanos, más modestos, a comentar su bronca o descontento con la situación en esas misma usinas del pensamiento nacional y popular. Pero específicamente sirve para saber que no estás solo, que hay más que piensan parecido, y que son bastantes, miles, casi el 47 por ciento de la población, si la macroeconomía ayuda y ese domingo no llueve.

Y la última ¿Por qué mezclar política y humor?

Porque el humor me brota, soy un emo alegre, un oxímoron, un pensamiento triste que se baila.

23.3.09

la realidad baila sola en la mentira

La verdad es mucho más franca que la realidad, aunque sean únicas, cada una en lo suyo. Porque la verdad es una idea y la realidad es una construcción.

Cuando se hace referencia a la -tan mentada- objetividad de prensa, desde el idealismo ingenuo o desde el cinismo, se está faltando a la verdad, o a la realidad, o a ambas, como unidad conceptual aristotélica-peroncha.

Hoy caminaba sin rumbo vigía por el Correo Central y la oleada de diarios gratuitos abiertos en tabloidal condición me depositó en un titular desacostumbrado: “Néstor Kirchner triunfa en cualquier escenario”.


Me reí. Dije, ‘qué zarpados’. Inmediatamente pensé, ‘acaso no es verdad’ –pienso con un lenguaje estrafalario, lo sé-. ‘¡Si gana en todas las canchas!’, agregué algo menos atildado pero menos ajustado a derecho. Entonces por qué estamos desacostumbrados a leer la realidad. Leemos la supuesta verdad como si fuera la realidad, para bien o para mal, criticando o apoyando, pero tomando como realidad la verdad sesgada de los medios, porque estamos más cerca del cinismo que de la ingenuidad, y sabemos que la realidad se impone, que la verdad es relativa, que el periodismo no es objetivo y que los reyes son los padres -para Felipe de Borbón, duplica.

Pero repasemos los otros titulares, también de hoy, de los dos principales diarios de la Argentina, no desde la ideología sino desde la praxis. Clarín dice “El paro del campo presiona sobre el precio de la carne.” Como verdad lo relativo al titular es falso ya que hace futurología en tiempo presente, siendo que el mercado de Liniers abre después del cierre de edición. Para La Nación: “Crece la tensión entre el campo y los camioneros”, técnicamente si no hubo conflictividad la tensión no crece, ya que la tensión es un bien inmaterial como la fe o los acuerdos prematrimoniales en la Argentina. Plantear un conflicto desde una supuesta tensión creciente es imponer esta tensión y por ende impulsarla.

Cuando se habla de un diario que habla del poder político sin cuestionarlo, sólo limitándose a informar algo que no es corrupción, mezquindad o sospecha, se habla directamente del diario de Yrigoyen, aduciendo al viejo pasquín que le diagramaban sus incondicionales al líder radical para que el Peludo se crea una realidad que no era la verdad. Quizás ese sobredimensionado diario de Yrigoyen acudía más a la verdad que la prensa empresaria que lo criticaba, seguramente por intentar hacer las cosas bien, de acuerdo a lo que historiadores de toda extracción ideológica hoy reconocen a coro del gran presiente argentino de principios de siglo.

Con esto no quiero abonar a un prensa acrítica sino a dar un discusión interesante que los medios no dan, porque les conviene la confrontación que hábilmente le depositan al Gobierno en Caja de Ahorro. Si hay un actor que genera división, enojo, enemigos, pujas, ese actor es la prensa, esa actriz para ajustar géneros. Lo que pide siempre Cristina, una prensa crítica pero justa, una prensa que no inventa escenarios; porque si existen escenarios en ellos triunfa Kirchner, y ‘en todos’.

Artemio publicó hoy en su blog una encuesta mejor confeccionada que la publicada en Clarín. La de Clarín pone a Néstor Kirchner en un virtual tercer lugar en la provincia de Buenos Aires, cuando de ser así estarían más felices que preocupados, porque esta oposición no reglamentaría una nueva ley de servicios audiovisuales actualizada a los tiempos que corren –los tiempos nunca van a pie, ni al trote, siempre corren, vertiginosos, apurados, sin saber porqué ni hacia dónde-.

Ese relevamiento más plural e inclusivo de la consultora Equis es el que usa el diario El Argentino para titular su edición matutina ajustada a la realidad, y seguramente optimista de oficialismo, para qué negarlo. Los demás diarios, por su parte, titulan mal y temprano, al revés de lo que le gusta decir al establishment.

En la guerra la primera víctima es la verdad, esa frase es una pelotudez pero queda bárbara ¿no?