- Homero Manzi
- Amaral
- Tori Amos
- Juan Gelman
- Iván Noble
- Juan Román Riquelme
- Federico Moura
- Horacio Ferrer
- Pancho Ibáñez
- Marge Simpson
- Mariano Grondona
- Extremoduro
- Cienfuegos
- Tintín
- El Loco Chávez
- Rubén Blades
- Fabián Casas
- Leo García
- Pet Shop Boys
- Benjamín Prado
- Silvio Rodríguez
- Ricky Espinosa
- Manolo García
- Dulce Liberal Martínez de Hoz
- Billy Corgan
- Miguel Bosé
- Pol Medina
- Illya Kuryaki & The Valderramas
- Niña Pastori
- Gustavo Santaolalla
- Fancisco Bochatón
- Tim Burton
- Ada Falcón
22.2.08
semblanzas
13.2.08
la pelotuda de abajo
La pelotuda de abajo es una pelotuda full-time que vive abajo del departamento que alquilo. Es una pelotuda que no tiene momentos de lucidez, ni esporádicos, ni casuales. Se comporta como una pelotuda ejemplar. Tiene una hija, que es un pichón de pelotuda. Considero que los niños no son culpables de sus errores, que no pueden elegir, pobres, pero esta nena, de unos 9 años, tiene destino de pelotuda, así que le voy a decir la pelotudita. La pelotudita juega todo el día sola y habla con una voz de pito infernal. Ellas, la pelotuda y la pelotudita, son re pegotes, viven todo el día juntas en un primer piso que da al pulmón de manzana y que tiene un patio. Yo vivo en el segundo piso y mi balcón da a su patio y al techo de tejas de la pieza de la pelotudita. Tiene muchos juguetes, un gato (que duerme todo el día en una maceta con tierra apelmazada y seca por falta de plantas), una pelopincho (en verano), una parrilla (que nunca usaron) y una perra que se llama Luna. La pelotuda se pasa todo el día llamando a la perra por su nombre. Luna, Luna, Luna, ¡Luna!, Luna, ¿Luna?, Luna, Luna. Decile que la quiero, le dije el otro día, pero no me escuchó. Sino se hubiera enojado. La pelotuda es una de esas personas que viven todo el tiempo con cara de culo. Tiene cara de culo la pelotuda. El marido la dejó, o se murió, o se fue. Pero lo cierto es que viven solas. Ella no tiene sexo con otro desde que la dejó el marido, al menos no en su casa. Su hija, creo, tampoco. Camina como encorvada, no es vieja ni gorda, con la cabeza gacha. A veces sacan a Luna a pasear. Cuando me la crucé la primera vez le dije Hola y no me contestó. Creí que no la había escuchado, pero que me había contestado, iluso. Volví a decirle Hola -más fuerte- la otra vez que me la crucé y nuevamente volvió a musitar su respuesta, creí, iluso, de vuelta. La tercera vez que quise saludarla y no respondió logró lo que nadie. Ahora cuando me la cruzo no la saludo. Yo soy de saludar siempre a todos. Me parece descortés no decir un buenas tardes, un cómo te va, un gracias. Incluso en un kiosco tardo mucho en pedir, hola, qué tal, buenos días, buenas tardes en verdad (siempre me equivoco), te hago una pregunta, tendrías una revista de historietas que se llama El granjero de Jesú, por ejemplo, digo. La pelotuda parece que no hace esas cosas y educa a su hija en su incorrección de tilinga. La pelotuda cuando me cruza agarra fuerte a la hija de la mano y la esconde tras su cuerpo como si tuviera ganas de cojérmela. La pelotuda es una persona de mierda, de esas que se quejan de la inseguridad, miran bailando por un sueño, votan a Macri y discriminan a los bolivianos. Muy pocas veces recibe visitas y sólo escucha música los sábados, Maná. La pelotuda baldea el patio todos los días e incluso lo hace en horarios nocturnos. Un día baldeó a las 2 de la mañana. Le dice Madre a su hija y es tetona. Un día estaba viendo El día después de mañana en la tele, en un canal de aire; hacía un calor de locos y no corría el viento. Cuando comienza a glaciarse de frío Nueva York, mandan un corte. Salgo al balcón. La pelotuda sale al mismo momento y cierra todas las ventanas porque creía que el frío que hacía en la película era frío en la realidad. Es una pelotuda de manual la pelotuda de abajo.
11.2.08
como todo tiene que ver con todo
¿Qué? ¿Te quedaste con ganas
de que te comamo' el rosquete?
¡Estás zarpado en Pancho loco!
El Negro Pablo, Okupas.
Hoy vamos a hablar sobre Pancho Ibáñez. Muchos mails llegaron en estos días pidiéndome que hable sobre Pancho Ibáñez. “Eh, Natanael, cuándo vas a hablar sobre Pancho Ibáñez.”, dijo uno, por ejemplo. Pancho Ibáñez es alguien que da para hablar, así que hablemos de Pancho Ibáñez.Qué sabemos de Pancho Ibáñez. De Pancho Ibáñez sabemos que es locutor, sumamente serio, pero a la vez cordial y hasta puede resultar jodón, si le cabe el término, a Pancho Ibáñez.
Pancho Ibáñez tiene el aura de los tipos creíbles, todo lo que diga no sólo es verdad sino que “está probado científicamente”. Pancho Ibáñez no habla ni de fútbol, ni de política, ni de religión, porque son disciplinas donde la verdad no está probada científicamente.
Sabemos que Pancho Ibáñez estudió abogacía en Santiago de Compostela y que es el argentino que mejor saca el acento ibérico. Es un español de pura cepa gálica. Nunca estuvo acá Pancho Ibáñez. Pancho Ibáñez no existe. Pancho Ibáñez son los padres.
También sabemos que hizo un programa de radio durante mucho tiempo en Holanda, aunque no desentrañamos nunca si hablaba en holandés, español o inglés, allí. Y también sabemos que inventó la famosa frase “y como todo tiene que ver con todo…”.
Pancho Ibáñez tiene acciones en
Sabemos que hizo un programa que se llamó
Pancho Ibáñez tiene pinta de buen tipo, pero tanta pinta de buen tipo termina siendo dudosa para algunos extremistas del análisis de las personalidades, más afines al cinismo. Por mi parte creo que es un buen tipo sin más.
Pancho Ibáñez no sale en las revistas del corazón y debe ser el suegro perfecto que toda hija quiere para su madre divorciada, o viuda. Pancho Ibáñez ama los pájaros, la construcciones arquitectónicas clásicas, el color azul y los paseos en mateo por el rosedal.
Pancho Ibáñez está casado en primeras nupcias.
Pancho Ibáñez hizo un recordado programa de preguntas y respuestas, llamado Tiempo de Siembra, respuesta redonda. Allí, cada loquito iba con su tema y exponía y contestaba sobre ese tema muchas veces, cuánto más sabía ese loquito más plata se le daba: este el único programa que premia el conocimiento, no se cansaba de decir nuestro amigo Pancho Ibáñez, extasiado: se lo veía muy contento con el programa.
Pancho Ibáñez es un tipo que nunca se equivoca, sin embargo en un programa que se llamaba
Esto es así, la cultura de la inmediatez, la cultura de lo efímero, lo inasible, lo fugaz. La cultuta fast.
Bueno, elevado sea este homenaje a la figura épica de Pancho Ibáñez: el hombre slow.
