20.2.07

Todos los fuegos, el fuego, no; sólo Cien


















Era fanático de Los Fabulosos Cadillacs. Tenía 17 años, remeras, discos, entradas como tesoros y hasta un guiño conceptual en mi firma que aún conservo haciendo referencia a las siglas LFC mezcladas con mis iniciales. Por ese entonces Sergio Rotman, saxofonista de la banda, acuso “guerra de egos” y dimitió, dejando una gran canción en Fabulosos Calavera, Amnesia, y convenciendo amigos para armar Cienfuegos. Para ese entonces, su mujer se llamaba Midnerely Acevedo, se había cansado del saxo, cantaba, y en su primer disco –cuya tapa es muy similar a la ulterior Ladies & Gentlemen We Are Floating in Space de Spititualized- metieron dos o tres temas en la rock & pop (La eternidad; Llega el dolor), un cover de David Bowie y una futuro promisorio.


Estaban editados por Todos Tus Muertos Discos, Gamexane le prestaba instrumentos y el tema En Invierno hacía acordar al espacio sensorial de Nena de Hiroshima (mezclado con el calaveriano Carnicero de Giles). La banda era una big band, pero además de músicos compositores, que se peleaban por meter temas de su autoría en los discos, logrando algo inédito: de los casi 15 temas por disco no hay más de tres del mismo músico. Sin temor a equivocarme puedo decir que Cienfuegos fue una de las mejores bandas de rock de la escena de los 90. Hacían un punk adulto, un hard core argentino, una balada pesada y melodiosa; algo poco común. Y escuchándolos ahora me doy cuenta que envejecieron muy bien.

Después sacaron un disco oscuro, NoSabe/NoContesta, en el que mezclaron al Chango Spasiuk con Talking Head, el resultado de eso es que hoy admiro a David Byrne más una hermosa canción imposible. Hace unos meses vi un domingo a la tarde Alma mía, y mientras Echarri se quería comer a Araceli en una historia igual a Sos mi vida, Damián De Santo, que hacía de mejor amigo de Pablito y de locutor de un programa de radio, mandaba al aire La Colina, el último tema del disco: raro porque la película era de Pol-Ka como se imaginarán/acordarán y porque el sello seguía siendo TTMDiscos. Más adelante editaron Hacia el cosmos, más oscuro todavía, como si eso fuera posible; ¿el cover?, esta vez le tocó a Joy Division. Para ese tiempo la big band empezó a tomarle gustito a la salsa, a la canción caribeña y al mambo-rock; agarraron a Midnerely, que es boricua y que tiene un papá que había sido un cantante popular en Puerto Rico, y se bautizaron Mimi Maura como banda; grabaron cinco discos. Ese combo ganó, gustó y goleó. Tanto que hoy para la gente Mimi Maura es la chica, Midnerely; la banda, sólo la acompaña.

Así las cosas dejaron de lado su primer amor durante algún tiempo hasta que en 2005 editaron Veinticincoseisdosmilcuatro, un disco en vivo, y volvieron a tocar en vivo, con poca publicidad y sin rotaciones radiales.

3 comentarios:

wallyzz dijo...

Me sigue asombrando la Coincidencia Musical Nata. Realmente LFC fueron y seran un referente de una epoca importante en mi vida...No solo ellos un monton de bandas mas como: Soda-Zas-Abuelos-Virus-(Sabes de mi epoca Stone) ademas de los redondos, pero cada uno de los integrantes de esa Banda tienen algo de mi generacion y eso trasmite un sentimiento que no se como explicar...
Abrazo de Nochedecalorenlaciudadellamedejoytodosigueigual....

Emepol dijo...

¿Dónde está la felicidad?

natanael amenábar dijo...

No sé, llamaron a mi puerta...
¡y no respondí!