30.11.09

El Arcangel

Martes 14 de enero de 1997

A los 12 años, Gabriel Andreaccio y Luis Majul soñaban sólo con jugar al fútbol y coquetear con chicas. Veintitantos años después de aquel tiempo feliz, ambos realizaron un viejo sueño, que reúne todos los elementos para convertirse en el éxito televisivo del verano. Es "El Arcángel. Crónica de una pasión", la miniserie realizada en forma independiente que desde hoy, a las 22, Telefé pone en el aire.

Andreaccio, es decir Gabriel Corrado, es "El Arcángel", seudónimo de Gabriel Santiago, un periodista de investigación, divorciado, con un hijo de 10 años, que a partir de la ficción descubrirá casos tenebrosos cuyos datos son reales.

La miniserie de ocho capítulos surgió de la pluma del periodista Luis Majul y la realización estuvo a cargo del talentoso José Luis Massa, responsable del fallido "Cybersix".

El elenco abunda en nombres atractivos. Paola Krum intepreta a la fotógrafa que vive una tórrida pasión con Santiago, cuya madre es China Zorrilla. Carlos Perciavalle es el secretario de redacción que lo alienta en su labor. Jorge Rivera López, el jefe de redacción que sólo quiere vender más ejemplares de la revista La Verdad. Gigi Rúa encarnará a la ex mujer de Santiago.

Otros actores de peso, como Ana María Picchio, Arturo Bonín, Franklin Caicedo y Alfonso De Grazia aportaron lo suyo para consolidar la trama narrativa que, sin dudas, dará miga para la discusión.

En una muestra privada, La Nación accedió al trailer especialmente editado y al primer capítulo de la tira. La propuesta es atractiva, cuidada y novedosa y recupera para la TV las tramas de suspenso.

Tratándose de un periodista que ha desnudado varios rostros ocultos de la Argentina, es razonable inferir que las historias de robo de niños, modelos prostituidas, lavado de dinero, periodistas corruptos, no son sólo asuntos surgidos de la pluma de un guionista perspicaz, sino, sobre todo, cuadros extraidos de la realidad cotidiana.

Majul lo confirma sin cortapisas. "Hay información real. El Arcángel es el ideal de periodista , aun para la gente. No es hiperrealista. Es el héroe contemporáneo. Un clásico con el coraje de Harrison Ford, en El fugitivo, y la ternura de Sylvester Stallone, en Rocky I".

El periodista está fascinado con su primer hijo televisivo, producido por Raúl Lecouna y que, según fuentes inobjetables de Telefé, rondaría un costo de 80.000 dólares por capítulo.

La inversión total del dueño de Sonotex es inferior a los ocho millones que le costó "Zíngara", la última telenovela de Andrea Del Boca. Y tiene mejores posibilidades de recupero. "El Arcángel" ya fue vendida a España, Italia e Israel.

Según se supo hace unos meses, Paola Krum había aceptado aligerarse de ropas en algunas escenas.

Las imágenes son suficientes para apreciarla en toda su belleza. La guapísima novia de Pablo Rago no sólo insinúa, sino que también muestra. En un cuadro fugaz, por ejemplo, sus senos quedan al aire.

Arrepentida, o porque a Rago se le pararon los pelos, Krum pidió a Telefé el corte de esta escena, así como de otra en la que se bambolea como bailarina de cabaret. Se ignora si el canal accedió a su reclamo.

En cuanto a las demás escenas eróticas, habrá un par de bella factura. Son las que acontecen entre Corrado y Krum, y entre el moreno actor Pedro Gutiérrez (colaborador de Santiago) y una morocha infartante. Massa refirmó sus credenciales en el tratamiento de la imagen.

Una anécdota final. En uno de los capítulos el personaje de Rivera López le dice a Santiago: "Que la verdad no te impida hacer una buena nota". No vaya a suponer el lector que se trata sólo de ficción. Existió en la redacción de una revista de actualidad, un conocido periodista, hoy televisivo, inventor del curioso consejo de marras. En "El Arcángel", habrá que adivinar dónde está la frontera entre ficción y realidad. Asunto complejo en un país donde, con permiso de su autor, "lo que era ya no es y lo que será no es todavía".

Susana Reinoso,
La Nación

27.11.09

quién te ha visto y quién te viau

Casualidades de la vida, estaba haciendo tiempo para postear este currículum #23 cuando leo que MP habló sobre la misma destinataria, Susana Viau, con palabras y objetivos comunes.



Alguna vez un profesor de periodismo muy respetable repasó cuáles, a su juicio, eran los mejores periodistas gráficos del país. En esa enumeración hizo particular hincapié en Susana Viau, a quien leí desde ese momento con mayor énfasis, y no me defraudó. Corría el año 2003 y Susana escribía para Página/12, desde hacía ya muchos años. Ex militante del Partido Revolucionario del Pueblo (PRT) se especializó dentro del noble oficio de comunicar en las biografías, los obituarios, sobre empresarios desconocidos, militares de segunda línea y operadores políticos de esos que prefieren el anonimato a las portadas de los matutinos.


Como muchos de sus colegas se fue al diario Crítica el año pasado. El nuevo proyecto editorial de Jorge Lanata reclutó muchos periodistas valiosos porque pagaban mejores sueldos que en la media de los medios. Especialmente le interesó a la Viau pasarse además porque le permitirían un espacio más florido para criticar al gobierno, la pequeña gorilita que anida en su corazón quería salir. La mayoría de los mejores colegas que recalaron en Crítica no duraron mucho en abandonar el proyecto: el diario estaba (y está) forzado hacia la gracia sin gracia en los titulares, y el exagerado sesgo antikirchnerista. Extremo opositor que logró algo impensado años atrás: un producto de Lanata para la derecha. Pero no, no le sacó lectores a La Nación… ¡se los sacó a Infobae!


Quizás el espacio ideal dentro de toda la web para que los ánimos se exacerben sean las columnas de Susana.

Recapitulo la deserciones más salientes: las vueltas tempranas de Gustavo Veiga y Ángel Berlanga a Página; el paso al costado de Caparrós como secretario de redacción; el alejamiento de Alejandro Seselovski tras una dura columna contra la clase media; y el final corrimiento de Lanata de la dirección. Los periodistas que se quedaron bajo el mando del empresario español Antonio Mata endurecieron aún más esa línea opositora.

Ahora sí. Susana Viau, seguramente a propósito, para joder, con su prosa filosa, dirigió todos los cañones a Cristina Fernández, obsesionada con la presidenta. Susana se devora todos sus discursos para encontrarle un supuesto pifié, un desliz, un prócer referido, una cuestión de género. Cuando encuentra cualquier cosita, siempre menor, descarga todo su conocimiento. Y lo que se lee es, más que una aguda crítica oportuna, una desembozada confesión de envidia femenina.

progres

26.11.09

rockstars



Se acuerdan cuando se decía, incluso yo lo dije, creyendo que Macri era más de lo que terminó siendo, que seguiría los pasos de Silvio Berlusconi. Seguramente lo mejor que se escribió sobre eso lo hizo Ezequiel Fernández Moore.

La relación venía de su común pasado como presidentes de las instituciones futbolísticas más populares de ambos países. Berlusconi además es dueño de la mayoría de los medios de comunicación en Italia, es cierto.

La tapa de la RollingStone la hizo Shepard Fairey, el creador de la imagen de Obama que usamos en Ni a palos para parodiar a Mauricio, cuando no le pagaba a los docentes. Eso por suerte quedó atrás y los maestros hoy cobran sus buenos sueldos.

A lo máximo que llegó como rock star, además de su imitación de
Freddie Mercury, más parecida a Osvaldo, es a la tapa de Romeo.

Recordemos aquel poema de
Charles Bukowski, ahí están las diferencias.
El rostro de un candidato político en una valla publicitaria

Ahí está:
No demasiadas resacas
No demasiadas peleas con mujeres
No demasiados neumáticos desinflados
Nunca pensó en el suicidio

No más de tres dolores de muelas
Nunca se saltó una comida
Nunca estuvo encarcelado
Nunca estuvo enamorado

7 pares de zapatos

un hijo en la universidad
un coche que no tiene más que un año
pólizas de seguros
un césped muy verde
cubos de basura con tapa hermética

seguro que le eligen.

el grito sagrado


Hola. Acaso me conozcas por ser diputado de la Coalición Cívica, o leíste alguno de mis libros, te gustó alguno de mis artículos, sabés de mi trabajo en Democracia Global o te enteraste de que existo por una aparición en televisión. Con esas palabras nos da la bienvenida Fernando Adolfo Iglesias en su coqueta página web, a decir verdad la primera vez que noto que se dirige a alguien con buena onda. Hay quienes suponen que llegó a su escaño legislativo en representación de la Ciudad de Buenos Aires por sus autodenominados lauros como experto en globalización (?). Sin embargo, se debió a su libro Kirchner & Yo, por qué no soy kirchnerista, cómo si a alguien le importara, libro en el que subrayó desde la contratapa no coincidir en nin-gu-na de las actitudes y conductas del entonces presidente, ni en el hábito de pestañar, uno supone.


Hasta ese momento nadie tenía la más pálida idea de quién era Iglesias, su madre lo confundía con el hermano, y así. La estrategia fue exitosa por un tema de vacantes: no había aún muchos periodistas que hablaran mal de Kirchner y no existían personas que Carrió conociera para ubicar en los lugares del 4 al 18 de su lista porteña. Sólo tienen que mirar la fecha de publicación del libro, junio de 2007; el día de las elecciones, octubre de 2007; y su fatal asunción, en diciembre del mismo año. Es decir, recién empieza su carrera política, ¡lo que nos espera!


Mucho más que Iglesias, parece un Encuentro Ecuménico Intereclesial. El tipo habla italiano, inglés, francés y portugués, guardándose el castellano para los casos especiales en los que tiene que gritar. El caso testigo fue durante el intercambio con Frank La Rue, Relator de Libertad de Expresión de las Naciones Unidas, a quien increpó en el Congreso cuando el funcionario de la ONU vino a dar su opinión sobre el proyecto de ley de servicios audiovisuales, que reconoció como “el más avanzado de la región”. Iglesias elevó la voz porque el tipo es guatemalteco, porque habla castellano, si hubiese sido, por caso, canadiense, hubiera expuesto en su afable francés.


En vez de ponerse a redactar proyectos de ley piolas, que para eso está, recientemente Iglesias escribió otro libro: ¿Qué significa ser progresista en la Argentina del siglo XXI? Ideas y propuestas para un progresismo con progreso, algo así como un justicialismo con justicia o un socialismo con sociabilidad. Muy bueno está, un poco pelmazo, pero está muy bueno.

24.11.09

el msn de cristina

La estulticia de la razón


Iba a dedicarme a Alejandro Rozitchner pero mejor hagamos como con la Corte Suprema de Justicia, dejemos que hable por sus sentencias:


Cristina se hace detestar. Tendrá algún partidario sincero, algún confundido, pero no debe tener admiradores, ni seguidores.
Qué gobierno nacional más desagradable que tenemos, son una pesadilla estos dos delincuentes. Qué lindo sería tener un buen gobierno nacional, uno sensato, con ganas de trabajar y ayudar a la gente, no tan atento a fantasmas. Derecha es una acusación que hacen los de izquierda a los que no son del palo, para no tener que hacerse cargo de su propio fascismo. Gorila es un termino extorsivo que usan los peronistas para denigrar a los que no caen en su trampa. El pueblo es el personaje imaginario protagónico de todo planteo fascista o totalitario, y la democracia no lo necesita. El pueblo no existe / es un concepto fascista / construido para amuchar / y empobrecer. Al futbol en vez de auspiciarlo convendría eliminarlo / domingos de lectura y vida de amigos y familia / un mundo mejor. Los feriados me tienen re podrido, es mejor trabajar. Además, hace falta. ¿Cómo será la presidenta por dentro? Su conciencia, digo... ¿Qué pensará, qué sentirá? ¿Qué ideas acompañarán sus públicos relinchos? Ya está, hablé con Víctor Hugo y me despaché contra los K, y me dí el gusto de hablar bien del campo y del PRO. La mejor consigna política de la izquierda se me ocurrió a mí: ¡no lograrán arrebatarnos nuestra pobreza! Oh, Néstor, esmérate / vuélvete sensato / el fin llega a todos / los ciclos concluyen / lo nuevo busca su lugar / acepta las cosas. La presidenta es increíble. Le caben todos los adjetivos negativos. No van a negar que no es un logro. Mujer pretenciosa que quiere ser la más inteligente sin tener con qué, sin emotividad que la guíe en la construcción de una visión del mundo, mujer chata de mundo chato, acorralada por su espíritu empobrecido y empobrecedor. Mina jodida que prefiere la hecatombe a dar el brazo a torcer, que prefiere hundirse y hundir a todos antes de tratar de salvar algo. Imposible llevar una pareja con esa actitud arrogante, menos un país.
Cuando trato de entender el fenómeno Kirchner, mi pregunta base, es: ¿es más delincuente que enfermo o más enfermo que delincuente? No tengo las mismas referencias políticas que mi papá porque represento a otra generación, pero coincidimos en la vehemencia y el placer por pensar.


Foto: La Colo

23.11.09

moción de censura

Por el entrevero de pasó no pasó Antonini Wilson, hoy el presidente de la UCR, Gerardo Morales, pidió, o dijo que iba a pedir, una moción de censura para el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Más allá de que en ese momento Aníbal no era jefe de Gabinete sino ministro de Justicia, y que la nomenclatura "moción de censura" en este momento político suena fantástica, veamos su viabilidad según Alberto Adolfo Natale, intendente de facto de Rosario en la última dictadura y profesor de derecho político (?).
El jefe de gabinete de ministros es nombrado y removido por el Presidente de la Nación sin rendir cuentas a nadie de su decisión. Es un subalterno del titular del Poder Ejecutivo que se encuentra en la misma posición y rango que cualquier otro ministro sometido a la voluntad presidencial. Una nominal concesión hacia el parlamentarismo es la posibilidad de que el Congreso vote una moción de censura contra el jefe de gabinete, pero las exigencias son tan fuertes que en los hechos resulta imposible que ocurra. En efecto, cualquiera de ambas cámaras (Senado o Diputados) puede interpetarlo para tratar una moción de censura. Para ello se necesita el voto favorable de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de la cámara que trate la iniciativa. Esta mayoría, que es absoluta (más de la mitad) sobre el total de los miembros componentes del cuerpo es muy dificil de lograr. Si se la alcanzace luego será necesario el voto de la mayoría absoluta de los miembros de cada una de ambas cámaras para removerlo. Como se advierte, la mera lectura del texto del nuevo artículo evidencia la imposibilidad material que existirá para aprobar una moción de censura. Pero además recordemos que si esto ocurriese el presidente nombraría a otro jefe de gabinete y la historia volvería a empezar de nuevo.
Vemos que Gerardo Morales otra vez habla para no hacer nada.

anónimos & anónimas


Hoy es el día del lector anónimo: es un día para que los que nunca comentan, comenten.


Supón que existe algo llamado consumo cultural. Supón ahora que la cultura se mide por la capacidad de consumo. Ahora bien, debemos suponer que quien más plata tiene más acceso tiene a la cultura (es más culto) y, por el contrario, quien tenga lo justo y necesario, no pudiera consumir siquiera lo mínimo, vital y móvil, sería la barbarie. Por ende, no puede este individuo acceder a ningún consumo cultural, entendiendo esto ya como la cultura, que es como se la entiende. Porque la cultura es la elite. La cultura es zona núcleo, nace, vive y muere desde quienes pueden generarla. Martha Argerich es mucho más importante que Gilda por más que Gilda sea muchos más popular que Martha Argerich. Cuando muere un artista popular va a policiales, cuando muere Un Artista es tapa de los suplementos.

Dos situaciones posibles del "consumidor" de cultura popular. Que no genere o acceda a la cultura sin más (la cultura es sólo consumo) o que la cultura que genere o a la que acceda no tenga que ver con La Cultura, cosas menores como la televisión, fútbol, música y baile, la sonrisa, que es cultura, como el disco, que también lo es, y como el morfi, Tinelli y los juegos en red.

De la misma manera hay quien es anónimo por miles de razones; habrá quien se oculta por elección, porque no sabe cómo hacerlo de otra manera, porque cree que está bien, porque quiere comentar algo que de salir del anonimato se modificaría, porque está por fuera del consumo 2.0 o porque no sabe cómo dejar un anonimato que se convirtió en reconocido, su fuerte, esos anónimos con personalidad.

Bueno, saludos, lectores anónimos, en su día, sino fuera por ustedes el fenómeno de la blogósfera sería comunicación de elites, todo lo contario a lo que debería, todo mal.

20.11.09

Esta es mi moral, si no les gusta tengo otras

El senador por la minoría de la provincia de Jujuy es uno de esos funcionarios públicos que hacen una carrera entera guiados por lo que los medios dicen que la gente piensa. Se sabe que muchas veces los medios piensan lo mismo que la mayoría de las personas, que otras veces logran influir en la agenda del ciudadano de a pie y que muchas veces no piensan lo mismo, específicamente cuando el medio, o el grupo de medios, defiende solamente un negocio, su negocio, que, si no atenta directamente contra la gente, al menos, no la beneficia.


Cuando un político defiende los intereses de una empresa por encima de los intereses de la ciudadanía se puede decir que está personificando la peor imagen que un representante del pueblo puede dar. Y Gerardo Morales con vehemencia defiende esos grupos concentrados de la economía, no ya por estar en contra de una medida específica de un gobierno sino, pareciera, más bien por convicción.


Y el lugar que detenta en la conducción de la Unión Cívica Radical, por encima aún de Cleto Cobos u otros radicales que al menos ganaron una elección, nos habla de esa manera que Morales tiene de concebir la política: un poco de gorilismo, pactarlo todo con los que son del palo, no pactar nada con los que son oposición (de él) e ir siempre para donde sopla el viento, que es lo que Clarín anuncia en la portada.


El tipo si los medios dicen que hay que ir al diálogo convocado por Cristina, va. Y hasta dice que pudieron plantear temas positivos.

Pero más adelante, cuando el tiempo político se espesó y Clarín se calentó a full por la pérdida del millonario negocio del fútbol, Morales no concibió más al diálogo positivamente sino más bien como un engaño que pergeñó el gobierno para hacerlos perder tiempo, y rearmarse, y llamó a una conferencia de prensa para comunicarlo. El rol de víctima, que tan bien le sale para sumar horas de radio y tan poco le sirve para recolectar voluntades en las urnas.


De todo su pulcro currículum, lo vitae, hay que reconocerlo, fue su exitoso paso por la cartera de Desarrollo Social entre el 2000 y el 2001. Muchos sostienen que sin su compromiso para guiar esa secretaría tan sensible a los que menos tienen la crisis provocada por la Alianza hubiera resultado más dramática. Morales fue el dique de contención que precisó De la Rúa para poder terminar su mandato sin sobresaltos. Y vaya que cumplió, con creces, con su importante responsabilidad.

19.11.09

Los entramados se tejen por fuera de la red

Las personalidades sobre las que hablo en esta sección me caen mal. Juan Carr, no. No voy a hablar mal de la persona. En todo caso, no me termina de gustar lo que encarna. En mi círculo, un minoría nihilista perjura que el titular de la Red Solidaria no puede ser tan bueno, que deber esconder algo, y otras teorías conspiranoias incomprobables. Por mi parte, creo que Juan Carr es un buen tipo, uno de los mejores tipos de este país me atrevería a agregar, y no sólo por lo que hace, sino también por el empeño con que lo hace, las palabras que escoge para comunicar sus ideas, y por su talante, componedor y campechano. En resumidas cuentas, le creo.


Pero sucede que en su persona se encarnan dos cuestiones en las que quizás no repara o, en el mejor de los casos, de las que cree aprovecharse. Pero cuando las Fundaciones de Empresas se juntan con su institución, Red Solidaria, para avalar tal o cual cruzada con fines nobilísimos lo que sucede en verdad es que se aprovechan de su trabajo, su bondad y sus intenciones, ya sea para desgravar impuestos o para lavar en público sus imágenes. Despejo equis: lo que Juan Carr aprovecha –y hace bien en aprovechar- es la difusión que las empresas le proporcionan a cambio de la obra de bien que Carr busca plasmar, cuanto antes, para resolverle el problema a una familia o una ciudad. Lo pone por encima incluso de su prestigio. Está bien, es un buen tipo. Pero acá viene la segunda moción, y para mí, la más importante.


En El atroz encanto de ser argentinos un aún sereno Marcos Aguinis repartía a diestra y diestra sobre casi todos los aspectos del ser nacional, y todo era malo, salvo el capítulo de las onegés. Las Ong’s eran, son, supongo, no habrá cambiado de idea, el Moisés del Pueblo Elegido que ayudará a cruzar el Destierro de la Mala Política hacia la Tierra Prometida del Libre Mercado.


Para la derecha, la existencia de una Sociedad Civil Organizada es una manera elegante de pasar, porque se preocupan de los problemas estructurales de un país sin tener que aguantar un Estado fuerte, políticas clientelistas o la conducción de corte populista, nos libre Dios.


La derecha es inteligente y sabe que una resolución de una Secretaría de Estado que se firma en un minuto y requiere sólo voluntad política y, a veces, valentía, representa alrededor de 4 años de trabajo de la mejor red solidaria posible, que es la Iglesia, o debería.

18.11.09

Estás en el exprimidor, te están exprimiendo

Últimos días de posteo diario de currículums, el lunes volveremos a la producción propia.

Mientras tanto, los dejo con Air Paluch, con su amor de surtidor -de combustible espitirual-.

Y mi amor es un arte mayor, mi amor, es mi prenda en encantada, es mi extensa morada (inusual metáfora sexual chabacana de Silvio), es mi espacio sin fin.

“No hay periodista más honesto e independiente en la Argentina que quien te habla”, espetó el periodista Aaron Paluch -Ari para los amigos y no tanto- a un oyente que se atrevió a poner en duda la ecuanimidad de su mirada política, antes y después de insultarlo de lo lindo. Aún puede escucharse en Internet el “entredicho”, es sorprendente la cantidad de furcios que comete en el medio. Corría 2005, un par de años antes de que al conductor de El Exprimidor se le hubiera ocurrido llenar el tanque de Combustible y salir a correr picadas por la ruta Espiritual.


El libro al que hago referencia, que ya supera las 150 mil copias vendidas, es el gran boom de autoayuda de los últimos años. Tiene por idea fuerza “cómo dejar de tener razón y empezar a tener paz”. No está mal, pero hay que practicarlo, no sólo enunciarlo, Ari. Si lo escuchamos por la radio no se lo termina de encontrar muy convencido de querer dejar de tener razón cuando se la pasa expresando que tal funcionario debería dejar de hacer esto o cuando dice que miente tal ministro “porque ya no le creo más”. A los que no se los nota en paz es a los oyentes, quienes, más que comentar, expectoran.


Ari conduce dos programas al día y desde principios de año reemplaza en Tendencia en TV a Jaime Bayly en una entrevista en la que Paluch busca ayudar al entrevistado a encontrar “ese equilibrio” que le permita llegar a un nirvana rapidito e higiénico.


Quien se jacta de desistir la búsqueda de la razón se autotitula en su blog “un periodista lúcido, ingenioso y comprometido” (¿wtf?).


La mencionada faceta espiritual, que lo llevo a ganarse el mote “El Chopra Argentino”, devino de un bloque, del mismo nombre, El Combustible Espiritual, dentro de su programa radial, que fue ganando espacio dentro de la verborrea vorágine del periodista gracias al suceso generado en la opinión pública.


Es más o menos así la dinámica, el ex conductor de Reality-Reality (¿o era Confianza Ciega 2.0?) te atosiga de malas noticias sin que tengas tiempo a asimilarlas, una tras otra, hasta que explotás. Cuando ya no das más, arrima el mencionado momento espiritual en el que te aconseja no hacerte problemas, repensar el malestar diario.


Nos acerca a lo espiritual, que es lo contrario a lo material, durante la media hora dedicada al tema, mientras en el medio te manda una tanda comercial como para que no te creas del todo que lo importante sea lo de adentro, y le compres el libro.

17.11.09

Al final, un demonio

Una buena: la industria norteamericana del entretenimiento televisivo nunca hizo mucho pie en nuestro país. Debemos ser uno de los pocos lugares de América Latina donde la explotación cultural de Miami es periférica. Veamos: El Show de Cristina, Sábado Gigante de Don Francisco, Oppenheimer presenta, CNN en Español, el Loft de Repetto, ninguno tuvo gran éxito. Pero hay una excepción, como en todo, Jaime Bayly.


Cierta vez Canal 9 empezó a reproducir una serie de entrevistas que el Hombre del Flequillo Extraño hacia en Miami, las de los artistas argentinos, en especial. De a poquito se fue haciendo conocido, le dimos espacio en televisión con sus reportajes en Tendencia y se fue ganando un público más progre desde la Revista Veintitrés. Como un camaleón cultural la habilidad del tipo consiste en mimetizarse con la sociedad en la que desensilla: se garantiza así cierta permanencia.


A nosotros nos tocó un Bayly entrevistador irónico, falsamente servil, primo hermano del elogio desmedido. En Perú, por ejemplo, sigue siendo una especie de Fernando Peña con talento.


Bayly es hijo de la oligarquía peruana, muchos curas, militares y fantasmas de un comunismo imposible. Políticamente conservador, en su país revolucionó raramente la manera de hacer televisión con un mítico programa de entrevistas, que escandalizó a una audiencia que no estaba apta para tópicos como drogas y sexualidad. A la par, con envidiosa periodicidad, Jaime entregaba novelas con títulos ingeniosos y una prosa sencilla y atrapante, de esos que se leen solos, sin que te des cuenta. Ganó premios internacionales y es reconocido ya como uno de los mejores escritores de su generación.


Gelblung recuerda que una vez escuchó a Bayly inquiriendo al invitado “¿Tenés cucarachas en tu casa?” Ante la respuesta afirmativa, repreguntó “¿Cómo las matás?” Por eso me gusta, dijo Chiche, porque desarticula al entrevistado.


En Maimi, por su parte, es un el gusano más ingenioso. Gracias a la instantaneidad de la web descubrimos tarde –y mal- que Bayly en Estados Unidos degeneró su papel entrevistador en una especie de Conan O’Brien antipopulista. Así las cosas con la misma saña opina de Zelaya, Cristina o Chávez. Da un poco de bronca.


Un signo, antes escribía en la mejor revista de interés general de la Argentina, se fue porque no soportó una carta de lectores, ahora escribe en la revista dominical del ex pasquín de Lanata.


Ni a palos.

16.11.09

Nik, el Nimo del pseudo humor

Voy a confesarles una teoría: si una persona se destaca en alguna disciplina pública con cierta notoriedad sin molestar a ningún poder establecido, tiene un Premio Konex. Si ganó uno de Brillantes, directamente es funcional a esos sectores de manera manifiesta. Suele no fallar. Casi todas las personas, hay excepciones, que abordé desde esta columna ganaron un Konex.


Con la cantidad, singularidad y excelencia que en materia de humoristas gráficos tiene la Argentina, que uno de los dos (2) ganadores del premio Konex de Platino sea Cristian Dzwonik, es, no sé, como demasiado. Todos los demás –salvo Quino- no lo ganaron. Todos. Se entrega cada 10 años. Es decir que para Juan Carlos Konex, Nik es mejor que Fontanarrosa, Caloi, Rep o Maitena, sólo por nombrar los más populares. No reviste el mayor análisis, reviste en todo caso platino, un metal de lo más extraño.


Me estoy entreteniendo en pavadas. Sigo. Nik es más prolífico que Maestro y Vainman (quienes también ganaron un Konex, créase o no). Publica tres tiras diarias –Política por Nik, el Gaturro ese y La Foto que Habla-. Pero además editorializa semanalmente en la revista de La Nación y en la Noticias. Si a esto le sumamos el chiste que viene con la factura de Telefónica estaríamos, para la OMS, ante un nivel de alerta 6: Pandemia de Nik.


Rep dijo alguna vez que en la historieta es más importante el dibujo que la palabra. Decía Rep que si se tapa el dibujo y leyendo los diálogos se entiende igual la idea a trasmitir, no sirve. Más que humorista gráfico sería un contador de chistes.


Desde lo conceptual no es malo el pobre Nik, tiene una habilidad natural para el dibujo y sus personajes no están mal. No por nada gusta tanto a los chicos (ah, ese público exigente). Gaturro es un suceso en la feria del libro sólo comparable a la Aparición con Vida de Jorge Bucay.


Referido a lo político, que vendría a ser su especialidad, su territorio es un sinfín de lugares comunes, mal radarizados: las mujeres son gritonas, los hombres tontos, los peronistas chorros, los radicales inútiles, los putos se la comen y los negros destiñen.


Nik es conocido en el mundillo de las artes gráficas por el odio que sus colegas le profesan. Existen sobradas muestras, documentadas además, de cierta predilección del susodicho por el homenaje no suscripto a humoristas contemporáneos. Sería algo así como Pierre Menard, autor de Garfield.


Ni a palos.

13.11.09

se lo tenía merecido


Hay muchas biografías de periodistas argentinos que me devoraría: la de Jacobo Timerman, la de Roberto Noble, la de Héctor Ricardo García. Una autobiografía de un periodista me costaría más porque a su valioso derrotero laboral debería sumarle una elegancia que justifique la cercanía de su mirada: en este caso no pasaría de Haroldo Conti, Rodolfo Walsh o Roberto Arlt. Me estiro hasta el Turco Asís.


Pero un autobiografía tuya, Pepe, la verdad, me parece una exageración. Tu mayo éxito laboral fue ser columnista de Badía & Cia. El tipo no se amedrentó ante mis sabios consejos y publicó Me lo tenía merecido. Nada menos interesante en este mundo.


José Eliaschev en su más tierna postadolescencia se desempeñó con éxito en la juventud peronista para, exilio mediante, no volver como un Bayer, o no volver como un Gelman, sino volver con la frente marchita, como parte de la restauración conservadora, al decir piadoso de Carta Abierta, que tanto disfrutará Pepe, de seguro.


Y qué decir de un tipo que intimó a un colega, Carlos Polimeni, cuando allá en los tiempos de la FM Supernova se le ocurrió bautizar a su programa mañanero “¿Y ahora qué pasa?”. Claro, se había olvidado dónde tenías la cabeza, Carlos que Pepe tenía un programa que se llamaba “Esto que pasa”. Es decir, nada que ver. Por lo que Pepe lo presionó a cambiar el nombre, que devino en el recordado (al menos, por mí) “¿y ahora qué…?”


No va que el programa de Pepe años después fue levantado por funcionarios del Gobierno kirchnerista, quienes en realidad no le renovaron el contrato en Nacional, lo que él juzgó censura a la prensa libre e independiente y que capituló en forma de libro bajo el nombre de “Lista Negra”, un sucinto de ventas, no censurado. A Nelson Castro le costó 5 minutos conseguir un espacio en Radio Mitre tras un episodio similar, por lo que no sería descabellado desprender la ausencia de Pepe en medios importantes a su poca onda.


Porque lo más lamentable de personas como Pepe y de otros pepes que vimos e iremos viendo no es todo lo enunciado hasta aquí sino su concepción descarnada de la argentinidad, que relata el sino fatal de vivir ¡si se le puede llamar vivir a esto! en un país del tercer mundo en proceso de deterioro que cae en el vacío, siempre, para no tocar fondo, jamás, y seguir cayendo, y cayendo, al vacío.


La verdadera y desgraciada versión del capusottiano ¿hasta cuándo? fue Esto que Pasa.


Ni a palos.

12.11.09

constitucionalistas



La columna de hoy esta dedicada en el día de los dinosaurios universitarios al abogado Daniel Sabsay, y en su representación, a todos aquellos hombres de derecho que no sólo no reniegan del mote sino que se presentan a si mismos como “constitucionalistas”, cuando en el mejor de los casos son profesores de Derecho Constitucional y en el peor de los casos son meros actores políticos con micrófono abierto.


Hay una gran frase de Jauretche, otra, que dice: “El silogismo de Grondona está perfectamente construido, pero es simplemente un sofisma. Toda la habilidad consiste en partir de una premisa falsa cuya falsedad se disimula.” Desconozco como el inquisidor del medio pelo llegó a plasmar la metodología del Doctor Habano tan hábilmente años atrás, muchos años atrás, pero nos sirve para repensar la figura de Sabsay, que también puede ser Badeni. Cambiemos la palabra Grondona por Constitucionalista y sigamos.


Se parte de una premisa falsa, hábilmente constituida, que oculta el sofisma: no existe en derecho la especialización “constitucionalista”. El que se autoimpone ese título de grado en verdad se quiere apropiar de la Constitución, sépalo joven.


Aníbal Fernández, también abogado y ministro de Justicia [en ese momento], contó que Sabsay es un abogado constitucionalista tan solo porque una vez se tomó el tren desde Constitución.


Pero digamos la verdad: la constitución es una pero su lectura es múltiple: no existe una sola manera de abordarla. Existe quien la conoce más, quien la estudia más, existe quien la maneja de taquito, pero nadie bajo ningún punto de vista se la puede apropiar.


Preste atención y verá que siempre quien se jacta de ser la vertebración bípeda de la carta magna tiene estrechos vínculos radiales con la derecha comunicacional. Verá que se preocupa más por las candidaturas testimoniales que por la falta de salitas de primeros auxilios en Tucumán. Entenderá fatalmente que el constitucionalista se preocupa más por los wichis el día de las elecciones que durante los otros 727 días no cívicos que separan una legislativa de una presidencial.


Los constitucionalistas son impostores, como Blumberg o Telerman de sus licenciaturas y títulos de grado, sólo que en el caso de, por ejemplo, Sabsay, en vez de apropiarse tan solo de una especialidad se apropia de la Ley Primera. Nos quieren hacer creer que son los dueños de la verdad absoluta. Pero como diría Don Arturo: son simplemente un sofisma.


Dinosaurios en Ni a palos.

everybody (?) somebody





11.11.09

El altavoz de la conciencia

Continuando con el Plan Quinquenal de CM's, el Primer Actor, Enrique Pinti.



En 1998 fuimos con unos amigos a Cuba. Una noche, en La Habana, consultamos qué podíamos hacer. Estábamos en las afueras de la ciudad, parando en una casa de familia, en el Bronx, lejos del vallado turístico. Nos recomendaron difusamente un show en vivo. Quedaba en un edificio más parecido a una subsecretaría que a un teatro. Preguntando supimos que, sin exagerar, mil pisos para arriba, sin ascensores en dos islas a la redonda, había un café concert. O lo que acá llamaríamos así. Alguien bailó, alguien cantó y alguien dio un show humorístico que culminó con ese monólogo de Enrique Pinti, que dice “pasan estos, pasan los otros; quedan los artistas”.


No me cae mal Pinti, es un personaje difícil de asimilar, raro, pero me cae bien. Eso sí, le queda grande el rol de analista lúcido de la realidad. A lo sumo, interpreta mejor que nadie el sentido común de los lectores de Clarín, como una publicidad de Michetti o como cualquier charla en la cola de un banco. Quiero decir, Pinti no es un pensador. En su sucesión vocal, que no precisa la respiración, pude mechar quince lugares comunes con una gracia. O lo que causa gracia es la manera, y no lo que dice. Porque si uno desgrana su discurso, pide la desgrabación, y lo lee atentamente, no encontrará allí pensamientos preclaros ni ironías sutiles, sino una ristra de insultos livianos más un nihilismo alegre y resignado en partes iguales, todo hilvanado velozmente. Quien haya leído un artículo suyo lo confirmará. Lo que causa gracia no es lo que dice, es Pinti.

Ahí radica el carisma de Enrique, en que se ríe primero de si mismo, y al reírse de él más tarde se ríe de su clase, la media. Y después se ríe de los políticos que representan a esa clase media. La formula es esa. No se ríe desde afuera, se reconoce parte. Subraya sus propias miserias para después identificar las miserias de la sociedad a la que pertenece, pertenecemos. Y eso resulta, no hay duda: genera empatía en algunos y admiración en otros.


Luis Majul con una sonrisa impertérrita y una afirmación por cabeza puede recorrer la realidad nacional desde la mirada de Pinti, como si Pinti fuese Jauretche. El error es Majul. Pinti es mucho más sabio que su público, porque no se la cree.


Y mientras ese monólogo de Enrique no sólo perdure sino que trascienda las fronteras y se consustancie con una realidad tan distinta como la cubana, será un artista. Y quedará.


Dedicado a la comentarista anónimo de ayer a las 9.09 PM, que se comió 7 niapalos al hilo.

es el cleto de su soja



*** Silo en bolsas ***

10.11.09

El pacto de la moneda



Resulta incomprensible cómo tantos ciudadanos están dispuestos a votar de diputado a un "completo desconocido". No desconocido él sino su pensamiento y pasado. Hablamos de Francisco de Narváez, el millonario que aparece de buenas a primeras como lo nuevo de la política, que venís a ser vos.


Y es extraño porque De Narváez más allá de su payasezco presente estudiado al dedillo no sólo es el tipo que tiene un canal de televisión o el magnate que terminaría siendo ministro de Desarrollo Social de la tercera presidencia de Menem. Además es un actor que intervino de manera directa en la vida de las personas y opinó sobre diversos temas.


Porque hay que decir que existe un coro periodístico benévolo para con el colombiano, al que se lo trata como un mecenas de romos punteros en el mejor de los casos. Por ejemplo, cuando el gobierno neuquino ordenó reprimir docentes y mató al maestro Carlos Fuentealba, el Colorado dijo que Sobisch “hizo lo que tenía que hacer como funcionario público”.

Está diciendo que va a reprimir la protesta social.


En un plenario en Harvard explicando su rol directivo en Casa Tía contó: “Despedí a todos, desde los cajeros hasta las secretarias de los gerentes. Fue una decisión difícil, que todavía me pesa. Es una tontería pensar en ella en términos de justicia. No hay justicia”.

Está diciendo que apoya el ajuste, la flexibilización laboral y que desprecia la justicia social.


Más inquietante es la manera en que los medios entresacan sus declaraciones, se hacen eco de la agenda que él busca reproducir, lo edulcorado y feliz que resulta su caricatura en ShowMatch, el desgano con que siguen sus posibles hechos de corrupción, desde la irregular adjudicación del predio de La Rural al sideral incremento de su patrimonio. Ni que hablar de las cosas que no sabemos porque no se investigan.


Hace poco en una entrevista en un canal de cable, apropósito de la cantidad de dinero que usa para su campaña, De Narváez deslizó que no estaba cometiendo un ilícito porque no era para difusión de un partido sino que era “una inversión a título personal”. Quien invierte en el mejor de los casos quiere recuperar lo que puso. Cuando no ganar.


La repregunta está en Hawai, pidió licencia con goce de sueldo hasta el 29.


Volviendo al comienzo, a la par de Michetti, De Narváez es uno de esos candidatos que esconden más de lo que dicen. Habrá que dilucidar lo que oculta.


Muchos de los datos del currículum los saqué del blog de Sentis.
La idea de la foto es de Malditos Peronistas.
Las medias son de Silvana, por supuesto.
Publicado en el Ni a palos #10.