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7.9.10

la involución de la insensatez

Estaba leyendo esta nota de Alejandro Rozitchner sobre la vida y las cosas (?) y me acordé de este libro:




Veamos algunos fragmentos:


No es necesario esperar a que el presupuesto nacional de la educación pública llegue a ser el que todos querríamos que fuese, ni es necesario que el gobierno del país se replantee el sentido de la educación. Incluso puede ser que nunca lo haga. Se apruebe o no se apruebe una u otra ley, haga lo que haga el gobierno, hay otro campo de acción y es el lugar concreto en el que estamos. Lo principal no ocurre en los ministerios sino en la clase, en el momento en que nos sentamos a estudiar y no podemos hacerlo, o en el momento en el que nos entendemos o no nos entendemos con los profesores.


Estamos demasiado acostumbrados a pensar en los problemas de forma general, y así todo se vuelve imposible.


Si la educación es un problema

del GOBIERNO y del PAIS,

pareciera que

entonces sólo nos queda

esperar que alguien haga algo.

Pero si en vez de pensar en esos términos tan

GRANDILOCUENTES Y GENERALES

pensamos en

las clases a las que asistimos,

en la posibilidad de aprender algunas cosas útiles

y en nuestro colegio de todos los días,

entonces aparecen, como veremos

ALGUNAS ALTERNATIVAS

REALES E INTERESANTES.


(…)


Y lo que hace que algo pueda cambiar no es

putear y putear

todo el día

sino

ABORDAR SITUACIONES CONCRETAS

Y TRATAR DE CAMBIARLAS.


Nuestras posibilidades creativas son inmensas. El colegio no las reconoce. Tampoco las conoce. Tal vez ni siquiera las conocemos nosotros, porque en vez de desplegarlas nos hemos contagiado el vicio adulto de la crítica, ese vicio que parece inteligencia pero es profunda estupidez.


En cuanto sintonicemos con esas enormes posibilidades creativas, vamos a ver mil maneras de conseguir lo que queremos.


Esa es una de las cosas buenas de ser joven, tener la posibilidad de inventar. Porque para nosotros el mundo no está quieto y ya hecho, sino que es un cambio constante que permite crear cosas nuevas. Todo esto va a poder conseguirse


si dejamos de ser escépticos

y aprendemos a ser estrategas.


Mario Pergolini y Alejandro Rozitchner se reunieron para analizar y proponer un tipo de escuela nueva, donde la educación esté al servicio de los estudiantes y los alumnos no estén sometidos a los caprichos de resentidos profesores amparados por un sistema obsoleto. Saquen una hoja es una apelación al humor, a la creatividad y a las ganas de cambiar la educación y el aprendizaje, y de infundirles un espíritu joven.


Otro libro de la dupla Pergolini-Rozitchner fue Cómo educar a los padres, sería bueno que sus hijos se sienten a leerlo con ellos.

Un tweet: Cuando tenía 13 años también tomé el colegio. El Bartolomé Mitre. Era militante trostkista. No entendía nada de nada. Era chico.

24.11.09

La estulticia de la razón


Iba a dedicarme a Alejandro Rozitchner pero mejor hagamos como con la Corte Suprema de Justicia, dejemos que hable por sus sentencias:


Cristina se hace detestar. Tendrá algún partidario sincero, algún confundido, pero no debe tener admiradores, ni seguidores.
Qué gobierno nacional más desagradable que tenemos, son una pesadilla estos dos delincuentes. Qué lindo sería tener un buen gobierno nacional, uno sensato, con ganas de trabajar y ayudar a la gente, no tan atento a fantasmas. Derecha es una acusación que hacen los de izquierda a los que no son del palo, para no tener que hacerse cargo de su propio fascismo. Gorila es un termino extorsivo que usan los peronistas para denigrar a los que no caen en su trampa. El pueblo es el personaje imaginario protagónico de todo planteo fascista o totalitario, y la democracia no lo necesita. El pueblo no existe / es un concepto fascista / construido para amuchar / y empobrecer. Al futbol en vez de auspiciarlo convendría eliminarlo / domingos de lectura y vida de amigos y familia / un mundo mejor. Los feriados me tienen re podrido, es mejor trabajar. Además, hace falta. ¿Cómo será la presidenta por dentro? Su conciencia, digo... ¿Qué pensará, qué sentirá? ¿Qué ideas acompañarán sus públicos relinchos? Ya está, hablé con Víctor Hugo y me despaché contra los K, y me dí el gusto de hablar bien del campo y del PRO. La mejor consigna política de la izquierda se me ocurrió a mí: ¡no lograrán arrebatarnos nuestra pobreza! Oh, Néstor, esmérate / vuélvete sensato / el fin llega a todos / los ciclos concluyen / lo nuevo busca su lugar / acepta las cosas. La presidenta es increíble. Le caben todos los adjetivos negativos. No van a negar que no es un logro. Mujer pretenciosa que quiere ser la más inteligente sin tener con qué, sin emotividad que la guíe en la construcción de una visión del mundo, mujer chata de mundo chato, acorralada por su espíritu empobrecido y empobrecedor. Mina jodida que prefiere la hecatombe a dar el brazo a torcer, que prefiere hundirse y hundir a todos antes de tratar de salvar algo. Imposible llevar una pareja con esa actitud arrogante, menos un país.
Cuando trato de entender el fenómeno Kirchner, mi pregunta base, es: ¿es más delincuente que enfermo o más enfermo que delincuente? No tengo las mismas referencias políticas que mi papá porque represento a otra generación, pero coincidimos en la vehemencia y el placer por pensar.


Foto: La Colo

5.6.09

Nosotros También Hacemos

.


Este post no tiene nada de original. Porque a las conclusiones que quiero llegar son obviedades. Pero no está demás subrayar algunas en días de definiciones.


Tiene que ver con esas dos máximas que impregnan al kirchnerismo de clientelar y a su vez que le quedan 2 años. La segunda sentencia es periodística, y por añadidura sólo hace pie en la clase media mediatizada; la segunda es una expresión de deseos de la derecha civil y la oposición (tan es así que en los escenarios que se inventan no figura nunca un posible candidato a 2011 que no sea Kirchner. Y es de suponer que si Kirchner no llega va a bendecir un hombre de su confianza a dejar que los destinos de la patria se diriman entre Reutemann y Macri o Carrió).


Y a lo que voy -lo segundo ya lo relativicé- es a lo clientelar: en los barrios, aprietes, punteros y choripán; en la web, el cíber noqui y el troll k.


En internet, que es lo que me ocupa, Nosotros También Hacemos, nosotros tenemos militantes que le dedican buena parte de su vida, gratis, a defender un proyecto, con sus matices, recibiendo a cambio la felicidad de creer que estamos haciéndole un bien a la Argentina.


¿Dónde están los militantes del Pro?

El único blog que conozco es de un empleado.


¿Hay algún blog que defienda a Carrió?

El único que conozco es el de un crítico de cine.


¿Hay algún blog que defienda a Binner, a Morales, a Juez, a Pino Solanas?


¿Dónde están los militantes de De Narváez?

¿Dónde están en la realidad esos chicos que piden fiscales a los gritos?


Sí, algún blog de todos ellos habrá, seguramente de las filiales de los partidos en el interior, y está muy bien, y habrá quien tiene un blog de algo y un día dará su apoyo a Solanas u otro día dirá que Cristina es una conchuda.


Hay sí 5, 6 blogs de periféricos adalides de la derecha, que no defienden un partido, candidato, sino un modelo, y principalmente se definen como anti K hasta el punto del odio.


El peronismo más o menos kirchnerista tiene mínimo 50 blogs militantes.


De máxima, 100 blogs.


Es un montón de gente que defiende un proyecto de país, quitándole horas al trabajo, al sueño, al ocio, a los amigos, a la familia, para defender a los que menos tienen, porque nuestra defensa no es sobre nuestro patrimonio sino sobre el patrimonio de los que menos tienen, tanto que decirle patrimonio es un eufemismo.


Puede que estemos equivocados, pero tratamos de estar lo más informados posible para no pifiarla, y cuando más nos informamos más concientes estamos de que este es el rumbo correcto porque tenemos razón, pero no desde una mirada soberbia, tenemos razón porque podemos argumentar lo macro y justificar los micro.


A tal punto esto es así que en un debate entre Noemí Rial y Eduardo Amadeo, Amadeo tiene que terminar diciendo que el único problema es el estilo de Kirchner, que sin el estilo de Kirchner con este mismo modelo en 2 años somos Canadá.


Tienen la construcción de una tapa Crítica, cosmética. Como no tienen razón te dicen Antonini, porque no tienen razón te dicen Escribanía, porque no tienen razón te dicen Barones, porque no tienen razón te dicen KK.


Si lo dicen desde un lugar componedor, se lo podemos explicar; si lo dicen desde el odio, habla más de ellos que de nosotros.


Les jode que seamos felices, que no discriminemos, que pensemos en el otro antes que en uno, que trabajemos gratis, que seamos tan democráticos que hasta permitimos que nos digan autoritarios, que tengamos convicciones, ideología, esperanza, símbolos.


El único bloguero militante del Acuerdo Cívico y Social lo reconoce.


Quintín: Últimamente leo mucho blogs de política porque me angustia la posibilidad de que vivamos treinta años bajo el kirchnerismo. Me tiene realmente preocupado. Entonces leo casi ansiosamente blogs de política, pero no te podría decir qué es lo que leo regularmente. Me parece que acá no hay demasiados blogs desde el punto de vista cultural: tanto de cine como de literatura, que tengan una producción regular. Que tengan una producción sostenida, que haya muchas cosas para leer. En inglés es distinto. Hay miles de blogs donde la gente escribe y escribe, y en cambio acá no. A pesar de que todo el mundo habla bien de los blogs, los únicos blogs que tienen contenidos son los políticos. De economía, de política, que tienen además una relación concreta con intereses ideológicos.

20.3.09

las máximas de un hombre, cualquiera

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Por culpa del Escriba recalé en uno de los 50 mejores blogs del país, el de Alejandro Rozitchner, amigo de Macri, Pergolini y Spinetta, empleado de Macri y ex empleado de Pergolini y amigo de Spinetta.

La cosa es que el tipo me pone de malhumor, entonces hace mil años luz –y aire- que no paso por su 100 volando aduciendo motivos terapéuticos, sana decisión empresarial de mi mismo.

Más allá de su zoncera vertical me conmovió la sarta de eslóganes que acompañan al nombre del blog, veamos:

De a una.

Comencemos por decir que alguien que para autohalagarse plantea este conjunto de ideas fuerza, cuanto menos, es un pavo, con el perdón del prelavado insulto maternal.

Buscar lo nuevo. Buscar lo nuevo como Telerman en sus máximas en infinitivo al estilo de Cuidar lo público. De qué habla. No significa nada y además sobredimensiona lo nuevo como mejor cuando está probado que lo viejo es mejor por eso de que todo tiempo pasado lo fue.

Entender los cambios culturales. A la pucha. No estaría mal sino fuera que si hay algo que es pariente lejano de Alejandro es el entendimiento del otro. Rozitchner hizo su carrera elevando los graves para comunicar su desacuerdo. Los cambios culturales vendrían a ser lo nuevo, que hay que buscar. Pero no necesariamente los cambios culturales son novedosos. En esos casos no habría que entenderlos. Porque no se plantea entender las continuidades culturales.

Poner pensamiento donde solemos poner crítica y temor. Pero por favor señores legisladores, compañeros poetas, aprendices de brujo, tenemos que hacer algo con este muchacho que organiza grupos de autoayuda para funcionarios macristas heridos por el desafectación de la ciudadanía, que no entiende la angustia que provoca mandar a comprar un tuneladora a Canadá. Pensamiento como negación de la crítica, que es lo único que hace, Rozitchner, criticar, además de buscar lo nuevo. ¿Temor? ¿De qué está hablando el filósofo más trucho que dio el postsocratismo?

Gustar del cambio. Otra vez. ¿Gustar del cambio? ¿Te parece Ale tirar esa así nomás? Porque a mi no me parece, a mi me parece que tenés que replantearte algunos temitas. No podés apoyar la pena de muerte sólo porque es un cambio, lo nuevo, y que por eso te tiene que gustar. Sólo por poner pensamiento donde hay temor. Si hay temor hay que poner pensamiento, no su negación.

Mirar posibilidades. Tre-men-do. Ay ay ay. Mirar posibilidades pasar. Echarse a mirar a los chicos de Kapanga ver un auto detenido que es Fito Páez al costado del camino. ¡Sedicioso! ¡Revolucionario! ¡Heterodoxo! ¡Insumiso! No veía una consigna tan desestructurante desde la Primavera de Praga. Me distraje porque pasó una posibilidad y me la quedé mirando, y pasó. Y obviamente no llegue a tomarla, porque sólo era cuestión de mirarla, que no es lo mismo que ver, como posibilidad, que no es lo mismo que Crisis, como dicen los chinos, que están equivocados, porque son lo viejo.

Flexibilizar la comprensión. Flexibilizar la comprensión es filológicamente la negación de la comprensión. Podría haber puesto “comprender”, y listo. Pero no. Usás un lenguaje absoluto neoliberal y tratás de resignificar la flexibilización como algo bueno, como una charla en el museo Renault una tarde soleada de otoño. La flexibilización de la comprensión se puede analizar muy bien en esta frase de tu autoría, miremos: no creo para nada que todos los políticos sean iguales. Macri no es como los K, Carrió tampoco, hay muchos que son honestos y que tienen distintos planteos. Esta gente es horrible. Además de seguir pifiándola en la adjetivación, ponés en funcionamiento la verdadera flexibilización de comprender. Esto es: entender hasta lo inentendible de Carrió y Macri y no entender nada de la vida, y tampoco a los Kirchner.

Por último, desplegar pensamiento. Basta. Me cansó. Se merece que le toque el timbre del portero eléctrico el chico delivey de la pizza y le pregunte ‘usted pidió una grande de jamón y morrones’ y cuando responda ‘sí’ y baje, el chico se esconda y espere que vuelva a subir para volver a repetir el procedimiento. Unas 10 veces.