19.11.09

Los entramados se tejen por fuera de la red

Las personalidades sobre las que hablo en esta sección me caen mal. Juan Carr, no. No voy a hablar mal de la persona. En todo caso, no me termina de gustar lo que encarna. En mi círculo, un minoría nihilista perjura que el titular de la Red Solidaria no puede ser tan bueno, que deber esconder algo, y otras teorías conspiranoias incomprobables. Por mi parte, creo que Juan Carr es un buen tipo, uno de los mejores tipos de este país me atrevería a agregar, y no sólo por lo que hace, sino también por el empeño con que lo hace, las palabras que escoge para comunicar sus ideas, y por su talante, componedor y campechano. En resumidas cuentas, le creo.


Pero sucede que en su persona se encarnan dos cuestiones en las que quizás no repara o, en el mejor de los casos, de las que cree aprovecharse. Pero cuando las Fundaciones de Empresas se juntan con su institución, Red Solidaria, para avalar tal o cual cruzada con fines nobilísimos lo que sucede en verdad es que se aprovechan de su trabajo, su bondad y sus intenciones, ya sea para desgravar impuestos o para lavar en público sus imágenes. Despejo equis: lo que Juan Carr aprovecha –y hace bien en aprovechar- es la difusión que las empresas le proporcionan a cambio de la obra de bien que Carr busca plasmar, cuanto antes, para resolverle el problema a una familia o una ciudad. Lo pone por encima incluso de su prestigio. Está bien, es un buen tipo. Pero acá viene la segunda moción, y para mí, la más importante.


En El atroz encanto de ser argentinos un aún sereno Marcos Aguinis repartía a diestra y diestra sobre casi todos los aspectos del ser nacional, y todo era malo, salvo el capítulo de las onegés. Las Ong’s eran, son, supongo, no habrá cambiado de idea, el Moisés del Pueblo Elegido que ayudará a cruzar el Destierro de la Mala Política hacia la Tierra Prometida del Libre Mercado.


Para la derecha, la existencia de una Sociedad Civil Organizada es una manera elegante de pasar, porque se preocupan de los problemas estructurales de un país sin tener que aguantar un Estado fuerte, políticas clientelistas o la conducción de corte populista, nos libre Dios.


La derecha es inteligente y sabe que una resolución de una Secretaría de Estado que se firma en un minuto y requiere sólo voluntad política y, a veces, valentía, representa alrededor de 4 años de trabajo de la mejor red solidaria posible, que es la Iglesia, o debería.

10 comentarios:

Daniel Mancuso dijo...

De acuerdo en todo: Juan es un buen tipo y cree que los usa para lograr la ayuda que él quiere, pero el costo es grande y nada cambia, los malos siguen siendo malos y el trabajo de juan se va por el agujero de la injusticia social...

Imaga dijo...

A mi me cae MUY bien este hombre.
Y con respeco a lo que decis, de las palabras que elige, lo comparto.
Una delicia para escuchar.


Slds, Natan!

Coqui dijo...

Yo lo conozco a Juan, a raíz de voluntariados que hice con familias de chicos con enfermedades crónicas. Lo conocí cuando uno de esos chicos necesitaba un medicamento que costaba una fortuna, y sin el cual se moriría en muy poco tiempo. La obra social se lo negó a último momento, corríamos contra el reloj, con los padres desesperados, pero a través de Red Solidaria pudimos conseguirlo. No te puedo explicar lo que significó la ayuda de la Red Solidaria en esa situación tan real y concreta.
Qué se yo, en todos los ámbitos hay cosas criticables, por cierto también en el de las ONGs. Todos hacemos la vista gorda en algo, usamos algo para nuestra conveniencia, y al menos Juan usa a la derecha, si se quiere, para conseguir algo bueno, y eso es muchísimo decir!
En fin, estoy de acuerdo con tu post. Juan es un buen tipo.
Saludos!

Redactor dijo...

¿Tenés alguna duda que algo esconde? ¿Quién no? Yo, desde chico, desconfío de esas personas que nunca levantan la voz y que jamás muestran ira o indignación. Me recuerda a Farinello con esa pasividad que muchas veces defiende lo indefendible. Me suena cinismo y hoy, con la realidad que agota las palabras, no comprendo taaaaanta paz... El tiempo dirá, pero no pongo las manos en el fuego por nadie. Ni siquiera por mi.

nanolefou dijo...

No importa que Juan Carr sea buen o mal tipo. NO tiene ninguna importancia, salvo que se afanara lo que está destinado a ayudar a alguien. Lo mismo vale para un funcionario de un ministerio, pongamos acción social.

El tema conceptual es que las "ONGs" se manejan desde un concepto ultraliberal: derrame o donación caritativa del sobrante despreciado por los beneficiados del sistema. Es decir: las donaciones son lo que creemos que nos sobra, lo que nosotros mismos consideramos excesivo en nuestra ganancia. O donaciones que sirven para evitar impuestos. Evidentemente, con tal criterio, no se recompone una sociedad asimétrica e injusta como la nuestra.
El concepto liberal convive de maravillas con las "ONGs" solidarias: porque no comprometen nada y dejan una higiénica imagen. Si puedo evitar que el estado me saque via impuestos y decidir yo donde poner la guita, mucho mejor: eso es liberalismo puro. Y sale más barato que pagar los impuestos!

El concepto del estado como redistribuidor es distinto y, naturalmente, superior: porque puede compulsivamente decidir cuanto de lo que vos ganás es excesivo, y así sacártelo (vía impuestos, retenciones, etc.) y darlo a quien lo necesita o ponerlo donde hace falta. No sos vos el que decide hasta cuanta guita mensual te tiene que sobrar o tenés que derrochar, es el estado. Obvio, no cuenta con el beneplácito de Aguinis, que considera que los impuestos deben ser evadidos como un gesto de patriotismo y coraje.

Artemio López dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Artemio López dijo...

Juan es muy buen tipo, peronista además , muy sensible y comprometido, su tarea micro es espléndida y lo admiro, su perspectiva es esa no más. Todo lo macro le fracasó, fracasa y fracasará. Para cambiar lo macro se requiere de poder político, una visión justicialista de las cosas y un hijo de puta y su balet que las ejecute con bisturí templado y ..pulso egipcio ( esta metafora del pulso reconozco es compleja, asume que las momias son egipcias (!), no se mueven (!!) , la manos menos se mueven(!!!) y un bisturí transcurriría entonces en mano de la momia egipcia en la línea exacta , digamos que "sin autocriticas" en el camino. Querido emo, como se observa es una metafora mía, compleja si, pero muy mala, ...bue)
salu2!

Primo Louis dijo...

Nata,
No todos los gatos son pardos (?).

Como deciamos la otra vez: las ONGs no son necesariamente una opción liberal para eludir la responsabilidad del estado. Depende el modelo que se siga.
Conozco ONGs en Córdoba con 25, 30 años de laburo territorial, organizando compañeros, aprovechando cada oportunidad que se les abre, etc.
El problema es cuando las ONGs pretenden tener más capacidad de fuego que la que tienen. Si son cruzadas individuales antipoliticas, chau. Se mueren en buenas intenciones (que por lo general lo son).
Pero las ONGs que cuentan con técnicos y profesionales que laburan en un barrio y conocen a los vecinos y los ayudan organizarse y saben que no tienen que superponer esfuerzos con el estado u otras instituciones y aprender a articularse y a potenciar lo que hacen no están mal.
Al fin y al cabo se trata de gente organizada, poquito o mucho, bien o mal, pero organizada.

Pato dijo...

Emo, como anda usted, grosso?
Nesecito que me des una manito, busco y busco y busco un post que me pareció genial, siempre tuve ganas de volver a leerlo, pero no hay forma de encontrarlo.
El post es uno que hiciste sobre el único, el mas grande de todos los tiempos: Palo Pandolfo.
Bueno, en sínetesis... no te copás y me pasás el link?
Gracias!!!!!
Besotes!!!!!

natanael amenábar dijo...

Fijate si es uno de estos dos

http://natanael.blogspot.com/search/label/palo%20pandolfo

Saludos