31.5.11

jefe del pogo



Ya no se puede cantar La Isla del Sol en paz, que te escrachan (?).

27.5.11

1983


Néstor Kirchner, 1983: "Siempre dijimos que Videla, Massera (...) iban a ser sentados en el banquillo de la Justicia" http://t.co/Mh0oTLJ

26.5.11

cosa rara



La primera vez que vi esta cosa rara de frase con foto recortada sobre fondo hipnótico fue con Niembro durante el mundial de Sudáfrica. Al principio no entendía la gracia pero con el tiempo me fui enganchando. Largas tiras de frases en Taringa! con los greatest hits de Niembro durante los relatos del campeonato de fútbol. Después quedó en la nada, o al menos no me enteré más, hasta Don Patadón.



Este bloguero sube las mejores frases de #elprogramadefantino con caritas móviles, aboslutamente adictivo. En Tumblr me enteré que era una idea que funcionaba en el mundo con personajes y chistes que no entendía. Este, ponele, en castellano, sí.



La participación de Beatriz en 678 nos trajo además de las polémicas, los sarlismos en este formato, que si alguno sabe cómo se llama, le agrecería me diga.



Antes de irme les dejo otra cosa (dibujo) que aparece a full en tumblr y que no tengo ni la más puta idea qué es, como bien deja clara la cosa esta que tampoco sé cómo se llama.



¡Todo muy confuso!

Pero acá los podés hacer
.

24.5.11

la épica lleva tu nombre: tévez



El Apache es conocido en la Argentina como Carlitos, en Brasil como Carlinhos, y en Inglaterra como Sir Charles. Es el jugador del pueblo en un continente, y the player of the people en el otro.

Carlos Tévez tiene 27 años, 164 goles en 366 partidos, ganó 14 títulos con cuatro equipos distintos. Es el único futbolista argentino de toda la historia en ganar una Libertadores, una Intercontinental, una Champions League y un Mundial de Clubes.

Seguir leyendo.

YOU ARE WELCOME









Me comentaron que un tal Glitters había
hecho algo parecedio, así que ahí va el link.

19.5.11

Cloe, en vivo



Después de mucho tiempo mi amiga Cloe Bosco se presentará en vivo mañana viernes 20 de mayo a las 22.30 horas en La Scala de Palermo, pasaje Giuffra 371.

Para que vean de qué viene la mano, este es el video del primer corte de su segundo disco, Life in Coma. Cloe es española y vive en nuestro país desde hace unos años.



Si pueden, vayan.

18.5.11

podemos...



...el Pino que plantaron en el Congreso, en la anterior elección.

vía: fuegos


16.5.11

libro de visitas

El Puntero


Se estrenó El Puntero, ficción seria de Pol-Ka para este 2011, año electoral, sobre un militante barrial del Conurbano, interpretado por el enorme Julio Chávez. Y generó mucho ruido en las redes sociales, se vio bastante, fue lo más conversado de la tarde noche de ayer en twitter, día del superclásico y el comienzo del fin de la era Palermo en Boca, que no representaba un tema menor de charla, por cierto.

Y las repercusiones fueron variadas. Gustó mucho en una audiencia amplia y generó bronca en la twittósfera nac&pop. Malestar entre los militantes, entre los que miran con buenos a ojos la militancia y entre los exégetas de cinchar por la política en esa líquida discusión política vs. antipolítica.

Entre las cosas a favor destacan las actuaciones, cosas del guión y un supuesto halo de realidad que lograron plasmar que se parece “tanto a la realidad”, según dicen, lo que se ve en los noticieros. Determinada clase media que dice que la realidad es lo que los noticieros dicen que es la realidad. Ir a confirmar lo que se piensa, nadie debería ser condenado a prisión por comodidad intelectual. En líneas generales la serie entregó lo que se esperaba de ella.

Hablaba con un amigo el día sábado de El Puntero, nos esperanzaba la complejidad de los actores escogidos (De la Serna, Luque, el mismo Chávez) y que el sólo hecho de hablar de un tipo de personaje tan malhadado como un puntero sólo sería beneficioso, porque abundaría en una profundidad, una humanización del demonio del ser político de base.

Por su parte los libros son de Mario Segade, un tipo que viene de hacer Lo que el tiempo nos dejó y que tiene en su haber Resistiré, es un hiato a la confianza.

El tema de los estereotipos fue subrayado a su vez, que los personajes hacen lo que se espera que hagan y dicen lo que se espera que digan, y está bien la crítica desde una esperanza de arte, pero El Puntero busca ser un programa popular, visto, no un segmento de prestigio, por lo que un poco de “estereotipamiento” no sólo es lógico sino necesario, al menos, al principio.

Y un puntero no es un militante romántico, no es el Padre Mujica. Es un tipo con ambición, rosquero, pillo, muchas veces sórdido. No se puede edificar la autoridad en una villa sin una dosis de violencia, verbal, y también física. Criticar eso en términos de la política en tanto cosa prístina es no entender el funcionamiento de una autoridad barrial. A pesar de estar difusos los límites zonales, no sabemos quién podría ser el intendente Hugo Iñiguez ni cuál sería ese municipio raro, por momentos demasiado Villa Urquiza. El Gitano (Chávez) habla con su ex por webcam (?) y rosquea por Blackberry (contra la lógica organizativa total del Nextel), un gesto pop que lo pinta como un valiente al Gitano.

Sus salieris son Luis Luque (Levante) y Rodrigo de la Serna (Lombardo), dos estereotipos, a su vez, el abnegado militante bienintencionado, y el pibito ambicioso malhablado y violento, que representan también dos estilos de conducción y de lealtad. Esas dinámicas se desarrollarán más adelante, en los avances del próximo capítulo, pero El Gitano como buen dirigente mantiene ambas subconducciones porque le proporcionan distintas cosas a su estructura. La ausencia, su privación temporaria de la libertad, posicionará los diferentes estilos de conducción de sus subalternos. Luque es el héroe del militante sensible (portaba un Nesternauta en la dorsal, es abnegado y compañero) mientras que De la Serna es un héroe del whisky, más.

Volvamos al comienzo, está bueno que se hable masivamente de política, y Chávez es el protagonista, el puntero, y el protagonista de una serie popular es siempre querido por su audiencia, el lado luminoso del puntero invariablemente se verá y humanizará al rosquero barrial. Se debatirá el tema. Excederá la miniserie. Los dirigentes barriales asistirán a programas de televisión, carne y hueso, a contar verdades, sus experiencias.

teklado ®



Oportunidad.

Ideal para comentaristas de La Nación, Perfil y los distintos portales de internet.

No pierdas tiempo intentando ser original y creativo.

A partir de ahora podrás ser irónico y mordaz sin siquiera proponértelo.

Teklado, único en su tipo, reemplaza la letra C por la K, y listo el pollo.

Ahora podrás cargar a tus amigos kirchneristas en Facebook sin usar tu cabeza, podrás comentar en tus portales favoritos y en los de la contra sin esforzarte por demás, podrás inventar cadenas de mails sin que lo aprendido en la escuela te juegue una mala pasada.

Una pequeña demostración:

Teclado normal: Y esta Cristina cree ser la Reina. Habla de democracia pero solo le gusta comprar carteras, casarse con Chávez y con Cristóbal López.

En cambio con Teklado
®: Y esta Kristina kree ser la Reina. Habla de demokrakia pero solo le gusta komprar karteras, kasarse kon Khávez y kon Kristóbal López.

Tener kuidado, que a vekes sale mal.


Inspirado en un post de Mendieta.

14.5.11

este es un país maravilloso



Ser argentino es aventurase en un ejercicio de flagelación, al pedo.

¿Cuántos países hay?

Dicen las crónicas, la numismática, que 198.

Díganme, ¿cuántos mejores que la Argentina existen?

Piénsenlo un rato…

Yo lo mido sólo en términos de justicia social (que incluye la injusticia social que los países generaron fronteras afuera, el vivir con lo ajeno, el vivir con lo nuestro), discúlpenme, soy peronista.

¿Vieron?, no muchos.

Holanda, Bélgica, Alemania, Reino Unido, Francia, Noruega, Suecia, Austria, Japón, a lo mejor, Australia, Canadá, países recientes, estos últimos, como nosotros.

Se acabó.

Después de eso viene La Argentina.

Pero hay gente que se queja de vivir en este país de mierda.

Me dirán que los iguales, con los que competimos, una España, un Portugal, una Italia, Israel, Uruguay, Estados Unidos, Brasil.

Somos mejores que eso.

Estamos a la altura del primer lote, lejos.

De cualquier manera lo que nombré son 18, me olvidé de uno, dos: ponele, 20.
Somos uno de los 20 mejores países de todo el mundo en el peor de los escenarios. En el mejor entre los 10. Argentina está en el G20, la evidencia.

Pero no desde la soberbia, por experiencias colectivas, por procesos políticos que anclaron hondo en la sociedad, por determinaciones culturales, por peso específico, por hechos concretos, por la realidad efectiva, esa frase total.

Productores televisivos de elite que dicen que en la Argentina se hace una de las mejores televisiones del mundo, críticos de música que tienen que reconocer que nuestro país fue, es y seguramente será faro de la mejor adaptación foránea en castellano de las movidas culturales hegemónicas del siglo XX (pero además con elaboraciones propias, nuestras: tango, chamamé, zamba, vidala, manejala), espectadores que han celebrado en cualquier parte películas, cine, nacional, a veces corrido al arte, a veces volcado a lo popular, como pocas civilizaciones lograron. ¡Dos Oscar en la meca del entretenimiento, buscate cuántos países ganaron dos Oscars a mejor película extranjera y comparalo con lo anteriormente dicho, siendo que estamos en el otro de la cartografía del mundo, rodeados por las nalgas del orto de la cartografía del mundo, lejos, australes!

Tenemos un gobierno autónomo, reservas de todo tipo, un pueblo creativo, un desarrollo social notable.

¿Qué nos falta?, dirán.

Yo respondo, porque envidio eso: ¡La alegría brasileña!

Que no sé cómo mierda se logra. Es un misterio.

Lo único que admiro de un pueblo que no sea el mío,

(y el chauvinismo me lo paso por las bolas, el chauvinismo es una palabra que no es nuestra, es foránea, francesa, métanse el chauvinismo en el orto)

es la alegría.

Escuchaba a Lino Barañao, ministro de Ciencia y Tecnología, hace poco, la semana pasada, y decía que una investigación de no sé quién había demostrado que los estándares de felicidad en un pueblo estaban dados, proporcionalmente, en torno a la calidad de vida.

Cuanto mejor calidad de vida tenía un país, mejor el pueblo se sentía, obvio, pero lo explicó científicamente, con un paper. Irrefutable.

Salvo Brasil, que generaba estándares de felicidad popular sólo comparables a una economía del primer –primer- mundo.

¡Quiero ese know how!

Nos falta clase media orgullosa de ser argentina, eso, y el mundo sería nuestro.

Y ahí sí, que la sigan chupando.

pappo no existe


11.5.11

Aviso: ya tengo más amigos que Lapegüe



Ya llegué a los 100 pedidos y los pasé. Muchas gracias a todos. Por favor, no manden más mails porque me veo en la obligación de informarles la mala noticia. Tengo ya escritas y ensobradas las primeras 50 cartas. Y un dedo mocho como no pasaba desde los extensos dictados de la primaria. Por lo pronto, dos consideraciones menores: 1) casi nadie usa los nuevos códigos postales, los alfanuméricos; y 2) participaron más hombres que mujeres: machos modernos, románticos y sensibles. Se los quiere.

9.5.11

sin pedido de captura

El amigo Geraldinho, coincidente con la salida de Bagre, el diario popular del holding Sorete, busca coptarnos con un poco de su medicina: screenshots.

En este oportunidad nos pasa la ejemplificación extrema de democracia y monarquía.



Que refiere a este post.

(Aulicino habla de Gioja, que va por una reelección que decidirá la gente, y no de Máxima, que sí será eterna en el poder, aclaramos.)

Bagre, un popular popular



De los creadores de El Sorete.

#elfindelperiodismo



Carlos Trillo (1943-2011)

8.5.11

informe situación: cartas



Hasta el momento recibí, en poco más de dos días, 66 pedidos de cartas simples para la empresa 100% inútil, "más amigos que lapegüe". Un empujoncito más y lo cerramos, tenemos que llegar a la centena de pedidos.

Si todavía no escribiste, manda tu nombre, dirección y código postal a chupetometro@hotmail.com. Hay una carta en premio.

6.5.11

"Más amigos que Lapegüe"



Quizás la iniciativa les parezca una pelotudez, a los que se la conté les pareció una boludez. Pero tengo a mi favor ni siquiera ser original, ya que es una idea -que a mi me pareció brillante, ojo- de Diego de la Fuente, autor de Fumado.


La idea es, recuperando la vieja costumbre del correo postal, romántica, acaso, mandar 100 cartas simples por Correo Argentino, a 100 destinatarios distintos.

Bajo la denominación Empresa 100% Inútil, "Más amigos que Lapegüe", enviaré a los primeras 100 personas que me manden sus datos por mail una carta con un contendo arbitrario. La idea, tras tres semanas, un tiempo prudencial, estimo, proporcionar un número redondo de la eficacia del Correo en manos del Estado. A todo o nada. No habrá posibillidades de falsear la recepción porque tendré anotado qué le mando a cada quien.

Si querés participar: mandame a chupetometro@hotmail.com nombre, dirección y código postal.

Me la podés devolver, no es parte del plan, pero ya que está, lo digo.

Es lindo recibir cartas, ¿no?


Porcentajes /

De 90 a 100 entregadas. El Correo Argentino funciona perfecto. Franco Macri no puede volver de China. El mundo es un lugar maravilloso. Los privados se tienen que autoexpropiar sus empresas y regalárselas al Estado para que las usufructúe a su gusto.

De 75 al 89. Lo esperable. Las cosas andan bien. Equipo que gana no se toca. La vida es buena, no bella, buena. La intervención estatal está perfecta. Las empresas tienen que nombrar un director del Estado, uno, aunque no tengan participación, porque sí, aunque no tengan directorio.

De 50 al 74. Las cosas no andan bien. Florencia Macri podría colaborar como cartera. El Estado no es tan eficiente. Guillermo Moreno no podría intervenir más en la formación de precios. Devolvemos el espacio aéreo a Thales Sprectrum.

De 49 a 10. Me hago radical, y de derecha. Cierro el blog, porque no hay blogs de radicales de derecha. Cambio de nombre. Me radico en Montevideo. Dejo de ponerle chuker al termo para el mate. Regalo mis discos de Silvio Rodríguez. Y me hago fan en Facebook de la Fundación Libertad.

De 0 a 9. Me tatúo en la frente: "Nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado". Me mudo al country de Dromi. Le manejo la cuenta de Twitter gratis a Carlitos Melconián y me dejo violar por Roque Fernández, sin forro.

Participe, no sea pelafustán.

5.5.11

camisetas para todos


gente amiga, de confiar
juan camisetas

responsabilidad estatal

Acompañé ayer a mi amigo Ernesto a una charla, en la que fue moderador, sita en la facultad de Exactas, Ciudad Universitaria. Hablaron de sus responsabilidades los presidentes del Invap y del Inti y el ministro Lino Barañao. Podría extenderme sobre la actualidad de la ciencia, con el aula colmada de asistentes, pero para hacerla sencilla repetiré con mis palabras una parábola sobre el Instituto Nacional de Tecnología Industrial.

Enrique Martínez, el titular, contó que fue dos veces presidente del Inti, la primera en la década del ochenta, y la segunda desde 2002, hasta hoy. Y resaltó dos variables, la ocupacional y la profesional. La ocupacional tiene que ver con la planta permanente, que era, si no recuerdo mal, de 1.800 en los ochenta. Cuando retomó el Inti tras la crisis del 2001 los empleados eran 1.100. Ahora cuenta con 2.200 empleados. Y aunque dijo que todavía hay necesidad de más trabajadores en su área no hay que ser un genio para entender que hubo una decisión del Estado Nacional en dotar de recursos a estos institutos desde 2003 en adelante (algo similar sucedió con el Invap). Pero tomo el caso del Inti por lo otro, por lo profesional: Martínez explicó con palabras de este mundo -pude entenderlas hasta yo- el giro estratégico del instituto.

Cuando reasumió la dirección del Inti, organismo que entre sus funciones “dicta cursos de capacitación, talleres y seminarios para las diferentes áreas industriales”, el instituto tenía su primera prestación, y casi exclusivo desarrollo, en proporcionarle a Unilever mediciones para estipular la calidad de sus jabones en polvo. Comercialmente era valioso ese trabajo pero no proporcionaba prestigio, el prestigio que tiene que tener un instituto como este para la comunidad. Entonces decidieron no hacer más estos encargos, que bien podían ser hechos en laboratorios privados, sin la cucarda que Unilever se ponía: “garantizado por el Inti”.

Contó, para cerrar la parábola, que sus técnicos desarrollaron un método para bajar el arsénico en agua a medidas avaladas por la Organización Mundial de la Salud. Vienen de capacitar a docentes de 3 escuelas en Chaco y en este mes empiezan a instruir a educadores de otras 22, las que faltan, silenciosamente.

Volviendo a lo profesional y a lo ocupacional entreverado, Martínez señaló que de la planta de laburantes alrededor del 40 por ciento tienen un desempeño ceñido a lo meramente laboral, pero que el restante 60 por ciento tiene adentro el modelo del Inti, que lo vive, que entiende la responsabilidad que significa este Instituto para la sociedad.

Cuando el kirchnerismo se vaya, un día que invariablemente llegará, dejará Estado planta permanente que continuará con un modelo de país nacional y popular, organismos funcionando con gente idónea y comprometida.

Donde el conocimiento no se aplica a las multinacionales sino a los chicos del chaco profundo.

Eso es también lo que les jode, cuanto más kirchnerismo suceda más tiempo les llevará desmontar este Estado incómodo, que día a día, con pequeños pasitos, se reconstruye.

Aquí también la Nación crece.

3.5.11

mejor Libre que Muy

Conseguir Libre y Muy me fue difícil, porque mi diariero kirchnerista ni las había sacado del paquete, y todavía nadie las había pedido, y no estaba en ese momento, mi amigo el kiosquero, entonces costó un poco conseguir un ejemplar de los nuevos diarios nacionales.


En el interín, se acercaron dos vecinas que pidieron una Diario Popular y la otra Crónica. Finalmente, después de 10 minutos, pude hacerme con ambos tabloides “populares” a 5 pesos la parejita. ¡Dos diarios nuevos, qué país raro!


El abordaje trataremos de hacerlo de la manera más desapasionada posible, como si no tuviéramos ideología, y tratando de ponernos en el lugar del posible comprador, pero, ¿hay compradores para estos dos nuevos diarios? ¿Hay mercado?


Esa es la primera pregunta que me surge, pero no seré yo quien la conteste, supongo que tanto el Grupo Clarín (Muy) como el Conglomerado (?) Perfil (Libre) habrán hecho sus focus groups que arrojaron la necesidad de la existencia de 11 diarios de circulación nacional en el territorio argentino, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Ambos diarios saldrán de lunes a viernes.


El de Clarín trae a Beto Casella y a Claudio María Domínguez. El de Perfil a Jorge Lanata (hablando de la pobreza en Nepal, cualquiera) y a Jorge Rial, aunque en este número no salió, quizás ayer, no sé.


Muy. No es original. No sé si la originalidad es un valor o no, pero no es original. Muy supone que a las clases populares le gustan los colores estridentes, y a lo mejor sea cierto. Ya desde la temática no encontramos novedades. Es como si a agarráramos el sumario de Clarín, le sacáramos los temas arduos, le dimensionáramos deporte, espectáculos y policiales, y le pusiéramos una estética más parecida a las revistas del Grupo La Nación (Brando, Oh La Lá, las primeras páginas de la RollingStone). No se puede pretender ser popular y decirle “Principito” a William, junto a la noticia que vendrá a las Malvinas. Una de las enseñanzas de la prensa popular, no me gusta decirle amarilla, es que los argentinos odiamos a los yankees y a los ingleses. Si le huís al chauvinismo, no sos popular. “Piratas” se dice, Clarín, Muy, o un neologismo, pero no Principito. El conflicto aparece ahí: ¿puede un diario eslabón de una corporación ser popular siendo socio de los “enemigos del pueblo”? Además no hay minas en bolas, no hay mala leche. Es menos popular que el Olé. No sé, veremos. Yo no lo compraría más, pero no estamos hablando de mí.


Libre. En un mercado, el de diarios, saturado, con un segmento ya exitoso, el de los populares, y con la salida de Clarín a competir, duro, con el poder del dumping, es difícil establecer el derrotero del diario popular de Fontevecchia. Dirigido por Darío Gallo, alguien que maneja al dedillo el arte de la maldad, es, sí, un diario original, para nuestro país. Más parecido a la prensa “amarilla” inglesa que los tabloides guaraníes, a los que se hacía referencia. Hay una elegancia popular en el tratamiento de, por ejemplo, The Sun. Fondos negros, pocas palabras, fotazas, un estilo que Libre encontró, que copió bien, y que es inédito en la Argentina. Leí por ahí, o me imaginé, que debido a esta saturación del mercado antes dicho, la nueva idea del diario era apuntar a un público nuevo, a inventar su nicho, jóvenes que no compran diarios, clase media que no se encuentra ni en La Nación ni en Clarín ni en Tiempo Argentino. Es agradable y entretenido Libre, tiene algo de las nuevas tecnologías que tanto le gustan a Gallo, un serie de tipografías arbitrarias y de distintas familias que ayudan a romper con la monotonía visual y que es el infierno en la tierra para los puristas del diseño, pero para mí está buenísimo. Títulos subrayados, como en Diario Popular. También está muy bien cómo genera sinergia con los otros productos Perfil (la mina en bolas es ‘La Chica Hombre’; espectáculos es el muy buen blog de perfil.com ‘Exitoína’, -deporte debería haber sido ‘442’ ya que comparte incluso su columnista principal, Martín Souto-, etcétera). El problema sigue siendo, como le suele suceder a Perfil, el sumario. Que Verbitsky esté a dieta (costosa) jamás puede ser la tercera nota más importante del segundo número de un diario ‘popular’. Mucho mejor estuvo Dolber sacándole a Altamira que Feinmann es un pelotudo, o la nota del mismo periodista sobre Torry, el humorista boxeador protokirchnerista. Después de 45 números 0, Verbitsky & Ravenna es una pelotudez. Un consejo que les daría es no dejarse llevar por el odio para inventar una agenda nueva, distinta a la de Perfil.com, más “inclusiva”. Soñar no cuesta nada. Para encontrar incluso un público que no odia al gobierno y que no quiere leer tampoco sólo alabanzas. Ese diario sigue sin existir, no estaría mal que exista de una buena vez.