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17.8.11

civilizacioncita o barbarita

http://www.extremista.com.ar/wp-content/uploads/2008/08/argentinos-por-su-nombre-barbarita-1-20080805.jpg


El otro día twittié la nota de Visión 7 sobre el antes y el después de Barbarita. Me contestaron algunos, otros no, por supuesto, que era un golpe bajo. Golpe bajo para mí es mostrar a Barbarita cuando no tenía futuro, cuando estábamos en una crisis sin salida, cuando le preguntaban a Barbarita que querés ser de grande, y entre lágrimas, sin comer, que Barbarita solloce: “Nada”. Eso es golpe bajo. Ponele necesario, periodístico, de interés, sensacionalista. Hoy da tristeza, emociona ese relato, pero también emociona que la joven Bárbara estudie, trabaje, tenga un kiosko y le regalen una netbook por objetivos educativos. Da tristeza esa Barbarita de 2001 pero da alegría, que también emociona, que también hace llorar, pero de felicidad, esta Bárbara grande, sana y esperanzada. Ah, ¡pero no es Magdalena Aicega!


Trabajé casi 10 años en la Federación Argentina de Municipios. Entré en plena crisis, estudiaba diseño gráfico y no había laburo en ningún lado. De casualidad, porque un amigo me dejó el puesto. Una de las primeras cosas que hice fue ir a cobrar la cuota societaria a Florencio Varela. Un pibe de clase media, de Lugano, porteño al fin, no conocía ni de conversaciones lo que era la vida en el segundo cordón. Me acuerdo que me tomé un bondi que tardó mil horas, dio cien vueltas. Que un “vendedor ambulante” vendía sus cassettes, sus propios cassettes. A mí me tocó uno de Sumo, a cambio de monedas. Y cuando me bajé del bondi, crucé la vía y avisé la municipalidad no podía entender el panorama de la plaza principal. La gente hacía cola para revisar la basura. A ver si nos entendemos. El cesto de la plaza de Florencio Varela, escueto de desperdicios, era revisado disciplinadamente como quien hace la cola para el Pago Fácil. Decir que me shockeó es poco, de hecho todavía me acuerdo nítido atravesando ese espacio público con un cassette nuevo de Sumo en la mochila y un nudo en el estómago.


No es que esa plaza, esa realidad, ese 2001, sea punto de comparación, es el resultante de una serie de medidas temerarias que explotaron junto a un modelo inviable. La comparación con esa plaza es tendenciosa, lo sé. Como la Barbarita que vimos todos, la misma tendenciosidad. Pero hubo una serie de gobiernos que ocultaron bajo la alfombra políticas económicas falsas que determinaron esa plaza. Obvio que hoy está muchísimo mejor Florencio Varela que en 2001. La plaza de 2011, aún con pobreza, está situada en un país que no va a explotar por medidas económicas inviables; esta sociedad, esta ciudad, esta plaza, mejora paulatinamente, y Julio Pereyra arrasa en las elecciones.


Discutir la pobreza estructural a todo o nada no tiene sentido. Obvio que si comparás Florencio Varela con Tandil está como el orto. Por una serie de variables que nadie plantea. Es un distrito pobre y la coparticipación federal es una vergüenza. Lo interesante es ver cómo mejoró, no si hoy es Ámsterdam. O plantear una nueva ley de coparticipación federal y municipal más honesta e igualitaria. Ponele a cambio de dos mandatos por intendente. Guita a cambio de poder. Dale, lo pensamos todos. Ahora Santa Fe, Córdoba, el Buenos Aires rural, a ponerse. Nadie quiere esto, vieron. Por eso no se habla del tema. Ah, pero qué barbaridad los barones del conurbano.


El porteño mira Santiago del Estero desde la necesidad que sea Salta Capital. El santiagueño se mira las manos, mira su ciudad y la compara con sus manos y su ciudad hace 10 años, 20. El sanjuanino juzga la gestión de Gioja desde su monumental progreso inédito en menos de 8 años. No la juzga desde la potabilidad del agua. Por eso Gioja saca el 70 por ciento y Pino el 0.9. Discutamos ecología girándole recursos a una provincia pobre, no desde Greenpace. El centro-centrismo inviable del supuesto progresista citadino es una abstracción hilarante.


Cuando esucuchás a Roberto Brandán, uno de los intendentes que pude conocer en mi paso por la FAM, un tipo agradable, dedicado, honesto, inteligente, entendés por qué sacó el 93 por ciento en su intendencia. No es que logró hacer de Villa Atamisqui el Epcot Center santiagueño. Logró mejorarle la vida a los atasmiqueños a niveles que los atamisqueños no imaginaron ni en sus mejores expectativas. ¡Pero qué estúpidos!


Todos queremos el mundo igualitario, justo, libre y soberano. La diferencia es que hay personas que ponen los ladrillos de a uno y otros que quieren ver un castillo sin moverse de su casa. Yo tampoco lo hago, digo, no tengo la suerte de ser un hombre de acción, revolucionario y genial. Lo que me permito es ser realista en los análisis del porqué el mundo ideal sigue siendo imposible y atender los progresos escalonados, que por otro lado es lo que la gente espera.


No, yo no me río de los que perdieron, no, yo no festejo con los santiagueños pobres desde el cinismo. Yo trato de entender el voto popular. Cuando arrasó Macri y cuando arrasó Cristina. Sin subestimar a nadie.


Así como no me dan asco los porteños tampoco me dan pena los santiagueños. Ni me río de la pobreza ni me cago en los gorilas. Cada uno vota desde su lugar, a partir de sus necesidades satisfechas desde siempre o en vías de satisfacción recién ahora.


Cada distrito vota y cuenta una historia electoral local.


5.7.11

Muera el Ultrakirchnerismo Tonto, ¡Viva Binner!

Estaba mirando unos números para confirmar una suposición: Cristina está por lograr algo histórico, es la primera vez en la historia que el peronismo ganaría una elección presidencial en la Capital Federal. Tenía mis dudas sobre 1995, Menem en la cresta de la ola, pero no, Bordón ganó, por más de 20 puntos, cuando todo el puto país, menos Santa Fe, por décimas, daba ganador a Menem. Hegemonía menemista nacional, menos, Capital Federal. Después de 8 años de gestión, que desgasta, dicen, para quienes gestionan mal, será, Cristina Fernández estaría ganando en Capital. No ganó Néstor en 2003 (¡ganó López Murphy!; segunda Carrió), no ganó Cristina en 2007. Gana ahora. Bueno, ahí hay mucho para decir, que nadie dice.

Al día de hoy Cristina está ganando en todo el mundo.

En 2007 fue distinto, en Córdoba salió segunda después de ¡Lavagna!, en San Luis ganó quién si no, y en Capital, hermosa ciudad, ganó Elisa.

Bueno, hoy, repito, Cristina gana en todos los escenarios (está por verse en Santa Fe, si Cristina le gana a Binner en su propia provincia hilvanaremos en seda pasacalles para las legislativas de 2013).

Ante esa eventualidad, quiero que salga segundo Binner. Quiero que la oposición sea sensata, quiero diálogo y consenso del otro lado, quiero leyes, quiero contratos sociales, modelos de país, certidumbre, todas esas cosas que le piden al peronismo cuando es Gobierno. Quiero que Binner sea Jefe de la Oposición, que limpie definitivamente a los impresentables de siempre. Quiero que las fuerzas minoritarias queden relegadas de una buena vez al minoritario lugar del que habla menos que el segundo.

Por lo tanto, dejen de hablar mal de Binner Ultra Kirchneristas Cortos de Mira, que tendrá sus agachadas (como todos), sus errores, sus desaciertos, sus aciertos, sus valores, pero es un tipo con quien sentarse a discutir a largo plazo el país. Un referente opositor válido de verdad. Con una fuerza nacional propia. Segunda, ojalá. Es eso, o un Ricardito Alfonsín que en menos de un año deja su espacio de vuelta a Carrió, a Duhalde, a De Narváez, a los mismos incapacitados políticos de siempre.

Bueno quería decir eso, besos a todos.

27.4.11

colectoras espaciales




Depende dónde lo mires,
Alf.

«Amorfismo Lejano Fantástico»
«Alienígena Ligeramente Fastidioso»
«Alien Life Form»

(idea: Horacio Gris, en lo de Mendieta)

3.8.10

Aldea Googleal



Dentro de un rato voy a postear esto en el blog (1), capaz que decida ilustrarlo con una foto (2) o con un video (3) y en el trascurso de la nota chequearé en Google algún dato (4). Este sencillo acto insume de tres a cuatro herramientas google: Google mismo, Blogspot y Picasa o YouTube.


Siempre recuerdo de todo el bodoque infinito de No Logo que Naomi Klein cuenta que mientras estudiaba en Canadá en la universidad y con su grupo político se parapetaban con todas sus energías para exigir importantes derechos de género perdieron de vista que las marcas, las corporaciones, se les estaban metiendo en la educación pública, esponsoreándola.


La vida es eso que te pasa mientras estás preocupado en otras cosas.


Ayer terminé de leer El engaño Google, de Gerald Reischl, libro que reseñó muy bien La Niña Santa meses atrás. Y más allá de que a mi juicio busca encontrarle el pelo en el huevo a Google hasta en las cosas que son solamente geniales, dispara un montón de interrogantes. Ante todo es la mirada austriaca, eurocéntrica, de un fenómeno norteamericano. Hay mucho de orgullo. Por eso se me ocurrió pensar a partir de la muy buena información que posee algunas cosas desde la Argentina.


Intermezzo

Al margen, una cosa que dice el libro es que todos los buscadores rastrean sobre una superficie de internet que es pública pero que existen en la web millones de contenidos que no están anexados a los motores de búsqueda. Una masa silenciosa de contenidos que no están ahí. Que nadie puede ver, oscura, profunda, oculta. Me parece inquietante la idea.


Historia resumida del fenómeno computaderil

Se hacían maquinolas caras, imposibles y voluminosas hasta que vino IBM y generó la primera camada de computadoras más o menos personales, aún difíciles de usar o ubicar en un escritorio mediano. Más tarde vino Bill Gates y le metió un sistema operativo sencillo que le dio una lógica familiar e inventó la PC con programas que facilitaban complicaciones de DOS y casi se quedó con todo: Windows. Más tarde llegó internet y con ella y el tiempo Google se quedó con el oligopolio del uso de la web, un buscador sencillo de usar más determinados servicios que otorgan respuestas a necesidades del usuario. En tanto cada vez el uso de una computadora personal es más internet y menos otra cosa, Google se irá quedando con la suma de todos los significantes de la virtualidad.


Hard y Soft

Esta diferencia que cuando iba al colegio era sustancial, cada vez lo es menos. En aquella época IBM era la emperadora del hardware mientras que Microsoft se hacía con la dictadura del soft. Ambas eran opciones comerciales que se posicionaron muy bien en un mercado de economía real. “Esto es esto, vale tanto, acá está.” Nada es gratis, el software es legal, la empresa vale tanto, porque ganamos tanta plata.


Eran dos industrias la industria del hard y la industria del Soft. ¡Qué tiempos! Google es la primera empresa realmente exitosa de servicios gratuitos del mundo. Te cobra de otra manera, de una manera tan sutil que ni siquiera conocés, y que si conocés no te parece tan importante. Mérito ahí. Google cada vez vale más por productos que no se venden y que nadie compra. Google tiene un valor de mercado superior a aquellas empresas que venden productos de a millones a precios no tan razonables (como IBM y Microsoft), pero sin vender nada. Si el hard y el soft son industrias, como señalé, Google ni siquiera entra en la categoría de "servicio", porque es gratuito: google es un servicio gratuito: un oxímoron o un apostolado o qué. Google es más parecido al rol que desempeña un capital especulativo en una economía de mercado. Casi todas las computadoras tienen un procesador marca Intel que el usuario pagó caro y la mayoría de los usuarios usan Google sin pagar. El valor de mercado de Google es varias veces mayor al de Intel. Google en este sentido me hace acordar al valor de la soja. Google es un yuyo.


Sociedades de la información

Desde Perón para acá (?) se relaciona en todo el mundo la importancia de la industria con la importancia de las patentes, el valor de la inteligencia. Google es uno de los mejores ejemplos de ese valor de una mercadería intangible.


Los intangibles

Google tiene el valor inmenso de un intangible, es querible. Si es que las marcas tienen personalidad, carisma, Google es el Ricardo Darín de las marcas, le cae a todo el mundo muy bien. Aún sabiendo todo lo malo que tiene Google, Google sigue siendo una empresa muy querible.


Amplificado eso por ese sueño líquido de trabajar en sus oficinas donde todo es más parecido a un juego que a un laburo. Aunque quienes trabajen ahí terminen siendo esclavos voluntarios de la empresa más linda del mundo. ¡Hago más millonario a mis jefes con mis ideas pero me siento tan feliz!


Esta intangibilidad no es universal, a pesar que Google existe en todo el mundo (en España, por ejemplo, lo usa el 93 por ciento de los usuarios) hay sociedades donde no ostenta el principado de la búsqueda o, lo que es más llamativo, ni siquiera es la primera opción, lugares raros como China, Rusia, Egipto, Bielorrusia o República Checa. Esos pocos países son los únicos que no serían “colonias digitales”.


Curiosidad, un país en el que Google es líder pero sólo tiene poco más del 50 por ciento de participación del mercado es Estados Unidos.


Globo aldeano

No hice comentarios sobre la información de individuos que acopia Google, sus relaciones con la CIA, los gobiernos del mundo, la línea fuerza del libro de Reischl, “una potencia mundial sin control en internet”, se lo dejo a Diego; yo retomo lo que Klein.


Mientras estamos preocupados con razón por un grupo de interés económico perverso como Clarín no nos estamos dando cuenta que, como un alien, se está metiendo Google, con amor, en nuestra vida. Google tiene también posiciones monopólicas, de buen dictador, que hay que revisar todo el tiempo.


Una hipótesis argentina y sudamericana

Nadie sabe qué pasará con internet, algunas empresas con Apple (los I-algo) apuestan todo el tiempo, más que al contenido, al soporte, esperando un día iventar un producto que se quede con todo. Quizás alguna algún día lo logre. Google casi desprecia al hardware (recién ahora estaría lanzando un celular). Hasta llegó tarde, desinteresadamente, a los exploradores, con Chrome. Lo cierto es que nada es para siempre, que todo cambia, que una nueva idea o aparato puede modificar la manera en la que entendemos la tecnología y el mundo.


Por suerte la Argentina es un gran país en estos menesteres, junto con la India somos El Lugar (por costos, por formación, por capacidad) que eligen las principales empresas de hardware y software para tercerizar su producción y sus servicios. Una maquila calificadísima.


La industria del videojuego es otra especialidad que en nuestro país encuentra creatividad y calidad.


Mi idea, como diría Oppenheimer, pero al revés, tratar de armar con ayuda del Estado un grupo de pibes brillantes, desde los mismos procesos de selección que tiene Google. En vez de laburar en Silicon Valley o Mountain View, que el sueño de los pibes sea the Paternal Way. Un polo de contenidos que busque reemplazar Google por nuestro Google, mejor o peor, pero nuestro, distinto. Que impulse Taringa! al mundo, por ejemplo. O Sónico. Que piense en plataformas nuestras que sean futuros Facebooks para América Latina y el mundo. Que el nuevo Twitter salga de la cabeza de un pibe de Rosario y llegue a Okinawa y al Norte de Carolina. Que sea más próximo ese día frio de agosto que invariablemente llegará.


Hacer celulares en Tierra del Fuego está bárbaro, pero tenemos que inventar el sistema operativo o el programita para que los usuarios de los celulares se bajen. Todo esto desde una visión de país, con carreras universitarias.


Tenemos los recursos humanos, las ideas, la creatividad y una visión del mundo interesante.


La información es el commodity más valioso.


Internet es el suceso más horizontal de la historia del mundo.


Algunas cositas para tirar y pensar.