29.6.11

Tengo una amiga política

Por Luis Majul

Tengo una amiga política y me siento raro. Es la primera vez en la vida que me pasa.
Nunca me había enfrentado ante semejante situación.
¿Qué debería hacer, como periodista que se siente libre, frente a cada hecho o circunstancia en los que ella se encuentre involucrada?
Nos vimos por primera vez hace catorce años. Por entonces, ella era la novia del hermano de la futura primera esposa de mi mejor amigo. Estudiaba Ciencias Políticas y tenía una energía interminable. Nos volvimos a encontrar en 1998, cuando me hice íntimo amigo de su marido, uno de los periodistas más serios y honestos que conozco. Desde esa época, ella no es solo mi amiga. Es, especialmente, amiga de "China", mi mujer. Y es también madrina de mi hija Victoria. Mi amiga dudó mucho, antes de meterse en política.
Cuando me pidió un consejo, solo me atreví a sugerir:
- Cuidate: la política en la Argentina es bastante parecida al infierno.
Con algo parecido al infierno se encontró apenas ingresó en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires: peleas sangrientas por miserables espacios de poder; acuerdos espúreos para nombrar ñoquis; medios y periodistas corrompibles y un internismo enfermizo y nocivo para trabajar normalmente.
-A veces tengo ganas de mandar todo a la mierda
- me dijo un día cuando los dinosaurios de su partido le habían ganado una batalla importante.
Mi amiga carga con dos mochilas muy pesadas. Una es que pertenece a Compromiso para el Cambio, el partido que lidera el demonizado Mauricio Macri. La otra es que desde hace diez años anda en una silla de ruedas, como consecuencia de un accidente automovilístico del que ella se llevó la peor parte.
Ser "macrista" no es fácil.
Macri tiene entre sus filas a dirigentes derechosos y antidiluvianos como Jorge Enriquez, quien oye la palabra aborto o travesti y acusa a quien la pronuncia de degenerado y
desviado y enfermo.
Macri nunca será votado por alguien que se sienta "progresista"y de izquierda.
Pero mi amiga no es de derecha.
Su ideología está marcada por el desaparecido demócrata cristiano Carlos Auyero. Y a veces está marcada, además, por el sentido común.
De hecho, bien podría estar trabajando con Elisa Carrió o con el kirchnerismo. Es más: en los últimos meses, dirigentes de Lilita y del Presidente la invitaron a pasarse a sus filas. Ella, con sus buenos modales de siempre, declinó ambas ofertas: fue delicada, pero a la vez muy firme.
Tan firme como su actitud ante la vida, desde que supo que no iba a caminar más.
Supermujer
Nunca la vi llorar o lamentarse.
Nunca la vi usar su silla de ruedas para dar lástima o para conseguir más votos.
A veces parece demasiado rígida: una especie de supermujer que lo puede casi todo.
Un tarde, mientras iba en el auto, la escuché decirle a Chiche Gelblum que esa capa de superchica le había servido para sobrevivir, pero que también le había impedido asumir su profundo dolor. Mi amiga explicó que a su hijo Lautaro le había pasado lo mismo, hasta que un día explotó y pudo llorar y sentir y lamentarse y comprender.
Se que algunos se conmovieron después de escucharla. Yo, además, me alegré.
- ¡¡¡Es humana!!!-
se me escapó, y tuve que dejar de manejar por un momento.
Hace pocas horas mi amiga, Gabriela Michetti, interpeló a Aníbal Ibarra, y lo consideró el principal responsable político de la masacre de Cromañón. Se que los medios y la mayoría de la gente consideraron su intervención muy acertada y muy sentida. Se también que los familiares de las víctimas la valoran y la sienten sincera.
Debo aclarar, a esta altura, que yo no pienso, en todo, como Gabriela. Pero que la quiero, más allá de las diferencias.
Me siento libre de criticar a Macri o a Ibarra, a Kirchner o a Elisa Carrió, a Menem o a Cristina, a Duhalde o a López Murphy, a Patricia Bulrich o a Rodríguez Saa.
Pero con ella me siento raro.
Gabriela está creciendo muy rápido y eso me da vértigo. Hasta ahora, lo está haciendo con honestidad. Sin traicionar las ideas en las que cree.
¿Qué va a pasar cuando su nivel de exposición pública me coloque en situación de opinar a favor o en contra de sus acciones? ¿Qué debería hacer: dejar de considerarla mi amiga y no atenderle el teléfono? ¿Seguir siendo su amigo pero no entrevistarla más? ¿Interrogarla con distancia y profesionalismo, como lo hago con cualquier otro?
Tengo una amiga política y me siento cada día más raro: ojalá que el tiempo me de algo de sabiduría para resolver la cuestión.

Domingo, enero 30, 2005

24.6.11

visiones irreverentes de un libro complicado

Que los procesos políticos están integrados por personas y que no todas las personas son una unidad, es de sentido común. Incluso dentro del menemismo hubo funcionarios más valiosos que otros, de acuerdo al rol que desempeñaron y a la eficacia lograda en sus quehaceres circunstanciales.

En noviembre de 2007, el Escriba, convocó a los comentaristas de su blog a elegir el Mejor Ministro de la Democracia (léase, desde 1983 a ese lejano día quince del mes once). Los resultados -aún provisorios- a esa encuesta arrojaron (los resultados siempre arrojan) que Ginés González García fue el Mejor Ministro Argentino (quizás ayudado por el recuerdo entonces vívido de la mala gestión de Graciela Ocaña), seguido por Roberto Lavagna (Economía del tándem Duhalde-Kirchner) y por el canciller total Dante Caputto (yo voté a Jorge Taiana, y lo volvería a votar, pese a que nadie le importó en aquel momento ni les debería importar ahora). Sorprendió sí, el cuarto puesto: con meritorios 8 votos en esa acotada encuesta, Carlos Corach, efectivo único vocero del menemismo tardío, se metió en el fab four de los elegidos por la comunidad política web.

Este mes Sudamericana editó 18.885 días de política, visiones irreverentes de un país complicado, una tácita autobiografía de quien será recordado como el mejor defensor del proceso político más incómodo de analizar de la democracia reciente. Su prosa cuidada, su inteligencia especial y su mirada propia de los procesos, ayudan a repensar ese malestar en la cultura política popular que fue el menemismo. No interesa aclarar ahora que “resistimo’ en los noventa (…)”, porque, Natural, diría el General Perón, cualquier chico sensible estuvo en contra de ese proyecto político-económico que determinó un sobreendeudamiento de la Nación a los fines de crear una burbuja de calidad de vida irreal para un país subdesarrollado (Argentina) a costa de condenar a miles de ciudadanos a la pobreza o a la desesperanza, que no es lo mismo, pero es igual. Interesa, ya pasados esos años, revisar sobre qué verdades relativas se cimentó ese proceso, a todas luces masivo, que eclosionó, como la guerra continúa a la política, por otros medios, con la Alianza fallida.

Carlos Vladimiro, que niega la verdad citada al infinito de que su nombre homenajea la dupla Marx/Lenin, acierta en su análisis de la historia argentina reciente, su repaso de nuestro Siglo XX (acierta es un verbo falaz, quiero decir que hace una lectura similar a la que haría yo, para ser honesto). Y en lo que no simpatizamos, obtiene argumentos razonables, para rever posiciones, para pensar, convenciéndome, incluso. Repasa su experiencia militante primero en la UCR, en la UCRI, junto a Frondizi, después en las experiencias moderadas del peronismo, hasta la configuración de la renovación peronista que determinó el liderazgo del Menem gobernador caudillo pasado una vez elegido presidente por el tamiz estético del Consenso de Washington. En el medio analiza todo lo relevante a la política nacional: sindicatos, radicalismo pata pseudodemocrática legitimante de la proscripción justicialista, juventud peronista hija de clases medias gorilas, rol de la orgánica del PJ durante la dictadura, error de miras de esa misma orgánica ya en el 83. Y la defensa del menemismo.

Las peores consideraciones, a veces contemplativas, desde su caballerosidad ominosa, a veces lisas y llanas y temerarias lapidaciones, se las llevan: Illia, la clase media argentina, Chacho Álvarez y los medios de comunicación (preferentemente, los de izquierda). Las mejores, Frondizi, Alfonsín y Menem, y todo lo que sea política en tanto organización que vence al tiempo, la posibilidad del estadista. Resulta curioso como ningunea al Kirchnerismo (ya lo veremos). Su crítica a los medios, discusión que permitió el cristinismo, por otro lado, contiene iguales dosis de elegancia y demolición (en su caso, el adversario es su reverso, Página/12 y la progresía comunicacional, el honestismo). Levantando, claro que sí, la bandera de conferencista de prensa matinal, su marca registrada, pero sin dejar de señalar la incomprensión en general de los medios sobre el proceso menemista.

Hay hacia al final una serie de capítulos que dan en el blanco: discusiones a largo plazo no contempladas desde siempre por la dirigencia argentina, ni exigidas por la prensa, ni por la sociedad, y por supuesto, no desarrolladas tampoco en la década del noventa. El dilema del federalismo posible frente al federalismo utópico; el carácter argentino en tanto ser no patriótico desde su mismo nacimiento en 1810; la necesidad de una nueva universidad pública con una planificación desde el Estado, para encaminar los profesionales necesarios para el desarrollo del país; la reconfiguración de los gobiernos provinciales para el achicamiento del gasto público y el clientelismo, tema complejo si los hay; o la necesidad de una lectura de los procesos históricos lejanos, medidos sí por sus legados y no por sus errores; por citar sólo algunos ejemplos de tópicos posibles a debatir como sociedad que nos debemos.

Interesante es la lectura que hace sobre la supuesta inseguridad en la Argentina: su análisis es exactamente igual al del Gobierno de Cristina Fernández, probablemente porque sufrió los mismos embates sobreinformativos, especialmente la aliteración de la agenda policial de los medios audiovisuales. Su relato sólo se separa en la crítica a la expresión “sensación de inseguridad” debido a su reiterado uso, que tendría peso pedagógico aún, si no. Curioso contrasentido, la crítica a la “sensación” es pariente del tratamiento hacia la “inseguridad”: la reiteración del uso de la expresión se corresponde con una lógica de repitencia informativa. Se vuelve sobre un asalto en Balvanera a la vez que se retacea “dicen que es sólo una sen-sa-ción”.

Así como intenta vanamente justificar las peores políticas del proceso que lo tuvo como jefe de Gabinete también acierta en destacar aquellos legados positivos que la “pesada herencia” se encargó de relegar a un segundo plano. Es su rol, y está bien: durante el menemismo, es cierto, terminó de desaparecer el Partido Militar, se aprobó una buena Constitución Nacional, se anuló el servicio militar obligatorio, se estabilizó una economía hiperinflacionaria. No es sólida (en lo único del libro que no hace pie, justo es decirlo) su defensa: a los indultos (como jugada de ajedrez para debilitar las Fuerzas Armadas y porque en ningún país del mundo se revisa el pasado hasta el enjuiciamiento), a lo realizado frente a los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA (primero porque no hubo conclusiones para esgrimir y segundo porque el mismo aduce que fueron resultantes de los buques enviados al Golfo Pérsico, es decir, fueron ataques respuesta a la gestión errónea e innecesaria de Carlos Menem en política internacional), a la adhesión acrítica al Consenso de Washington (porque era la corriente hegemónica epocal e ineludible), y de la Corte Suprema (en vano, para qué intentarlo; Julio Nazareno, impresentable por donde se lo mire, sólo es nombrado como “un eficiente presidente de la Corte”). De todas maneras, son ejercicios de lógica que a más de una década se pueden leer con menos pasión y por tanto con una mirada más contemplativa.

Su casi nula apreciación del proceso kirchnerista se anota en el debe. Sus pocas menciones se deben a aproximaciones corporales anteriores al 2003 (llegó, se acercó, lo vi) y como críticas elípticas una vez Néstor Kirchner asumiera la presidencia. Un determinado autoritarismo, la incomprensión de los vientos económicos, un mal uso de los organismos de Derechos Humanos, la incapacidad para delegar poder y escuchar a la oposición. Todo esto sin contar los lugares comunes, lo bien que hicieron Chile, Uruguay, Brasil, rayano al eslogan, inexcusable para un político de su capacidad y experiencia. Sólo resalta como positivo el liderazgo Kirchner como articulador de la vuelta al partido del orden. La reflexión de estos años permanece en las vísperas de un ilusorio segundo tomo, el de sus “4.000 y pico de días de No Política”.

Hacia al final, reflexiona Corach, como si la historia su hubiera detenido en su último día como senador: “Nos enfrentamos al hecho de que los únicos jóvenes que participan activa y vocacionalmente de la política son los piqueteros, que cortan calles y puentes, encapuchados y armados con palos”. Una sentencia absolutamente falaz a la luz de la numerosa militancia que el kirchnerismo supo aglutinar, inédita en mucho tiempo en este país, de la que oportunamente el menemismo careció (habrá que preguntarse por qué) y que es sin dudas es uno de las enseñanzas más importantes que el actual proceso político legará el día de su salida: la inexorable necesidad de la participación política para cambiar la realidad.

Jorge Asís termina su crítica al libro de Carlos Corach con palabras a las que suscribo por los motivos opuestos: “Como se trata de un excelente conferencista –actividad cotidiana, en su vereda- Corach aquí clarifica brillantemente sobre los temas que prefiere tratar, mientras cubre, con el positivismo del silencio, los que prefiere omitir”.

horcrux fontevecchia


18.6.11

viento en la proa

Entre el espanto que quedó y las cenizas por venir
después del odio y más acá
de tantas ganas de no estar
habrá que ser mas tercos que el dolor
hasta que todo este incendio se mude de esquina

nos dura la sangre en el ojo
y tanto hachazo en el ojal
buscamos sombra en los escombros
y cornalitos en la red
habra alegrías que vamos a sangrar
con la memoria
y la saliva espesa

si afloja este viento
en la proa
si afloja este viento
en la proa

la lluvia pasa de la mano
de esta ciudad por detonar
y este país son estos huesos que nadie sabe si enterró
le patearemos los dientes al horror
cuando se enjuagen los miedos que nos miedan

si afloja este viento
en la proa
si afloja este viento
en la proa

saber sufrir
saber partir
¿y para qué?
si ladra el pensamiento...

meta vivir
meta insistir
hasta que un milagro muerda el anzuelo
acá en la proa

14.6.11

Festival Pantalla Chica 2011


Como producto de la generosidad de mi amigo @capitanintriga voy a estar incursionando como curador de youtube (?) el jueves 23 de junio en el Festival Pantalla Chica 2011. Dice The Captain:

Como ustedes creo que ya a esta altura saben, cada tanto me gusta romper la virtualidad del blog con alguna actividad copada. De todas las que hice, siempre tiene un lugar en mi corazón el Festival Pantalla Chica, porque creo que fue una de las cosas que salieron más redonditas.

El Festival Pantalla Chica es un festival de videos web, la oportunidad de conocer y disfrutar de algunas de los grandes tesoros audiovisuales que esconde Internet de la mano de invitados piolas. Tras la gran repercusión del año pasado, esta vez habrá nuevos invitados. Entre ellos, @llorodefelicidad, @mc__ y @DonRudi, quienes harán de curadores de Internet y presentarán tres clips favoritos.

La cita es el jueves 23 de junio a las 19 en el Auditorio del Centro Cultural Ricardo Rojas, Corrientes 2038. Como siempre, habrá cosas ricas y un par de sorpresas, así que yo que ustedes ya me estoy agendando la fecha.

¡Están todos invitados!

10.6.11

la larga caminata de la carta #92

Con recepción en Luján, ya son 92 las cartas entregadas, informo, y de paso, comparto este interesante comentario de Rodolfo:
(...) Te comento que tengo 44 años y durante 20 de ellos trabaje para distintos correos privados. En una época hasta llegue a tener un minúsculo cargo interno en uno de ellos. Te digo con conocimiento que un 90% de eficiencia no lo logra ningun correo privado sus márgenes de eficiencia deben rondar el 70% como mucho. Una de las razones que explica tan baja eficiencia es la tercerización. A diferencia del "Correo Argentino" las demás empresas no tienen sucursales en todas las localidades; por lo que deben recurrir a terceras empresas para llegar a lugares donde no tienen ni personal ni infraestructura para realizar la distribución. A su vez en algunos casos esas empresas se valen de una "cuarta" o "quinta" empresa para poder cumplir con su tarea. En ese proceso algunas cartas son entregadas por el cliente a una empresa donde lo recibe un empleado uniformado y que trabaja en blanco y despues de pasar por la cadena de responsabilidades termina siendo distribuida por un empleado en negro que debe pagarse sus viáticos y no tiene la más minima cobertura social. Eso explica que algunas de las cartas enviadas se pierdan en el camino sobre todo las que son enviadas a zonas "Peligrosas". Imaginate con la manija que le dan los medios a la "Inseguridad" nadie quiere arriesgar el cuero por una carta.

9.6.11

histrionismo


hagámonos los rulos

El 1ro de marzo Cristina inauguró el 129º período de sesiones ordinarias del Congreso. Después de sugerir que no "se hagan los rulos" con el tema de su candidatura, dijo: "Quiero agradecerles a todos realmente el esfuerzo y en serio pedirles sanciones de leyes que vamos a necesitar este año".
  • Ley de Promoción del Software.
  • Estatuto del Peón Rural.
  • Ley de Lavado, Penal Tributaria. <-ya salió, creo.
  • Trabajo Domiciliario.
  • Ley de Propiedad de la Tierra en la República Argentina.
  • Ley de Adopción.
No es bueno vivir a la defensiva de lo logrado, cuando se es mayoría. Algunos de estos proyectos de ley, como el de Adopción, son buenas ideas para encarar como nuevas banderas.

rencorosa carta #91

8.6.11

ahora que ya pasó todo

2011

Entrevista exclusiva a Ollanta Humala

“Los que no quieren la verdad son los que dieron las órdenes”

A horas de las elecciones presidenciales en Perú. el líder del Frente Progresista destaca la importancia de los juicios por la violación de los derechos humanos, plantea el lugar que tendrían las políticas sociales en su gobierno y por qué la opción de Keiko Fujimori representaría una vuelta al pasado.

foto.

2006

“Mi Lucha”, versión andina

Ollanta Humala aparece en las encuestas para la elección peruana de abril. Coronel, frustrado golpista y también frustrado foquista, Ollanta se presenta como un Evo Morales peruano o como un Hugo Chávez andino. Pero sus antecedentes ideológicos, su militancia, su organizado movimiento de militantes de camisa negra dice abiertamente que el palo del coronel es otro. Junto a su hermano, el mayor de Ejército Antauro, es un discípulo fiel de su padre, que llegó a conclusiones sobre raza y cultura muy alejadas del indigenismo de Morales. Donde el presidente boliviano habla de un pueblo originario robado y ultrajado que pelea por recuperar sus derechos y su tierra, los Humala hablan más a la alemana y le dicen al mundo que la identidad es la sangre, que el verdadero peruano es “el indio y el cholo”, que el blanco es un fracasado, un peruano a medias, un indeseable que debería irse para que las cosas finalmente mejoren. Esta receta de obermenschen y untermenschen, tomada del tal Adolf, incluyó hasta un putsch en un pueblito andino que no tiene cervecería, que terminó con siete muertos, los hermanos arrestados y con el requerido status de mártires.

la misma, foto.

6.6.11

"Más amigos que Lapegüe", conclusiones


Hace unas semanas decidí en un rapto de lucidez (?), inspirado en una experiencia del blog Fumado, enviar a 100 remitentes distintos una centena de cartas (una a cada uno y cada una). La idea fue de alguna manera chequear el funcionamiento del Correo Argentino en manos del Estado, medir su efectividad, con un muestreo mínimo pero contundente. Tengo los resultados finales, acá, aunque quizás todavía lleguen algunas cartas más. Pero en algún momento tengo que cerrar esta empresa inútil, que se llamó “Más Amigos que Lapegüe”, en claro homenaje al genial conductor de TN.


Para ello había pedido en mi blog que 100 personas me manden por mail su nombre y dirección postal, para proceder al envío de las mencionadas cien cartas simples. Costó 1 día y medio alcanzar el número necesario de participantes. Después tuve que escribir las mínimas 100 notitas acompañadas de pequeños obsequios, y ensobrar cada una. Mi muñeca izquierda (soy zurdo) me pasó factura, pero en dos noches cerré ese cansador estadío de la empresa, el menos agradable. Las mandé un viernes a las 17 horas, en un local del barrio de Boedo, 99 estampillas nacionales (2 pesos la unidad) y una internacional (7,5 pesos, por exigencia de un amigo argentino que vive en Cancún).


Ya el lunes siguiente, el primer día hábil después de haberlas mandado, empezaron a llegar a los distintos remitentes, algunas misivas. Pasando el dígito primero, llegando a las 25 después.


De a una, las cartas, llegaban a destino.


El viernes pasado se cumplieron las tres semanas, el tope que me había autoimpuesto para cerrar el experimento postal. El número venía estancado en poco más de 75 durante la última semana, bastante malo. Por lo que estaba preocupado. Entonces el miércoles mandé mails a los que me debían una respuesta para saber qué onda, para que me respondan por sí o por no. ¡A muchos les había llegado la carta pero no me habían avisado! (Chirlote.) Eso me volvió el alma al cuerpo (?). Hoy, lunes 6, llegó una a Zárate, por ahora, la última.


Antes de pasar al número final, aclaro que anticipé las conclusiones a los resultados el mismo día que lancé la empresa: hice una tabla con desenlaces premeditados de acuerdo al porcentaje de cartas entregadas, que se pueden leer acá.


Dicho esto, y entendiendo que aún pueden llegar las que faltan, sin más dilaciones, diremos que el número de cartas entregadas en tiempo y forma fue: 90 (noventa).


Es decir, copio: De 90 a 100 entregadas. El Correo Argentino funciona perfecto. Franco Macri no puede volver de China. El mundo es un lugar maravilloso. Los privados se tienen que autoexpropiar sus empresas y regalárselas al Estado para que las usufructúe a su gusto.


Es exagerada la conclusión, porque el número está más cerca del 89 que del 100, pero bueno, así son las cosas. Gracias a Agustina que recibió hoy su carta, pasamos de pantalla el análisis de la gestión, porque con 89 cartas entregadas las conclusiones eran otras.


Faltan llegar 10 misivas. Diez cartas que deberían también arribar a destino, porque una carta es un sentimiento complejo, una declaración de amor, un mensaje de amistad a la distancia, un pensamiento desde una cárcel a la familia (o estas boludez que hice yo). Pero además es un servicio pago, barato, económico, pero no gratuito. De cualquier manera, me parece que el número es muy aceptable, al menos, para mí. Ansiaba una cifra de, más o menos, 85. Noventa mejora mis propias expectativas, me beneficia positivamente.


Algunas curiosidades. Contra mis prejuicios participaron más chicos que chicas: 59 hombres; 41 mujeres. Asimismo los porteños fueron más activos que los amigos del resto del país, con el 54 por ciento de la concurrencia. 45 fueron cartas enviadas al Conurbano o al Interior del país (y como dije, una al exterior, a Mauricio, destino Cancún, Quinta Roo, México). Lugares tan disímiles como: General Roca, Río Negro; Barrio Las Palmeras, Juana Koslay, San Luis; San Lorenzo, Santa Fe; El Bolsón, Río Negro; Barrio 76 viviendas, San Isidro, Valle Viejo, Catamarca; Paraná, Entre Ríos; y Yerba Buena, Tucumán.


Curiosamente a los lugares más alejados y/o difíciles de acceder llegaron todas las cartas. En cambio, los diez destinatarios que no recibieron sus cartas fueron de Capital (4), del Conurbano (Villa Adelina; Luján; El Talar, Tigre; Isidro Casanova, La Matanza), La Plata y Rosario.


Ya recibí tres respuestas físicas, tres cartas (que no era necesario, pero que las agradezco) y decenas de fotos de mis “amigos” con sus cartas, contentos, desde todas partes del país.


En fin, una muy buena experiencia.


Respuesta postal de @ciruzabalia.

3.6.11

Correo Argentino

A esta hora (6 PM) cerró la Empresa "Más amigos que Lapegüe". Se cumplieron las tres semanas prometidas. Ya tengo respuestas de 98 participantes por sí o por no. Debo procesar los datos, esperar a los 2 que faltan avisar y delinear las conclusiones. El lunes será el día. Hasta entonces.


Historia de España

por Manuel Fontdevila, historietista ibérico.

1.6.11

¡lo sabía y cuando gobernó no lo hizo!



(vía: eBlog)

my macro, #conmigonobarone



Empieza a repercutir esto de los Macros Argentinos, ya me llegó uno de un importante miembro de La Campera.



Ser el jefe del pogo conlleva una gran responsabilidad.



Yo voy con la bella amiga de Diego Bossio, Eugenia Stoessel, y con mi viejo amigo Kevin Kogan.

hegemonía cultural web

Gran comentario de Matías de El Pavimento en el post cosa rara, que trascribo (con links). Mientras Sarlo intenta comprender el kirchnerismo, nosotros estamos intentando comprender los advices. Eso es hegemonía (?).


Este es Advice Dog

Yo descubrí esa última cloaca de las cloacas de internet que es
4chan cuando ya estaba algo arrancado. Me perdí el nacimiento de muchos memes pero a Advice Dog lo vi en vivo y en directo. Fueron días en los que literalmente no hice nada más que reirme. Fue una plaga.

Advice Dog: http://encyclopediadramatica.ch/Advice_Dog

Fue el primero de toda esta serie de imágenes con texto sobreimpreso, comunmente referidas como macros: http://encyclopediadramatica.ch/Image_macro

De un simple cachorrito inocente que daba consejos (por eso "advice") bastante delirantes, o sea, en la parte de arriba algo como "comé sano" y abajo algo que rompía todo el sentido del consejo como "pajeate vigorosamente". El chiste de que sea un perrito tiernito con colores alegres de fondo es porque se supone que era algo para llamar la atención de los nenes y darles consejos de buena vida. Así, en un principio, cuando el chiste daba para mucho las cosas eran tipo:
"hacé sopa" / "con clavos"
"ejercitá diariamente" / "negá el holocausto"
"economizá el agua" / "tomá lejía"
Y bueno, obviamente se fue deformando a otras cosas que ya no eran inocentes consejos, se fue mezclando con otros memes y frases famosas de 4chan o con eventos del momento (recuerdo el Advice Josef Fritzl, muy border) y ahí a alguien se le ocurrió crear a Courage Wolf, que era algo así como un lobo valiente que te daba consejos para levantarte a la mina a la que nunca te animabas a hablar... y ahí se fue todo al carajo. Insanity Wolf, un lobo que te ordenaba salir a masacrar gente a la calle, etc.

Después vinieron las variaciones más graciosas con otros animales: Foul Bachelor Frog, una rana que tipifica las cosas que hace un sucio que no se baña nunca, se come los mocos, no se cambia de calzoncillos, se toca mientras chatea con la abuela, etc. y Foul Bachelorette, su contraparte femenina que cuenta todas las cosas que hacen las minas con los tampones, etc. y varios de mis favoritos: Socially Awkward Penguin, que ejemplifica actitudes incómodas o de poca destreza social (tipo "sarah está online, decís hola" / "sarah está offline") y Depression Dog, que muestra pensamientos hiperdepresivos hacia las minas y la vida en general.

El que vos posteaste del dinosaurio, ponele, se llama Philosoraptor, también es una de las variaciones más graciosas.

En fin, hay para reirse por meses. Cuando estalló lo de los comentarios desubicados de Niembro en el Mundial de Sudáfrica, este tipo de meme le cayó como anillo al dedo y se esparció como reguero de pólvora, y la verdad que está re bueno porque da para hacer miles de chistes con otras figuras, me imagino por ejemplo un
Advice Carrió o un Advice Grondona, no sé. Da para re delirar.