




| erradicar | |
| | tr. Arrancar de raíz, eliminar completamente algo, que se considera perjudicial o peligroso: erradicar una plaga, un mal social, una enfermedad. |
| erradicar | |
| aniquilar, extirpar, quitar, eliminar, arrancar, exterminar, suprimir | |
El sistema invisible tendrá su precio,
su frontera y tamaño, su analogía.
Dios le llaman algunos, otros Comercio,
mas para mi es el Reino de Todavía.
Vi en directo el primer debate entre Obama y McCain, traducción en simultaneo. McCain lo chicaneaba. Obama respondía “Coincido con el senador, pero…”. Un águila feroz que coronaba a los candidatos, que representaba a los Estados Unidos, se morfaba despacito una cinta que decía algo que no recuerdo pero que hablaba de la unidad, la libertad y otras sandeces del imperio. No vi los otros debates.
Me cuesta creer la bola que le dieron los medios de todo el mundo, primero a las primarias, las internas abiertas, y después a toda la campaña presidencial de Estados Unidos. Y me sorprendió que además los diarios de todo el mundo se hicieran eco también, siguiendo las elecciones como si fueran propias. Esa es la gran batalla comunicacional que los Estados Unidos ganaron e impusieron. Que lo que les pasa a ellos es trascendente para todos. Que si gana Obama o McCain es decisivo porque le va a cambiar la vida a un zapatero de Honduras. Y sabemos que no es así, pero como no lo pensamos creemos que es así.
El mundo ya como escenario cipayo del imperio norteamericano, repitiendo como loros los mensajes de dos partidos políticos que se prestan el poder del mundo, que son socios. La idea que subyace es quién querés que te meta la pija: ¿Clint Eastwood o Brad Pitt?
Pero si podemos entender que es sólo una elección de un país enemigo de América Latina desde siempre, no me interesa quién va a ser el que me coja, porque ya nos vienen cogiendo desde antes de Braden, cuando Perón se lo cogió. Oh Bendito! La pija de Perón. Oh Dichosa! In Perón We Trust.
Pero menos que menos me voy a poner contento porque un tipo que es negro y que parece bueno haya ganado. Cómo es que hay argentinos se ponen contentos porque ganó Obama. No lo entiendo. No entiendo qué cambia para nosotros. Quizás le vaya mejor a los estadounidenses, pero eso contrariamente a alegrarme, me entristece. Si le va mejor a los norteamericanos nos va a ir peor a nosotros. Lo ideal sería que ese país tenga una guerra civil, otra guerra de secesión, por algún tema que no me interesará en lo más mínimo, pero que servirá para que se maten entre ellos en vez de darle la ciudadanía a negros y latinos para que vayan a Medio Oriente a matar población civil por petróleo.
No me importa que los latinos les vaya mejor en Estados Unidos, ojalá les vaya mal por haberse ido a vivir a ese país que cagó sus papás y a sus abuelos. No me importa nada que les vaya mejor a la clase media, que pierdan sus casas, que pierdan el crédito. Nada me importa.
Si cuando me importó, ocasionalmente, por ejemplo, a ellos no se les movió un dedo: Katrina pasó por Nueva Órleans y los estadounidenses lo vieron por la tele. La sociedad civil no fue capaz de organizarse ni para mandarle colchones.
Tienen un país pobrísimo como Haití a media hora de barco y no son capaces de darle ni siquiera ayuda humanitaria. No firmaron el protocolo e Kyoto para reducir la emisión de gases, son el único país del mundo que sigue votando a favor del bloqueo a Cuba, pero tienen la posibilidad de abastecer a Guantánamo de ricas viandas para los detenidos desaparecidos.
Un país que mantiene las derechas en Latinoamérica, que apoyó las dictaduras de todos lados, que tomó bélicamente el canal de panamá porque era un negoción, que pone una bocha de guita para que Uribe mantenga una política de terror en Colombia, que apoya desde su Departamento de Estado a medios de comunicación del subdesarrollo para que debiliten gobiernos –cuando desclasifiquen dentro de 30 años la guita que están poniendo hoy quizás salte Fontevecchia y Lanata, como en el documental sobre El Mercurio que pasaron en Canal 7 el otro día, que demostró de qué manera los servicios yankees pusieron guita en ese diario chileno para favorecer al régimen pinochetista y de paso voltear a Allende-.
Es innumerable la cantidad de cosas que hicieron con la complicidad de las elites sudamericanas ante el fantasma del comunismo que nunca existió en nuestra región pero que las elites tomaron del discurso del miedo que los norteamericanos usaron en su propio país para instaurar la idea de un Otro amenazador, un archienemigo del superhéroe que es América. Lex Luthor, Dr. Octopus, El Pingüino.
Actualmente tenemos el caso de Antonini, la Cuata Flota, la base militar que quieren poner en Perú, el juez Griessa reteniendo fondos para sumar controversia a la estatización de las jubilaciones, Maradona que no puede entrar a ese bendito país porque una vez (varias) se drogó, Francis Ford Copolla que vino a hacer un experimento social con actores argentinos y un día se volvió sin que nadie supiera bien qué hizo ni para qué, o las células de Bin Laden que se pasean en la Triple Frontera tan campantes que merece que en cualquier momento nos invadan, por nuestro bien.
Entonces, claro, odio a Estados Unidos, por lo que ellos nos hacen, no por envidia. Desde sus ciudadanos progresistas que desconfían de la política y hay que obligarlos para que vayan a votar hasta los campesinos belicosos e ignorantes, aunque a estos los entiendo más porque son incultos y olvidados en un país tan desigual en el acceso a la cultura como puede ser cualquiera de nuestros países sanmartinianos.
Por todo eso esperaba que gane McCain, para que les siga yendo peor, terminen de quebrar, se metan en otras guerras pelotudas, hasta que un día, finalmente, los europeos de cansen de los Yankees y se junten con China, Japón, India y Brasil y le saquen todos la plata junta, y se fundan, y que finalmente los angloamericanos sean tan lúmpenes como los latinoamericanos, como dicen las sagradas escrituras.
De todo el conflicto pluscuampatronal del sector agropecuario contra nuestro Gobierno, elegido como primera minoría por el Pueblo de
Porque partamos de la base que desde 1983 hasta mañana el gobierno de los Kirchner es el mejor que hizo/está-haciendo las cosas. Quien dice que no es cierto eso, es un energúmeno. Qué le faltan cosas, que sí; qué debería haber más transparencia, que a lo mejor; que el Indec, que el Tren Bala, que Skanska, que sí, que es cierto, pero que en comparación con los gobiernos anteriores son pavadas, lo mismo, digo, tenemos que convenir, y sino, van a ver en las elecciones de 2009, esperen un añito más, que los arrasamos.
Pozo guerrillero irascible, bombardeando, bombardeando.
Que no existe una opción mejor en la oposición es hasta cierto. Ayer vi un acto público enfrente de la sinagoga de Libertad y Córdoba en la que disertaban Bernardo Neustadt y el rabino Sergio Bergman. ¡Y el rabino ese se la da de republicano y progresista! La primera vez que lo vi me había gustado, no coincidía con lo que estaba diciendo pero lo decía tan bien, tan seguro de sí, tan piola, si se me permite, que me había caído copante. Ahora me doy cuenta que estaba equivocado y que tiene muy mal gusto para elegir kipás. Abajo, presenciando las pavadas públicas, estaban Miguel Ángel Broda y Rolando Hanglin’. “Rolando, andá a tu casa, con estos frescos y vos tan vestido”, casi le digo. A Broda casi le digo, “Miguel Ángel, no le da un poquito de vergüenza ser usted”. Además había 30 viejas paquetas. Una bazofia de acto, me puso hasta mal miren lo que les digo. Entonces a estas personas con un discurso protogolpista, que pululan en blogs, y especialmente comentan en diarios onlines, yo les preguntaría, qué quisieran para este país, ¿un país gobernado por De Ángeli?
Dicen cosas como, elegido al azar, de una nota sobre el campo, de Crítica:
A ESTOS KK HAY QUE EMPIOJARLES
Bueno, estamos al horno, pero lo que quisiera seguir analizando es el por qué de este odio tan profundo. Primero porque es un Gobierno Peronista, es decir, es Gorilismo Puro. Pero Atenti al Lupo, ja, con Menem se decían cosas malas pero se redondeaba en “Este Turco es un hijo de puta, sí, ¡pero qué bien la hace!”. Yo no recuerdo mayores insultos que ese. En la gente común, en las clases medias, digamos. Nunca escuché “vamos a cargarnos a este sorete porque está cagando al país”, a ese sorete que se estaba cargando el país lo votábamos. Saben por qué, porque era un peronista que negaba los principios de la justicia social, entonces decían que las antinomias alrededor del peronismo eran materia del anacronismo ideológico, pero ya vemos que no, vemos que un Gobierno Peronista económicamente conservador pero con algunas banderas (menores además) de distribución del ingreso y con un par de reivindicaciones históricas puede provocar ¡odio! Si por unas putas retenciones pasa esto imaginen qué pasaría si generasen un ingreso ciudadano, un vale contra la pobreza, dirían que le dan de comer a los pobres pero no le enseñan a pescar, que están cómodos esos negros porque nunca quisieron trabajar, y todas esas guarangadas intelectuales.
No sirvo para el análisis ya me aburrí, vamos a romper todo. Bueno, respiro, sigamos, aaaaaaaaaah.
Entonces no entiendo por qué tanto odio hacia el Gobierno, no lo entiendo. Y como no admite lógica creo que son unos pelotudos.
Sí vos lees esto y crees que Cristina es una argolluda, conchuda, tilinga, soberbia, puta, trepadora, la segunda Isabel, que no trabaja, que es una peste, que son peores que los milicos; cualquiera de esas cosas, yo creo que vos sos un pelotudo o una pelotuda.
Así que no me rompan más las pelotas, vamos a seguir votando este Gobierno sólo porque disfrutamos que tengan tanto odio, voy a votar hasta a De Vido para diputado si hiciese falta sólo para ver la cara de ojete que te provoca, soy capaz de poner a Moreno de Jefe de Gobierno si es que eso me redunda en tu incapacidad para pronunciar el descontento sin tener que recurrir a los insultos y a las mayúsculas.
Lo peor es que hay un montón de bloguers que tienen cartelitos de apoyo al campo. Tienen menos recorrido que el tranvía de Puerto Madero pero hacen lúcidos análisis de la realidad.
Escribir sobre el agua
Bernardo Neustadt
Prólogo del rabino Sergio Bergman
304 páginas
Editado por el propio Neustadt
"Siempre ha estado en el centro de nuestra responsabilidad corporativa el hecho de conducir nuestras operaciones con integridad y respeto por (...) los ambientes con los que tiene contacto nuestro negocio.
(...) También nos comprometemos a mejorar continuamente la manera en que manejamos nuestro impacto ambiental y estamos trabajando hacia nuestro objetivo a largo plazo que es desarrollar un negocio sustentable.
(...) Nuestro Propósito Corporativo establece nuestras aspiraciones al llevar adelante nuestro negocio. Está sustentado por nuestro Código de Principios del Negocio que describe las normas operacionales que todos deben seguir en Unilever, dondequiera que se encuentren en el mundo. El Código además respalda nuestro enfoque con respecto al gobierno y la responsabilidad corporativa."
Hay un cielo ahí afuera
con sus planetas visibles colgando.
Hay un mundo visible
como un decorado de feria.
Y una montaña de vidas
que con respirar ya se conformaría.