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24.1.11

Los 10 peores nombres de congregaciones femeninas

Aún sorprendido por el nombre del colegio Esclavas del Corazón de Jesús, cariñosamente “Esclavas”, me metí de lleno en el difícil entramado de las órdenes religiosas para mujeres, hacedoras de monjas. Dejando de lado a las obcecadas oficiantes religiosas, a las que respeto, traigo a ustedes un ranking de las 10 peores órdenes, a título nominal.


Habiendo, claro, congregaciones normales y atinadas como “Hermanitas de Jesús”, “Hermanas Misioneras Catequistas”, u órdenes que, aún complejizando el título, aciertan en la direccionalidad, como ser la “Orden de la Compañía de María” o la de las “Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús”.


Como se suele decir, en la viña del señor hay de todo: merlot, tannat, bonarda, cabernet sauvignon, malbec, etcétera.


Y dicho esto pasamos a las 10 órdenes religiosas femeninas más estigmatizantes.


10. Federación de Monjas Mínimas

No sabemos si son petisitas, enanas, o peores que las otras monjas de las otras órdenes. O no aportaron a la Anses.


09. Hermanas Sacramentinas Ciegas

Este puesto nos pone en la disyuntiva sobre si las hermanas son no videntes o si siguen sacramentinamente a full a Dios, sin fuertes críticas.


08. Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia

Por ahora, más allá de las arbitrariedades, vamos bien. Acá jode un poco la sobre adjetivación: “Terciarias Capuchinas”. Una de dos, o son las Capuchinas que no tienen universitario completo, o son monjitas que tercerizan la confección de la infusión mezcla. En ese caso habría tercerizadas de las capuchinas. Un día le van a hacer un piquete al Martínez de la Sagrada Familia exigiendo la inmediata incorporación a planta permenente de las compañeras y la ida de los yankees de Irak. Aquella solitaria terciaria capuchina trosca.


07. Congregación de Hermanas Servidoras de Jesús del Cottolengo del Padre Alegre

Por el padrecito, el reverendo Alegría, fundador del puerto brasileño que lleva su apellido, me gusta esta congregación. Y cómo no va estar contento si tiene un cottolengo (con su feria americana y todo, que le deja unos pesitos), más una congregación de hermanas servidoras. De Jesús, sí, es cierto, pero va muy poco.


06. Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado

Esta orden ya me gusta más. La caridad, va; lo del verbo encarnado es como más difícil de asimilar. Pero convengamos que no es propio de la congregación de la que ahora me ocupo, sino una construcción semántica propia del argot clerical lo del verbo encarnado. Eso sí, nunca pude dejar de pensar que el mencionado verbo encarnado es “encarnar”, tipo definición de crucigrama (8 letras). Para el "verbo encarnado" hace falta un podólogo de la palabra. O bien, una salida de fin de semana de tíos adultos a la laguna de Mar Chiquita. Si encarnás con verbo pescás un predicado.


05. Congregación Siervas del Divino Rostro

Entiendo que estas hermanas adoran a Jesús, y que divino no es necesariamente sinónimo de lindo, bello o atractivo. Pero así como está, “siervas del divino rostro”, parece más un club de fans de Brad Pitt o Mariano Martínez, según el país sede de la orden.


04. Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María

Favaloro, es lo único que se me ocurre. O más bien el oratorio de la clínica de la Fundación Favaloro. El sagrado bypass del corazón de Jesús.


03. Congregación de las Hermanas Siervas del Espíritu Santo de la Adoración Perpetua

La orden #03 es ya, sí, un complejo entramado de directrices para las pobres novicias que se esfuerzan en estudiar para ingresar a la congregación. El cierre “de la adoración perpetua” es a todo culo. Si se lee bien, la adoración perpetua es desde el Espíritu Santo, a quien adoran a su vez las hermanas siervas. Y al que no tienen por qué adorar perpetuamente obligadas, de hecho, le reducen todo el tiempo la adoración por buena conducta, o le conmutan 2x1 si entraron sin fe firme. El garantismo celestial, eso de menos averigüa dios y perdona.


02. Hermanas de las Pobres Siervas del Sagrado Corazón

Bueno, vamos llegando al final. Deben ser pobres siervas, quiero creer, porque son siervas que se encuentran debajo de la línea de la pobreza. Casi no quedan Siervas Indigentes. Pobre Sierva es un insulto de culebrón centroamericano, no me digan que no. Pobres, las pobres siervas. Mandenlé un conteiner de autoestima. Ah, no es que son pobres siervas así nomás, son pobres siervas del sagrado corazón. Me quedo más tranquilo.


01. Congregación de las Religiosas Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios

Para finalizar, elegí esta orden con el puesto número uno por ese sprint final fantástico. Algo así como infinito puntito rojo, o como decía mi vieja “de los picos pardos de Jacques Cousteau”, o su variante más friendly, “y la máquina de hacer chorizos”. ¡¡¡“¡y de la Madre de Dios!”!!! Es una congregación muy linda. Ahora, ser esclavas de la Santa Eucaristía es nunca haber comido unas mollejitas al vino blanco. Eso sí, son unas esclavas de la hostia.


Pidiendo perdón por las exageraciones, y exigiendo nombres de congragaciones aggiornadas al Siglo XXI, me despido con nuestro ya clásico chauchis.

27.8.08

¡Pronto, Madre de Dios!

No entiendo cómo Sofovich pretende que le reconozcan su genio humorístico cuando anda siempre de mal genio: quien no se ríe nunca difícilmente sepa cómo hacer reír. No entiendo tampoco cómo deciden relacionar a la China con una Fanta y, a ese fin, ponerle gusto a Melón. Cómo Morales Solá, no entiendo, propone mesura política siendo que apoyó a Bussi en la larga noche tucumana. De la misma manera que tampoco entiendo cómo un tipo amargo como no hay dos, Tomás Abraham, y no otro, porque no hay dos, ya lo dije, se queja, en la tele, con su peor cara de culo, de la falta de programas humorísticos en la tele.

Pero lo que me ocupa en esta oportunidad no es lo que no entiendo desde la lógica sino una cosa que es impreciso entender: la fe. Porque la fe anula el entendimiento ya que su fortaleza anida en la negación de la razón como tal. Entonces no es cuestión de andar queriendo entender lo que entender non da. Pero convengamos que la onegé más poderosa del mundo, la Iglesia Católica, que hasta un estado nación ya tiene, te puede poner y sacar santos y demás divinidades como se le antoje de acuerdo a su cada vez más flojito laburo de base. Entonces uno entiende que por más que no crea en Dios quizás sí existió, hace casi dos milenios, Jesús. Sí existió Napoleón o Nerón o Juana Azurduy, ¿por qué no concebir la idea de que Juan El Bautista haya sido un tipo reputado en los territorios que hoy se dirimen no sin paciencia palestinos e israelíes? Y entonces se termina aceptando, forzando las cosas, la existencia de Abraham, no Tomás, y, por qué no, de Moisés, Ikonicoff, también, que realmente existe, aún. Con algo de esfuerzo te aceptás que ciertas figuras emblemáticas, como el traidor de Judas o la abnegada de María Magdalena, no sólo existieron físicamente sino que además actuaron con rasgos de personalidad similares a la de los paradigmas que las trascienden. Pero aunque mistificadas, aumentadas y corregidas sus historias están, las historias están: hay un escriba, un notario, un historiador que reafirma las existencias difusas de estos grandes hombres y mujeres de la historia.

Lo que me llama mucho la atención, y ahora si tratando de entender, no la fe, sino el mito, es la popularidad de una divinidad no inflamada. Porque a Pedro lo infla la iglesia como padre de la misma, y no conocemos un sólo admirador de este santo fundacional, por caso. Nadie dice, ‘Ah, para mí San Pedro les pasa el trapo a todos esos santitos de feria’. Pedro se fosilizó en su rol de encargado del paraíso -no le gusta que le digan portero del cielo-. La figura del Papa, beatífica desde su elección misma, sólo hizo trascender felizmente -siendo generosos- a tres Sumos Pontífices de los más de 400 que ya encabezaron la cúpula de la Iglesia; entre ellos, el anteúltimo, Juan Pablo, Segundo. La virgen sí, como feliz comunión de la deidad consagrada tanto por las cúpulas y como por las bases de la organización, nos hace sospechar de una María en la Puerta de Hierro del Medio Oriente, diciéndole a cada facción proscripta lo que querían escuchar, ‘lo importante es el movimiento’, ‘si llego con los buenos llego con muy pocos’, ‘para eso inventamos el sacramento de la Reconciliación’. El pragmatismo peronista de María estuvo siempre fuera de todo análisis.

Pero el tema son los santos.

Santos que el pueblo creyente elige de la oferta existente y eleva a semidios como Cayetano, San, hay muy pocos. La mayoría de los ídolos populares son, digamos, inventos de la gente.

Descartando a los nombrados Cayetano y María, madre de Dios, ya sea su apellido Luján, San Nicolás o Desatanudos, sin lugar a dudas los santos más venerados en nuestros asolados parajes no son considerados por los claustros del poder como tales: se destacan El Gauchito Gil, Gilda, La Difunta Correa o Evita, Santa. (Hace poco le dieron al menos querido de nuestros protosantos, Ceferino Namuncurá, el postergado escalafón de divinidad, otro error de diagnóstico espiritual sobre el pueblo religioso. Pregúntemele a un pastor brasileño sino.)

Pero el santo trasnacional más increíble, por lo popular, no por lo que se le cree en términos de fe, es sin lugar a dudas San Expedito, un tipo al que sí lo reconocen medianamente los centros concentrados del poder celestial y lo eligen en los más diversos campos del poder territorial de la iglesia romana, en Sicilia o en Ensenada. Estamos hablando del caso inverso, el tipo es santo y popular, la iglesia lo reconoce a penas, pero el tipo no dejó rastros de su existencia, de su lugar en el mundo, de su paso terrenal hacia el destino celestial de los elegidos.

Tanto es así que hay al menos tres historias que cuentan a medias el cómo llego a ser un santo este Expedito, de nombre. Y de las historias ternadas, sólo una hace mención difusa a su pasado mundano. Las otras dos otorgan la divinidad por error, como un cajoneo burocrático en las oficinas de Dios. Llega una encomienda a tal monasterio, a tal seminario, con la expresión Expedito, que significa rápido, se sabe, y las monjas enajenadas de las cosas del día a día desconocen hasta el argot propio del universo postal, y le encomiendan, valga la chanza, a este Expedito su don de santo, Damián. De acuerdo a este involuntario equivoco, que no se llega a entender del todo cómo fue, los avatares de la historia nos privaron, por pura casualidad, de no contar en nuestro panteón popular con San Frágil o con la Sagrada Virgen de la Entrega Contra Reembolso.

Wikipedia, como una novela policial de mala prosa, reduce su biografía a esto: San Expedito es un santo católico. Nada se sabe de su vida. Es la antibiografía del santo de los milagros urgentes. Y quizás en esto radique su éxito. Quizás no, ¡en esto radica su holy celebrity! Voy al punto. Si San Expedito se llamase San Letargo los únicos que lo adorarían serían los relojeros, los becados por el Conicet y los pentatlonistas. En mundos realmente espirituales la variable entre efectividad y divinidad sería de ajuste. Nadie que realmente crea en alguien o algo, lo hace en función de su rapidez. Si le pedimos a San Expedito que ayude a descubrir la vacuna para el sida vamos mal. Su real inutilidad como fast santo quedaría en evidencia. ‘San Expedito que no llueva’, ‘que salga bien la vieja de la angioplastia’, ‘que la nena llegue bien a Mar del Tuyú’; esos son los milagros posibles que San Expedito viene usufructuando desde su silencio de siglos. Si en San Expedito depositamos la necesidad de paz en los Balcanes, un gobierno progresista en China o un pronto acuerdo de la Mesa de Enlace con la Secretaría de Agricultura, podemos sentarnos a ver caer el prestigio del muchacho, de la misma manera que se espera ver pasar el cadáver del enemigo, o el 80 a las 3 de la mañana, con paciencia, la paciencia que a Expedito le falta: para él es todo ya.

Muy estresado estás Expedito, bajá, manzana, te vas a morir de vuelta.

De todas maneras, lo más incomprensible no es tener fe, ni creer en lar vírgenes, los santos, los santos populares o inventados por la gente sencilla. Lo más raro de todo es que creer que San Expedito lee Clarín.

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30.11.07

las lunetas del 80 supieron lucir esta cucarda, orgullosas

am - Twango
adhieren: renault 12, renault fuego, renault 4, fiat 600, fiat 147, fiat spazio, fiat uno, fiat duna, ford sierra, ford taunus, ford falcon, y siguen las firmas

27.7.07

confirmado: dios no existe

Yo les agradezco, por fin, compañeros, todo lo que ustedes han rogado por mi salud. Se los agradezco con el corazón.

Espero que Dios oiga a los humildes de mi Patria, para volver pronto a la lucha y poder seguir peleando con Perón, por ustedes, y con ustedes, por Perón hasta la muerte.

Yo no quise ni quiero nada para mí. Mi gloria es y será siempre el escudo de Perón y la bandera de mi pueblo y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria.

Yo sé que Dios está con nosotros, porque está con los humildes y desprecia la soberbia de la oligarquía.

Eva (1919-1952), 17 de octubre de 1951.

11.4.07

Las ciudades de Judá

Ciudades de Judá

Habíame preguntado uno de mis aprendices, Felipe, en una ocasión: maestro Natanael, sabido es de su culto por las citas bíblicas y las enseñanzas del León de Judá. El mayor, Esemino, mirome y completó con astucia: Cuál cree que es la mayor semblanza y el más acabado de los legados a intentar imitar de las tantas enseñanazas de Jehová.

Los mire con cariño y les recite lo siguiente:

Esta, pues, es la heredad de la tribu de los hijos de Judá por sus familias. Y fueron las ciudades de la tribu de los hijos de Judá en el extremo sur, hacia la frontera de Edom: Cabseel, Edar, Jagur, Cina, Dimona, Adada, Cedes, Hazor, Itnán, Zif, Telem, Bealot, Hazor-hadata, Queriot, Hezrón (que es Hazor), Amam, Sema, Molada, Hazar-gada, Hesmón, Bet-pelet, Hazar-sual, Beerseba, Bizotia, Baala, Iim, Esem, Eltolad, Quesil, Horma, Siclag, Madmana, Sansana, Lebaot, Silhim, Aín y Rimón; por todas veintinueve ciudades con sus aldeas. En las llanuras, Estaol, Zora, Asena, Zanoa, En-ganim, Tapúa, Enam, Jarmut, Adulam, Soco, Azeca, Saaraim, Aditaim, Gedera y Gederotaim; catorce ciudades con sus aldeas. Zenán, Hadasa, Migdal-gad, Dileán, Mizpa, Jocteel, Laquis, Boscat, Eglón, Cabón, Lahmam, Quitlis, Gederot, Bet-dagón, Naama y Maceda; dieciséis ciudades con sus aldeas. Libna, Eter, Asán, Jifta, Asena, Nezib, Keila, Aczib y Maresa; nueve ciudades con sus aldeas. Ecrón con sus villas y sus aldeas. Desde Ecrón hasta el mar, todas las que están cerca de Asdod con sus aldeas. Asdod con sus villas y sus aldeas; Gaza con sus villas y sus aldeas hasta el río de Egipto, y el Mar Grande con sus costas. Y en las montañas, Samir, Jatir, Soco, Dana, Quiriat-sana (que es Debir); Anab, Estemoa, Anim, Gosén, Holón y Gilo; once ciudades con sus aldeas. Arab, Duma, Esán, Janum, Bet-tapúa, Afeca, Humta, Quiriat-arba (la cual es Hebrón) y Sior; nueve ciudades con sus aldeas. Maón, Carmel, Zif, Juta, Jezreel, Jocdeam, Zanoa, Caín, Gabaa y Timna; diez ciudades con sus aldeas. Halhul, Bet-sur, Gedor, Maarat, Bet-anot y Eltecón; seis ciudades con sus aldeas. Quiriat-baal (que es Quiriat-jearim) y Rabá; dos ciudades con sus aldeas. En el desierto, Bet-arabá, Midín, Secaca, Nibsán, la Ciudad de la Sal y Engadi; seis ciudades con sus aldeas. Mas a los jebuseos que habitaban en Jerusalén, los hijos de Judá no pudieron arrojarlos; y ha quedado el jebuseo en Jerusalén con los hijos de Judá hasta hoy.

Una vez terminado mi discurso, me incorporé sobre mis pies y salí al patio.

Lapidación

Lapidación
Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer. Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.

1.3.07

oído al pasar

- Padre, he pecado…

- Cuéntame hijo.

- Uno, dos, tres, cuatro…

- No, hijo, que me digas tus pecados.

- Bueno, arrojé un volante en la vía pública.

- …

- …

- Eso no es considerado un pecado hijo.

- Es que era uno de un 504 y lo tiré del décimo piso.

- ¿Me estáis cargando, hijo…?

- No, padre, y con tanta mala leche que le di a una vieja en la cabeza, creo que la maté.

- …

- En realidad, quizás no haya muerto, no es lo más seguro.

- ¿Algo más hijo...?

- Gulé.

- …

- Gulé, Padre.

- ¿Qué?

- Que gulé.

- No entiendo…

- Comí mucho, eso es un pecado.

- Ah, cometiste el pecado capital de la gula.

- No, no cometí, comí mucho… y fue en la Provincia, en Glew.

- Sigue hijo…

- Maldije.

- ¿Blasfemaste?

- No. Maldije.

- ¿Qué cosa maldijiste?

- A la Gladis la llamé Brenda, que es una ex novia mía, y me armó un quilombo padre, Padre, la Gladis, ¿vio?

- Pero eso no es un pecado.

- Para usted no será, para mí fue muy grave esa maldicho, se lo puedo jurar.

- ¿Haz tenido catecismo, hijo?

- No, he tenido al Jhonny y a la Eulogia.

- Veo…

- …

- ¿Son sanitos?

- Sí, gracias a Dios, Padre.

- Sí, demoslé gracias… algo más.

- Sí, una duda…

- ¡Shot!

- ¿Qué?

- No, nada, pregúnteme.

- Yo desee una mujer que creía soltera y finalmente me di cuenta que tenía un marido, en ese caso, ¿he faltado al mandamiento si no sabía que era del prójimo

- Mmm… técnicamente no.

- Entonces no me lo cuente como pecado.

- Haré la vista gorda… Tengo que dar la homilía hijo, podemos terminar.

- ¿Qué cosa?

- Que tengo que dar misa de 7.

- ¡Ah! Vaya Padre, vaya, vaya, vaya, ya terminé.

- Rece unos padrenuestros, estáis perdonado en el nombre del padre, del hijo y del espíritu santo, amén.

- Alabado sea el señor.

22.2.07

El Canal 21 trae la buena noticia


Desde la época de la colonia, las autoridades religiosas fueron portadoras de una cosmovisión que igualaba la identidad territorial a la religiosa. Merced al reconocimiento del catolicismo como pilar de la nacionalidad, la Iglesia gozaba del derecho exclusivo de influenciar sobre múltiples aspectos de la vida cotidiana de las personas. Juan Cruz Esquivel, sociólogo de UBA, especialista en temas de interrelación de Estado e Iglesia en la Argentina.

El primero de abril, en unos días, el Canal 21, señal del Arzobispado de Buenos Aires, empezará a trasmitir la buena noticia, pero no en lenguas. Cuenta la historia reciente que en diciembre del 90 Menem firmó un decreto permitiéndole a la Iglesia Católica la posibilidad de acceder a ondas de radio y televisión, ya que la institución es una persona jurídica de carácter público. En 2000, De la Rúa le otorgó a la orden de los Franciscanos en la Argentina una estación abierta (que correspondía a la frecuencia 66 de UHF). Más acá, el interventor del Comfer, Julio Bárbaro, firmó la habilitación para el servicio de emisión y la CNC dio su revisión correspondiente y necesaria.

Técnicamente, la señal es de importancia menor, al ser UHF (y no de VHF, como los canales que van del 2 al 13), la cobertura, sin la ayudita de Dios, sería sólo de 25 km. Aunque, no hay que desestimar que ciertos sectores puedan mover algunos contactos para que las empresas proveedoras de cable adhieran el 21 a sus planillas. Se trasmitirá desde el décimo cielo de la Curia de Buenos Aires, en Rivadavia 413, frente a Plaza de Mayo, a metros de la Catedral Metropolitana.

Según se cuenta Jorge Bergoglio, presidente del Episcopado argentino, en su último viaje al Vaticano le pidió al Pope una suculenta cantidad de dinero santo para ayudar en el proyecto. Y pareciera ser que se lo dadivó, ya que hay bastante movimiento en algunas productoras independientes, que colaborarán sumando contenidos. La Iglesia ya cuenta con dos radios (la 111 FM y la 9 AM) y tres canales de televisión, todos de media y baja potencia, más el Canal 21.

Julio Rimoldi, director ejecutivo de la nueva señal, dijo a La Nación que “los programas serán de entretenimiento, cultura, música y deportes. Habrá un análisis de las buenas noticias. (…) Será una alternativa comunicacional para una sociedad ávida de un entretenimiento sano, de una información elaborada, de una teleeducación orientada a sus necesidades, de un mensaje solidario".

El sociólogo Esquivel nos alerta: Los hombres de la Iglesia han actuado históricamente como si la cultura de la población fuese íntegramente católica, y desde esa posición de poder interpelaron las estructuras del Estado.

Links: Dios en la noticia / Nombres de Dios

29.7.05

dios en la noticia

“El Padre Antonio Pereira vino de España (…) llegó a la selva sin esperanzas de ser obispo / y entre el calor y entre los mosquitos habló de Cristo”, dice la canción 'El padre Antonio y su monaguillo Andrés', de Rubén Blades, que también narra que el Padre les hablaba a sus fieles “de Dios en la noticia, vibrando en su sermón”; después lo matan.

Estaba pensando en Dios en la noticia. En cómo, después de tanto tiempo, Dios, de alguna manera, sigue siendo noticia. Me alcanzan un libro que un dirigente de la asociación de municipios mexicanos le regaló a mi jefe, ilustrado con pinturas decimonónicas de todos los santos habidos y por canonizar, hechas por artistas aztecas. Busco San Matías -mi otro yo verdadero al Natanael virtual-: descubro que ese apóstol entró a la docena cuando se ahorcó Judas, dejando una vacante, porque los discípulos que quedaban eran 11 y, como no daba que sea impar, Dios decide, entre Santo Tomás y San Matías, cuál era el hombre más capaz de ser su discípulo doceavo. Y gano yo, y soy él discípulo 12 y pienso que ¡qué cagada que no hubieran existido los cero seiscientos en esa época!, y que ¡qué negoció que se perdió el Vaticano! Y veo que salió una nueva revista, Veintitrés Internacional, cuya nota de tapa es sobre Benedicto XVI: “El plan del Papa para dividir Europa”. Y veo que Clarín publica una nota sobre los seminaristas palotinos asesinados en nuestro último golpe cívico-militar: “Impulsan la canonización de cinco religiosos asesinados por la dictadura”. Todo eso mezclado con los augurios mesiánicos de Lilita Carrió, George W. Bush atacando en nombre de su Dios a Irak; el Oriente Petrolero, lo mismo, pero por Alá, allá, en Londres, o Madrid, o Nueva York. Acá, más cerca, Kirchner recibió a los familiares de Azucena Villaflor, la primer Madre de Plaza de Mayo, cuyos restos fueron exhumados hace tres semanas de un cementerio de General Lavalle, y enterrados el domingo en la porteña Iglesia de la Santa Cruz, el mismo templo de donde un grupo de tareas de la ESMA la había secuestrado -también se reunían allí los familiares en aquel tiempo-. (Mamá estuvo en la iglesia el domingo por la tarde y me contó que Hebe de Bonafini habló, ¡sí!, en esa iglesia perteneciente a la misma institución a la que le había presagiado a su Sumo Pontífice, Juan Pablo II, hará no más de 3 meses: “Se va a morir quemado en el infierno”). Todo mechadito con la expulsión por parte del presidente pakistaní, Pervez Musharraf, de 1.400 extranjeros estudiantes de las escuelas coránicas, como gesto a "la lucha contra el terrorismo", por miedo a que allí se estén educando kamikazes. De postre, una advertencia de Ariel Sharon: el primer ministro israelí instó a los palestinos afincados en la Franja de Gaza a quedarse piolas (o muzzarella) mientras ellos se retiran de las tierras que usurparon para poder devolver en paz lo que consiguieron por la fuerza y que nunca fue suyo a sus históricos dueños; reaccionarán de manera extremadamente dura "si las organizaciones terroristas palestinas atacan”, según allanó Sharon, estadista él.

Mientras tanto Ariel Minimal canta, en el tema de Pez 'Desde el viento en la montaña hasta la espuma del mar' que escucho ahora mismito: “Si no hay un Dios, algo bueno habrá”.

30.6.05

pentagramaton

Jesús; el Nazareno; Mesías; Jesús de Galilea; el Rey de los Judíos; Cristo; el Hijo de los Hombres; Rey; el Primogénito; Pastor; Barbeta; Jesús de Nazaret; el Hijo del Padre; Mensajero; León de Judá; Jesucristo; el Hijo de David; el Primer Comunista; Maestro; el Salvador; Profeta; el Hijo de Dios; Barbudo; Dios; Príncipe de Paz; Judío; el Hijo del Hombre; “el camino, la verdad y la vida”; el Primer Socialista; Jesús de Judea; Redentor; el Cristo; Rey de Dios; el Primer Apóstol; Cordero de Dios; Fiera.