Misión cumplida.
26.10.09
el podio de la tele
Misión cumplida.
19.9.09
renovar las licencias por 10 años es negociar y se hace en todo el mundo
El nuevo presidente emprendió su camino sin la tutela de González {Felipe; ex presidente y lobbista ejemplar}, lo que le generó antipatías entre la vieja guardia tan próxima a Prisa. Pero Zapatero atendió muchas peticiones de la empresa: rebajó el IVA cultural, modificó la ley para impedir la ejecución de la sentencia del Supremo que anulaba la absorción de Antena 3 y autorizó a Canal + a emitir también en abierto, lo que dio origen a Cuatro.
El problema surgió cuando el Gobierno dio también luz verde a La Sexta, algunos de cuyos accionistas son propietarios de Público, que a su vez se hicieron con los derechos del fútbol. El surgimiento de la competencia en el campo mediático progresista coincidió con las dificultades económicas de Prisa, insólitas en la historia de la empresa y acentuadas por la opa para adquirir el 100% de Sogecable: la deuda financiera supera los 5.000 millones. En opinión de Prisa, el nacimiento del nuevo grupo era imposible sin la aquiescencia de Zapatero.
(...)
Tras la tregua electoral y la reelección de Zapatero, la desconfianza mutua se agravó, en la misma medida en que la deuda de Prisa se desbocaba y el valor de su principal activo en venta Sogecable depende de disponer de los derechos del fútbol en exclusiva. Por esto, Cebrián respondió a la decisión del Gobierno de autorizar la TDT de pago para todos los operadores y en línea con los países de la UE con la amenaza de apretar el botón nuclear.
La nota entera, del diario Público; las asociaciones son llamativas y explican el porqué no dicen nada sobre qué pasa en los países como España en los medios del Grupo Clarín, parangón que a los periodistas del holding les encanta hacer siempre, siempre que les conviene.
21.5.09
sobre la censura y lo ilegal
Como todo tiene que ver con todo, dijo Pancho, y parece que el censurado en este país es Nelson Castro, con columna en Perfil, programa de TV en TN y de radio en Mitre, y solidarizándonos con Diego F, comparto un texto que mando Luzbelita sobre Mariotto, las radios truchas, la hipocresía, los multimedios y la necesidad de que hablemos todos para que abramos la cancha.Vergüenza perdida
Les pido un favor, denme una manito. Sucede que yo no sé defender, soy regular para atacar y muy empeñoso en el arte afectivo de cuidar y con diferentes resultados. Pero mi defensa es como la de Independiente.
Este lunes le pegaron a un amigo, lo acorralaron con artes mañosos y lo hicieron muñeco de reproches, críticas y agravios, con fundamentos llenos de prejuicios, con la insidia que aceita hoy a la mayoría de los medios de comunicación, especialmente los medios concentrados.
Y la verdad no sé como hacer para presentar una defensa, solo se me ocurren puñetazos al viento. Porque la desvergüenza es inasible y por lo tanto intangible y entonces no se le puede atinar un ataque. Los empleados de Hadad, por ejemplo, señores de diferentes profesiones, de intelectualidad mediocre, de afectaciones falsas y de moral difusa, se escurren en la viscosidad de su propia indecencia cuando uno pretende tomarlos.
La señora Giudici, diputada nacional, como otra muestra, pobre mujer que transita la irresponsabilidad política con la misma inercia que la expone en el caso “Cromagnon” en calidad de desvaída silueta tanto como la punta de lanza legislativa contra la ley de democratización de la palabra pública, laborando aquí a favor de los monopolios. En ambos casos un personaje de medianía absoluta, si es que vale el contrasentido.
El constitucionalista Gregorio Badeni, sosten legal de ADEPA, núcleo reaccionario con formato de organización de prensa, histórico colaboracionista de los golpes militares y defensor a ultranza de la institucionalidad legal de la dictadura en materia de medios, defensor de Antonio Buzzi y de Edgardo Patti, tanto como del orden legal impuesto por la 22285.
Y el “Grupo” que se expone como pista de despegue de estos obuses, con el candor y la inocencia de las madamas, como si se estuviese hablando de un asunto que no lo involucra como factotum y actor principal de los intereses en juego.
Entre todos se han escandalizado públicamente porque un joven militante, intelectual, académico, realizador cinematográfico, amante del tango y del box, peronista cultural y buena persona, relató en el relax de una entrevista que fue, a los 22 años, gerenciador de una radio “trucha”.
El pecado pasó de venial a mortal por decisión de oportunidad y no hay Dios consultado.
Durante más de veinte años los argentinos hicimos crecer un sistema mediático alterno y en contradicción con las malformaciones que la década de los noventa producía fuera de políticas concentradoras y privatizadoras. La palabra pública, igual que los ferrocarriles, las aerolíneas, el gas, la minería y los teléfonos, se enajenaba de su raíz original. Muchos, por aprovechamiento tecnológico, le pusimos el pecho a esa corriente, y construimos un espacio alternativo al hoyo simbólico que se tragaba todo. Lo hicimos con riesgo y con amor, como todas las cosas que tienen bondad de origen. Mientras dábamos esa batalla, los gendarmes del silencio nos denunciaban y perseguían blandiendo nada más y nada menos que la ley de la dictadura, un agravio adicional en medio de la democracia sangradamente recuperada.
Éramos radios truchas.
Ahora, veinte años después, la misma descarada reacción, el mismo oprobioso estigma, pretende pringar la voluntad política de los hombres que empujan la creación de un marco legal de la democracia para la comunicación audiovisual, una ley construida y consensuada, en recabo de la experiencia internacional con vistas a reinstaurar la cuestión de la comunicación en el seno de la cultura.
Es demasiada infamia a la que no se puede devolverle solo silencio. Una mano entonces les pido, yo que no sé defender, para darle amparo a una vocación legítima y a una necesidad fundante para el orden institucional de la Argentina. No dejemos sin censura social y sin respuesta a semejante mendacidad.
Ley de medios ya. Tratamiento parlamentario ya. Hablemos para recuperar la voz.
6.4.09
post 12
Página/12 es mi diario de cabecera desde hace ya un lustro, sin mucho brillo, como decían los irreconciliables Rubio y Rottemberg, que se fueron un día del Grupo Clarín no sabemos si por rebeldes o por malos. ¡Qué te pasa Clarín! De cualquier manera creo que en la sección deportiva del diario hay una tira gráfica con Eber Ludueña, muy mala por cierto, casi tan mala como el programa de Fantino nuevo, en el que también está Eber. ¡Basta con Eber Luis Rubio! ¡Y basta de Toti Ciliberto!
Bueno, gracias a quien corresponda, y a Mariano por avisarme.
La última vez que me publicaron en Página tuve más sinsabores que alegrías, espero que no pase nada malo esta vez. Que no se enoje la familia de Alfonsín ni los no peronistas que sí hicieron cosas por la gente como Ibarra, Sabbatella y Victoria Donda.
A propósito de los Liebres del Sur también en la sección Mensajes de Texto -donde aparecí- está Artemio, a quien Tumini, otro no peronista preocupado tanto pero tanto por el país que siendo cordobés aparatea –poco, pero aparatea- en buenos aires, y donde le contesta a Artemio:
“Nace el grupo de rock Trabajo Sucio, dirigido por Artemio, bajo la consigna: ‘Ya que nos pagan muy bien para mentir en las encuestas, le hacemos el trabajo sucio al Gobierno. No es nada nueva esa historia, ya la vimos varias veces antes. ¿Cómo se llamaban antes? Mercenarios, ¿no? Artemio hace su vida –ver su blog–, nosotros la nuestra”
Desde acá todo nuestro desagravio. ¡Humor Tumini! ¡Metele onda chabón!
Le mandó desde acá un beso a Julián Bruschtein que hace un tiempo largo que no veo y al que estimo especialmente. Ya que me leen desde Página diganlé que se merece todo lo que está logrando.
Ah, y ya que está difundan abramos la cancha, de paso.
5.4.09
Abramos la cancha
Estaría bueno que hagamos circular y conocer abramoslacancha.com. Apoyando la televisación gratuita y libre del futebol. Comentemos, linkiemos, baniemos, participemos en esta página que importa y mucho porque es cabeza de ratón de la parte del león, que es la apropiación del sentido común.