7.9.09

lo público y lo privado

cipayo (Quizá del port. sipay, y este del persa sepāhi, soldado)

1. m. Soldado indio de los siglos XVIII y XIX al

servicio de Francia, Portugal y Gran Bretaña.

2. m. despect. Secuaz a sueldo.


Muy interesante, al menos para mí -ya tome pastillas, y sigo sin dormir- fueron dos notas que salieron en La Nación y el diario español Público. Primero definamos un poco qué es Público (a La Nación ya lo conocemos, un diario “de doctrina”, de la derecha inteligente). Público vendría a ser un diario -reciente, de 2007- que llegó para suplir una espacio vacante de centroizquierda que El País, Grupo Prisa, dejó de lado cuando, como acá Clarín, sus negocios lo pusieron editorialmente a la izquierda del gobierno, un gobierno, el de Zapatero, (módicamente, ni siquiera reformista) a la izquierda del sentido común que los medios españoles buscan instalar en las clases medias volátiles, si también. Digamos que en estos días el Grupo Prisa está en caída libre, fue golpeado duramente por la crisis internacional y como corolario el Gobierno del PSOE le sacó el monopolio del fútbol codificado hace 15 días, ¿no sé si les recuerda algo?


En ese escenario Público llegó a suplir el vacío que El País dejaba, vendría a ser como Página/12. Pero como toda la social democracia europea al lado de Evo Morales es López Murphy, observamos que para el tratamiento de la ley de servicios audiovisuales le dieron un espacio nada menos que a Miguel Wiñazki, tan empleado bien pago de Clarín que es el director de la escuela de periodismo del Grupo. No dieron lugar a otra campana.


Wiñaski recurre a los supuestos –y a veces reales- prejuicios del hombre eurocéntrico que mira a la sudamerica atrasada y zoológica. Desde allí construye un relato sólido bajo el título: “Los Kirchner declaran la guerra a la prensa libre, una nueva ley pretende amordazar a los medios de comunicación argentinos”. Recuerden que Público vendría a ser el diario que más cerca debería estar de este proyecto de ley en España, no quiero pensar lo que dirán ABC, El Mundo o La Vanguardia.


¿Por qué será? Espere, no sea impaciente.


Usted se imagina a José Luis Rodríguez Zapatero decidiendo qué partidos de la liga deberán televisarse y cuáles no, y reuniéndose largamente y cada semana con su gabinete para establecer los horarios en los que tendrían que jugar el Real Madrid y el Barça?


En la Argentina de los Kirchner, el Poder Ejecutivo en pleno ha hecho del fútbol una preocupación central, y una prioridad política gubernamental. El matrimonio de la presidenta Cristina y el ex presidente Néstor Kirchner maneja ahora a su antojo el cronograma del balompié. Se vanaglorian por ello y se jactan de sus nuevas ocupaciones deportivas en cada tribuna donde les toca hablar.


La nota sigue acá si quieren terminarla, no agrega nada nuevo, nada que digas "apa, qué bestia Wiñaski".


Volvamos a La Nación. En el diario de los Mitre hay un suplemento dominical que se llama Enfoques, dentro hay un espacio no ya para un opositor al pensamiento reinante del diario pero sí disonante, cuanto menos por su libertad para salirse del molde, aportar otra mirada.


Esa columna se llamaba Puerto Libre antes. Estuvo a cargo de ella Orlando Barone durante el kirchnerismo hasta que un día se cansó y se fue. Recaló Hernán Casciari, con el nombre de sección Catalejo, ese Sandrini 2.0, que te hacer reír y llorar en la misma crónica.


Repasemos el derrotero de Casciari, muy sucintamente, el tipo de se va a España en plena crisis de 2001 siendo nadie y con talento argentino logra ganarse en la naciente Internet un lugar de consulta y reconocimiento en los dos continentes, que logra trascender la web al ganar un premio al mejor blog de mundo, publicar libros, uno de ellos llevado al teatro con éxito por Gasalla, comandar un blog dentro de el diaro El País, Espoiler, que es uno de los más leídos de habla hispana, y Orsai, que si no es el mejor de todos, pega en el palo.


Si el cipayismo consiste en vivir en un país en vías de desarrollo (?) mirando lo que el primer mundo hace, con envidia, más preocupados por su mirada que por la propia, el contracipayismo, vendría a ser el sentimiento nacional y popular, es decir alguien que estando inclusive en España, con éxito y reconocimiento, se atreve a defender nuestra cultura contra lo que se debiera pensar, o, lo que es peor, decir.


Casciari desde esa mirada propia, popular y virtuosa, publica ayer la siguiente columna en La Nación, que comparto:


Fútbol gratis en el comedor

Hernán Casciari


Aquí, en España, el negocio del fútbol también genera divisiones políticas, debates, llamadas de trasnoche y comisiones millonarias. En este momento, mientras escribo, se están repartiendo la torta del mismo modo que en Argentina. Es una torta rellena de dulce de euros, bastante más grande que el pastel nacional, pero el runrún escandaloso de las conversaciones vía intermediario, de si me das aquello te doy lo otro, es idéntico y también roza la deshonra. La única diferencia grande es que aquí, en España, los gobernantes de primera línea no se muestran interesados en el asunto. Seguramente lo están, pero juegan a la indiferencia. Sería raro ver en los periódicos ibéricos una foto que muestre a Zapatero junto al presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Ni firmando un contrato, ni rompiéndolo, ni dándose la mano. En teoría, a los ojos del pueblo, ambos presidentes viven en mundos distintos: uno soluciona los problemas serios (la desocupación, el terrorismo, la inseguridad), el otro se encarga de cuestiones deportivas, menores, relacionadas con el ocio. En España resultan graciosas, y un poco patéticas, las fotografías de Cristina Kirchner reunida con Julio Grondona. Da la impresión de que un mandatario debe tener la capacidad de no aparecer en fotos que inmortalizan pactos menores. El dueño de casa no paga en persona la cuenta del almacén: manda al criado.


Sin embargo, la televisación del fútbol es uno de los intereses más grandes de los gobiernos en problemas. Y más allá del aparente patetismo del caso argentino (a los ojos europeos, quiero decir, esos ojos tan sobrios), hay en la sociedad ibérica cierta envidia cuando se descubre que en Buenos Aires el fútbol, desde esta temporada, es gratuito. Aquí la crisis también golpea, la desocupación está en cimas alarmantes, la gente se queja día y noche porque no llega a fin de mes, pero tampoco puede ver fútbol en el canal estatal. Ni en ningún otro que no sea pago. Si un ciudadano quiere ver, los fines de semana, el partido del Barsa y el del Real Madrid, si quiere ver ambos, tiene que estar abonado a dos repetidoras de cable diferentes: Canal+ y GolTv. Cada una de ellas cobra una suscripción mensual de quince euros. En España el imaginario colectivo da por sentado que de la repartija de esta torta suculenta (que permite a la liga española comprar jugadores carísimos) también participa el gobierno, pero sin fotografías.


El fútbol no puede ser un tema importante cuando hay cuatro millones de desocupados en España, y sin embargo es lo que mejor revierte la tristeza de los viernes y los sábados. En Argentina ocurre lo mismo. Los desocupados son más, la inseguridad es mayor, y el fútbol está sensiblemente peor jugado que en Europa, pero adormece y relaja las almas del mismo modo. El fútbol, cuando está en el comedor de casa sin que paguemos por él un centavo, nos hace sentir un poco menos huérfanos de padre y madre. Un poco menos meado por los perros. Sólo hace falta pedirle a Canal Siete que mejore la transmisión en vivo vía internet, así los que vivimos fuera también podemos verlo.


¿Por qué Público entonces hace lo que hace?, se preguntarán.


Acá la respuesta: El diario español "Público" debutará en Buenos Aires a partir del martes. Este periódico se imprimirá en los talleres de Clarín.

12 comentarios:

sin dioses dijo...

Diez puntos!

Anónimo dijo...

Canal + y el otro llevan años en la explotacion comercial del futbol , no solo gallego tambien europeo como la champions liga , este Zapatero es un copion , jaja .Saludos Rodrigo

Anónimo dijo...

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Natanael, necesitamos adormecer y relajar las almas por aqui ? Te parece ? No tenes la sensacion de que estamos tan anestesiados que nos han empernado gobiernos de todos los colores, a diestra y siniestra ?

No creo que una sobredosis de futbol de baja calidad sea un aporte al pensamiento critico.

La verdad que ademas el espectaculo es pobrisimo. Prefiero toda la vida escucharlo por la radio, donde el relator me cuenta de un "despeje" y no ver en pantalla la ofensa de que un "profesional del deporte" la reviente como un bruto sin talento ni estilo.

Saludos, HP.

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J.B.M. dijo...

No se trata de que sea un tema menor o mayor, el fútbol es el futbol y tenerlo gratis es impagable. Lo que me jode es que sea el gobierno el que financie con nada menos que 600.000 millones de mangos anuales al atorrante de Grondona y todos los secuaces que hicieron del fútbol -que era tan lindo- una cosa llena de corrupción.

geraldinho dijo...

Clarín imprime "Público" aquí en Argentina, de allí debe venir el canje.

natanael amenábar dijo...

JBM sos un exagerado, 600.000 millones! ja ja

Eso es el triple del mejor PBI de la historia de Uruguay!

natanael amenábar dijo...

Por esa guita que al menos habiliten a Forlán.

geraldinho dijo...

Ah, me comí la última línea del post, perdón por mi comentario al dope. Igual la noticia de que Clarín empieza a imprimir Público no es de ahora sino de junio, ya debutó hace unos meses. Saludos.

Anónimo dijo...

600.000 + los futuro juicios por incumplimiento de contrato... y corrijo, no lo paga el gobierno... Lopagamos nosotros, ellos solos e quedan con la imagen ante los sectores carenciados de estar del lado de la prole! :D

Fabio dijo...

renuncie montonero anónimo, renunciee!

El Vasco dijo...

Yo ooooopino queeeee...

(shhhhhh!!Ya empieza el partido que va a perder river)

Horacio dijo...

y les harán descuento por haber publicado esa nota? :P