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24.10.11

acople

Muy linda nota de Augusto Do Santos en El Acople sobre rock, política, rebeldía y metonimias sociales. Me enteré por la mention, sí, pero mi mention es porque da en el clavo. Les mando un abrazo.

23.8.10

de qué tolkien lunfardo se ha escapado este hombre

Hablé antenoche de Felipe Staiti, guitarrista de Los Enanitos Verdes, y una cosa llevó a la otra y terminé descubriendo que tiene un disco solista y que su primer corte, Leviatán, tiene un video. Corte musical; de pelo, jamás.

Probablemente no me interese nada lo que hace pero que es genial, ¡es genial!


29.10.08

Capusotto, rock & perón

Sumándome a la andanada de análisis sobre Bombita Rodríguez, extraigo una idea fuerza y amplio. Me paro en Bombita Rodríguez, el Palito Ortega montonero, que causa gracia, y mucha. ¿Capusotto se ríe de los peronistas o hace un tributo a sus días de orga loca? Esa es la cuestión. ‘¿Qué opinás de los floguers?’, le preguntó hace poco Ernestina Pais en Mañanas Informales; él respondió: ‘No sé, nosotros a esa edad estábamos tomando cuarteles’. Con eso cierro esa discusión pueril, no se ríe peyorativamente, porque nadie que tenga un mínimo de autoestima se reí socarronamente de sí mismo. Se ríe como alguien que se ve grande y se compara con el adolescente, y no tanto, que fue. La misma idea de Santoro y lo kitsch que ya conté. No, mi obra no es kitsch, en todo caso decime en la cara, si tenés huevos, que yo soy kitsch. Cosa que nadie se animará a decir porque nadie se atreve a hablar mal de Capusotto. Menos mal.

Pero quería, ya dije, ampliar. ¿Por qué toda esta discusión se edifica sobre el peronismo, sobre los montoneros, y no sobre el rock? De 25 sketches, redondeando, 24 retoman el rock y sus estereotipos, pero nadie se pone a analizar esa crítica feroz al rock. De eso quería hablar ya que de eso no se habla.

El rock no me importa un pito. Durante un tiempo quise encontrarle esa mística, ese no sé qué, ¿viste?, y como no la encontré, salvo en Ricky Espinosa o en Ricardo Iorio, adherí a esa metonimia simbólica que es la ‘actitud rock’, entonces decía, como para convencerme de la mentira del rock, que lo importante era la actitud, tanto como en la vida, y encontraba, claro, más rock en Goyeneche o en Ayrton Senna que en el Indio Solari, por poner un caso actual de rock vaciado de contenido pero con altos estándares de parafernalia rockera. Capusotto se ríe de los cantantes de protesta, de los poetas del rock, de las estrellas periféricas que se creen de Brighton, del rock uruguayo de los setenta, de los cantantes satánicos, del pop desideologizado pero con contenidos de dudosa moral, de cualquier cosa se ríe, de todo el rock, y pasa videos re zarpados de rock de los setenta, cuando el rock era rock, más algún que otro loquito moderno por fuera de toda la massmedia rockera. Si le preguntás ‘¿Qué opinás de las bandas actuales?, Capusotto contestará ‘Nosotros a esa edad le metíamos a Badía una sandía en el orto’. Muy Flema, muy rock. Es un pelotudo, pero es rock. Obvio que le gusta el rock, como le gusta el peronismo mítico, el rock, una villa miseria lindando con el country de tu adolescencia. Se da cuenta de la mentira del rock. Pero no es leído así, en general, por la audiencia. Lo raro es que de alguna manera el rock preserve cierto halo de respeto, cuando después del libremercado y el comunismo, el rock es el tercer fracaso más estrepitoso del siglo XX.

El rock funciona bien cuando sos pibe. Cuando solo querés bronca sin sentido. Cuando querés cantar ‘hijos de puta en el gobierno hijos de puta en la rosada y en todos los ministerios’, pero cuando crecés, podés decidirte a cambiar las cosas, o a quedarte criticando, y te das cuenta que el rock tiene menos sustancia que un postrecito Ser. El noventa por ciento de los rockeros son de derecha y tienen un discurso de izquierda; no sólo no tienen ideología, te la venden cambiada. Sino veamos a Andrés Ciro Martínez, quien un día escribió esto: ‘Pero faltó la grandeza de tener buena visión, por tapados de visón, y perfumes de París. Quisieron de este país hacer la pequeña Europa. Gaucho, indio y negro a quemarropa fueron borrados de aquí. Yo le pido a San Jauretche, que venga la buena leche’ (San Jauretche), y al otro día le contestó a la revista Soy Rock (leerlo con la voz de Micky Vainilla y el periodista en off): ‘Hoy en día la gente quiere realidades, hechos, gestión concreta. Por eso gano Macri en Capital, no por una cuestión de derechización de la sociedad. ¿Votaste a Macri? No voto en Capital. ¿Lo habrías votado? Posiblemente, posiblemente, no sé. A mi me parece que él esta muy bien en un montón de cosas’. Le faltó decir que él solo hace rock para despertar a las masas.

Mientras genero “caja” soy de izquierda, cuando construyo ciudadanía soy de derecha. Soy de izquierda de palabra, soy de derecha por acción directa. El soporte es una revista llamada Soy Rock, que sino me equivoco es de Pop Art, la empresa musical que cooptó el mercado de la música rebelde y la convirtió en otro brazo del pulpo de la empresa musical.

Al Corvino le gusta mucho una frase de Pete Townshend ‘si grita pidiendo verdad en lugar de auxilio, si se compromete con un coraje que no está seguro de poseer, si se pone de pie para señalar algo que está mal pero no pide sangre para redimirlo, entonces es rock and roll’. Bueno, eso.

Quizás la siga, tengo mucho para agregar, pero me aburrí.

1.8.08

loco, está hablando del Abasto

Natanael Amenábar como buen emo peronista aborrece Sumo y considera que Sumo es muy malo para los jóvenes. Sí un adolescente que aún no terminó de separar el bien del mal, que aún no tiene una personalidad formada, se enfrenta a estas líneas ‘Mañana de sol, bajo por el ascensor’ antes de los 15 años, posiblemente no encuentre retorno, tanto desde lo musical, lo lírico como desde lo político y social.

Veamos a ese joven a la deriva:

‘Calle con árboles, chica pasa con temor’, describe re bien el espíritu del barrio de Gardel loco, la ausencia de artículos en las oraciones demuestra que el mundo es injusto, ‘No tengas miedo, no, me pelé por mi trabajo, las lentes son para el sol y para la gente que me da asco’, qué le pasaría a Luca para tener tanta bronca, tanto odio, no le gusta lo que ve, era un tipo que sufría por el otro, no era un fascista, era muy sensible. Alguien le recomienda al pasar a un niño ‘No vayas a la escuela por que San Martín te espera’, un discurso anti escuela, contra el poder, y dice ‘estás todo el día sola y mirás mi campera’, bueno, no sé qué agregar, será que era muy linda la campera de Luca, ‘Tomates podridos por las calles del Abasto, podridos por el sol que quiebra las calles del Abasto’. Qué bien que describe el Abasto, loco, está hablando del Abasto, entendés. Re loco, dice tomates podridos en las calles del abasto y vos te re imaginás los tomates, podridos, en el Abasto: es un genio. Genio Luca. No se murió. Capo. Luca. Tomates podridos loco, rima Abasto con Abasto, genio. El sol quiebra las calles, entendés, hace calor, hace bocha de calor, es un genio, por eso los tomates se pudrieron. ‘Hombre sentado ahí, con su botella de Resero’, el tipo está ahí tirado con un vino, ‘hombre sentado ahí’, es genial. ‘Los bares tristes y vacíos ya, por la clausura del Abasto’. Están re tristes los bares porque ahora hicieron un shopping loco. ‘José Luis y su novia se besan por ahí en el Abasto’, y sí, habla de José Luis Perales para mí, eran muy amigos y se besa con su novia por ahí, por el Abasto, te pinta toda una escena, es un genio Luca. ‘Yo paso y me saludan bajo la sombra del Abasto’. Dice Abasto una vez más y me vuelvo loco, no doy abasto con esto. ‘Parada Carlos Gardel, es la estación del Abasto, Sergio trabaja en el bar en la estación del Abasto, piensa siempre más y más, será por el aburrimiento’. Es buenísimo dijo dos veces más Abasto no sé cómo hace para que no quede mal, lo hago yo y me dicen que soy repetitivo, pero Luca es un genio. El hastió hace pensar, por eso Sergio no para de pensar, por el aburrimiento. ‘Subte Línea B y yo me alejo más del cielo, ahí escucho el tren, estoy en el subsuelo’. Qué capo, habla de que bajó a tomarse el subte y dice que se aleja más del cielo, y es ¡la escalera mecánica! Y llega el subte, es re buena la pintura que hace del Abasto loco, Luca, es un capo.

25.3.08

britney spears, gorda pero honrada

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Estaba husmeando los chismes del primer mundo y me encuentro a Britney en thesuperficial.com este banner de Cormillot como la ironía más acabada que puede hilvanar el adsense si es que el adsense puede pensar y acaba. Y es una página norteamericana, digo, para reforzar la rareza. Y me viene de perillas para comentar una extensa y linda y amistosa nota que trascribieron al castellano la gente de la RollingStone argento edition. Me sirvió, entre otras cosas, la nota, para conocer cosas que no sabía de la más hermosa mujer que ha dado la tierra en estas últimas décadas –sin contar a Bárbara Lombardo- y todas las cuestiones que hay alrededor de su fama y el asedio de los medios y la incapacidad que tiene de rodearse de gente que la quiera bien y qué difícil es para ella encontrar a alguien –productores, parejas, amigas, amigos, familiares- que no la quiera hundir para salirse a flote. La nota se titula algo así como Britney, la gran tragedia americana. El título ideal sería la pesadilla americana, juego de palabras de american dream, pero no viene al caso; al caso viene apuntar algunas consideraciones sobre ella. La mina harta de lo que la gente espera que ella sea va y se rapa, se descuida, y aumenta 15 kilos. Lo hizo Courtney Love y estuvo bien pero era una arrastrada desde siempre y ahí radicaba su encanto inclusive: en la posibilidad de que tan borracha te diese bola, la ilusión de que no repare ni en que no sabés articular dos palabras en inglés. Pero Britney siempre fue otra cosa, una nena, la novia perfecta, la nuera ideal. Tengo grabado a fuego From the bottom of my broken heart en mi retina con ese gorrito piluso de hilo tejido verde en la hamaca como la imagen mejor diseñada de la dulzura femenina; o esas caritas a la cámara de que ganas que tengo de debutar en Don't let me be the last to know. ¡Qué ángel! ¡Y es bellísima! Canta bien, baila bien, actúa bien en primer plano (es muy gestual) y tiene ángel. Sumado eso a dos o tres perversiones hacen de ella un bombastic love infernal. Qué caramba. O esa discusión ficticia con su Kevin de turno en Everytime que termina suicidándose arrumbada de pesares para despertar de un sueño horripilante, emergiendo de una bañera, con unas tetas de otro cuerpo; o aquel trajecito enterizo rojo de plástico en Oops! I Did It Again que vi mil veces -cuando no había youtube para repetir a piacere- o en Overprotected, con ropa de Kosiuko, donde hace liberar más endorfinas que la tableta Milka más grande del mundo y termina con esa carita a la cámara más tierna y perra en dosis equivalentes que el ser humano ha alcanzado en 2000 años de occidentalismo. Podría seguir con miles de videos pero me meto de vuelta en el american nightmare. Y es que fue más rockera que cualquier otra persona de su generación, es como el Pity pero modificada genéticamente de manera perfecta. Parecía Larry Flynt (que en su biopic estaba en pareja con una mujer que resultaba ser la Courtney, más linda que nunca): tuvo hijos, se les cayeron, no fue a las audiencias, se paseó con remeras que decían la Corte Apesta, vomitó en cualquier lado, fue a comprar ropa de madrugada con una bombacha visiblemente manchada de fluidos mensuales de color granate, tiene paparazzis hasta en la ducha, se casó con el mejor amigo de su infancia en Las Vegas y su mamá casi se muere porque no había firmado un contrato prenupcial, como es obvio, besó a Madonna, grabó Satisfaction y se cruzó a la semana a Mick Jagger en un ascensor y no le conocía la cara, vive en hoteles, toma todo tipo de drogas, cobra un millón de dólares una entrevista exclusiva, sale desnuda y embarazada en una revista, le piden autógrafos y responde “no sé quién te crees que soy pero seguramente no soy eso que imaginás”, va a la mtv y canta mal, baila peor, y está gordita como un cerdito, como para morderla hasta empacharse. Y lo peor es que sufre todo eso y no va a llegar muy lejos y morirá más pronto que tarde y hasta orbituarios hechos ya tienen los diarios.

Pero igual saca un disco muy bueno y sigue siendo la más grande estrella pop del planeta, pese a quién le pese. Aunque pese tanto que un Cormillot pavonee sus sienes plateadas en banners alusivos en perfecto castellano.

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9.8.07

crítica a la pura sinrazón

Hace dos sábados, a los 48 años, Claudio Uriarte resbaló de una escalera, se golpeó la cabeza y se murió. Parece ser que el periodista que escribía sobre política internacional en Página/12 durante los últimos años no cumplió en llenar el formulario del agrado de sus colegas. Para coronar la bronca ideológica de sus pares se pasó a Ámbito Financiero en las últimas semanas antes de subir la escalera.

Recuerdo en TEA que cada vez que se lo nombraba a Uriarte algún profesor de turno profería sin filtro palabras dudosas sobre el periodista fallecido. Ahora aparecen unos pocos que lo conocieron, dicen que bien, y que, también dicen, era un genio incomprendido: que estaba más allá de las ideologías, fue un gran librepensador de nuestro tiempo.

No tengo herramientas para adherir a una u otra vertiente del uriartismo, pero siguiendo el link infinito de internet llegué a un texto de Uriarte muy interesante en Malas palabras, que se llama “Contribución a la crítica de la verdad periodística”.

Creo que algún punto el texto que fragmenté toca a casi todos los que leen este blog, quizás sirva para armar un debate, de cualquier manera el provocador Uriarte no está ya entre nosotros para contestarnos.

La gente ya no es culta: es informada. Las conversaciones se vuelven intercambios de cocktail, pases de salón, slogans de estúpidos de Flaubert, contraseñas universitarias mal aprendidas. La capacidad de atención y concentración disminuye. Cualquier intensidad es tachada de “autoritaria”, “terrorista” o “loca”. La filosofía universal es el esceptisismo vulgar, el cinismo de barrio. Ya no se sabe leer de verdad: los alumnos de literatura, que en su gran mayoría solo aspiran a volverse apparatchicks de la nomenklatura universitaria, aprenden solamente los fragmentos, las citas y los códigos para pasar los exámenes, y reciben una estructura conceptual cuya frigidez, desapasionamiento y además de necia superioridad analítica frente al objeto jamás les permitirá, por ejemplo, conmoverse con Madame Bovary o reírse con Bouvard y Pecuchet; antes tendrán que hacer la autopsia semiológica y descubrir dónde están el significante, el sintagma y el rizoma, de modo de poder continuar arruinando la sensibilidad de las generaciones venideras. La carrera en boga es Ciencias de la Comunicación, un híbrido que las chicas de barrio estudian para llegar a ser, precisamente, periodistas, como antes estudiaban corte y confección y después quisieron ser psicólogas. Textos con la demanda, la devolución y la riqueza de En busca del tiempo perdido o El hombre sin atributos estan fuera del alcance para una generación cuya idea de la duración está formada por el videoclip, y cuya ambición verdadera es tener algún quiosquito de poder. Invirtiendo una frase de los años ‘60, habría que desconfiar preventivamente de todos los que tengan menos de 30 años, ya que no vivieron la valentía, la generosidad y el arrojo de las épocas en que la historia parecía viva. Y el destino inevitable de esta época y de esta generación termina siendo el periodismo, que ya organizaba las cosas de este modo antes de que fueran así. Con el tiempo, todo el mundo será periodista, en potencia o en acto.

El artículo completo.

29.6.07

pido silencio

Ahora me dejen tranquilo.
Ahora se acostumbren sin mí.

Yo voy a cerrar los ojos

Y sólo quiero cinco cosas,
cinco raíces preferidas.

En dale stop. tenemos a Ella baila sola y su montaña rusa vocal denominada Lo echamos a suerte.


Una es el amor sin fin.

No es serio un país que tenga un presidente que se llame Lula; no es serio un país que su selección de fútbol esté dirigida por un tal Dunga; no sos serio Brasil, por eso sos el mejor país del mundo.

Lo segundo es ver el otoño.
No puedo ser sin que las hojas
vuelen y vuelvan a la tierra.

Acabo de hacer dos actualizaciones en Postales; una es sobre Vaginas y otra es sobre Freaks Multiétnicos Felices. A la derecha ahora tengo una especie de postalera, cuando vean postales nuevas, se actualizó. Pueden pasar, sentarse y esperar que vuelvan los viejos buenos tiempos.

Lo tercero es el grave invierno,
la lluvia que amé, la caricia
del fuego en el frío silvestre.

También acabo de hacer una Cuediva, mi Cuediva, la Cuediva Hawaiana, pueden pasar acá y ver muchas Cuedivas en lo que es el mejor Cuedivario del país -mejor incluso que el del zoológico porteño-.


En cuarto lugar el verano
redondo como una sandía.

Aprovecho para recordarles que el domingo a las 20 hs. en Plasma, Juan y Pinchame van a leer fragmentos de su libro ineditado Vamos a rockearla, en el marco del Festival Rocanpoetry.

La quinta cosa son tus ojos,
Matilde mía, bienamada,
no quiero dormir sin tus ojos,
no quiero ser sin que me mires:
yo cambio la primavera
por que tú me sigas mirando.
Amigos, eso es cuanto quiero.
Es casi nada y casi todo.

Ahora si quieren se vayan.

He vivido tanto que un día
tendrán que olvidarme por fuerza,
borrándome de la pizarra;
mi corazón fue interminable.

Pero porque pido silencio
no crean que voy a morirme:
me pasa todo lo contrario:
sucede que voy a vivirme.

Sucede que soy y que sigo.

No será, pues, sino que adentro
de mí crecerán cereales,
primero los granos que rompen
la tierra para ver la luz,
pero la madre tierra es oscura:
y dentro de mí soy oscuro:
soy como un pozo en cuyas aguas
la noche deja sus estrellas
y sigue sola por el campo.

Se trata de que tanto he vivido
que quiero vivir otro tanto.

Nunca me sentí tan sonoro,
nunca he tenido tantos besos.

Ahora, como siempre, es temprano.
Vuela la luz con sus abejas.

Déjenme solo con el día.
Pido permiso para nacer.


Pablo Neruda