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4.8.09

flash televisivo

Le va muy mal a Zoom de Andy, Togneti y Freddy, apenas superan los 6 puntos de rating.

Le va muy mal a Petinatto, apenas supera los 4, ayer con toda la matraca, mediáticos y demás, hizo 4.

Bruno Sierra, raramente, le va bien para el canal, supera el punto y medio y cada día mejora un poco. (La serie está muy bien.)

Misma marca hace 6, 7, 8: 2.

Tinelli pierde con Peluffo y por momentos con CQC.

Susana destruye a todos.

Valientes, también.

Mirtha promedia 5,4.

El multipremiado y muy visto Telenoche comparte horario con Telefé Noticias y pierde 13,7 a 16,3, promedio mensual.

No entiendo que hace Rial en América promediando 8,5.

Un punto es casi 70 mil personas.

19.8.08

la verba flamada

Dónde está Jorge Dorio cuando se lo necesita. No es que haya una coyuntura que exija su presencia. No es que su voz rectora sea importante para definir nada. No es que sea una cuña para ningún poder real en la Argentina. Es que me divierte Jorge, y lo extraño.

Jorge Dorio con sus bigotes, enemigo del antisistema, pero amigado con el sistema, poniendo primero el verbo, y después el artículo, y después el sujeto, atropellado, metiendo subordinadas una tras otras hasta que nos perdemos de qué habla, para terminar todo con un “Quiero decir: sos un canalla”. No importa si el canalla es Menem, Marianela o Videla. Dorio es el único que se atreve a decirle “canalla” a otra persona en la cara mirándolo a los ojos, de una manera tan enrevesada además que el receptor confundido termina diciéndole “Gracias”.

¿Qué pasa que Dorio no está en la televisión abierta diciendo sus cositas?

Sí, ya sé que es más raro que esté que que no esté. Lo lógico es que no esté. Jorge Dorio es menos televisivo que Ernesto Cherquis Bialo con alzheimer, pero se ganó un lugar. Peluffo lo necesita para no quedarse en la superficialidad del autodidacta, girando en U. Dorio es la pata peronista de Peluffo. Peluffo sin Dorio es apenas un señor muy amistoso.

Y qué es de la vida de Any Ventura sin Dorio. Sin Dorio, Any Ventura es Pinky, Sarlo, Canela, Cecilia Absatz. Any Ventura sin Dorio perdió su eje, volvió a perderlo. Any Venura sin Dorio es Some Ventura. Va punteando sin ton, son, ni sustancia a las personas equivocadas con colores primarios. Any Ventura debería exigir en los contratos a Dorio, pedir el cambio de Mediavilla ya. Y a Pardini pasarlo a la derecha. Sería así: Pardini, Any y Dorio. Y Dorio relacionando el talentoso equilibrista con la derecha gorila. Parangonando un lanzallamas con Luis D´Elia y los movimientos sociales de base. Entretejiendo la salud con la enfermedad, Perón con Balbín, civilización con barbarie, Grondona con Lanata, Rega con Murphy, despejando López, Jorge Julio.

¿Y Gianolla sin Dorio? Gianola sin Dorio es más triste que Gianola con Dorio, y con eso lo estoy diciendo todo.

Dorio, su Nacional Buenos Aires, su peronismo de centroizquierda no kirchnerista, su tango reo, su güisquicito, su puñado de esplín, su pequeño cabaret ambulante.

28.12.07

nat´s kings top 2007

10 - Twango Damián Szifrón
No hizo nada nuevo este año, pero, como el ranking es subjetivo, porque es mío, Szifrón me ganó este escaño, por su genialidad. Estamos ante un genio. Un tipo que no tiene límites, no tiene techo. Acaban de editarle Los Simuladores en DVD y estimo que será un suceso de ventas. El otro día vi un capítulo de Hermanos y Detectives que no había visto antes, es uno donde hay un crimen en una obra de teatro, lo que hace Damián con este capítulo es borgeano. Pero además me gusta como estructura la historia, tiene humor, comedia, drama, thriller, llanto, ideología, bajada de línea, amor; todo. Me mató que al final, cuando finalmente descubren al asesino, que es un actor de esa obra de teatro, sale corriendo y quiere robarse un taxi para huir. El taxista le pega al asesino con un matafuego y lo voltea y después le sigue pegando patadas al grito de “hay que matarlos a todos”. Un parlamento fugaz de Rodrigo de la Serna dice “Detenelo por tentativa de homicidio”. El capítulo siguió, los policías cumplieron con su deber progresista y garantista. Cuando se puedan comprar niños para uso personal me voy a comprar a Rodrigo Noya.

09 - TwangoMax Aguirre
Cuando de casualidad me compré Los Resortes Simbólicos, un librito de historietas autobiográficas de Max Aguirre, no le había puesto demasiada expectativa. Tanto fue así que lo compré y lo dejé sin leer un tiempo largo, olvidado en un estante. Me deslumbró su talento, su humor, su mirada, su sensibilidad. Después seguí en su blog las nuevas aventuras y recapitulé las que no habían sido editadas. Ayer me enteré que desde ayer tiene una tira diaria en La Nación. ¡Qué bárbaro! ¡Cuánta justicia! Lástima que no se lo puede seguir en la versión online.

08 - TwangoAndrés Calamaro
Editó La lengua popular, llenó el club Ciudad de Buenos Aires, metió 10 canciones nuevas en el cancionero nacional. Tuvo a Charo. Y se convirtió -ya sin lugar a dudas- en el músico más importante de la Argentina. Punto.

07 - TwangoMariano Peluffo
Empezaba el año y Gran Hermano lo ocupaba todo, y Peluffo ocupaba todo Gran Hermano. Se descubrió como conductor todo terreno, simpático, ocurrente, hábil. Se ganó un programa propio. Le puede hablar de igual a igual a Osito y a Jorge Dorio. Es el yerno perfecto. En esos debates nocturnos cuando le pedían que estire le daba lo mismo discutir sobre si Marianela estaba gorda o contar una anécdota del día anterior en la que unos productores españoles vinieron a visitar a Telefé y se pusieron en pedo almorzando a metros de los estudios de Martínez. Se fue al pasto y volvió.

06 - Twango Pity Álvarez
Este año fue el año de Pity, sin hacer nada nuevo, salvo levantarle el rating a cuanto programa se emitió con su don de ser. La canción de Roberto Gómez Bolaño entró como por un tubo en el inconciente colectivo de la comunidad argentina. Es querido por los niños, amado por los jóvenes, respetado por sus pares, cuidado por las abuelas y amadrinado por las madres. Morirá joven, dios no lo quiera, y será mito, y, se sabe, el mito es como el fuego, una vez que se encendió el viento sólo logra avivarlo.

05 - Twango Manolo García
No hace nada nuevo desde hace 5 años pero vino a la Argentina, y eso le alcanza a mi subjetividad para darle este escalón quinto. Manuel García García Pérez, el poeta de la socialdemocracia moderada (?) paseó por unas horas su talento, su carisma y sus hermosas melodías por Buenos Aires. Y editó su primer disco en la Argentina. Y una montaña de vidas que con respirar ya se conformarían.

04 - Twango Hugo Chávez
Qué no hizo el bolivariano en jefe este año. Perdió la reelección indefinida; compró bonos de la deuda argentina; apoyó candidatos de acá, allá y todas partes; se reunió con el presidente iraní; intermedió para liberar secuestrados de la FARC; impulsó el Banco del Sur; mandó valijas con petrodólares; llamó a Bush Míster Danger; fue la primera imagen de la no-muerte de Fidel Castro; no se cayó cuando el rey de España le pidió que se calle; y muchas cosas más que me olvidé.

03 - Twango Juan Sasturain
Este año hizo de todo también Juan. Primero se hizo conocido. Mostró su cara. Su cara es la imagen de la amistad. No lo conozco pero apuesto a que es un tipazo (?). Editó la revista Fierro nuevamente. Lanzó una colección de libros por Página/12. Hizo los cortos de divulgación literaria Ver para Leer por Telefé. Editó Los Galochas con dibujos de Liniers. Sos grande Sasturain.

02 - Twango Juan Román Riquelme
Cómo los héroes épicos se repuso de la incomprensión de la mitad de un país que depositaba en él todos sus males, apoyado en la otra mitad que, por el contrario, confiaba en que comprendía la suma de todos los bienes -inclusive, en el activo, los rodados, inmuebles y muebles y útiles (chiste para bachilleres, ¡qué palabra bachiller!)-. Un lujo de declaraciones, como un rosario de palabras dichas, Román esparció por todos lados. A quién quisiera oírlo. Calló a todo el mundo con su juego, sacó campeón solito su alma a Boca de la Libertadores. Se inventó goleador. Se eternizó estratega. Su sonrisa me hace feliz. Cuando te reís y abrazás un compañero me traportás a las puertas del oráculo de la sabiduría del ser humano.

01 - Twango Cristina Fernández
La que no va a ser la garante de la rentabilidad de los empresarios emocionó con un discurso sólido en su asunción como presidenta, sembrando inteligencia. Puso a los comunicadores a repetir las expresiones que imprimió en su discurso. Primero dijo que ella admiraba a la Evita del puño crispado y a partir de ahí todo el mundo empezó a usar la palabra crispado en todas sus variables. Después llamó a sus compañeras de género, e impuso el uso de género en todos los géneros. Porque los argentinos nos merecemos otro relato, dijo, y el relato mediático empezó a repetir relato y con ello empezó a imponer ese otro relato que los argentinos nos merecemos. Además de estos juegos de palabras le dio a quien quisiera ilusionarse, la posibilidad de la esperanza, y eso vale el puesto número uno de mi lista.

26.4.07

La Republiqueta

Los memoriosos (suponiendo que alguien ponga debida atención en estas cosas que escribo) recordarán que me ensañé injustamente alguna vez con La Nación. Particularmente una vez hablé de la contradicción de hacer una editorial en contra de Gran Hermano y de que ese mismo día los lectores del diario le dieron la espalda a la línea editorial, encumbrando con su elección a una tontería de GH al segundo lugar de lo más leído en todo el portal (y la incoherencia de que haya redactores que se dedican a seguir GH en un diario contrario a "la insustancialidad, el mal gusto y el vacío espiritual").

Parece ser que dieron otro paso en la incoherencia y anteayer llegaron a hacer un chivo en el debate de Peluffo, "si querés enterarte de todo lo que pasa en GH entrá a la LN.com.ar y bla bla bla" con plaquita y todos los chiches, menos Gelblung.

9.3.07

Peluffo

Estaba conversando con Rudy Chernicof y me dijo Diego, le dije que no me llamaba así y me dijo que tenía cara de Diego. Y mientras daba los primeros pasos estatutarios para el Club de Personas con Problemas Estructurales (CPPE) con la Momia por msn, Mariela –noblog- me mandó un texto de Podetti sobre Peluffo que comparto con Ustedes.

Está de más decir que amo a Peluffo así que hago mías sus palabras, Podetti.


Mariano Peluffo es un encanto de persona. Mariano Peluffo es un grande. Mariano Peluffo es, a su manera, una no reconocida Estrella del Firmamento de la Conducción Televisiva. Mariano Peluffo une la bonhomía de Héctor Larrea con la velocidad mental de Roberto Pettinatto, sólo que su humor tiene la graciosa blancura de Juan Carlos Mesa, aunque con un toquecito –apenas, como quien le pone la puntita de un ají puta parió a un guiso –de la acidez de un David Letterman.
Mariano Peluffo puede dirigirse con la misma gracia y calidad humana a los muchachos de barrio que van saliendo de la “casa más famosa del páis” como a los subprocuctos televisivos que conforman su “panel” de debatidores y al agudo intelectual Jorge Dorio, que desde el bagaje de sus amplios conocimientos académicos es capaz de reconocer la brillantez del conductor con un aplauso sincero ante un chiste sacado de la galera.

Por algún motivo, Mariano Peluffo está condenado desde hace años a ciclos de segunda categoría, excepto cuando reaparece “Gran Hermano”, y entonces es obligado a cubrir los cuatrocientos horarios del día en que el ciclo sale al aire. Y entonces brilla. Mariano Peluffo es “Mr. Gran hermano”. Mariano Peluffo conduce el debate y logra estirarlo a las tres o cuatro horas que dura cada emisión sin que su energía decaiga ni medio voltio, y convierte lo que podría ser un programa de escandaletes psicopáticos tipo Lía Salgado en una reunión de amigos de toda la vida, donde se dicen chismes, se reflexiona sobre la Dictadura Militar (un aporte recurrente del Sr. Dorio) y se comparte un humor entre chabacano y amistoso pero siempre cálido y agradable. Por lo general, Mariano Peluffo pasa la última hora del programa inventando temas de la nada, alla Chiche Gelblum, cuando los tres o cuatro temas del programa se han agotado hace largo rato, y sale airoso.

Mariano Peluffo parece ser un buen ciudadano, un excelente padre de familia y un mejor amigo. Invitaría sin dudarlo dos veces a comer a mi casa a Mariano Peluffo, dejaría que mi hijo juegue con sus hijos y hasta le permitiría echar un vistazo a mis CDs. Estoy seguro de que pasaríamos un rato muy ameno, riéndonos hasta altas horas de la madrugada, y si la conversación decayera, él lograría sacarla adelante (por algo es Mariano Peluffo).

Quiero decir que aprecio profundamente, sin conocerlo, a Mariano Peluffo.