Mostrando las entradas con la etiqueta palermo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta palermo. Mostrar todas las entradas
5.4.11
22.6.10
otra escena
Hombre récord. Optimista del gol. Cuando jugaba en las inferiores de Estudiantes Martín Palermo competía a muerte con un jugador de Gimnasia que terminaría siendo su gran amigo y mejor asistidor, Guillermo Barros Schelotto, dupla que ganó todo en el Boca de Carlos Bianchi en la década del noventa. Después de esos regionales en La Plata vendría la primera en el Pincha, los tres goles a River, los peinados extraños y una portada en la revista Mística de Olé travestido de mujer, que dio que hablar. El Loco se empezaba a formatear su apodo y su particular carrera. Desembarcó en Boca y se fue ganando el puesto hasta lograr apropiarse de la “9”, y esto seguirá siendo así hasta que decida retirarse, parece. Anuló así a tremendos competidores a quienes obligó a hacer banco hasta que decidieron partir a nuevos desafíos. Grandes jugadores como el uruguayo Carlos Bueno, Bruno Marioni o, actualmente, Lucas Viatri. Curioso caso el de Mauro Boselli que tuvo que hacer el camino inverso para terminar triunfando, irse a Estudiantes. Pero además de su capacidad futbolística, de ser un tipo que paga con goles, quien al cierre de esta edición podría superar a Roberto Cherro como el máximo goleador de la historia de Boca Juniors, el tipo es un laburante, una persona, Martín, que se destaca más por cómo logra sobreponerse a las desgracias, que a sus dotes reales para el fútbol. De hecho recién el año pasado logró cimentar un halo de intocabilidad. Tiene el récord de errarse tres penales en un partido y el récord de haber hecho el gol con la cabeza desde más lejos en una cancha de fútbol. Superó la muerte de un hijo, una lesión complicadísima, un divorcio, siempre con goles. Palermo en el ocaso de su carrera quizás pueda participar por primera vez en un mundial, y aunque muchos digan que ya no es el mismo, al día de hoy es el goleador del actual campeonato, con su cuerpo pesado y su cansancio natural ante las exigencias de un deporte de contacto. Cuando el equipo no anda bien, retrocede 60 metros para tirarse a los pies del rival y recuperar pelotas, o ser el mejor defensor en los tiros de esquina, yendo libre a despejar centros como ningún otro jugador del país. Martín Palermo incluso logró un privilegio que sólo unos pocos alcanzan, ser querido y respetado hasta por los hinchas de River, quienes, también, secretamente esperan que escriba su última página de gloria en Sudáfrica. Para que la dirija Clint Eastwood está su vida.
Publicado en la sección El Laburante, Ni a palos, marzo de 2010.
Publicado en la sección El Laburante, Ni a palos, marzo de 2010.
palermo
19.3.10
pepe said
Román es el único que juega al fútbol. Roman está para crear para generar fútbol. No está para marcar y hacer funciones defensivas.Román es el único que pone el pecho enfrentando a las cámaras. A Martín no lo vi nunca hablando de las razones porque gana o pierde el equipo.
Tenemos a Gaitán que la rompe tres partidos y después se queda parado al lado del corner. Yo lo quiero matar, este chico tiene 19 años y tiene que dejar un surco en la cancha. Ya demostró quién era, vale quince palos y ahora ya tiró la toalla. Los chicos tienen que colaborar con los grandes.
Mauricio no puede decir que Román nunca fue líder. No puede decir que el Mellizo fue líder, nunca lo fue.
Mauricio es quien es gracias a los jugadores, esos jugadores que hoy en día critica. Sino sería un presidente más. Es quien es también gracias a Boca. Tiene que respetar a estos jugadores. Él ya no es más presidente, no tiene porque hablar.
3.3.10
23.8.07
palermos
A Palermo Hollywood ya nos acostumbramos; Palermo Soho, bueno, vaya y pase; Palermo Queens, suena bien (por más que sea Villa Crespo y los vecinos se enojen); pero ¿Chacalermo? ¡No! ¡Parece un personaje de Condorito!

Update:
¡Hay más! A Chacalermo también le dicen Palermo Dead y a La Paternal: ¡Palermo Industrial! ja ja.
Pero lo peor, peor, es que hay gente indignada por esto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

