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22.12.08

sin federico


Leyenda de un hombre que levitaba
Los mitos son como las llamas, se dice, una vez que se encienden el viento sólo consigue expandirlos. La vida -y la muerte- del cantante de Virus se puede inscribir sin dificultad en la máxima.
Una suave brisa se sintió el 21 de diciembre de 1988. Aquel día la amenaza de ese final que presagiaba su propia voz en Danza narcótica se hacía profecía. La enfermedad había transformado su cuerpo, pero él, años atrás, ya se había tomado el trabajo de transformar a toda la escena del rock nacional con el susurro de su fraseo, sus bailes sensuales y su dominio escénico.
Se trasladaba “a dos centímetros del suelo”, cuenta Carlos Polimeni en El ángel extraviado, biografía de Federico. Hacía como que caminaba para no enrostrarle a los inhábiles que, en verdad, levitaba.
Los machos del rock atinaban a escupirlo cuando confesaba en el escenario que gozaba entregándose al sol, dándose un rol ambivalente. Desde allí, a los que lo tildaban de frívolo, les respondía: Todo el tiempo quiero estar enamorado, ¡mientras se preguntaba qué estaba haciendo en Manila!
Era lo más rock que se les podía decir a esos putos.
Natanael Amenábar, allá por el 15 de octubre de 2003.

28.10.08

sociedad binaria

Un día como hoy, pero del año pasado, la compañera Cristina Fernández de Kirchner ganaba en elecciones limpias y democráticas la Presidencia de la Nación de la República Argentina. Unos días después, en la asunción dio el discurso inaugural en el Congreso en el que dijo eso de que “ella no iba a ser la garante de la rentabilidad de los empresarios”.

No quiero hacer un repaso exhaustivo.

A los tres meses ya la presidenta estaba en jaque por las retenciones móviles que provocaron la salida intempestuosa de Martín Lousteau del Palacio de Hacienda (?), degollado en primerísimo primer palco por Guillermo Polémico Moreno. Desde ahí se sucedieron un sinfín de acontecimientos desestabilizadores desde los medios masivos, las mesas de enlaces patronales, los capitales financieros, las clases medias gorilas y las clase alta libertadora.

Es decir, no le fue fácil a la Presidenta gobernar de acuerdo a sus principios, porque para los dueños de la verdad, de la Argentina, del sentido común y de las buenas costumbres, el 46 por ciento de los ciudadanos (más del doble que su seguidora, Carrió) no es suficiente como para emanciparse con un mínimo de representación.

Este gobierno tiene en contra el 90 por ciento de los medios gráficos, audiovisuales y radiofónicos. Las clases medias citadinas. Las cúpulas eclesiásticas. Las Fuerzas Armadas. La oposición de izquierda, de derecha, de centro. Los nuevos ricos menemistas. El peronismo de derecha. Las fuerzas patronales del campo. El capital financiero. Los cínicos de siempre.

El gorilaje 2.0.

Aunque sean los dueños del poder real de la Argentina, sin embargo, no llegan a ser más que el 46 por ciento que entrona jefe de Estado en primera vuelta.

Si el gobierno tiene en contra a toda esa gente resumo que los está jodiendo.

Y si esa gente está enojada, yo soy feliz.