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3.12.08

life

Como muchos ya han comentado la revista Life digitalizó todo su archivo de fotos en Google, de Argentina no aparece mucho, pero lo que aparece, con algo de esfuerzo, es rarísimo. ¿Quiénes son estos muchachos y muchachas? Una les va a costar, imagino.

˙ɹɐzáʇɹoɔ oılnɾ ʎ oıƃuɐɟ lǝnuɐɯ uɐnɾ 'uíɾnuıɯ ɐʇɹɐɯ 'ıı ılɹɐs ɐɔoɔ 'ɐllıʌǝpoɔ oʇılqɐd 'ılɹɐs ɐɔoɔ :ɐʇsǝndsǝɹ





















30.3.07

Roca

En Alemania nadie recuerda hoy a los militares que hicieron la masacre de hereros. Sólo se puede encontrar esta placa en el interior de la Catedral de Hamburgo, San Michaelis. "Murieron por el Káiser y el Reich" y luego el nombre de los autores de la masacre. La iglesia con ellos, el pensamiento cristiano con ellos. Las grandes empresas beneficiarias no guardan el más mínimo reconocimiento por sus benefactores uniformados.

Pero si los alemanes tienen la masacre contra los hereros, un pueblo autóctono que vivía en su propia tierra, los argentinos tenemos lo nuestro. Se exterminó a los pueblos auténticos de las pampas –perdón, el genocida Julio Argentino Roca los llamaba los "bárbaros", los "salvajes"—, y nosotros a los exterminadores los llamamos nuestros héroes.

Osvaldo Bayer

rocas

Después de muchos años volví, no sin cierta nostalgia, a caminar por el lejano Bariloche.

El implacable progreso ha hecho de las suyas. Junto al maravilloso e insondable Nahuel Huapi, un enorme edificio -adefesio- irrumpe con su mole, sobrepasando el perfil del espléndido Centro Cívico, creado por los arquitectos Ernesto de Estrada y Alejandro Bustillo en los años 40. Allí, en medio de la plazoleta empedrada, la estatua ecuestre del general Roca, hermosa obra del escultor Emilio Sarniguet, se yergue solitaria y majestuosa, desafiando todo tipo de inclemencia. Insultos sin fin «decoran» impiadosamente la base de piedra, escritos con aerosol. Hasta la cara misma del general ha sido manchada de rojo.

Quise poner a su pie como pequeño desagravio un manojo de flores silvestres, en humilde homenaje al gran estadista, al soldado que hizo posible que la hermosa Patagonia fuera argentina y que en un lejano 25 de mayo, casi en las postrimerías del siglo XIX dijera, según el relato de Félix Luna en su libro Soy Roca: «Estábamos regalándole a la patria en el día de su cumpleaños quinientos mil kilómetros cuadrados».

griferia