7.4.08

la hispanidad al palo

Y el toro negro de Osborne recortado sobre el horizonte
es una sombra negra.

339055834_518a46f255_o - Share on Ovi

Toro de Osborne dice Manolo García en su legendaria canción Por respirar -esa de: y una montaña de vidas que con respirar ya se conformaría.

La venía cantando con fruición, con animosidad refleja, con particular emoción, cuando me dije para mí “ese toro negro de Osborne no será ese toro negro que aparece como la iconografía más perfecta de la hispanidad al palo”.

Dicho y hecho, el toro negro de Osborne, joya nunca Ozzy, es el troquelado que representa lo ibérico por antonomasia, tanto es así que las provincias separatistas se la agarran contra el pobre señor toro cada vez que se pasa de la raya Rodríguez Zapatero con las retenciones no coparticipables. Pidiendo un país más federal, o ser un país, vasco, valenciano o catalán, sin más.

¡Qué sinfín de recuerdos nos trae a la memoria el bravío toro negro! ¡Oh, silueta eterna de la consuetudinaria figura del hispánico machazo! ¡Como un gringo de las chacras! ¡Casi, cuasi, mafioso! Quién no recuerda –quizás los que no la hayan visto- a un Javier Bardem jovencísimo, pasado de hormonas, con unos pantalones por las mamas, el bulto bien apretado, corriendo un chanchito, en Jamón Jamón, mítica película franco-germana, y posteriormente, violándose a Penélope Cruz, debajo del toro de Osborne, recortado sobre el horizonte: es una sombra negra.

Parece ser –es, mejor dicho- que el toro era el logotipo de una empresa decimonónica de Brandy española súper copante llamada Osborne, un buen día franquista que pasó se les dio a los muchachos de la empresa de poblar las carreteras interestatales con estos toros esquivos, epa, toro, tranquilo.

Y un buen día el ayuntamiento de algún sitio de Andalucía prohibió poner carteles en las rutas, así que retiraron al mamífero animal. Pero unos metros más allá lo volvieron a edificar mucho más grande para que se vea a lo lejos. Volvieron a prohibir años después todo tipo de cartelería rutera, y ahí la hispanidad al palo se fue de mambo y se movilizó con sus cacerolas y armaron tal batahola que finalmente los funcionarios públicos permitieron que estos amables cartelotes queden como símbolo de la España grande que Franco y Aznar soñaron. Actualmente hay cerca de 90 toros en toda España y son considerados el representamen más sólido de la idiosincracia de la península más famosa tras la de Valdés.

Proporción de verdad de la crónica: 66,7 por ciento.
Proporción de exageración de la crónica: 20,2 por ciento.
Proporción de mentira de la crónica: X por ciento.
X= 100,00 – 66,7 – 20,2.

6 comentarios:

Cloe dijo...

La hispanidad al palo o la imbecilidad al palo.
Que sé yo, este "torito bravo" como diría el más grande exponente de lo que sería la verdadera hispanidad al palo, El Fary, (viva el Fary), lo recuerdo con cariño más allá de lo que pueda representar, en mi, solo representa mi infancia, esas laaaargas rutas para ir de vacaciones se hacían más amenas en el coche cuando una Cloe pequeñita gritaba "¡El tolo, el tolo!!", mi viaje merecía la pena solo por ver a esos cuernos de cartón, y solo por eso no me importa que se hayan mantenido en pie.

Otra cosa es el simolismo real, asi como las sevillanas, la paella y la tortilla de patata, que pareciera que en España no hay otra cosa y el tema me jode hasta lo más profundo de mis entrañas, creo que da para un post.

Siempre se me olvida mencionarte la sorpresa que me llevé cuando supe (o leí) que te gutaba Manolo García. Es un fiera.

saludos.

Anónimo dijo...

Es verdad que al meteorito, responde a los "K"? Que Delia hizo contacto con los ET?
NO A LOS METEORITOS.
DEJEN EN PAZ AL CAMPO.
COALICION CIVICA

La niña santa dijo...

Y cuentan que al toro por las noches lo invade el espíritu de Lucifer, entonces cobra vida su estructura metálica cual Pinoccio (pero de otro material) y camina haciendo temblar la tierra hasta la carretera, para luego pozarse allí, rugir o rumear (o hacer algún ruido, no?) y echar fuego por los orificios nasales hasta aburrirse y tirarse a descansar. No sé por qué dicen que el espíritu es diabólico si sólo quiere dormir en paz.

natanael amenábar dijo...

Ay Cloe como envidio esta infancia poblada de recuerdos taurales. A lo sumo yo recuerdo que me peguen una calcomanía de Gándara y Villa del Sur en la luneta de un 504 como episodio más feliz de mi infancia rutera, allá donde la ruta 2 se hace boxes.

Quiero comer tortilla de patatas, y quiero una natilla y quiero ir al tomatazo y a San Fermín y a esa paellota que se mandan.

Manolo es una suma de fieras.

Tengo, Anónimo, para decir algo de Prat Gay que dijo ayer en Desde el llano pero me han impedido de hablar de política esta semana.

Niña, eso es tan cierto que lamento haberlo olvidado de mencionar. La imagen del toro dragón que pintaste se representó como si fuese posible. Decirte Niña es españolísimo too. Too no es españolísimo.

Si aún no te convencí sobre Manolo, podés leer este texto que escribí hace unos meses, que es de las mejores cosas que postee.

Humildemente, Juan Carlos Natanael Octavio Amenábar de los Picos Pardos de Jacques Cousteau.

La niña santa dijo...

Yo ya tuve mi etapa de cantautores poetas! Ahora quiero fundar mi banda de garage rompedora de vidrios de las casas de abuelas que duermen la siesta y tejen. Se va a llamar Lockout! (así, con ! final) Un grito descontrolado en las pampas.

Leí tu desmenuzamiento del Manolo éste. Ajá. Lo único que saqué en limpio es que te llamás Matías y no sos de Mar del Plata. Lo de Matías lo supe por los comentario, alguien te llama Mati y supongo que debe ser por Matías o por Matienzo. Por ahí andamos.

Voy a ver si consigo morfina.

Vero dijo...

Anónimo: y que tal si antes el campo nos deja en paz a nosotros simples mortales?