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25.3.08

el sinsabor del encuentro

Miré un par de capítulos de V: Invasión Extrarrestre, y harto ya de la tercera temporada que da por tierra con tanta genialidad de las primeras 2, me fui a ver Lluvia, por la Bertucelli.

Me encontré a Nolugareña y a mamá en la cola, en el Gamount, un sábado santo, a las 17.10.

Eso me hizo reflexionar acerca de algunas cuestiones que siempre me vienen a la mente y que nunca termino de descifrar del todo. No sé si a todo el mundo se le cruzará la idea como a mí pero cuando me encuentro con alguien en alguna actividad, por la calle, en un recital, en el capítulo latinoamericano de algún organismo dependiente de las Naciones Unidas o en subte siempre me queda la idea de que no son tantas las personas que conozco y que arbitrariamente me encuentro. Y hay otras tantas a las que, no digo a diario, pero al menos una vez cada seis meses me las encuentro a la manera de las casualidades, a su estilo azaroso.

Y siempre se me ocurre una idea estrambótica para pensar un escenario: tomo como universo al colegio secundario, a mi promoción, junto las dos divisiones y pienso en cuántos de ellos, que suman 110 más o menos, me crucé en estos 11 años de egresado en lugares que no son, por ejemplo, fiestas de cumpleaños o celebraciones aglutinantes per se de cosas de escolaridad.

Y los resultados son asombrosos, y me pregunto qué es lo que rige esas casualidades, porque sí, seguramente, en un Recital de Manolo García es improbable que me cruce a nadie, pero en un medio de trasporte, en la calle Corrientes, en un banco, en la cola para renovar la Cédula Verde, podría encontrarme a alguien.

¿A qué fuerzas energéticas refieren estas casualidades?

Y cuando digo que son sorprendentes los resultados digo increíblemente sorprendentes. Los pocos que me encontré fortuitamente en esta década larga, de 110 personas, repito, serán 10 los que me crucé, de los cuales 4 o 5 fueron en algún colectivo, y me hice el boludo. ¡Y a los 5 restantes me los crucé entre 10 y 20 veces!

No quiero hacer nombres propios porque no me gusta esto de andar haciendo famosa a la gente (?) pero de 110 tipos y muchachas no me cruzo con 100 y de los otros 10 a 5 me los crucé caminando por la calle en barrios ignotos, en la calle en barrios céntricos, en recitales de toda laya, en la puerta de algún cine, en el colectivo, en una manifestación por los derechos humanos y en la cola de la agencia de lotería.

A Nolugareña, sin ir más lejos, me la crucé en su primera cita con un chico, en el cine, en el planetario, en la casa de la moneda… no pasan seis meses en que no me la cruce alguna vez por ahí. Y eso que salgo poco.

No sé si esto les pasa a algunos como a mí, y no sé si tienen alguna teoría que explique la cosmicidad, o la contracosimicidad de los encuentros. En cualquier caso, si tienen que decirme algo nos cruzamos por ahí y me lo dicen, soy el único perrito cyan que toma mate que podrán avisorar en Buenos Aires, con un signo de interrogación encima de la cabellera, que responde al nombre de Tútum.

6.2.08

jurisprudencia

tickett - Share on Ovi
Sí saqué número, me tocó, por ejemplo, el 15, me distraje y descubrí atónito que ya van por el 17.


Pregunto:
- ¿Tengo derecho a reclamar que me atiendan?
- ¿O mutis -por ser forro- tengo que sacar otro número?
- ¿Qué hace Ud. generalmente en ese caso?

Me parece que este dilema precisa un debate serio y juicioso.

13.3.07

Kipá


Deuteronomio, Capítulo 7

1 Cuando Jehová tu Dios te hubiere introducido en la tierra en la cual tú has de entrar para poseerla, y hubiere echado de delante de ti muchas gentes, al Hetheo, al Gergeseo, y al Amorrheo, y al Cananeo, y al Pherezeo, y al Heveo, y al Jebuseo, siete naciones mayores y más fuertes que tú;
2 Y Jehová tu Dios las hubiere entregado delante de ti, y las hirieres, del todo las destruirás: no harás con ellos alianza, ni las tomarás á merced.
3 Y no emparentarás con ellos: no darás tu hija á su hijo, ni tomarás á su hija para tu hijo.
4 Porque desviará á tu hijo de en pos de mí, y servirán á dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá presto.
5 Mas así habéis de hacer con ellos: sus altares destruiréis, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus bosques, y quemaréis sus esculturas en el fuego.
6 Porque tú eres pueblo santo á Jehová tu Dios: Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la haz de la tierra.
9 Conoce, pues, que Jehová tu Dios es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia á los que le aman y guardan sus mandamientos, hasta las mil generaciones;
14 Bendito serás más que todos los pueblos: no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus bestias.
20 Y también enviará Jehová tu Dios sobre ellos avispas, hasta que perezcan los que quedaren, y los que se hubieren escondido de delante de ti.
22 Y Jehová tu Dios echará á estas gentes de delante de ti poco á poco: no las podrás acabar luego, porque las bestias del campo no se aumenten contra ti.
23 Mas Jehová tu Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruídos.
26 Y no meterás abominación en tu casa, porque no seas anatema como ello; del todo lo aborrecerás y lo abominarás; porque es anatema.
Y dicho esto me pregunto, ¿cómo se ponen la kipá los judíos pelados?

, originally uploaded by Ilana Tamir.