
1) Ya lo conocés, es Ginés.
2) Poné en el Congreso el mejor Ministro de la Democracia.
3) Ni los Laboratorios pudieron con él.
4) Si no despenaliza él, no despenaliza nadie.
5) Peleando con alegría.

El Compañero Artemio López se mandó un post alejandriásico con las 60 nuevas verdades justicialistas -tras la llegada del líder en el otro mundo, la puerta de hierro celestial, donde se anda diciéndole que sí a Dios y al Diablo, porque el reino de los cielos es un movimiento, y si llegamos con los buenos llegamos con muy pocos-.
Bueno, parece ser que los hombres de Crítica estaban huérfanos de ideas por variar y metieron el post, agrandado y corregido a 70 verdades.
Notese en la infografía (?) que pego debajo que Artemio me interpeló con su generosidad habitual y yo para estar a la altura de los acontecimientos metí algunos bocadillos peronistas que tenía a mano en el subconsciente.
Grata fue mi sorpresa esta mañana al despertar y descubrir, casi tropezándome, que aporté la verdad #44 del Nuevo Testamento al ideario Justicialista del futuro (?).

Si el tratamiento de fertilidad que estoy haciendo da resultados un día podré contarle a mis hijos que su papá aportó al anecdotario nacional y popular “Yo fumé hachís en una pipa laaarga”, verdad enunciada por un Ginés González García ido a Chile, pero de vuelta de todo lo demás, frase pronunciada en una nota que salió en Crítica, nobleza obliga.
El laboratorio GlaxoSmithKline dice que Sensodyne es el mejor tratamiento para dientes sensibles y que 4 de 10 personas sufren este problema.
Si somos 39 millones de argentinos hay 15.600.000 personas con dientes sensibles.
A este 40 por ciento de la población, nuestros odontólogos recomiendan el uso de Sensodyne a 9 de cada 10 pacientes.
En ese caso habría 1.560.000 personas que estarían siendo mal aconsejadas por los odontólogos en nuestro país recomendándoles un producto que no es el mejor de los que el mercado ofrece. El ministro de Salud y Ambiente de
En el caso de que Sensodyne no sea el mejor producto para personas que tienen este problema odontológico estaríamos ante un caso de mala praxis corporativa gravísimo: 14.040.000 personas estarían siendo estafadas.
Me inclino a pensar que los datos que maneja Sensodyne son falsos y que los que hacen de dentistas en la publicidad son actores.