Mostrando las entradas con la etiqueta Al olor del hogar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Al olor del hogar. Mostrar todas las entradas

10.5.07

¡prohibidos los aumentativos!

vz
Hace poco le pregunté al desaparecido Budka, tipo brillante si los hay, y más en este tema, cuál era para él la marca más lograda desde el concepto, desde la presencia de la imagen, algo así. Y Budka, que siempre es original, pero sobre todo criterioso, me dijo que la mejor es VZ.

Las fragancias de VZ son delicias que yo olí por primera vez en la Tía Vainilla hace un año largo. Con ese aromo es imposible no querer comertela de un bocado (cuenta que sube a un ascensor y escucha a la gente decir cosas como “¡qué ganas de comerme un flancito!”). La cosa es que un día estuvo en Buenos Aires y no me acuerdo con qué excusa fue al local del Abasto de VZ y me quedé en estado de sopor.

Un día me animé. Fui a comprar algunas cositas.

Hay un local re top en la calle Santa Fe de VZ que tiene dos pisos, gorro, bandera y vincha. Venden anotadores, agendas, imanes, posavasos: y todo es hermoso. Los locales son blanco lino, como estar en un set de filmación en el que se filma una imagen de Dios dándole un consejo a San Pedro. Hay paneles con los productos. Y cada uno es cromáticamente coherente. Están separados por tonalidades, que corresponden a las fragancias: el naranja es el equipo durazno; el celeste es el conjunto “olor a mar”; el verde es el grupo de los verbena; y así. Ese local además tiene un café, al que nunca fui, pero debería, en el primer piso.

Me compré algunos jabones, sales para la bañera, un body splash de duraznito: Nolugareña se reía porque el frasquito dice –posta-: una mezcla atractiva de aire puro… única y sensual. Con el cálido aroma del durazno. Sólo para apasionados. Y se reía porque decía que me habían vendido aire. ¿Pero no huele bien?

En el local perdí la estructura tiempo-espacio. Sólo pueden producir esas cosas Zara, Riquelme y estar enamorado. ¡Es la levedad, estúpido!

Estaba haciendo la cola con una canastita llena de cosas de colores que olían bien y con una sonrisa. Le pregunto a la chica mientras esperaba qué eran esos cuadraditos de plástico trasparentes tan lindos y me dice “brillitos labiales”. Me quedé quietito. En VZ decís un aumentativo y la gente de seguridad te saca.

- ¿Te envuelvo algo para regalo?

- No…

Me faltó decir, “…me lo llevo puesto”.

Me regalaron un jabón líquido para la ducha por gastar más de 50 pesos.

Le recomiendo a todo el mundo el jabón de melón.

16.2.07

Poesía suburbana


Al olor del hogar

Mi casa era un abrazo con aromas,
afuera el mar oleaba en adoquines.
Por suerte había chapas que en la siesta
hacían que llover no fuera triste.

Y hablo de mi casa, nunca nuestra,
mudándonos de barrio, sin opciones.
A la hora de movernos, ¡qué increíble
imaginar un mundo en los camiones!

La casa, ningún living, de una pieza,
de los despertadores tan temidos.
Soñando que, tal vez, quizás, no suenen,
para ir a mi otra escuela de bandidos.

Jamás podré elogiar a mi pobreza,
tan sólo es el cristal de mi pasado,
que suena, como copa, en esta noche
y abraza con su vino destapado.

Mi hermano heredándome la pilcha,
aquella que vistió también a un primo.
Así fue que aprendimos el secreto
de compartir los parches y el camino.

El carnaval y el tango fueron cuna.
Mi vieja me cantó Duerme negrito.
Y en mi segundo hogar, el Gallinero,
mi viejo me soñó como Angelito.

Jamás podré elogiar a mi pobreza,
tan sólo es el cristal de mi pasado,
que suena, como copa, en esta noche
y abraza con su vino destapado.

Ariel Prat #