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3.1.11

piedras y peines

La reciente polémica (?) entre Verbitsky y Leuco puso luz sobre el profundo desconocimiento que el periodista de página/12 tiene sobre los usos y costumbres de los habitantes del Conurbano. Tan acostumbrado Horacio a no levantar el culo del asiento, no como Leuco que conoce cabalmente todo lo que pasa más allá de la General Paz y Córdoba.

Certero fue, en ese sentido, el adoctrinamiento que el bueno de Alfredo le propinó a Horacio respecto a la sentencia de que algunos manifestantes (no espontáneos) habrían llevado piedras en sus mochilas (y en la volteada, quizás injustamente, también cayó el canciller):


Tal vez ni Verbitsky ni Timerman suelen viajar en tren al Conurbano y no saben que los trabajadores utilizan las mochilas para transportar su vianda, la ropa de trabajo, algún peine y el cepillo de dientes, entre otras cosas.


Hay que hacer algo para que la gente del conurbano considere llevar un librito, un dvd (aunque sea trucho), una birome, droga, un mp3, no sé. Me preocupa que tanta gente lleve algún peine y ninguna piedra.


Falucho, Falucho, vení para acá.

11.4.07

Lapidación

Lapidación
Estando los hijos de Israel en el desierto, hallaron a un hombre que recogía leña en día de reposo. Y los que le hallaron recogiendo leña, lo trajeron a Moisés y a Aarón, y a toda la congregación; y lo pusieron en la cárcel, porque no estaba declarado qué se le había de hacer. Y Jehová dijo a Moisés: Irremisiblemente muera aquel hombre; apedréelo toda la congregación fuera del campamento. Entonces lo sacó la congregación fuera del campamento, y lo apedrearon, y murió, como Jehová mandó a Moisés.