Ayer mandé un pequeño rediseño y, como suele suceder(me), se me descuajeringo toda la página. Aunque tampoco se me hizo tanto lío como para lamentarme. Sin embargo los resultados fueron sorprendentes (?). Sin ir más lejos ya un bonito blog, llamado Vuelve a enamorar [el peronismo] me dedica una entrada que agradezco. El espacio es un racconto de “jóvenes” que levantan remozadas algunas viejas consignas de la patria fifty-fifty que Perón no sólo soñó sino que plasmó en los bolsillos y en la memoria de los asalariados. Eligieron la chanza de Las 20 verdades del emo peronista, que no me parece de lo mejor que hice, pero que agradezco de todas maneras. Entre otras entradas hay una de un muchacho punk que detalla las consignas del anarkoperonismo. Además de mencionar a uno de los personajes más queridos por quien esto escribe, el compañero punk Ricky Espinosa, también se despacha con unas lindas palabras:
Los sectores de la clase media acomodada, ese medio pelo, de alto NES y concentrado principalmente en centros urbanos, no pueden entender cómo uno de "ellos", o sea, una persona "bien", puede llegar a pertenecer a esa enorme patota que es el peronismo. Tu suegro o tu jefe pueden aceptar cualquier cosa, que seas liberal, que seas medio fachito, que seas socialista, hasta incluso que seas marxista, pero lo único que no se pueden explicar es que seas peronista.
¡Genial!
Hoy también se recuerda el 34º aniversario de la muerte del General, un ya león herbívoro, comulgando con lo peor del movimiento, casado en segundas nupcias con esa otra mujer, con el impresentable Brujo dándole vueltas y con la triple A entre las patas.
De cualquier manera va este recuerdo para el hombre detrás de la mayor distribución de la renta de la historia de nuestro país, en tiempos donde esas banderas vuelven a levantarse, aunque a media asta todavía.
Se puede decir que es un día completamente peronista sino fuera por esta gris nubarronada gorila que acecha. Los dejo con una foto de amor sudamericano y popular.