Tremendo cómo vienen los blogueros K garpados por Mario Ischii para hablar mal de Proyecto Sur y Victoria Donda. Ya se les subió la mostaza a la cabeza y ahora quieren paritarias. Movilización y charla debate. Así no vamos a ganar la batalla comunicacional. Hasta con paro Crítica tiene su versión web. El ministro delincuente, el de los grandes bigotes, se va a enojar y no vamos a ver un mango.
En estos últimos días asistimos al desdén con que muchos periodistas tratan a sus colegas de 6 7 8. El fin de semana Osvaldo Bazán y Gustavo Noriega ayer aprovecharon la trasmisión que hicieron del informe Pagni vs. YPF para denostar el programa por motivos que exceden a la difusión del video anónimo, salvando a María Julia Oliván, que debe ser muy buena mina.
Lo hicieron para pegarle por elevación en menor medida a Gvirtz y a Bauer (a quien Bazán llama Tristón, haciéndose el Verbitsky) y, obvio, a Cristina, mezclando cómo se usa el canal oficial con la reciente aprobación de la Ley de Medios.
Antes de entrar de lleno al tema: la corporación periodística nunca se escandalizó por las cámaras ocultas cuando fueron destinadas a funcionarios públicos, al contrario. Ahora, si el problema es la el carácter anónimo de la fuente, lamento informarles que el periodista no está obligado a citarla, piedra basal de las mismas columnas que escribe Pagni. Eliminando la fuente reservada, Pagni se debería dedicar a la compara venta de carpinchos. Porque la fuente reservada, es, digámoslo de una vez, la herramienta que usan los editorialistas para ficcionalizar la realidad a sus intereses.
Cuando fue el conflicto por la 125 recuerdo haber escrito un post en el que le pegaba a Gvirtz, porque estaba haciéndole el juego al campo, como todos. En él me molestaba más porque sabía que estaba a favor de las retenciones, por ideología. Fue una misiva desilusionada ante el único tipo con ideología de la televisión con posibilidades de ejercer un relato alternativo. Decía algo así como “si ni siquiera vos salís a decir algo a favor, estamos al horno”. Ese post fue muy comentado porque muchos se habían sentido identificados con mi desazón. Como siempre, había exagerado mi tristeza, a lo emo, melodramáticamente.
La cosa es que el tiempo me dio la razón –Gvirtz ideológicamente estaba a favor de las retenciones, creo que ahora no quedan dudas- y su postura ante la ley de medios lo redimió en mi corazoncito, cierto es, lo admito, con una red de resguardo desde el canal oficial. Llegando al caso inédito de tener los huevos de hablar mal de Clarín en Clarín, cosa que los que los critican no harán jamás, firmando la sentencia a su no permanencia en el aire en 2010 en Canal 13.
Curiosamente en la prensa no se valora este gesto de valentía.
Sí se habla del mal periodismo que hacen Osvaldo Barone y Sandra Russo, los francotiradores del programa de la Televisión Pública.
6 7 8 es un espacio vital para quienes buscamos encontrar otra campana en el tratamiento audiovisual de los temas de coyuntura. Y por tanto -los números del rating así lo confirman- es un programa que más que bueno desde lo técnico es imprescindible desde lo conceptual.
Muchos periodistas que hacen del corporativismo un estilo de vida no levantan nunca el dedo contra ningún colega, por más barbaridades que digan, pero no soportan “el oficialismo”: se asombran de la manera en que el canal oficial, que es el de todos los argentinos, siempre aclaran, lee la realidad, de forma tan maniquea. Tan maniquea como maniqueos son los medios privados, por otra parte, como cualquier emprendimiento periodístico de nuestro país, a su vez. La pretendida objetividad que se le pide al canal público se da de bruces contra el sentido común, sustentado teóricamente en medio siglo de cientistas de la comunicación.
Lo que en realidad les molesta es que exista gente con ideología, capaz que porque ellos no pudieron sostenerla con su trayectoria, o porque no la tienen, no soportan a la gente que no vende sus principios a las empresas de medios que los contrata.
Porque yo periodista, ponele, estoy más de acuerdo con el gobierno que con la oposición, ¿por qué tengo que hablar mal del gobierno si considero que lo mejor que le puede pasar al país es que no haya un recambio partidario en la presidencia? ¿Quién dice que eso no es periodismo? Puede que no estés de acuerdo, pero respetalo. ¿Quién dice, como dice Fontevecchia, que el periodismo tiene que ser opositor al poder? Considerando además poder a un gobierno con escaso margen de acción contra las grandes empresas que la editorial Perfil además galardona con el premio Fortuna, como hicieron hace unos meses con Monsanto, nada menos.
Apoyar con sus ribetes a un gobierno constitucional es una decisión válida, primero ideológica y posteriormente periodística, que se puede hacer línea editorial si se cuenta con un productor talentoso e idóneo como Gvirtz y con periodistas serios y sólidos como Russo y Barone, el equilibrado Luciano Galende, el aporte pasional de Carla Czudnowsky, la más que correcta moderación de María Julia Oliván, y el humor apoteósico de Cabito.
Encontraron un nicho que las empresas que se dedican a la comunicación no querían explotar, alrededor del 30 por ciento afín al Gobierno. Nada menos. ¿Menos decís? Uno de cuatro argentinos, el 25 por ciento del share, ¿te parece poco?
Ninguno miente en 6 7 8, todo está claro, ahí no se habla mal del gobierno, porque es el gobierno el que les paga. Contrato de lectura, que le dicen. Tanto es así como obvia y no escrita es la verdad que ningún empleado de Crítica va a decir que Alberto Mata vació aerolíneas o intentará hacer una investigación a fondo sobre qué es Air Pampas y si es tan cierto que están preparados para volar ya.
Pero sí, vaya autoritarismo de los Kirchner, permite que Barone diga –más de una vez- no estoy de acuerdo con este informe, que Oliván relativice lo que opinan los columnistas cuando se ponen fanáticos, que Cabito desde el sentido común no sea un exégeta del kirchnernismo, todo lo contrario, o que Galende ponga paños fríos al muchas veces sanguíneo Barone, o a la misma Carla Czudnowsky.
En ese escenario es más probable que Barone, como ya pasó, diga que le parece exagerada la comparación que hizo Cristina entre los goles monopolizados por TyC Sports y las desapariciones de la dictadura, a que, por ejemplo, Bazán diga que está a favor de la ley de medios, cosa que no sucedió ni siquiera en la solicitada plural de los trabajadores de Crítica, que el diario (en el que trabaja) no publicó, y que él no firma, esperemos que al menos sea por convicción y no por interés.
“Me tienen podrido estos tipos que no dicen bien qué es lo que quieren. Que digan que se quieren quedar con todo, así sabemos; porque me tienen rotas las pelotas con su discurso de que ‘Son la Patria’. ¡Minga son la Patria!, ellos sólo defienden su patrimonio, su sojita, su maicito y su triguito”
Hace unos meses que Macri viene pidiendo con saludable cara de pierda que el Gobierno Nacional le dé los terrenos de la Onabe a la Ciudad, para que no se le llenen de okupas, o para poder mejorar el Espacio Urbano, o sarasa. Repasemos la ignorancia del Jefe de Gobierno porteño. El Onabe, el Organismo Nacional de Administración de Bienes es un estamento nacional dependiente del secretario de Obras Públicas, el segundo de De Vido, y por carta orgánica es “responsable de custodiar todos esos bienes que no se encuentren concesionados” porque “los inmuebles del Estado Nacional, son bienes de todos. Cualquiera sea su origen. Todos los espacios desocupados o temporariamente sin destino, el ONABE debe velar por su cuidado.” Es importante dejar constancia de que no sólo en la ciudad el Onabe tiene terrenos, también en cada una de las provincias del país. Y que es el Gobierno Nacional quién decide sobre estos terrenos. Macri o no sabe nada del funcionamiento del Estado o se hace el desentendido. Creo que al principio pecó de ignorante y ahora de vivillo.
Los funcionarios porteños están obsesionados con los terrenos del Onabe (y con tapar baches, haciendo Buenos Aires) pero no con cualquier terreno del Onabe, sino con los terrenos del Onabe enclavados en espacios comercialmente aptos. Estos terrenos no le corresponden al Gobierno de la Ciudad hasta tanto el Onabe se los pase, si es que se lo pasan. La primera reflexión debería ser, si quiero que me los den, me tengo que llevar bien con el Gobierno. Tengo una noticia para vos: no te estás llevando bien Macri, así que no te lo van a pasar. Pero igual quieren los terrenos del Onabe ya y ya.
Vayamos a la Villa 31. Macri está muy preocupado porque la gente en la Villa 31 levanta edificios de varios pisos sin arquitectos idóneos y teme que las humildes viviendas se les caigan sobre sus cabecitas provocando muertes evitables. Esto lo dijo ayer en Tres Poderes, América. Entonces planea tirar abajo esas casillas para preservarles la vida a estos jóvenes, aún se queden sin casa. Porque primero es la vida y segundo la vivienda. Ayer dijo que él recordaba el terremoto de San Juan (?) y que si un temblor similar se provocase en estos días las casas de más de tres pisos construidas sin vigas iban a venirse abajo (?). Lo dijo de verdad, frente a 7case y BlackMountain. Pero no está preocupado por la misma situación de otras villlas, en Lugano, o Soldati, o de los terrenos del Onabe linderos al Riachuelo.
Ahora encontraron una cementera en plena Villa 31, dijeron que los terrenos eran del Onabe, otra vez, y tomaron una decisión recontra archi jugada. El diario Perfil del domingo reprodujo a Fabián Rodríguez Simón, jefe de Gabinete del Ministerio de Espacio Público de la Ciudad: “Hasta ahora creíamos que el boom de la construcción en la villa [31] era impulsado por los mismos vecinos del lugar, pero el descubrimiento de esta cantera nos hace pensar que desde algún sector del Gobierno Nacional se fomenta la construcción de viviendas irregulares”.
Estos funcionaritos meten todo en la misma bolsa, mezclan y con los ojos cerrados van sacando los papelitos y los leen de acuerdo a cómo van saliendo. Villa 31, la Onabe, la cementera ilegal, el Gobierno, De Vido, Kirchner.
La única conclusión es que se quieren quedar con ese terreno. El director del Onabe dijo que no es del Onabe, que no se preocupen. Que si no pagan los impuestos municipales es una irregularidad de la Ciudad, pero el Onabe no tiene nada que ver. Así que si quieren pueden cerrarlo y quedárselo. Ah, después háganse cargo de los que dejan sin trabajo también. Cuántas familias en la calle quedan si se cierra esa cementera gigantesca. Capaz que es mejor que te pagen los impuestos a cerrar la cantera. Manejalo.
Eso sí, es el primer paso para empezar a desalojar a todos los muchachos que viven en rascacielos irregulares en una villa debido al boom de la construcción fomentado por la cementera ilegal y el apoyo del Gobierno Nacional. Peor es morirse en un derrumbe.
Es la primera vez en mi vida (corta, por cierto) en la que observé el anuncio de una empresa caricaturizando a un funcionario nacional, a un secretario de Estado.
Más allá de que Ricardo Jaime, secretario de Transporte, no es santo de la devoción de nadie, me parece que se están zarpando un poco algunos muchachos. Además cuando un medio de comunicación (Perfil y Crítica) publica un “aviso” así, minimamente debiera explicar, se me ocurre, qué es Air Pampas y quién está detrás de ese negocio -o ese futuro negocio-. Una nueva línea aérea de cabotaje, será, no sé. Si no tienen ganas de trabajar de periodistas al menos le hubieran dado a la Secretaría de Trasporte algún lugar para explicar la situación, en la página contigua a la publicidad de marras (siempre quise decir eso).
Air Pampas quiere volar y no la deja un funcionario escapista, que tiene todo en su poder, una sencilla firma. Por capricho Jaime no deja trabajar a "1850 empleados" (espero que le paguen mientras tanto); no deja despegar 25 aviones relucientes; y no deja que 33 destinos nacionales reciban este aéreoservicio. Air Pampas no tiene página web. También dice que es un antojo del funcionario y que los capitales de la empresa son argentinos. Veamos.
Parece ser que los capitales argentinos de Air Pampas son los de un español llamado Antonio Mata (curioso ananacionalismo), ex presidente de Aerolíneas Argentinas, señor que está bastante enojado con algunos funcionarios del gobierno y que, según dice una nota de Urgente24, la aprobación de la línea está demorada por cuestiones irregulares en el manejo de Aerolíneas, que hoy le juegan en contra.
Además recordemos los líos que hay con la navegación aérea, documentado por Enrique Piñeyro en sus dos películas, en las que destaca las irregularidades de este tipo de transporte en la Argentina. El caso Lapa es el emblema.
U24 señala que Mata no cumplió sus promesas cuando fue titular de la aerolínea de bandera (española). Debió haber logrado que Aerolíneas saliera de una convocatoria de acreedores, y eso no ocurrió. Además se peleó públicamente con medio mundo, incluídos los dos secretarios de Transporte K.
La nota, firmada por Edgar Mainhard, con algo de ironía, cierra:
"Le deseo éxito al proyecto Air Pampas pero la posibilidad de plasmarlo es harto difícil, en especial porque abunda la incredulidad sobre Mata, y él debería realizar algún gesto importante para recuperar cierta credibilidad imprescindible. Por eso se mencionó la contratación de aviones aún antes de tener asignadas rutas, como un ejemplo de qué tendrá que hacer para prosperar.
"Por último, no se puede andar por la vida tan abundante en enemigos. Por algún motivo, Mata en la Argentina tiene una desproporcionada cantidad de críticos, tanto en lo privado como en lo público. Tendrá que revisar también esto porque, de lo contrario, es complicado concretar negocios."