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28.4.10

oposición

Néstor Kirchner: "La primer fuerza de oposición es la concentración mediática cuya columna vertebral es el diario Clarín y cuyo mentor ideológico es el señor Magnetto".


La Comisión de Sistemas y Medios de Comunicación del Senado le pidió hoy a Cristina Kirchner que frene la convocatoria al "juicio público" a periodistas que la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, prepara para mañana.

La solicitud se decidió después de una reunión de la que, además de los senadores que integran la comisión, participaron los periodistas Joaquín Morales Solá, Nelson Castro, Magdalena Ruiz Guiñazú, Ricardo Kirchsbaum, Eduardo van der Kooy y Daniel Santoro, del diario Clarín y Edgardo Alfano y Marcelo Bonelli, de TN.

24.7.09

La paja del trigo

Los medios de comunicación de clase media -y la gente que los lee- está enojada con Berlusconi, no tanto por su xenofobia, machismo o fascismo, sino porque se coge minas jóvenes y lindas.


El triunfo de la forma sobre el fondo en el Caso Berlusconi se hace muy palpable.


Porque se le da un centimetraje mucho menor a sus bravuconadas sobre el color de piel de Obama, a su política migratoria, a su concepción del estado-empresa, a su tratamiento ambiguo sobre los derechos humanos, a sus comentarios sobre el rol del Estado en relación a las víctimas de un desastre climático, por poner casos que me vienen a la memoria.


No, lo que convulsiona es que el tipo sea un adicto al sexo.


Si lo que preocupa es eso lo podemos abordar desde dos miradas.


Desde una concepción de Familia o desde lo que una Sociedad opina de eso. No la nuestra, la italiana -oh, la autodeterminación-. Si la mujer no se divorcia (Familia) y los italianos están encantados de tener un Presidente Latin Lover (Sociedad), qué hacemos.


La Moral no entra en juego porque no es un valor universal.


Digo, porque el tipo no está cometiendo un delito al participar de orgiásticas veladas. Se podrá decir que eso no corresponde a un funcionario público, pero quién dice qué es lo que corresponde a un funcionario público. ¿El editorialista de un diario? ¿La señora que va a misa de 11?


Dejemos que lo diga la gente con su voto mayoritario.


Los italianos no están muy preocupados por esto, en todo caso podríamos decir que están orgullosos, para concluir que gran parte de esa Europa no tan desarrollada, a juzgar por la performance de Italia en las últimas elecciones parlamentarias de la Comunidad Europea, ve en Berlusconi un tipo carismático.


En una sociedad como la norteamericana le valdría el puesto o la imagen positiva, en otros países quizás, lo mismo. En la Argentina, por ejemplo, no era un valor que la ciudadanía le exigía a Menem y en Italia es bien visto. Punto.


La Ferrari de Menem molestaba a los lectores de página/12, no al amante del TC 2000.


Es más interesante que Berlusconi sea putañero que corrupto, lo reconozco, pero no es ilegal ser putañero.


Pero si las minas quieren pasar por eso, el problema no existe. Analicemos en todo caso si trata mal a las minas, si las presiona, si se aprovecha de su poder, si las humilla, si instiga periodistas.


Lo tiró, no sé.

23.12.08

Morales Solá y la política del alma perfecta, por JJ Becerra

Comparto con ustedes un artículo de Juan José Becerra que me pasó mi hermano, Política del alma perfecta, sobre Joaquín Morales Solá y los umbrales morales inalcanzables del deber ser. Está en la revista Otra Parte que no sé dónde se consigue pero debe ser buena.

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26.9.08

la derecha periodística y la derecha sindical

Mientras Nelson Castro invitaba en el cierre de su programa de TN a los familiares de José Ignacio Rucci, más el periodista de Perfil, de internacionales, Ceferino Reato, para hablar sobre el tema de la “causa” del sindicalista asesinado en los convulsionados 70´s, yo hacía zapping y ponía C5N para ver de qué estuvieron hablando en el programa de informecito Klipphan o cómo se escriba. La cosa es que todo el programa, o gran parte, desconozco, se dedicó a analizar el caso de Rucci con los familiares, en tapes, grabados, no en vivo como en lo de Nelson, el análisis de la muerte del tenedor del paraguas más famoso del sindicalismo nacional y no tan popular. Vuelvo a poner TN porque estaba sobre la línea de las 23 para ver la editorial de Nelson en su juego limpio, y no va que dice estas palabras, más o menos: “Necesitamos memoria completa, éste crimen también debe ser juzgado, para tener paz tenemos que juzgar los dos lados, Rucci merece un juicio justo”. “Ya prescribió.” Le gritaba desde mi sillita, yo, que tengo tantas millas de programas políticos sumadas en mi haber que podría viajar a Atlanta para conocer los Estudios de la CNN gratis y con el City Tour incluido. Puedo escuchar con mi mejor cara de póquer las atrocidades más zarpadas, porque aprendo de cada una de las pavadas que escucho, pero lo de Nelson fue incomprensible. Estaba abogando por la teoría de los dos demonios aprovechándose de los pibes estos, que obviamente tienen dolor y razones de peso para llevar su sufrimiento hasta dónde dé. Yo haría lo mismo. Pero Nelson, ¡ya prescribió ese crimen, pasaron 35 años! Dudo que desconozca un dato tan elemental. Y no me vengan que es porque quieren saber quién fue para que se haga justicia, por más que no vaya preso, porque Fernando Vaca Narvaja ya reconoció que fue él y un grupo de montoneros fuera de la organización quienes lo mataron, el tema entonces es otro, es aprovecharse de un librito prologado por Joaquín Morales Solá, con el prólogo en la tapa, cosa nunca vista, en el que supuestamente se cuenta lo que nunca se dijo sobre la muerte de Rucci. Al tipo lo vi hablando de ese libro hace dos semanas con Marcelo Longobardi –si, hago esas cosas-. Lo escuché decir que los 70’s quedaron marcados con una sola campana, que es la historia que posterizó Verbitsky, y que Kirchner repite. Es decir, que nunca se contó la verdadera historia de los 70’s, con las dos campanas, es decir, con los dos demonios. Ceferino. Y, le grité “Ya prescribió” como un loco dos tres veces, creo que lo putee a Nelson también, creo que le dije “Hijo de Puta”, creo que le dije “Nelson sos un hijo de mil putas”, creo. Después empezó en TN Código Político con Van der Kooy y Blanck: tema, entrevista a Moyano para hablar de todo, pero especialmente de… Rucci! No lo podía creer, entonces pasé de vuelta a C5N y estaba Rozín entrevistando a Kunkel y gran parte de la entrevista tenía como eje, sí, como lo leen, la muerte de Rucci. Hay que reconocer que Rozín es más ecuánime que todos los periodistas políticos y económicos televisivos actuales sumados. Y no exagero. ¡Con qué poquito Rozín! Y Kunkel contó que cuando era secretario de Estado, de una repartición kirchnerista que no recuerdo, tuvo como su secretaria personal en horarios de la tarde a Claudia Rucci, la hija de Rucci, que es quien está recorriendo los canales a caballo de Reato y la multiagenda televisiva, que se repite con tan exagerada coincidencia que no pensar en un imposición del tema Rucci desde más arriba, es una ingenuidad, o un trabajito. Kunkel dijo que la entiende y la quiere a la chica, a Claudia, en el plano personal y explicó, no con carisma pero si con precisión, que el tema prescribió y pidió no comparar el peronismo primero, proscripto, después negado por Perón, en armas, y por fuera de la organización Montoneros, con los crímenes de lesa humanidad perpetrados por una dictadura civicomilitar apoyada por los Estados Unidos. Bueno, parece que para Nelson Castro, Longobardi, Morales Solá, TN, Moyano, Perfil, Reato y vaya a saber quién más es todo lo mismo. Ah, después Kunkel dijo que el conflicto no se puede entender sin entender la historia del peronismo proscripto desde 1955, por casi 20 años. La respuesta no se hizo esperar por los hábiles operadores de la derecha periodística:


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4.7.08

Pilar Franco

La primera vez que la vi a Pilar Rahola fue en un programa de Susana Giménez hará dos años atrás. Es una catalana muy inteligente, con una oratoria trabajada, contundente y eficaz. En esa oportunidad venía a presentar un libro que había sido un suceso en España y que pretendía emular en, en principio, la Argentina -cosa que no ocurrió porque nunca editaron el libro-. Habló de su experiencia como madre de dos hijos adoptivos, su coraje para asumir la adopción y el amor irredento a su “gordo peludo” que vendría a ser su marido, “vasco” y “cariñoso”, calificaciones que, creo recordar, escogió Pilar. Su discurso era lacrimógeno, dulce, emotivo, entrador. Me cayó bien.

Se empezó a complicar cuando la entrevista empezó a transitar caminos que excedían a la intencionalidad de su adopción, cuando empezó a mostrar su ideología, y no ideología como Susana -me viene al pelo Susana como ejemplo- que muestra su escala de valores por omisión o por inocencia o, cuando no le queda otra, con un exabrupto, por hartazgo. Pilar era ideológica hasta en la nacionalidad de los dos chicos adoptados: una nena rusa, siberiana y un nene sudamericano. Empezó a relatar con cándido horror cómo encontró a esa niña en ese país comunista, o recién ex comunista, la pena que le dio, y las ganas de darle un mundo mejor, más occidental, más confortable, a la joven desangelada por su fatal destino natal. Después la entrevista se degeneró aún más. Habló de su trabajo, era periodista. En su currículum como ítem ineludible resaltaba su trabajo afín para el Estado de Israel. La innumerable cantidad de premios que la comunidad judía ortodoxa de todos lados le había dado por defender a ultranza las políticas israelíes más condenadas por la comunidad internacional. Aun esas que atravesaron las humanas fronteras, aún las ocupadas. Aún las más de un centenar de políticas que se dan de bruces con las Naciones Unidas. Y, ergo, afín con la política internacional de los Estados Unidos. No hay que ser muy lúcido para saber dónde se cobra el cheque. Terminó cayéndome no tan bien, a pesar de que fue rápida, locuaz e ineludiblemente carismática.

Después naturalmente le perdí el rastro hasta que descubrí que consiguió un bolo en La Nación como columnista de opinión. Su eje se centraba en, citando las sutiles firmas de La Nación misma, pegarle al Gobierno, y a sus aliados latinoamericanos “de izquierda”.

Busqué el libro. Se llamaba “Carta a mi hijo adoptado” y tenía una foto de su hijo en la tapa, sudamericano él. Es decir, lucró con la adopción de su hijo -me dicen que no lucró con ese libro porque las ganancias fueron donadas a una ong, como si ella no hubiese sacado réditos de otra índole con su escritura, por ejemplo escribir de las derechas en los diarios del subdesarrollo-.

Siempre me jodió que vengan de afuera a decirnos lo que tenemos que hacer. Por más que vengan de Holanda a criticar a Menem. Leí, una, dos, tres columnas, y las dejé pasar porque sí, porque fueron hechas en un momento no tan ríspido como el que vivimos hoy. En un país soberano las personas pondrían su interés nacional por sobre las opiniones foráneas. Diría “señora, respete, este gobierno, por más que no nos guste, lo votaron mis compatriotas, usted si quiere hable de Rodríguez Zapatero o si tiene criterio de Sarkozy o Gordon Brown o la política segregacionista de la Comunidad Europea”. Pero, no, nosotros le pagamos para que Pilar escriba en nuestros diarios mal de nosotros. Somos bien cipayos; bueno, no todos; pero los que tuvieron el poder casi con exclusividad, seguro.

Hoy publica un artículo llamado Cristina Perón. Tiene frases como estas:

[El acto de Plaza de Mayo fue] peronismo puro, en el sentido mesiánico que puede contener el término.

Cristina y Néstor reinventaban el pasado, incapaces de gobernar sensatamente el presente.

[Tienen el] poder casi absoluto, democracia de bajo perfil, amordazamiento de la oposición, persecución del periodismo libre, demonización de los sectores civiles opositores, confusión entre los intereses del país y los de sus gobernantes y, en definitiva, una presidencia que está más obsesionada en vigilar al ciudadano que en garantizar sus derechos.

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Para terminar, porque también hay otra nota en un diario norteamericano que critica la boina que se puso Cristina Fernández en Francia para marchar por la liberación de Ingrid Betancurt (Por ello la boina de la presidenta resulta antipática. No por estética del horterismo, sino por semiótica del progresismo reaccionario) voy a responderle una frase con la que cierra esta linda columna llamada Cristina Perón:

Y en lo político, la Argentina cabalga hacia un populismo de viejo cuño que, como aseguran los analistas, puede resucitar al peronismo más añejo, pero también dinamitarlo.

Quédese tranquila Pilar, que este gobierno es más conservador que el populismo de viejo cuño, que ni siquiera se levantan las voces de la derecha -como usted- por su populismo, “su melodrama”, “su progresismo reaccionario”. Se sublevan porque ni siquiera admiten que el Estado intervenga un poco en la economía después de décadas de libre mercado y concentración de la riqueza.

Esto ya alcanza para que sea mejor que todos los gobiernos anteriores de los que tenga memoria fáctica. Y los argentinos lo saber y por eso la votaron con la primera minoría como le gusta decir a los desestabilizadores.

No nos venga a decir lo que tenemos que hacer. Es mucho mejor ser Cristina Perón que ser Pilar Franco. Y si quiere ayudar, adóptese un chaqueño pobre. O no, mejor no ayude.

Me dicen que no es franquista, que Franco fue enemiga de sus ancestros, claro, porque ella es catalana; pero repite los mismos preceptos fascistas pero del otro lado. No me extrañaría que sea una activista de la secesión de Catalunya.

3.7.07

análisis del análisis de la noticia

Se pueden decir muchas cosas malas del diario La Nación pero siempre se caracterizó por ser un diario más o menos serio desde su estructura, desde cómo comunica. Lo que sucedió ayer sobre la noticia de que Cristina finalmente será la candidata a Presidente por el Frente para la Victoria es sencillamente de pasquín, de diario de cuarta.

Para empezar, dónde se vio que el titular principal de un diario sea una columna de opinión. Yo no lo vi en mi vida. Ni en Infobae. Lo que estila el diario sabana por antonomasia es meter una notita de circunstancia, y minimizarla con la columna de opinión, que se llama, oportunamente, Análisis de la Noticia, y ahí cae el panfleto, a tomar la noticia por los cuernos y realmente, mediante la firma que tocó en suerte, decir lo que realmente piensan. Un gran recurso. Siempre guardando una lógica periodística, el estilo, lo que no se debe perder, ¿no?

A las 18 horas de ayer, ya habiendo trabajado todo lo que tenía que trabajar, se me ocurrió acercarme a La Nación para ver cómo habían comunicado la noticia más importante de la política vernácula de lo que va del año, es más importante que le triunfo moral del colectivo obispo Piña en Misiones por lejos. Ya me imaginaba que no era un motivo de festejo para los Mitre, pero quería ver cómo lo planteaban. Quienes alguna vez estudiamos periodismo desde la inquietud y no desde la ganas de ser famosos hacemos estas cosas cuando hay decisiones claves en las cosas que interesan.

Y ahí vi el titular del diario: Confirmado: la candidata será Cristina Kirchner Mi primer pensamiento, fue, correcto: bien La Nación.

La bajada decía, dice, La agencia Télam lo informó oficialmente anoche; se lanzará el próximo 19 en un acto en La Plata. Informativo, realista, poco jugado, no está mal.

Cabe subrayar lo que dije más arriba, es el estilo del diario, ser correcto desde la noticia y bajar línea desde el llamado Análisis.

Me adentro en el texto, en la cabeza de la noticia, en el primer párrafo: Como la extinta agencia informativa soviética TASS, la vernácula Télam se hizo cargo anoche de dar las novedades del régimen.

Punto y aparte.

No pude creer tanta subjetividad manifiesta, bajé desesperadamente a ver quién firmaba la nota, quién era el “elegido” de la sección política para comunicar de esta manera la noticia: Por Joaquín Morales Solá. Para La Nación.

No podía creer que le dieron la noticia de tapa a un columnista, que resolvió correctamente el título, pero que, ya desde la cabeza –que ya no es cabeza, porque no es noticia, es columna de opinión-, dice semejante improperio.

No hubo conferencia de prensa para hacer público el anuncio y ningún funcionario de nivel quiso enfrentar la curiosidad de los periodistas ni, sobre todo, sus preguntas. Nada. Sólo hubo un corto cable de la agencia oficial de noticias, cuando todos los teléfonos de la nomenklatura estaban apagados o no contestaban.

Bien por Joaquín, que tras 4 años sigue bogando por una conferencia de prensa que no se hizo nunca. Yo quisiera saber si cuando López Murphy o Carrió se postularon hicieron conferencia de prensa, y en el caso de que no si Joaquín se quejó. Y bien también por Joaquín que aún sabiendo que era domingo a la noche no se dio por abatido y llamó por teléfono a gente de la nomenklatura, que suena más a seguir refiriéndose a gobierno comunista que al enfoque del presidente como insignia K. Lamentablemente ahora vamos a tener a un Cristina Fernández en el gobierno, y Joaquín vas a tener que guardarte la K en el orto, bien al lado de la pija que ya debés tener de algún amigo tuyo comandante en jefe, quienes sí hacían conferencias de prensa para anunciar que iba a matar a 30.000 ciudadanos, y que por eso seguro los defendiste. ¡Patriota! ¡Institucionalista! ¡Republicano!

Después el talentosísimo Joaquín demuestra que además de ser un gran analista político tiene poderes que difícilmente posean los mortales. Veamos, siguiendo, algunos párrafos pletóricos de antología poética.

[a Kirchner] Lo atormenta la sola intuición de una imagen: ver a funcionarios y políticos correr indiferentes por su despacho para acudir al de su esposa. "Dentro de poco, ni los granaderos me obedecerán", dijo recientemente, con una sonrisa que delataba cierta preocupación.

Genial, genial, realmente genial, cuánto concepto Joaquín, cuanta cintura, cuanto oficio. No sólo lo conoce tanto al Presidente como para saber que está re caliente de que su propia mujer lo suceda -aunque lo haya decidido él, porque no le quedaba otra- sino que además sabe escudriñar las verdaderas intenciones que ocultan las pretendidas sonrisas K. Un genio.

(…) desde las retrasadas tarifas de la energía hasta el diferendo con Uruguay por las papeleras de Fray Bentos, que el canciller Taiana se propuso resolver antes del 10 de diciembre. ¿Hará Kirchner en 40 días lo que no hizo en cuatro años, o acaso le legará a su esposa esa herencia?

Se preocupa Joaquín, además, por los problemas de alcoba del matrimonio. No es un primor. Falta que diga que Néstor es un muy mal marido y que Cristina se debería quedar con la tenencia de los hijos.

Sin embargo, resultará muy complicado explicar que el país resolvió aparcar la República, aunque sea sólo por un instante histórico, para probar el gusto de una monarquía extraña y especial, en que la sucesión no se estableció entre padres e hijos, sino entre marido y mujer.

¡La gente vota estúpido! Por más que no te guste, por más que te gusten los golpes de Estado, la gente vota.

¿Y no era que éramos un soviet? ¿Ahora somos una monarquía?

Cuanto más conozco a los enemigos de Kirchner, más me gusta Cristina.

Nota de Joaquín Morales Solá para La Nación completa