El caballo de Atila no sabe trotar
sin hollar azuelos silvestres,
los vencejos con ánimo de molestar
coleccionan estatuas ecuestres.
Cosas de quita y pon,
mariposas de sangre marrón,
carnavales en los arrabales
de mi corazón.
No permita la virgen, Joaquín Sabina