
Trenzas del color del mate amargo.
Este amor es azul como el mar azul.
Miro por la ventana es un día gris, la ciudad se cae sobre el cemento gris.
Como un ciego imaginar, te necesito.
Y cerrás los ojos y ves todo el mar en primavera, bang bang bang.
Pero ese ruido blanco es una alarma en mis oídos.
Tenía los pies diminutos y los ojos color verde marihuana.
Pero nada decía el diario de hoy de este lunes marrón.
Estoy en busca de algo naranja y verde.
¿Por qué el agua es transparente y la madera no? ¿Y por qué los extranjeros viven en el exterior?
Un viento negro arremolinando las adelfas cuajaba mi ánimo espacial y me invitaba a navegar entre aerolitos a través de un ventanal con cortinajes.
Le voy poniendo a los labios del sueño mi rush en este vaso.
Árboles negros, eran de carbón, con flores de rubí o algo así.
Y un poquitito de azul celeste aquí en mi corazón.
El pintor de las enredaderas de luz escribió sus últimos signos con triste desesperación.
Una mesa torna el vidrio tan rojo como el infierno.
Blanca esperma resbalando por tu espina dorsal.