Eso no sería nada sino fuera porque en la casa de Lucas Carrasco se luce con orgullo este mensaje.
Nada comparable al cartel que se destaca en un biblioteca del ala sur de la casa del privilegiado clase pasiva Marcos AgH1N1s.
Pero sin lugar a dudas, el más llamativo de los mensajes es el que esgrime el compañero Artemio López en su oficina.
Sin palabras.
(Lo que no entiendo es por qué todos dicen "librería" cuando son casas, oficinas o bibliotecas.)