4.6.07

vos formás parte de mí

atta

“¿Te compraste el último disco de Attaque?”, me preguntaron repetidas veces con sorpresa desde que se enteraron que me compré el último disco de Attaque, Karmagedon.

Aprovechando este lapsus de revisionismo punk voy a levantar la bandera de Ciro y sus muchachos. Para empezar, decir que me acompañaron desde que tomé conciencia de que era una persona. Ese salto racional que se llama entrar en la secundaria vino con El cielo puede esperar debajo del brazo.

Es muy difícil que un disco de ellos sea malo. Son cuatro tipos buenazos, son la banda más vieja que existe –no sé qué será de la vida de Memphis la Blusera-, tienen casi 25 años de carrera, se llevan muy bien y son una factoría de canciones hermosas.

A partir de ahora voy a hablar por boca de ellos, con frases que me acompañaron durante todas las etapas de mi vida, para ser adolescente siempre, que es como vencer.

El cuadro de Sarmiento tirado en el suelo y tu pollera también
Tu mujer se dio el lujo de tener hijos pitufos
Oh, acomodador por favor, no me saque de aquí
La cama es muy grande sin ti
Ya voy por el séptimo nivel y soy parte del videojuego
Te vestiste y te acompañé a tomar el ciento cuarenta y tres
Sé que muy pronto me van a soltar y volveré a verte
No me mires a los ojos que me muero, yo me muero de dolor
No tengas miedo, los buitres nunca nos van a poder atrapar
Nene, cuidate nene de la Policía Federal
Pero ya nadie quiso llorar para que el río no subiera más
Hay algo que te controla la corrupción está en tu mente
Haz callar el triste llanto de chicos y perros y si puedes, haz callar nuestra voz
Y que tiene todo lo que a todos nos faltó
Y en mi reloj las horas no terminan más
El bien funciona mal porque el mal funciona bien
El ramo de flores de Chacarita se lo afana el funebrero
Ahora me doy cuenta de lo que está pasando
Te clava los cuernos en la espina dorsal
Quisiera llevarte a pasear, comprarte juguetes y hablar
Estoy nadando en contra, siempre en el mismo lugar
Yo quiero juguetes y dulces y buenos tratos
Y ya llegó el momento de dejar de fingir indecisión
Caminaba por el parque cuando llegó
Habla Nastassja Kinski: ¿Cómo estás?
Corriendo por la calle me enredaba en mi cordón umbilical
Vamos a festejar el hambre y no tener a quien oír y nadie a quien amar
Y que el día de hoy no vuelve más
Escucha, piensa, piensa, escucha y dice que
Le ponés la letra que tu mente se imagina de lo que ya conoces
Así va a ser mejor, me conoces muy bien
Nada nos queda, nada más que respeto y unidad
Sin final feliz, en este film los buenos mueren
Sale Iemanja reina del mal
Y un ejército de gente balbuceando su verdad
Y saber que la abstinencia me puede
En Neuquén resiste Zanon, lucha obrera, movilización
y usted y yo somos culpables
Por mí, podés garcharte a un erizo de mar
a ver si se bancan vivir mi vida de cartonero
Y seguimos acá avivando el fuego más

4 comentarios:

La Momia dijo...

todo muy poetico momion, pero este disco es un asquete.

nolugareña dijo...

Voy a hablar de A77AQUE por boca de Estelares: Los llevo acá adentro en mi pecho izquierdo, acá adentro en mi costado izquierdo!

Aunque esto del Leongiequismo del Rock ya me rompe por demás las tarlipes y defender Antihumano fue como votar al PO y preteder que gane. El corte no me gusta y no escuché el resto del disco.
Lamento decirte que puede ser que cuelgue los botines. Pero igual los quiero, eh? (aunque sean indefendibles)

wallyzz dijo...

Me parece que este disco es parte de la evolucion de Attaque, a mi me gusto el corte de Dif, y tambien un par de temas mas, nunca tuve un disco de Rock Nacional que me gustara de arriba abajo como alguno de RHCHP o de RadioHead o etc , pero los rebanco a los pibes de Atta-Q

natanael amenábar dijo...

Yo los quiero y lloro por la bicicleta de Ciro y qué.

Buenos Aires se despierta
cuando todavía no sale el sol
y la mañana es el verdugo de mis horas
de brillante pasión.
bajo las ruedas de esa bestia,
el caballito de hierro murió,
se retorcía en el asfalto con mi corazón
transitando un paraíso de amor
o un infierno de locura,
y yo sabiendo los riesgos,
insisto en jugar a que vos formas parte de mi.
Ningun ratero principiante te arranco de mi lado,
mi princesa me hizo principe montado en tu elegante andar,
y a la distancia hoy siento miedo por aquello que amo así,
como eso de no encariñarse para no sufrir.