12.6.07

cajas

El sonido de la pava corta en dos países la pieza y yo aún no he salido del departamento en todo el fin de semana. Es domingo a la noche. El chirrido es una señal de acción, imprime velocidad a los movimientos, precipita, alienta a moverse. Medito. La acción y el pensamiento son para mí dos actividades imposibles de congeniar. Pienso como si estuviera dando un discurso. Cuando pienso ideas complejas en mi mente las encadeno como si estuviera ante un auditorio que sigue mis palabras con atención. Logro mayor concepción de un discurso cuando lo pienso, pocas veces tengo posibilidad de enunciarlo, y cuando puedo hacerlo no encuentro las palabras que sí encuentro cuando pienso en el discurso. Ya de chico tenía sueños de conferencista. Recuerdo pensar cosas dichas ante un conglomerado de personalidades que incluía maestras, chicas lindas y demás objetivos a seducir. Nunca tuve la fantasía de seducir a mi familia. Mi madre nunca estuvo entre los posibles oyentes. Pienso. Nunca me hubiera sucedido lo de Facundo, y algo de mérito tendrá mi madre. Abro un sobre de sopa instantánea de espárragos e inclino la pava, el agua va perdiendo calor y el vapor llega a empañarme los anteojos. Le doy algunas vueltas al agua con una cucharita hasta que se forma un remolino verduzco. Abro la Veintitrés y pienso que qué buena idea había sido la de cambiar el nombre cuando cumplieron un año, pasar de llamarse Veintiuno a Veintidós, y lamento que hayan dejado de nombrarla año a año, ahora estaríamos por la revista Veintiocho. Pienso en ese primer año, en que Lanata tiene buenas ideas: el documento nacional del boludo, la revista con el agujero en el medio, el mismo cambio de nombre. Pienso que Lanata es muy mal titulero. Tiene grandes ideas pero le pone nombres horribles a sus proyectos. Data 54, Veintiuno, Página/12, Ego, Lanata AM, Día D, Detrás de las noticias. Pienso en cómo se diluyó a si mismo Lanata. Leo la columna de Jaime Bayly, me encanta Jaime Bayly, me encantan sus entrevistas, tengo que leer un libro de él, pienso, siempre pienso eso. Me encantan sus columnas llenas de novios pudientes y fríos y novios frágiles y caprichosos. Siempre pienso que son historias referenciales, pero no tengo armas para dar una certeza al respecto. Dejo la revista y me tomo todos los espárragos y pienso en que no como casi nunca espárragos verdaderos y que no sabría ni cómo cocinarlos, mi vieja dice que se comen con salsa blanca, pero hacer una salsa blanca es como hacer una claringrilla y terminarla. Como mucho producto Knorr: sabor en cubos, sopas, salsas, caldos. Me importa un rábano que sean productos transgénicos, amo a Knorr y a Suiza por igual. Limpio la mesa, saco todas las cosas y le paso una servilleta de papel húmeda para borrar rastros de vino tinto, cenizas y manchitas varias. Cuando la fórmica reluce dispongo las tres cajas de zapatos ya sin las tapas. En la primera, azul con pintitas blancas, tengo todo lo que es artículos comerciales: marcas de cigarrillos, bebidas, autos, ropa. En la segunda, en papel madera, tengo publicidad oficial y cosas artísticas: fotografías, ilustraciones y pinturas. En la tercera, rosa y pintitas blancas, gastronómicas, fílmicas, teatrales y musicales. Me siento con el pilón de postales nuevas sin clasificar y ya no pienso, me dejo llevar. Clasificar, archivar, me aliena. Me saca del mundo. Dentro de cada gran clasificación están las pequeñas clasificaciones; éstas pueden estar dadas por forma, por disposición de hoja, por tema o por unidad conceptual. Mis preferidas son esas que mezclan dos mundos, que uso para unir dos campos semánticos, por ejemplo, tengo una de Levi´s que venía con promoción de unos discman Aiwa. Con esa postal concateno ropa y electrónica. Tengo una de un documental de la movida musical de los ochenta en Manchester con la que amalgamo películas y música. Puedo estar horas sacando, poniendo, en trance, reordenando, en fin, alejado del mundo, con los ojos casi fuera de órbita, que puede ir detrás de los anteojos Orbital, que están al lado de las antiparras Speddo, que, claro, están ligados con los trajes de baño y con la ropa en general. De fondo, Michetti y Macri bailan un vals imposible, como comer un sánguche sin sacarse la ortodoncia. Pienso que volví a pensar y cierro las cajas.

Link: post tales

8 comentarios:

La Momia dijo...

I love you so much...

Entretanto dijo...

Yo juntaba postales gratis. No las coleccionaba, solo las juntaba y las apilaba por ahí. Creo que las tiré todas antes de venir para acá, a NY. Cuántas serían, ¿150? ¿200?

También me gustaba la Veintiuno y la Veintidós. Ya no la Veintitrés y mucho menos la "Veintiocho". Lamentablemente no extraño las revistas argentinas. A ninguna.

Anónimo dijo...

Me sentí muy identificada con este post!! Yo ya tengo un auditorio identificado pero es como el de Bernardo y Bianca , son solo ratoncitos en cajas de fósforos lo que me escuchan y no resistiría hacerlo en uno real.
Besotes

Marie

Juan dijo...

en pensamiento todos somos grandes oradores... es que eso de hablar no va con la gente que se la pasa pensando... vistesss.

otro gran post mamushka, caja china, caja, al fin (mi dedo, inconsciente, tipeó "gin". aunque prefiero el vodka, claro).

wallyzz dijo...

Pensar no cuesta nada, solo que despues nos deja abatidos, tirados, desordenados.
Yo estoy coleccionando Frases detras de los Camiones-camionetas y carros de la ciudad y de sus alrededores...
Lo tomo seriamente pero la mayoria se burla, no nos importa nada lo que dicen los demas, por eso podemos pensar y observar y NO HABLAR ...

Abrazo

Milagros Mejía P. dijo...

Natanael: Para mi este ha sido tu octojuego persona. Si te gusta los artículos de Jaime Bayly y sus libros pasa por mi blog y busca un post que se llama "Jason Dulanto quiere cantar el lunes", te vas a reir.

Un Abrazo muy grande!!!

Milagros Mejía P. dijo...

Ah!! me olvidaba en la Etiqueta "Pobre Relacionista Pública"

Abrazo,

natanael amenábar dijo...

I love you so much, too, momia rollingosa.

Entretanto, qué bueno eso de coleccionar sin método. En un momento hacés una limpieza y decís, para qué guardé esto, ¿no? Me encanta tener un comentador neoyorquino, le da glamour al blog.

Igual que una limeña, esto es re cosmopolita gracias Milagros por pasar y por contar cosas de Jaime y de Jason.

Marie que auditorio analizable, preguntale a tu analista qué significa eso ja ja.

Wallyzz, urgente un post con los resultados de ese relevamiento trascendental para la cultura contemporánea.

juan, Ud. es el cultor número uno del llamado post mamushka, lo hace mejor que nadie, no soy digno.