13.4.07

correo (electrónico) de lectores

Miradas diferentes sobre Fuentealba II

El reclamo de los maestros neuquinos fue lícito. La forma, no. Viajo continuamente a Bariloche y me encontré con un piquete de maestros de cuatro barricadas con autos viejos, dados vuelta y con fuego. Un piquete que sembraba el terror en los niños, había gente con su cara tapada y con garrotes.

Cuando se vulneran los derechos es lógico que todo termine mal. Creo que la muerte del maestro debe ser una muestra de que los piquetes no son un buen camino de protesta para nadie.

Carlos Canavese. cromagnon@meti2.com.ar

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Titular de Revista Barcelona.
Sobisch se arrepiente: "Mandé a asesinar a Fuentealba porque creí que era un piquetero y no un maestro"

Besos
Marie

Pumplafiz! dijo...

Y que aprendan de una vez por todas, esos zurditos!!!


Por Dios...