17.9.11

fin del fútbol

El Barcelona no practica un deporte, monta una exposición. Como aquel cuento maravilloso de Julio Cortázar, el Barça es el Final del juego. Imaginen por un segundo la posibilidad de que los Harlem Globetrotters, a pesar de todos los malabares, pierdan un partido. Es prácticamente imposible. Porque los Globetrotters no compiten en un campeonato equis, con rivales de peso, son parte de un show. Disputando, por ejemplo, como franquicia en la NBA, los San Diego Globetrotters no clasificarían para los playoffs de la Conferencia Oeste. Porque esos firuletes serían adversarios del triunfo, como querer ganarle a Vélez tirando únicamente caños. Como si un equipo de brasileños expertos en jueguitos tuvieran que romper una defensa de 4 centrales paraguayos de elite. La única posibilidad de éxito de un equipo “firuletero” sería en el marco de un espectáculo alejado del deporte en tanto competencia, porque un partido de cualquier disciplina deportiva acarrea la posibilidad tácita, la factibilidad, de ganar o perder. En el fútbol, además, se puede empatar. Barcelona de un tiempo a esta parte casi no admite la perspectiva ni siquiera de empatar. Pero practicando una disciplina deportiva, esa es la paradoja. Bajo la dirección de Josep Guardiola en el período 2010-2011 el Barcelona jugó 60 partidos entre Liga, Copa del Rey y Champions League, de los cuales ganó 44, empató 11 y perdió 5 (ganó el 73 por ciento de los partidos que jugó). El presente del equipo culé redujo la competencia a show.

No estamos hablando mal del Barcelona, todo lo contrario, sería como tatuarse con una aguja de tejer “Necio” en la frente, con tinta china. Buscamos, sí, darle voz a una cada vez más extendida sensación de “fin del fútbol”, que el funcionamiento del Barça conlleva. No es por casualidad este presente sin rivales, queremos decir, repetir. Sobran ejemplos de equipos millonarios que compran 11 estrellas mundiales que se desempeñan como once individualidades más o menos habilidosas para el fútbol. Sin un funcionamiento de equipo esos talentos necesariamente se licúan en la cancha. No decimos nada nuevo.

También hay equipos, como el Manchester United, que supieron armar un equipo ultracompetitivo, con un plan sostenido en el tiempo, con un funcionamiento colectivo aceitado, donde las estrellas que se suman al principio de un torneo lo hacen como piezas que complementan el engranaje deportivo, como un plus. El Barcelona en la final de la Champions League del mes pasado dejó a ese equipo (¡a ese equipo!) reducido a club de mitad de tabla del Torneo Argentino B.

Barcelona logró un funcionamiento total que traduce al Manchester United, el segundo mejor equipo de la década, a grupito de amigos. Cuando la dinámica trasunta un control de pelota del casi 70 por ciento del partido, una sucesión de pases con precisión de máquina, donde un error es una anécdota, estamos en presencia de otra cosa, entretenimiento, pochoclo, pero no deporte.

Subrayando que hay un valor de trabajo, disciplina y talento en ese fútbol total que logró, para muchos, hacer del Barcelona el mejor equipo de todos los tiempos, y destacando las altísimas cualidades de la mayoría de sus jugadores (Andrés Iniesta, Xavi, Lionel Messi, David Villa), para el espectador que quiere ver simplemente fútbol, el Barcelona se está tornando aburrido. Fastidia tanta perfección.

La coartada contrafáctica Caruso Lomardi “el Barcelona en la cancha de All Boys no puede hacer cuatro pases seguidos” se resolvió desde el sentido común de Román: “Nos cagan a goles a todos”. Los primeros 5 minutos del Manchester presionando en la salida del Barça fueron auspiciosos: excelente estrategia de Sir Alex Ferguson, buscando recuperar la pelota en los primeros metros, obligando al líbero Javier Mascherano a salir con pelotazos, algo inédito para el equipo de Pep Guardiola. Pero como si un ser desde el más allá hubiera puesto una palanquita en on, de un segundo al otro el Barcelona se adueñó de la pelota y no hubo manera de sacársela, ni de presionar en los últimos metros, ni en la mitad, ni de hacer nada más. En un instante inasible el United despareció del campo de juego. Sin embargo, los estilos quedaron definidos igual desde la efectividad. El Manchester está predeterminado por la eficacia, tuvo una y Wayne Rooney la mandó a guardar: 1 a 1. El problema fue que sólo esa vez en todo el partido pudieron encadenar tres pases verticales desde un lateral. Todo el resto del dominio del balón fue patrimonio del equipo catalán.

Los exégetas de la estética se babearán por ese pinball humano cercano a la perfección, o perfecto. Pero los que creemos que el fútbol es el deporte más justo. El deporte donde el más pobre le puede ganar al más rico. El deporte en el que un grande puede irse al descenso y un chico salir campeón. Los que bancamos el fútbol porque permite que un país con tres millones de habitantes tenga 2 mundiales al hombro y uno con 1.313.973.713 de personas no pueda juntar 11 que se entiendan en una cancha. El deporte que troca las estadísticas en estadística (inclusive, las que usé en esta nota). El deporte donde un grupo de rústicos con un buen sistema le pueden ganar a un equipo que tiene un valor superior al PBI de Sierra Leona. Los que bancamos el fútbol como competencia posible, queremos que el Barcelona pierda, aunque juegue mejor, aunque juegue Messi, aunque creamos que Iniesta sea el mejor asistidor del mundo. Porque se anuló la sorpresa.

Es como empezar a leer un policial negro de 600 páginas que se llama “El mayordomo es el asesino”. El desafío del Barcelona ante un Alavés es saber si le puede hacer más de 10 goles. Scores de otro deporte, ni siquiera de tenis, de partido de Rugby trabado.

Allí amanece la figura monumental de Mourinho, ese técnico que oficia de estratega total, el único que le puede ganar al Barcelona. Mourinho es el superhéroe del archienemigo de la competencia. Barcelona no es El Eternauta, el héroe colectivo es en todo caso cualquier equipo de Mourinho, el Barcelona es la nevada mortal que los mata a todos. Pero los muchachos comandados por Juan Salvo darán pelea. Mourinho es el Juan Salvo del fútbol, El Eternauta portugués.

Desde que el Barcelona se decidió, con las armas más nobles de la naturaleza, a abolir la competencia deportiva, sólo encontró un escollo, por duplicado: José Mário dos Santos Mourinho Félix

Una vez comandando la internazionali milanista, derrotando al Barça en la semifinal de la Champions 2010. Y la otra con el Real Madrid, sacándole de las manos el único trofeo que en este 2011 el Barcelona no ganará: La Copa del Rey.

Quizás alguno alegue una cuestión antimonárquica para justificar ese desenlace, de acuerdo a una idiosincrasia catalana separatista. Pero no. Esa copa la ganó Mourinho, el único lío ante esa gesta.

Publicado en la edición de Un Caño de hace un mes, hoy, tras el 8 a 0, se redimensiona.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora resulta que la hegemonia es antiperonista.

No mi amigo.
Mourinho es el antiheroe.
Es la mala leche, la violencia, la queja, el llanto, la billetera.
Mourinho es De Narvaez tratando de ganar en los estudios de TN. Llorando en las conferencias de prensa.
Su famoso "¿Por que?" es igual a las denuncias de fraude de Iglesias, Carrio o Duhalde.


El Barcelona es la militancia, la construccion sin prisa y sin pausa (La Masia).
Es el colectivo, es la estetica y es la conquista de todo el espacio.
Es el 50+1 de Agosto. O el 55 de Octubre.


PD: no te olvides de Manolo Gimenez, elimino al Barcelona de la Copa del Rey 2010.

Residente. dijo...

No hay dudas de la belleza del juego del barsa. Lo malo por ahi, qe en España, tanto el barsa como el Madrid, desigualan a la liga. Practicamente los torneos son e/ eso dos, y el resto escalones por debajo. Se hace un liga demasiado monotona.

Y no se si perderia con all boys, pero creo qe le costaria un poco mas la cosa. En nuestro futbol, es casi imposible qe haya un equipo qe se le asemeje un apenas siquiera. El resultado es un objetivo y no una consecuencia. Ademas, se elogia el buen juego (el huracan de cappa ponele) pero cuando se intenta hacerlo y salir jugando del fondo, el periodismo dep dice "para que hacen eso,un riesgo innecesario". En fin, el gran Bianchi tiene y tenia razon "el periodismo siempre esta invicto"

Saludos Matias.

Daniel dijo...

Con todo respeto. ¿Quién escribió esa estupidez?. Vilouta, Araujo, Julio Ricardo o el Chavo Fucks?.
Es como decir que en los 60' el eternauta era Helenio Herrera y la nevada mortal el Santos de Pelé.

Cristina dijo...

Repito y acuerdo con la pregunta de Daniel? Quien escribió esta boludez? A todos los que nos gusta el futbol, nos encanta mirar el Barcelona. Que en realidad PUEDE perder de vez en cuando, o jugar peor, o que le empaten a los 45 minutos, como el Milan la semana pasada. QUIEN puede elegir no ver cosas como algunos de los goles de hoy contra el Osasuna? Quien puede no deleitarse con el juego de nuestro pequeño rosarino, el mejor del mundo... o con Xavi, Iniesta, Abidal, si hasta nuesto rustico Mascherano, se ha transformado en un jugador estupendo, jugando semana a semana con ese plantel... Mourinho el eternauta? No me jodan. Mourinho es gorila, es mezquino, su juego es sucio, tramposo, juego de rico.
Entonces--- quien puede escribir esta nota? Alguien que es hincha de algun equipo que juega horrible y entonces hay una mirada envidiosa, de que no haya nada para admirar, nada que aprender.... Sabes qué? Vos te lo perdes, nosotros DISFRUTAMOS al Barca y a Messi, y estamos contentos de hacerlo. Alla vos.

joseorlando dijo...

La final de ese invento que se llama mundial de clubes con el Estudiantes de Sabella debe ser lo más cerca de parecerse a un partido de futbol que haya jugado el Barcelona en estos últimos años. Digo una final con épica, contra un equipo que te hizo sudar, que te hizo recurrir hasta a la última carta. Capaz que Caruso Lombardi tiene razón

Anónimo dijo...

"Kedhira ha caído en la trampa y lo sabía perfectamente. Lo responsabilizo por la derrota"

Mourinho, hoy, despues de perder contra el equipo de menor presupuesto en la liga.


¿Te parece que Juan Salvo mandaria asi al frente a un subordinado?

Ademas, como curiosidad, hay que decir que Khedira compite por el puesto con Coentrao.

¿Quien es Coentrao? Un mediocre jugador por el que el Mandril pago mas de 30 millones y que, curiosamente, comparte representante con el tecnico blanco.


Soy el anonimo del comentario #1

Saludos Matias.

Leandro Conde dijo...

No creo que la gente a la que le gusta el fútbol miren al barcelona compulsivamente, no se si no es al revés. Ya está en las primeras lineas, el barcelona sale y pone un show, una exhibición, que cuando te la aprendés es repetitiva y sin gracia. Similar lo de Messi, que no juega al fútbol, hace lujitos, que si lo ves en un compilado te deja dado vuelta.
Aparte del fúlbo, dejo un video que hice en homenaje a Néstor y Cristina, algo que a cualquier emo le va a fascinar. Gran blog, saludos!

http://www.youtube.com/watch?v=ovLqk3JfdMk

Anónimo dijo...

Leandro Conde: Tenés razón! La belleza cuando se repite aburre. Es por eso que algunos aburridos van a ver una u otra vez la misma obra de arte. Gorilas! Fuera de broma lo que vos decís es una clara manifestación de la forma de pensar de estos tiempos. Viva lo mediocre, somos todo iguale, somo! Lo que sobresale, lo superior es antidemocrático y facho ! Vamo, carajo !!!!!

Anónimo dijo...

Ay!!!! no puedo creer que haya gente que diga que le gusta el futból y reniegue de Barcelona.... pero soy tolerante... Voy a hacer mi humilde aporte. Yo creo que el Fútbol, es el deporte más artístico que existe, porque, justamente,permite llevar lo ordinario, a un plano que lo excede. el Barcelona es eso, no es una exhibición aburrida (porque no hay nada mas aburrido que una exhibición), es la posibilidad cierta de ver magia dentro de una cancha. y las exhibiciones nunca se dan contra rivles de peso. por lo tanto, el mérito es mayor. Yo nunca me aburro de ver al barcelona, al contrario, eso es ver fútbol.