16.11.06

la autorreferencialidad al palo

pedrisco

Le agregué unas nubes (clouds) a Aguafuertes Castrenses.

Está inmediatamente debajo (no detrás, debajo) de mi mail, a la derecha de donde está leyendo usted ahora. Es lo mismo que tiene Clarín.com, eso que resalta las palabras que más se usan. Lo que desconozco es qué lógica usa para agrupar dos o tres palabras en una unidad de sentido; por ejemplo, veo que toma la palabra “ya” y por otro lado “día de la madre”. Al haberlas escrito acá esas nubes engordarán en la Nube Madre de Natanael y se separarán del resto de las clouds por ser reiteradas, ¿entiende?

No me toma históricamente la página, instrumenta un corte que tampoco entiendo dónde lo hace. A mi me interesaba más que nada la nube desde la lógica de mis obsesiones: descubrirme en mis reiteraciones, elucubrar qué palabras repetí más en los 155 post posteados. Seguramente, a fuerza de repetirla, la palabra “nube” ahora aparecerá re grossa, como con alerta meteorológica. Si me pregunto, por ejemplo, ¿Qué es de la vida de Lenny Kravitz? Aparecerá el nombre del ladronzuelo resaltado en mi nube por haberlo nombrado cuando me picó la curiosidad de saber qué es de su vida. Extrañas son las nubes.

Además le agregué a la PC google desktop. Es un programita de lo más raro (al menos por ahora) que te chupa toda la información de la computadora y cuando usás el Google además de la info requerida te tira la info que tenés. Por ejemplo, quería buscar en internet la letra de la canción Nube negra de Sabina para ver si me servía para ilustrar este post y me tira en los resultados del google desktop que tengo un mp3 que se llama Nube negra de Sabina, toque el link y la estoy escuchando sin querer. Mi PC debe tener menos seguridad que el estadio Ciudad de La Plata pero, qué sé yo, está bueno.

Otros resultados con la palabra nube en g-desktop: un blog que se llama Pobresideas que no me acuerdo haber visto nunca. Una canción de Albert Plá en un disco de tributo a Fonollosa que se llama Como una nube. Una nota sobre una banda paralela de uno de los Súper Ratones que se llama Nube 9. Este mismo archivo de Word que estoy usando ahora Le agregué unas nubes.doc. Y un poema de Isidoro Blastein que se llama Balada del boludo, que dice Por mirar el otoño perdía el tren del verano. Usaba el corazón en la corbata. Se subia a una nube, cuando todos bajaban. Su madre le decía: No mires las estrellas para abajo. No mires la lluvia desde arriba. No camines las calles con la cara. No ensucies la camisa. No lleves tu corazón bajo la lluvia, que se moja. No des la espalda al llanto. No vayas vestido de ventana (…)

3 comentarios:

nolugareña dijo...

Las nubes las vi ayer y me había emocionado pensando que vos elegiste las palabras. Aparecía la palabra “hermana”, por eso la emoción. Hoy aparece la palabra Madre.
No se cual es la lógica, pero sabe de marketing, por ejemplo, en este momento la palabra MIERDA aparece bastante destacada. Después enseñame a hacerlo así me re-copio en mi blog. Siempre me fijo en eso de Clarín.com.

Que linda foto.
Tenés cara de: “Y Jehová dijo: Te entrego mi granizo. Tómalo. Multiplícalo entre los hombres de caná a orillas del mené. Hablarán de mí los misirombanos en vísperas de cumayá, no os escucheís pues traen la palabra de Nasim, el rey de los coplanacu” (¿’?) Perdón, limé.

natanael amenábar dijo...

ja ja ja y además si tocás la palabra que hacés referencia te dice esto:

Estos son los últimos artículos que contienen "mierda".

Muy bueno...

reinita neurotica dijo...

A mí también el señor blogger me preguntó si quería nubes, pero todavía no le respondí nada, porai el domingo.
Contra lo que pronosticaba Clarín en los 90, la poesía no fue asesinada por la tecnología: hemos llegado al punto en el que un programa nos pregunta si queremos nubes.
Saludos!!