Mostrando las entradas con la etiqueta Silvio Rodríguez. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Silvio Rodríguez. Mostrar todas las entradas

28.11.10

el pensamiento oficial

(...) La laboriosa red kirchnerista reúne a militantes sinceros, tipos que han pasado la vida detrás de un ideal; pero también a una innegable manada de envidiosos, oportunistas, fanáticos y resentidos. Y hay intelectuales valiosos que ofrendan su libertad de pensar y elegir a dioses sin otro principio que su propia renta.

En el ejercicio autorreferencial que los sostiene frente a toda evidencia, quizás terminen por incluir entre los conjurados fantasmales del "clima destituyente" al trovador cubano Silvio Rodríguez, quien en Tonada del albedrío, canción de su último disco, Segunda Cita, canta:

Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial

Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.

Julio Blanck
jblanck@clarin.com

26.11.10

del sueño a la poesía






Un mundo de contrahechos
se esparce en la cartulina,
bordado con punta fina
como los pelos del pecho
País en que los deshechos
son amados todavía,
es la comarca sombría
donde la luz se perdona,
porque allí van las personas
del sueño a la poesía

En un sofá diminuto
posa minúscula gente
Unos sonríen al lente,
otros cuentan los minutos
Bichejos de rostro enjuto
se asoman a celosías
y carroñeras arpías
prestan garras al retablo,
mientras hace redonda el diablo
del sueño a la poesía

Un pavo real se pasea
por un desván en penumbras
y a su paso, que deslumbra,
la oscuridad se voltea
¿Qué transformó pluma en tea
de apariciones umbrías?
¿Qué pasión, qué melodía
tocó el corazón humano
para conducir la mano
del sueño a la poesía?
del sueño a la poesía

12.10.10

el problema

El problema no es
si te buscas o no más problemas.
El problema no es
ser capaz de volver a empezar.
El problema no es
vivir demostrando
a uno que te exige
y anda mendigando.
El problema no es
repetir el ayer
como fórmula para salvarse.
El problema no es jugar a darse.
El problema no es de ocasión.
El problema, señor,
es la coparticipación.

El problema no es

de quien vino y se fue o viceversa.
El problema no es
de los niños que ostentan papás.
El problema no es
de quien saca cuenta y recuenta
y a su bolsillo
suma lo que resta.
El problema no es de la moda mundial
ni de que haya tan mala memoria.
El problema no queda en la gloria
ni en que falten tesón y sudor.
El problema, señor,
es la coparticipación.

El problema no es

despeñarse en abismos de ensueño
porque hoy no llegó
al futuro sangrado de ayer.
El problema no es
que el tiempo sentencie extravío
cuando hay juventudes
soñando desvíos.
El problema no es
darle un hacha al dolor
y hacer leña con todo y la palma.
El problema vital es el alma.
El problema es de resurrección.
El problema, señor,
es la coparticipación.

16.7.10

sea señora

Seamos buenos entre ellos, muchachos.

Suponiendo con toda la buena voluntad del mundo que Yoani Sánchez persiga intereses satisfactorios para su país, Cuba... Mil Yoanis Sánchez no logran un Silvio Rodríguez.

Con Ustedes, Sea Señora.



Sea señora la que fue doncella.
Hágase libre lo que fue deber.
Profundícese el surco de la huella;
reverdézcanse sol, luna y estrellas
en esta tierra que me vio nacer.

A desencanto, opóngase deseo.
Superen la erre de revolución.
Restauren lo decrépito que veo,
pero déjenme el brazo de Maceo,
y para conducirlo, su razón.

Seguimos aspirantes de lo mismo
que todo niño quiere atesorar:
una mano apretada en el abismo,
la vida como único extremismo
y una pequeña luz para soñar.

Las fronteras son ansias sin coraje.
Quiero que conste de una vez aquí.
Cuando las alas se vuelven herrajes,
es hora de volver a hacer el viaje
a la semilla de José Martí.

7.7.10

me sumo (también)

En su cuasi flamante blog, Silvio Rodríguez se suma a una carta abierta a favor del Diego, no escrita por Forster.

¡Esta es la verdadera unidad latinoamericana!

18.11.09

Estás en el exprimidor, te están exprimiendo

Últimos días de posteo diario de currículums, el lunes volveremos a la producción propia.

Mientras tanto, los dejo con Air Paluch, con su amor de surtidor -de combustible espitirual-.

Y mi amor es un arte mayor, mi amor, es mi prenda en encantada, es mi extensa morada (inusual metáfora sexual chabacana de Silvio), es mi espacio sin fin.

“No hay periodista más honesto e independiente en la Argentina que quien te habla”, espetó el periodista Aaron Paluch -Ari para los amigos y no tanto- a un oyente que se atrevió a poner en duda la ecuanimidad de su mirada política, antes y después de insultarlo de lo lindo. Aún puede escucharse en Internet el “entredicho”, es sorprendente la cantidad de furcios que comete en el medio. Corría 2005, un par de años antes de que al conductor de El Exprimidor se le hubiera ocurrido llenar el tanque de Combustible y salir a correr picadas por la ruta Espiritual.


El libro al que hago referencia, que ya supera las 150 mil copias vendidas, es el gran boom de autoayuda de los últimos años. Tiene por idea fuerza “cómo dejar de tener razón y empezar a tener paz”. No está mal, pero hay que practicarlo, no sólo enunciarlo, Ari. Si lo escuchamos por la radio no se lo termina de encontrar muy convencido de querer dejar de tener razón cuando se la pasa expresando que tal funcionario debería dejar de hacer esto o cuando dice que miente tal ministro “porque ya no le creo más”. A los que no se los nota en paz es a los oyentes, quienes, más que comentar, expectoran.


Ari conduce dos programas al día y desde principios de año reemplaza en Tendencia en TV a Jaime Bayly en una entrevista en la que Paluch busca ayudar al entrevistado a encontrar “ese equilibrio” que le permita llegar a un nirvana rapidito e higiénico.


Quien se jacta de desistir la búsqueda de la razón se autotitula en su blog “un periodista lúcido, ingenioso y comprometido” (¿wtf?).


La mencionada faceta espiritual, que lo llevo a ganarse el mote “El Chopra Argentino”, devino de un bloque, del mismo nombre, El Combustible Espiritual, dentro de su programa radial, que fue ganando espacio dentro de la verborrea vorágine del periodista gracias al suceso generado en la opinión pública.


Es más o menos así la dinámica, el ex conductor de Reality-Reality (¿o era Confianza Ciega 2.0?) te atosiga de malas noticias sin que tengas tiempo a asimilarlas, una tras otra, hasta que explotás. Cuando ya no das más, arrima el mencionado momento espiritual en el que te aconseja no hacerte problemas, repensar el malestar diario.


Nos acerca a lo espiritual, que es lo contrario a lo material, durante la media hora dedicada al tema, mientras en el medio te manda una tanda comercial como para que no te creas del todo que lo importante sea lo de adentro, y le compres el libro.

28.8.09

commodities



Mercedes Sosa sacó un disco doble con colaboraciones de los más importantes músicos latinoamericanos y con las canciones más importantes de su repertorio.

Entre ellas, hay una, otra, versión de La Maza de Silvio Rodríguez, a dúo con Shakira.

La canción original dice "qué cosa fuera la maza sin cantera" y agrega "un instrumento sin mayores resplandores". Lo curioso es que en este tema, producido por Afo Verde, dice, "un instrumento sin mejores retenciones".

Ya se dijo que no son un impuesto, que las retenciones son un instrumento de política macroeconómica, esta reversión viene a traernos algo de justicia (?).

Eso sí, seguimos sin entender qué significa un eternizador de dioses del ocaso, jubilo hervido con trapo y lentejuela.

27.5.09

¿qué es un escándalo y qué no?

Niegan a Silvio Rodríguez la visa para entrar a Estados Unidos. Iba a participar de un homenaje a Pete Seeger
El músico cubano señaló que la solicitud para su visa figura "en trámite" como ha figurado desde el día en que fue pedida. El trovador criticó al gobierno de Barack Obama.

Los Estados Unidos le negaron la visa de entrada al país al músico cubano Silvio Rodríguez, según una carta que el trovador hizo circular el lunes. Estaba invitado al cumpleaños del legendario músico norteamericano Pete Seeger, que cumple 90 y los festeja en Nueva York, con un homenaje en su honor.

“Creo que la actitud del Departamento de Estado es muy contradictoria con el deseo expresado por el presidente Obama de un acercamiento con Cuba. Como trabajador de la cultura cubana me sigo sintiendo tan bloqueado y discriminado como por otros gobiernos”, redactó Silvio Rodríguez en su carta.

Seeger es un reconocidísimo músico de folk que adquirió fama mundial al darle un espaldarazo al tema “Guantanamera”, de Joseíto Fernández, con versos de José Martí. Asimismo, el estadounidense es un duro crítico del bloqueo de los Estados Unidos a Cuba y ha visitado la isla en cinco ocasiones.

Retuvieron a Mario Vargas Llosa cuando quiso ingresar a Venezuela
Tal como ocurrió días atrás con su hijo, el escritor peruano fue interceptado por agentes de migración. Dijo que le advirtieron que no haga declaraciones políticas. Antes de su viaje, había calificado de “populista” a Hugo Chávez.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa fue retenido durante más de una hora por agentes inmigración en el aeropuerto internacional de Caracas, en Venezuela, cuando arribó para realizar una conferencia en el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE), que organiza el foro.

"Amablemente me advirtieron que, como extranjero, yo no tenía derecho a hacer declaraciones políticas'', dijo el escritor en declaraciones a la prensa que lo esperaba en a la salida del aeropuerto, y agregó: "Con mucha amabilidad le respondí que estando en la tierra de (Simón) Bolívar, el libertador de América del Sur, nadie podía ponerle cortapisas (restricciones) al libre pensamiento, a la libre expresión, y que yo iba hablar con toda libertad como lo hago siempre''.

Respecto a los controles que recibió en migraciones, Vargas Llos dijo que "fue una revisión muy minuciosa" de su equipaje. Aclaró que no llevaba "nada de contrabando, ningun material explosivo, ni subversivo, salvo algunos libros de poesía", ironizo.

Según había informado el portavoz del foro, mientras le realizaban las inspecciones a Vargas Llosa, los agentes le retuvieron el pasaporte y lo llevaron a un salón para interrogarlo, al igual como ocurrió el lunes con su hijo, Álvaro.

"No entiendo lo que pasa ni a qué le tienen miedo", dijo la representante del Centro de Divulgación del Conocimiento Económico (CEDICE), que organiza el foro.

Antes de llegar a Venezuela, Vargas Llosa, que fue candidato a presidente por la derecha peruana, había criticado desde Bogotá el "populismo" del gobierno del presidente Hugo Chávez y había afirmado que el líder bolivariano utiliza el dinero de petróleo para "sobornar a gobiernos democráticos".

Sectores oficialistas han calificado el foro organizado por Cedice como un cónclave de la "ultraderecha latinoamericana", y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que lidera Hugo Chávez, ha señalado que los Vargas Llosa y otros invitados como el colombiano Plinio Apuleyo Mendoza "vienen a provocar".

"El PSUV apoyará cualquier decisión del Gobierno si decide expulsarlos", declaró el pasado 18 de mayo en rueda de prensa el dirigente de ese partido oficialista, David Medina.

29.1.09

¿quién fuera el batiscafo de tu abismo?

A esa literal mitad más uno les pido que hagan click acá.

No sólo porque mi blog -y tantos otros- se ven como el ojete en el Explorer, sino porque Mozilla Firefox es un golazo tanto para ver páginas como para editarlas.

También pueden bajarse el Opera, el Safari, el Chrome -con todos se ve bien todo, menos con el Explorer-.

A los atrevidos que usan SeaMonkey y Konqueror, mis respetos.

Por su parte, ustedes 8 loquitos fanas del Netscape, deberían saber que son más conservadores que un radical de Trenque Lauquen.

2.1.09

tomando en cuenta los últimos procesos

La revolución cubana fue mejor que todo lo que yo haya visto nunca. Entonces me causan gracia los forzados artículos de los columnistas probos que nos dio la patria deshaciéndose de todo lo que dijeron toda la vida en virtud de lo mal que salió la revolución. Porque la revolución salió mucho mejor que la carrera personal de cada uno de los que la critican. Señores de buen vestir, mejor comer, ni les cuento beber, y además habitar, desde sus confortables lugares se ponen a analizarse sus propias miserias para terminar concluyendo que Cuba es malísima porque ellos no sólo querían que ese país de mierda, un isla chota en el medio del golfo de méxico, pueda hacer que todos sus ciudadanos tengan una educación de primera y el mejor sistema de salud del continente, eso que el estado tiene que hacer, además de proveer de fuerzas de seguridad cuando hay violencia y desigualdad, cosa que en Cuba se ahorraron. Según clarín “por culpa de los errores de cuba, el gobierno ahorra todo su presupuesto en seguridad para destinar más recursos, todavía, a salud y educación”. Triste, los medios de comunicación para países con gran cantidad de estratos medios. Los estratos medios no solo son improducentes, además eliminan la posibilidad de estar mejor. Bueno, eso, esos columnistas ricos que se pasan una mano por la barba prolijamente recortada y se quejan de Cuba, cuando nunca los escuchamos quejarse de Brasil, Chile o Colombia, cuestiones que no les interesa criticar, porque la izquierda argentina, curiosamente, sólo es critica con la izquierda y no con los verdaderos enemigos de la izquierda, que vendría a ser la derecha, casi por simplicidad cultural. En eso estaba, tratando en estos 50 años de encontrar una canción que resuma a Cuba y sus alcances y entendí que claro está esa canción era bahía de cochinos, playa girón, símbolo contra el imperialismo, desde los confines del tercer mundo, y encima no mártires sino triunfadores, compañeros de historia, tomando en cuenta lo implacable que debe ser la verdad, nos urge, si alguien roba comida y después da la vida qué hacer, hasta donde debemos practicar las verdades, al menos para mi, hasta acá.

9.12.08

las revistas cobran vida y me interpelan

Las tapas de revista reposando boca arriba me interpelan. El verbo es interpelar. No todas, y no necesariamente por su contenido ideológico. Pero me acusan, me miran de soslayo, no me dejan tranquilo.

Me ponen incómodo principalmente las tapas de revista que tienen un retrato de una personalidad en plano medio. Y más si miran de frente, porque me están mirando a mí. Si tienen anteojos de sol no me molestan tanto. Me miran (¡me interpelan!) desde arriba de la fila o desde el escritorio o desde la mesita ratona, el rostro en la revista cobra vida estática y silenciosa: una mirada condescendiente, o agresiva, o disconforme. Muchas veces tuve que alcanzarla y ponerla tapa abajo, con la publicidad de un perfume para arriba, porque no soportaba los ojos de Juan Carlos Blumberg, León Gieco o Felipe Pigna.

Otras veces no me molestan las tapas, a esas le converso. Pongamos el caso de la Inrockuptibles que tiene a Silvio Rodríguez por tapa. Mucho tiempo estuvo arriba de la pila por azar. No va que estoy viendo una tormenta en Haití en el noticiero y me parece injusta, ponele, entonces me doy vuelta y lo veo a Silvio y le digo “¿A vos te parece? ¿Encima un huracán?”. O simplemente estoy caminando lo veo y le digo “Capo” y paso y sigo, no percatándome de mi estado de locura incipiente.

Si es mujer puedo hasta darle un beso, por ejemplo, una revista con Evita o con Britney o con Bárbara Lombardo en la tapa ameritaron besos algo patéticos de contar, preferentemente en las mejillas. Hay un Spinetta juvenil en La Mano al que casi beso. Está en cueros y luce etéreo y suave. Es la puerta de entrada a la homosexualidad, tanto así como el alcohol a las drogas.

Cuando en la solapita del libro aparece la foto del autor, no pocas veces ante la genialidad del escriba dejo en suspenso la lectura para otear la foto alusiva y conversarle animadamente sobre su grandeza o lo gracioso de su relato. Los más geniales han sido acreedores de insultos lanzados desde la envidia, con respeto; los más sensibles, se hicieron con cariños y algún que otro mimo desproporcionado (con el dedo índice se le puede hacer un lifting, si te descuidás). Gelman es quien tiene la mayor cantidad de besos en el improbable ranking de Besos de Solapa.

En otras situaciones las revistas con rostros en tapa interactúan, y en esa comunión redundan tertulias a las que solo les faltan el té con masas. Platican animadamente desde la mudez irrenunciable de las fotos, las revistas, y hay días que el silencioso bullicio de sus cuchicheos me lleva a dar vuelta una o las dos revistas, a modo de castigo.

La última RollingStone con el Che Guevara en tapa es de todas las fotos quizás la más molesta. No sólo por su presencia y su coactiva interpelación, también desde su reclamo moral. El Che es molesto porque es la imagen del deber ser, el Che Guevara te hace partícipe de tus contradicciones, te cuestiona tu inacción ante las cosas, bastante parecida a la invalidez.

Es demoledora la mirada muerta de Guevara, ayer estuve a punto de tirarlo por la ventana: lo di vuelta, y seguí viendo El Muro de Marley.

26.11.07

cotidiano hasta el último recodo del bostezo

SIDE - Twango

Un día de 1998 encontré en la facultad de Exactas este poema en un revista gratuita de mala muerte y desde entonces no sé quién es el autor. Si alguien sabe de él, le ruego información, cien mil o un millón, yo pagaré.

Poema de la mano mayor

Entreteniendo este dolor
tapando el desencuentro a manotones
hilvanando este amor como con ocio y mediodía
a lo gorrión, suicida entre montones y aventado,
nada más que simple y nada más y casi al ras del empedrado,

mirame a mí,
mirame andar con un silencio dos por cuatro
y confesando
mi miedo francamente de ganarle al sol de mano
en este asunto tan feo de ponerse y de morir,
mirame andar con los dos pies sobre la tierra sin embargo

y saludando vecinos de vereda a vereda
con la mano en lo más alto,
mirame a mí,
haciendo sombra y fatigado,
cotidiano hasta el último recodo del bostezo
y francamente un vago
y sin embargo

matándome a lo ancho y a lo largo
cinchándome la voz entre los labios
dejándola silbido de tan flaca y cabeceando
rindiendo cuenta a todos de todas las esquinas
hablando con rostro y con manos y con codos
gastados de mostrador,
mirame a mí tal como voy y como soy,
con el aire enmarañado en el pocillo
y sin embargo
pensando en ti de a pantallazos,
fumando uno tras otro a ver si vienes
y mirando con los ojos en la mesa
a los que van de a dos.

Final feliz:
Alberto Szpunberg
¡Gracias Juan!

23.5.07

me dio una canción

Mi vieja tenía dos casetes de Silvio Rodríguez: Unicornio y Tríptico 2. Madre debería escucharlos con cierta asiduidad, imagino. Por eso, cuando fui un poco más grande y osé revolver el cajón de los casetes, el rojito sin caja y la cajita con el 2 serigrafiado en verde flúo se congeniaron a las mil maravillas conmigo: fue amor a segunda oída.

Era el recuerdo de la infancia más una lindísima música: era una mezcla explosiva.

Una tía para un cumpleaños en vez de regalarme algo me dio plata y yo le pedí a mi papá que me lleve a la disquería Pichín, que quedaba en Avenida del Trabajo –era un páramo para los sentidos ese lugar, era mágico-, para comprarme un casete de Silvio.

La oferta era amplísima y sólo me podía comprar uno. Elegí por la tapa. No conocía su trabajo más allá de los dos discos que había escuchado tanto. Tendría 10, 11 años. Elegí por la tapa una tapa que era el contraste del rostro de Silvio –a la manera de los íconos revolucionarios- recortado sobre una patina naranja. Aún no tenía ideología política. Y era feliz.

Me acuerdo que le mostré a mi tía lo que había hecho con la plata que me había dado, le mostré el casete, y mi tía me dijo que no sabía quién era Silvio Rodríguez. No lo escuché ese disco, lo mire mucho, muchísimo, pero no lo escuché.

Años después me reencontré con el casete y lo escuché. Se llamaba Mujeres y tenía al final del lado “a” una canción que se llamaba Te doy una canción. La canción decía que Silvio estaba gastando papeles recordando a una mujer, una mujer que lo hacía hablar en el silencio, y que el tiempo pasó y que, de pronto, el tiempo fueron años, sin que ella pasara por Silvio detenida. Y eso de que le daba una canción, como un libro, como una palabra, y hacía, de paso, cañazo, un discurso sobre su derecho a hablar.

Hago un discurso sobre mi derecho a hablar es un idea fuerza que puede conmover a un preadolescente, aunque no sepa explicar cuáles resortes me movilizaba esa frase, esa frase que se piensa a sí misma.

Al final le daba una canción a la chica y decía Patria, así, con mayúscula. Y se sabe que la patria es la infancia. Y una canción, acaso, dada como un disparo, una guerrilla, como el amor.

13.4.07

lista de expedición

La frase de más abajo, romántico, al menos hasta el fin; imposmodernizable, es una parte de El baile, una canción de Silvio Rodríguez, del disco Expedición, de 2002. Además, en ese disco, Silvio se vuelve letrado y dice palabras como estas.
  • ademán
  • adunca
  • ambrosía
  • arlequín
  • azabache
  • biajacas
  • carámbanos
  • catibos
  • ciñen
  • confín
  • copo
  • doquier
  • emisarios
  • encocuyar
  • espadachín
  • fantasmagóricos
  • fumígeno
  • glaciales
  • globable
  • heraldos
  • huestes
  • imposmodernizable
  • mejunje
  • nigromante
  • oprobio
  • postigo
  • proscrito
  • provisionales
  • romerillo
  • saeta
  • sortilegio
  • tizones
  • tornasol
Lo mejor del disco es cuando dice:
Mi país es pobre, mi piel mejunje,
mi gobierno proscrito, mis huestes utópicas.
Soy candidato al inventario de la omisión,
por no ser globable.

2.6.06

átomos, galaxias y otros acasos

Pasa que este señor es inconmensurable. Acontece que hay una persona que maneja el palabrerío. Ocurre que llegó por San Antonio de los Baños, este tipo, cuando le fue imposible no nacer. Y no lo digo yo, lo dice él. A ver… si uno habla de su propio nacimiento seguramente se nublará; él, viene navegando nubes. Si uno intenta recordar un recuerdo precario; él, dirá que fue un parto de antigüedad.

¡Basta! Uno se siente un inútil. Un torpe. Un imberbe. Un idiota.

¿Y qué hace este señor al respecto? Se propone fundar un Partido de Sueños. Talleres donde reparar alas de colibrí. El impúber hace asambleas de flores marchitas. Admite en su plataforma: tarados, enfermos, gordos sin amor, Desaparecidos y deudores del Banco Mundial.

Y qué se puede hacer con él, con el amor; qué se puede hacer si es cosa de él, qué se puede hacer si siempre el cariño le sale tan bien.

Ese pibe describió la evolución del Che Guevara con una significancia tan sabia que estremece. Dijo que ese rosarino nos alecciono desde la melena inculta a la calvicie. ¿Y qué hizo al respecto? Propuso un canto alado de fiebres de la infancia… No, no quiero seguir.

Ese purrete tenía un puñado de años y se embarcó con unos pescadores. Vaya a saberse si fue para olvidar o para aprender. Pero estuvo una treintena de días en altamar y se volvió con un repertorio único en la canción de habla castellana.

¿Serrat?

No, ¡por favor!

Quiero decir, no sé si me expliqué bien: mientras en 1969 le dedicaba una temprana canción de amor homosexual a Bob Dylan en plena Cuba revolucionaria, mirando a lo lejos se cuestionaba estar lejos de la casa y del árbol; sí, puede ser, por su rebeldía de trotamundos, preguntándose, en el mar, “¿Qué se puede querer si todo es horizonte? ¿Qué le voy a enseñar a la suma del viento?”

Lo aprehendió todo rápido. Lo hizo suyo a una tempranísima edad. Mientras otros se empeñaban en quererse amar y en poder vivir. Él, hermoso, se imaginaba un escenario: un funcionario y un poeta amando a la misma mujer. Sugería trovando para sí que el funcionario andaba con funciones y que al poeta cambiaba de voz. Posteriormente le preguntaba a la audiencia a quién pensaban ellos que la mujer elegiría. Y suponía un desenlace: los despeinados se inclinarían por el poeta; los peinados por el suicidio. Genialmente, él, reconoció, le –se miró- apostaría, verdaderamente, todo, sí, a, quién sino, ella, la: mujer.

En el medio reinventó la canción de protesta: “Alguien debiera hacer estallar el hongo de los derechos civiles de los fantasmas que pueblan Bagdad (2004)”.

Tiene 2.500 canciones, algunos discos, la hija más feliz de este mundo, poesía que sulfura cual pila alcalina Varta: belleza, pibe, belleza, bambiniana.

Una vez tuve un profesor fascista que evaluaba lo que un personaje tenía para decir a partir del universo de vocabulario que manejaba. Otro profesor, menos fascista, pero de izquierda –que gustaría de este post (de hecho, en su primera clase dijo una frase del iracundo mentor de todo lo que estoy diciendo: “¿Adónde van las palabras que no se quedaron?”)-, nos desasnó con un dato estremecedor: una persona común maneja un universo de 700 palabras. Uh. Cómo tiemblo. Eso debe ser trascendental para ser feliz.

De este muchacho del que vengo hablando, como Gelman, puede decirse que maneja una órbita de un diccionario que recién será aceptado en el año 3984; no, no hablan mal, están adelantados a la burocracia de lo que debe decirse. Porque son cosmonautas de la palabra, son alados intrépidos de lo dicho, porque conjugan verbos con el sólo fin de que el word los subraye con una vivorita roja, pero, especialmente, para que, uno, vos, yo, él, se emocione: “Y, a ese buitre que lo inventa comadre, ¡lo debieran diputar!”.

Este chico indefenso vio en Paula, hace muchísimo, en sus ojos precisamente, la posibilidad de inventar un mundo. Y creyó que la felicidad estaba, debía bastar, con inventarlos, sus ojos, los de Paula. Debía bastar con hacerlos vivir. Decía que los ojos de Paula eran la Historia: ellos iban solos contando mil cosas de ella.

Al margen: también dijo que el amor debía ser alabado, aunque sea por necesidad; qué sabio, digo yo. Y agregó, él: “Cada vez son más enanos los tal vez, y crece la condenación de los así será”, atreviéndose a presagiar que cuando finalice la mutación nueva Edad Media habrá. Já. No sin antes decir que los perdidos reinventan la ocasión del colmillo animal. ¡Alabado el todavía! La voz de las antenas va sustituyendo a Dios, dice, lúcido como nadie, leyendo lo que nosotros, tapa de Clarín mediante, no podemos osar ver.

Ese botija se atrevió a usar una metáfora chabacana, burda, inculta, pueblerina, necesaria: “Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones”. Uff.

Pero además me enseñó que el Escaramujo está tanto en las flores como en el cielo. En la rosa y en la mar. Si media docena de coetáneos en este país tuviéremos ese poder de síntesis revolucionaríamos el periodismo.

Como si todo esto fuera poco, una vez dijo que su deber era cantarle a la patria, alzar la bandera, sumarse a la Plaza. Y consideraba que lo había logrado volando al lado de su compañera, a su lado, soñando su abrazo.

Carlos Polimeni, tipo al que respeto más por inteligente que por imitable, dijo que Spinetta es el poeta del rock; Gieco la memoria; y Charly, el cronista (quisiera saber dónde lo pone a Calamaro, ya que ha hecho sobrados méritos para empardarle al poeta, al cronista y a la memoria). En esos términos digo, dije siempre, que Sabina no sólo es un cronista, es el mejor recreador de sucesos de la lengua castellana del siglo pasado.

Hay un poeta, hay un iluminista, hay un embellecedor, hay un Genio: se llama Silvio Rodríguez, es cubano, es mi amigo, es emocionante. Y todo lo que hoy pude escribir acá -y todo lo que mi capacidad no puede hacer y guarda para siempre en el corazón- se lo debo a él.

Y, si se enteran que alguien Quiere incinerarle los versos argumentando un folio inmemorial, avísenme, que soy capaz de dar mi vida para que otro chico como yo pueda escucharlo y esperanzarse.

Porque poco importa la vida, mi vida. La puedo dar por cualquiera que quiera a una princesa convertida en un dragón. Que quiera un bello sino de oro para un reino. Que quiera que Virgilio lo lleve al infierno. Que quiera ir hasta el cielo en un fríjol sembrado.

Y yá.

29.12.05

inéditos


Apología de mujer con sombrero

Oh, mujer / si supieras lo breve que entraba esa luz / en una casa que se llamaba la noche, / en una casa en la que no había más puertas / que las de la razón de aquel niño sin fe. (…) Oh mujer, / ojalá que contigo se acabe el amor, / ojalá hayas matado mi última hambre, / que el ridículo acaba implacable conmigo / y yo de perro fiel lo transformo en canción. / Oh, mujer / No te culpes, la culpa es un juego de azar / nadie sabe lo malo que puede ser riendo, / y lo cruel que pudiera salir un regalo, / No te asustes del día que va a terminar, / no te asusten los puentes que caigan al mar, / no te asustes de mi carcajada final.

Mujer sin sombrero

Si un funcionario y un poeta / amaran la misma mujer / que nueva implicación / tendría la guerra astuta que padecen, / y en fin, dónde se posaría / la victoria del amor. / El funcionario con funciones, / el poeta cambiando de voz, / los dos haciéndose pedazos contra el temible amor. / Si les pregunto a los presentes / a cual de los dos le van: / los despeinados al poeta / y los peinados al suicidio, / y sólo yo le apuesto todo a la mujer. (…) Cada cual da lo que tiene / unos dan necesidad / y otros regalan las palabras / veremos que dura más. / Hay un amor omnipotente, / hay un amor desesperado, / que descorazona las piedras, / que es más semilla que semilla, / que es más arado que el arado. / Hay amor de amor, de amor, / hay amor como una tumba, / hay amor de laberintos, / más complicados que un sombrero. / Hay el amor cercano a Cristo. / Mi amor no ha sido tan tremendo, / ni tan alto, ni tan bello, ni tan triste, ni tan sabio / ni tan solo, ni tan loco, ni tan todo, ni tan nada, / pero canta...

Balada de las ratas

Me place contemplar, cómo después del fuego / salen a lucir las ratas de salón, / con maquillaje de aguerrido malvivir. / Me place porque sé que todo el verdadero amor, / también les ve. / Me place porque son espuela para la razón. / Me placer ver así, / cómo el hocico se les hincha, / de chillar. / Después de que queda bien la discrepancia, la polémica, opinar. / Me place mucho ver, / cuánto se hunde la ratita en su quehacer, / en su propio pregón, / que hiere como la traición. / No es la primera vez que ocurre, / cuando ha pasado la candela, / siempre hay quien de su hueco surge, / para jurar que se desvela, / Y la bondad y la confianza, / de quien es bueno esperanzado, / le da lugar y semejanza, / mientras descubre los costados. / Y en nombre de mayor pureza, / salen las ratas disfrazadas, / que con paciencia y con destreza, / quieren trocar el agua en baba. / ¿quién no conoce un buen ejemplo?, / ¿quién no ha pasado por sus dientes?, / ¿quién no ha soñado echar del templo a la codicia sonriente? / Me place contemplar, / como una vez y otra vuelven a salir, / las ratas de salón, / que en la limpieza diseñaron el jabón / Me place porque sé que esto le perfecciona el músculo a la fe / Me place porque son espuela para la razón.

19.7.05

rain songs top 5

5. Llueve – Jorge Drexler
(Jorge Drexler)
Llueve; 1997.

4. El rocanrol de los idiotas – Joaquín Sabina
(Joaquín Sabina, Antonio García de Diego y Pancho Varona)
Yo, mi, me, contigo; 1996.

3. Milonga en ay menor – Amelita Baltar
(Ástor Piazzolla y Horacio Ferrer)
Amelita Baltar; 1994.

2. Llueve otra vez – Silvio Rodríguez
(Silvio Rodríguez)
Tríptico 2; 1994.

1. Garúa – Roberto Goyeneche y Ástor Piazzolla y su Quinteto
(Aníbal Troilo y Enrique Cadícamo)
Vivo en el teatro Regina de Buenos Aires; 1982.