19.4.10
2.4.10
escuelas, hospitales y asignación universal
(...) Fue también de Purmamarca de donde traigo la anécdota de la Asignación Universal por Hijo. En un ciber, junto a mi computadora, un pibe ayudaba a su madre a ingresar la información requerida para comenzar a cobrar la asignación. En el NOA, por pared que miraras, en hospitales, escuelas, dependencias municipales, por todos lados se encuentran los afiches con las instrucciones para realizar los trámites para acceder al beneficio. (...)
Mariano se fue a sacar fotos (y a conocer gente) al Norte argentino durante unos meses. Volvió la semana pasada con mil anécdotas. Le pregunté qué presencia del Estado vio por allá. A todos los que se van al interior les pregunto lo mismo. Me contó algunas cosas que me hicieron poner contento. Le propuse que se haga una crónica de todo eso, más, claro está, sus fotos geniales. Acá está.
2.1.10
3.12.08
life



4.8.08
Tittarelli not dead
Uno da vueltas
buscando el momento de dar el paso
No hay nada que no daría
por estar dentro de tu abrazo
Amar es eso
dos corazones bebiendo de un mismo vaso
Uno, Jorge Drexler
Algún tiempo atrás investigue con éxito dispar las desavenencias de Cab Titarelli & su Sacacorchos Peronista. La experiencia historiográfica pereció antes de tomar forma definitiva –y aún perdura en algún cache de google, el inconciente de internet-. Lo que intentaba ser un homenaje al vino peronista por excelencia escondía un sentido orgullo, la empresa vitivinícola que mejor supo congeniar precio con calidad en las mesas de los asalariados y los descamisados.
Hasta la prensa internacional se hacía eco de tamaño milagro de la industria del vino, con estas palabras:
El orgullo nativo encumbró a la saga de varietales Tittarelli a marca argentina como lo son Aerolíneas Argentinas, YPF o Vauquita. Ya ninguno de todos estos emblemas son nuestros. Así como en el axioma yupanquiano -las penas son de nosotros; los viñedos, son ajenjos- ahora descubrimos que el capital apátrida no sólo se quedó con esta empresa henchida de patria sino que malaconsejado por un dudoso equipo de marketing de jóvenes imberbes renombran a Tittarelli con total impunidad, como quiso hacer Repsol con nuestros Yacimientos Petrolíferos Fiscales. Veamos:
Qué impunidad. Qué desazón. Qué tristeza infinita, porque no tiene fin.
Mientras se me ocurre alguna especie de presión viral para intentar evitar que nos roben quizás la última marca que orgullosamente nos representa como argentinos y peronistas, los dejo con una imagen que trasunta melancolía y arbitrio.
Oh, Suave, Oh, Tittarelli,
No te olvidaremos.
20.6.08
macroeconomía al estilo perrito
Es una pavada, pero los números están ahí a mano y son del FMI -prespectivas para este 2007- y están levantados en Wikipedia. Los recortaré para generar una comparación entre los 2 países de la región con la que siempre nos comparan los economistas flojos de micrófono y los políticos de la oposición con modelos de país alternativos. Más el paisito. Nadie sale del todo bien parado, vale decir, pero sirve para ejemplificar algunas verdades y derribar definitivamente algunos mitos, al menos para mí, seguramente estos muñecos no cambiarán de estrategia por este otro emo peronista batallador en combates de poca monta.
Primero veamos el Producto Bruto Interno (PBI) de los 4 países a evaluar, que son los "precios nominales: la suma de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un año", y sus respectivos puestos en el ranking mundial.
10 Brasil 1.313.590 / 31 Argentina 259.999 /
44 Chile 163.792 / 85 Uruguay 22.951
9 Brasil 1.835.642 / 23 Argentina 523.739 /
43 Chile 231.061 / 91 Uruguay 37.188.
Brasil, bien grandote, sube un puesto: nada mal. Argentina, bastantes escalafones. Chile se clasifica a las copas y Uruguay pelea por no descender, se va a la promoción. Pero estamos hablando de la masa de guita sin contar las superficies geográficas ni las gentes que la habitan (lo mismo que pasa en el PBI anterior). Es lógico entonces que Brasil sea una mole respecto a Uruguay, ¿no? Pero a mi estos números siempre me jodieron. Porque cuando se habla de lo macro no se habla de cómo se corta la torta sino de la torta en sí. Y a mí que me importa si la torta es grande si se la comén tres gordos. Digo, cuando nos comparan con Brasil y Chile omiten decir eso mismo, que la torta es grande, claro, la Argentina también es un bizcochuelo atendible, muy rico además. Sí. Queda claro eso. ¡Argentina respecto a su torta es el 23º país del mundo entero! Es dos veces chile. En la economía real le come las espaldas a Brasil. Mientras Brasil pasa un país, se ubica noveno, Argentina pasá casi 10 países. Es decir, que tenemos una moneda muy cuidada, tenemos una macroeconomía que respeta el peso, nuestra plata real. Kirchner lo hizo. Nada que ver con la convertibilidad que era todo lo contrario. Era inflar una moneda para pasar por ricachones. Ahora somos una familia que está bien, y puede ir a comer afuera, cambiar el autito e irse de vacaciones a la costa. En términos macro, claro, en terminos de país. Vamos a ver el ranking que más nos debería importar, el ranking de lo micro, el que muestra cómo vive cada uno de los hombres y mujeres que son parte de la familia de cada país. Vamos a ver cuántos primos pobres tenemos, y cuántos tíos tienen casas en los countries en nuesta casta argenta, pero además en los vecinos charrúas, trasandinos y brasileiros.
Hablamos del Producto Bruto Interno (PBI) a valores de paridad de poder adquisitivo (PPA) per cápita. Esto es muy simple, agarramos la torta y la dividimos por cantidad de hambrientos. La suma de todos los bienes y servicios finales producidos por un país en un año dividido por la población promedio del mismo año. Clarito no.
55 Chile 13936,453 / 58 Argentina 13307,59 /
64 Uruguay 11621,119 / 79 Brasil 9695,199.
Primero, Chile es el mejor alumno de la clase pero no gana ninguna beca para Oxford tampoco. En términos macro estás 55. Somos una región vergonzosamente desigual. Estos números son los que se miran cuando dicen que América Latina es la región más desigual del mundo. Porque tenemos riquezas, no como África o parte de Asia, pero en pocos monederos. Brasil es clarísimo. Clarísimo. Tan Claro como su compañía celular. A nivel riqueza real está noveno, a nivel igualdad está 79. ¿Y Brasil -los amo, aclaro- dicen que es ejemplo? ¿Qué tenemos que admirar de Lula? ¿Qué tenemos que seguir el modelo chileno? ¡Es lo mejorcito pero no es la panacea tampoco! Yo prefiero que me pongan de ejemplo a Uruguay, que sin economía real para sostener ninguna política monetaria efectiva -el peso uruguayo es muy débil- con la famosa garra charrúa se sacan de un plumazo de encima 30 países así nomás, botija. Será porque son mejores personas, porque son más generosos. Yo creo que sí.
Las reflexiones campo-gobierno / lo dificultoso de la distribución de la renta / lo difícil que es meter la mano en los bolsillos de los que que más tienen / y la clase media que cacerolea en favor de los que historicamente se quedaron con la plata de los argentinos como comensales de una paella económica. Todas esas reflexiones se pudrieron por caer de maduras hace mucho tiempo. Así que no digo nada.
15.2.08
probabilidad de chapuceros
“Qué calor insoportable”, dirá uno. Horas más tarde se quejará, “cuándo va a parar de llover”. Y al otro día, a lo mejor, aventure un “es una locura: ¡5 grados en verano!”.
Puedo sospechar que haya personas con una vida interior tan árida que necesite traducir su realidad en una impetuosa necesidad de hablar del clima; puedo. Lo que no puedo entender que no le guste nada. Sin siquiera quererlo todos debieran tener una escala de preferencias climáticas: hay quien gustará de los días estivales; quien se alegrará de la posibilidad de una lluvia; quien preferiría vivir en Dinamarca. Pero hay una elección allí. Yo soy partidario del frío y la lluvia. Siempre que empieza a llover me alegro. Cuando las nubes cubren todo de gris me pongo contento. Cuando me levanto y está fresquito me pongo exultante. Cuando me puedo poner un saco, jubiloso, me siento. Pero el calor lo tengo que soportar, vivo en una ciudad que sé que al menos 2 meses por año supera los 30 grados con una humedad del 100 por ciento, hay que aceptarlo o mudarse. Punto.
Supongo que la avanzada de estos humores populares tiene su correlato en los canales de noticias y los noticieros. El 30 por ciento de la información que proporciona TN tiene que ver con el clima. En mi opinión, es exagerado. Pero parece ser que no lo es para la audiencia. Supe estudiar periodismo hace unos años y un profesor que es columnista deportivo de un noticiero muy visto de una canal líder confesó que tres de cada cuatro mails que llegan al programa son para el tipo que habla del tiempo. La gente ama al tipo que da el tiempo. [Una amiga me contó que en Estados Unidos el tipo que se encarga del clima en un canal de noticias tiene mucho poder: es influyente y poderoso.]
La obsesión del ser humano con el pronóstico del tiempo tiene lógica en Estados Unidos o Dinamarca. Pero en
Ahora bien, conociendo la capacidad infinita de equivocaciones del sistema, cómo es que alguien todavía cree que un lunes puede saber el clima de un viernes en nuestro país. Te avisan un martes que el sábado por la tarde hay posibilidad de precipitaciones, pero ese mismo día a las 19 va granizar, y no lo saben. El día de la nevada mortal no hubo un solo tipo que lo anticipara. Salvo, Juan. Sin ser un hombre experto sobre cuetiones de la naturaleza miro el vitral detrás de Marcelo Bonelli y me doy cuenta que lo que están pronosticando no se dará así. No voy a decir que siempre le pego, pero me va a mejor que a ellos.
Por último voy a hablar de Mauricio Saldívar, de él quería hablar. Sí, de vos, Saldívar. Sí, no te escondas. El tipo que da “la información precisa sobre el prónóstico meteorológico del día”, tal su edulcorado currículum. Ese señor tiene pautadas varias salidas en Arriba Argentinos porque -como dije antes (era él)- es amado por amas de casa y niños de toda índole sin importar las clases sociales. Entonces no se conforma con la sensación térmica y el pronóstico extendido. No. Además tiene que generar nuevas salidas innecesarias. Así termina dando datos inútiles, por ejemplo, se está jugando Wimbledon y el tipo tira los hectopascales del Reino Unido. ¡Saldívar!
Pero lo más increíble es “esa” sección a su cargo, “la recomendación de cómo salir vestido de casa para que el tiempo no lo encuentre desprevenido”. Los primeros días Saldívar proponía camisa y suéter, "porque va a refrescar". Bien. Otro, un saco de lino, porque va a estar fresquito pero no va a hacer calor. Bueno, pasa, puede andar. Pero a medida que iban sucediendo las emisiones el climatólogo fue complejizando los consejos. Por alguna perversión no asumida se impide repetir prenda. Es decir, el tipo no te recomienda una musculosa dos días seguidos, porque tiene miedo de ser poco original, o vaya uno a saber. Entonces pasa lo que pasa, que el tipo aconseja como si: 1) tuviéramos un guardarropa infinito; y, 2) como si no tuviéramos género. Recuerdo al tipo decir que tenemos que salir con un pulóver de hilo y un bolso para guardarlo cuando salga el sol. O que salgamos con un solero. O que nos pongamos un equipo de gimnasia. O que nos pongamos un poncho. O un gamulán. O un ambo pastel. O una pollera de bambula. O una remera con sandalias al tono.
Se lo digo bien, ¡Basta Señor Saldívar!

