23.3.07

bárbara

bárbara

La niña juega en el gran jardín
Alucinando un niño.
Hada de un bosque, princesa del sol,
Reina sin saber,
Que cuando sale a buscar su identidad,
En el parque o en el lago,
sólo encuentra su voz
Y un gato gris
Que cuelga frío de un árbol.
La niña baja la vista y se va,
Ya es hora de cenar.

"A la cama sin cenar no se debe matar
Tu eres tu educación, no se debe matar".
Sola en su cuarto de mármol azul,
Sueña que sueña un espejo,
Donde la imagen de su seso está
Pronta a despertar.
Y cuando sale a buscar su identidad,
En su padre, o en su madre,
Sólo encuentra su voz,
Y a la mucama,
Que duerme roja y sin vida.
La niña baja la vista otra vez,
Las flores les hacen mal

5 comentarios:

La Momia dijo...

Vea sucio, esa chica tiene cara de pato. Usted podría aspirar a más...

nolugareña dijo...

Este es el típico lugar en el que puede estar Bárbara Lombardo, decía Natanael en la fiesta de cierre del Bafici. Segundos más tarde, Barbara Lombardo baja una escalera -como una diva- se dirije hasta dónde estabamos charlando se para a menos de un metro de Natanael, justo frente a él... mira para un lado, mira para el otro y se vá. Llevaba puesto un piloto entallado azul marino -hermoso- flequillote y rodete.

Yo quede con la mandibula caída, pero Nat quedó blanco Ala...

...y no le dijo nada!

Martín Zariello dijo...

Si no me equivoco -es decir, si este tema es en realidad un poema o tema de alguien que yo no sé quien es- este tema es uno de los más olvidados en la historia del rock argentino: por ejemplo yo nunca lo escuché entero ya que es el único tema de Sui Generis que no fue compuesto por García y por supuesto tampoco por Nito Mestre sino por el bajista llamado Rinaldo Rafanelli quien luego le haría un juicio a Charly porque éste último no le pagó en los 90'. Creo que es este, lo conozco por el nombre pero cuando escuchaba el Adiós Sui Generis lo pasaba de largo. Saludos.

natanael amenábar dijo...

Sí, corvino, de ahí viene, y está re descolgada en ese disco, quizás por eso no la escuchaste nunca. Pero es linda, recuerdo mi más temprana adolescencia, unos 12, 13, en San Clemente del Tuyú, escuchando mucho esa canción en un grabador blanco doble cassettera Noblex que venía directamente del futuro, sin escalas.

Y la historia de la chica de cara de pato que contó Nolugareña es tal cual.

natanael amenábar dijo...

Plaza, Vea, sucia.