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8.4.08

cabezón

- Todavía falta que lleguen algunas personas, ¿no? -preguntó, impertérrito, habituado, el señor de negro.
- Falta mi novio.
- ¿Les molesta si dejamos pasar otros autos?
- No… está bien.

La misteriosa señorita J. es una relativamente flamante compañera de trabajo. No hará más de 7 meses que trabaja conmigo. Hará unos meses el padre se enfermó. La semana pasada murió. Fuimos al entierro. No lo velaron.

- ¿Qué hace ese tipo con la camiseta de Boca? –dije, por decir algo.
- Será algo que arreglaron con el que murió. Onda, si me muero vení con la camiseta.
- No sé, para mí que no, para mí es un desubicado.
- Para mí arreglaron eso, muchos lo hacen.
- Yo qué sé… ahora… el novio se zarpa.
- Capaz que le pasó algo.
- ¡Dejate de joder! Se murió tu suegro, lo mínimo que podés hacer es pasar la noche con tu novia.
- Andá a saber cómo arreglaron.
- Qué arreglaron qué…
- …
- No sé si lo pensaste, pero en total, contando los familiares, somos 7 chabones, así que es muy probable que tengamos que llevar el cajón nosotros.
- Ah… no lo había pensado.
- Y estoy contando al novio, que esperemos que llegue.
- …
- Fui a dos entierros en toda mi vida, un tío y mi abuelo, y nunca tuve que llevar el cajón.
- Yo tampoco.
- Y llevar al cajón de un tipo que no le conozco la cara ni por celular cuanto menos es raro.
- Y… sí.
- Ahora, sólo un amigo del trabajo y un primo, la mujer, la hija, y una hermana es poquísima gente.
- Sh… boludo.
- ¡Shh qué! Somos 6 del trabajo y 5 familiares, sin contar al novio de la hija. Si no cambiaba de trabajo no había gente ni para llevar el cajón. Tenían que contratar extras. ¡Es raro!
- Sh…
- Ni las amigas vinieron, es muy raro, no me digas que no.

Apareció el novio. Se había perdido en los laberínticos pasajes del Cementerio de la Chacarita. Saludó como si nosotros fuésemos los deudos y no él. Después abrazó a la novia y le dijo algo.

- ¿Ya están todos? –preguntó el hombre de negro.
- Sí –respondieron la mujer del finado y la misteriosa señorita J. al unísono.
- Por favor, necesito 6 caballeros.

Cuento: el novio, el primo, el amigo del trabajo; se necesitan tres más. Somos 5 flacos del laburo. Se emancipan 2; otros 2 se hacen los boludos. Me mando. Me queda la manija del medio a la izquierda. Tengo más fuerza con la otra mano. Tendría que haberme anticipado y elegir manija, pienso. El tipo de negro da instrucciones como un cuidacoches te explica cómo estacionar. En menos de 20 segundos estamos ante un cura que lee unos pasajes de la Biblia. No rezo. No rezo porque no creo y no rezo porque me parece al pedo, si ni lo conozco, pienso. Las oraciones las sé del colegio. Le tiran agua bendita. Alguno llora. Los demás están ahí de compromiso, al menos la mayoría.

- Esperemos que por lo menos sea nicho –digo, caminado, siguiendo la procesión mínima de coches, que se alejan hasta que la perdemos de vista.
- ¿Por qué?
- Porque nunca fui a un entierro entierro y que esta sea la primera vez es too much.
- Me parece que es entierro eh.
- Uf…
- ¿Ves los coches?
- No, creo que los perdimos, apurémonos.
- ¡Qué esperen! El novio llegó media hora tarde y ni siquiera se ofreció a llevarnos en el auto. Además nos necesitan.
- …
- Ahora aparece la amante de toda la vida con un velo negro y le deja un rosa.
- Sh… boludo.
- ¿Qué?
- Ahí están.
- Ah…

Cinco empleados municipales vestidos estrictamente de celeste grisáceo nos dan unas indicaciones prácticas para que saquemos el cajón y lo apoyemos “por ahí”. Tienen las botas tan recubiertas de barro que parecen la Unión de Fabricantes de Zapatos Ortopédicos (UFZO). Pasan unas cintas de cortina americana por las manijas. Antes que nos demos cuenta ya lo metieron en el foso. En un santiamén lo cubrieron de tierra: lo enterraron.

- Che, qué bajito que lo entierran.
- Psí…
- Y ahora qué onda.
- Esperemos un rato.
- …
- …
- Bueno, vamos al pasillo.
- Dale.
- …
- …
- Estoy pensando que uno empieza a ser más viejo que joven cuando tenés que ir a más entierros que minas te cojés.
- …es cierto, no lo había pensado así.
- ¡Sí es así yo soy viejo desde los 20 años!
- ¡Yo desde que nací!
- Shh…
- Perdón.

- ¿Pesaba mucho mi papá?
- Y, no… no sé, igual éramos seis.
- Era grandote él.
- …
- De huesos grandes.
- …
- Igual en el último tiempo había adelgazado mucho.
- Y sí…
- Era cabezón, ¿sabías?
- Mmm… no.
- Le decíamos cabezón porque era terco.
- …
- …
- ¿Pero era cabezón por terco o por cabezón?
- Por la dos cosas.

18.4.07

fúnebres

Quizás sea conocido por algunos, pero acabo de sorprenderme con el hecho de que La Nación tenga en su página on-line un espacio para chequear los muertos de alta alcurnia diarios: sus famosos avisos fúnebres.

Después de boludear un rato se me ocurrió que podía llegar a ser bueno ver cómo se llevaban "algunos" con "muertos ilustres" al momento del deceso, y, si es dudoso el deceso, mejor, quiero decir, ¿quiénes eran los allegados a, por ejemplo, María Marta García Belsunce de Carrascosa allá por el 27 de octubre de 2002?

Nadie.

Bueno, habrá muerto al límite del día, veamos el 28.

Nada.

Uf, no la quería nadie. ¿el 29?

¡70!

Raro que hayan dejado pasar un día, ¿no? Salvo que quieran arreglar algunas cosas y tengan la connivencia del diario, pero pensar eso sería demasiado, ¿no?

El pequeño detalle es que entre los que acompañan a "Su esposo Carlos A. Carrascosa" entre los pesares, están estos avisos: "El Grupo de Revistas La Nación participa con profundo dolor su fallecimiento y ruega una oración en su memoria" y "Los amigos de Radio Continental acompañan a su familia en este triste momento".

Además aparece gente como el diputado nacional de Compromiso para el Cambio, del candidato a jefe de Gobierno Mauricio Macri, Jorge Reinaldo Vanossi; la gente del Carmel Country Club participó "con profundo pesar el fallecimiento de su querida socia"; Silvia Fernández Barrios y familia; y (¿el constitucionalista?) Daniel Sabsay, director ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Que el directorio y personal de Cervecería y Maltería Quilmes haya "participado con hondo pesar su fallecimiento" y no haya brindado a la salud de María Marta, fue el último gesto de buen gusto de la lista cargada de gente paqueta.

Link: avisos fúnebres

13.12.06

en el que no salta es momio

Vamos a festejarlo, vengan todos
los inocentes
los damnificados
los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo, vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siembre
hurra
que vengan todos, vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino, vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas

se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo, a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

Orbituario con Hurras, Mario Benedetti


el roto
El Roto, El País, España