Además hay veces que cumplo años y recibo ropa, y además de vez en cuando me compro algo, y además hay veces que llega ropa del hijo mayor de la amiga de mamá, camisas, pantalones, que el hijo dejó antes de irse a Europa y que a tu hijo, Moni, le van a quedar bien, y ya, sí, te gusta, no mucho, bueno llevátela igual, te hago un paquetito con lo que sobró de la cena y te llevás el pantalón de vestir y esta campera de cuero con piel de asno que se te compró tu hermano para ir a Bariloche, que es una lástima que quede acá, porque es linda, probátela, hace 30 grados, Ma, dale, te queda bárbara, te la guardo al lado de el Danette que te compré, que no comiste, porque estamos a dieta, yo y tu hermana, bueno.
Un inventario adulterado de mi guardarropa arroja las siguientes cantidades: 58 remeras manga corta; 7 camisas manga corta; 11 remeras manga larga; 8 camisas sport manga larga; 7 camisas de vestir manga larga; 15 pantalones de vestir; 8 sacos potables; 4 sacos impotables; 1 campera de cuero que se compró mi hermano para ir a Bariloche que pesa más que todo el resto de mi ropa junta; 3 camperas más; 7 jeans; 2 Corderoys; 4 pantalones de obrero; 10 buzos; 16 pulloveres; 2 buzos con cierre; 5 bermudas; 1 pantalón de jogging; 2 pantalones de fútbol; 5 remeras de fútbol; medias de colores; calzoncillos; 2 pares de zapatillas; 1 par de botines rojos; 1 par de botitas de gamuza impolutas; 3 pares de zapatos; 3 pares de ojotas; 1 par de franciscanas; dos cinturones; 52 corbatas; 1 poncho.