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11.5.10

¿los echaron o los ayudaron?

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Asisten a una familia que vivió durante años en un shopping
Son un matrimonio de jubilados con una hija de 36 años. Ayer el Gobierno porteño los ubicó en un hotel.

No todo es primicia (o ¡Déjeme que me muera de risa, Ingrid Hammer!)


Compartimos una tarde con Elena, Liliana y Félix. La nota iba a ser impactante, vendedora, pero decidimos no darla, por una cuestión humanitaria: si se publicaba, los podían sacar del shopping y la vida de estos tres mosqueteros abandonados ya no tendría tranquilidad.

Nos saludó Elena, la mamá, empolvada con un rubor leonado. Contó su pasión por el teatro y que quería ver Rey Lear, de Shakespeare, en la piel de Alcón. Una herencia, el amor de una hija, la tragedia y la traición, quizás un resumen de su propia vida. Cada bocadillo servía para un notón, pero no tuvimos el consentimiento de los protagonistas para darlos a conocer. Por eso aún hoy, que Facebook los ha delatado, parte de la charla quedará off the record. No todo es una primicia.

Pasó un mes sin que nadie los molestara, ella leyendo Espectáculos y él viendo a Racing. Félix es especialista en techos, justo él, que no tiene ninguno.

En Freddo siguieron regalándole barquillos y en Mc Donalds, el té de la tarde. La hija, Liliana, agradeció la conversación "pero vayan, que no necesitamos nada: miren mis anillos, ¿ven que no somos pobres?". En la mesa había ocho cajas de remedios y un alfajor.

Vivieron en Juncal y Uriburu. Y buscaban seguir en Barrio Norte, con la esperanza de recuperar una casa que perdieron en 2001. "El día que entré, ellos ya estaban", dice un mozo. Y un guardia confirma la antigüedad. Un empleado vio a Félix afeitándose en el baño, como Tom Hanks en La Terminal. Y una terapeuta floral reveló un secreto: Félix juntaba muestras gratis de esencias importadas, para perfumar a sus damas. Lo pudo hacer hasta ayer.

12.6.09

Nada que ver, pero muy gracioso


Lalo Mir tendrá una fiestita de cumpleaños sorpresa, que a esta altura de sorpresa no tiene nada gracias a esta sección. Al parecer, la celebración la está organizando en San Pedro la nueva esposa de conductor. Todos los compañeros de Mir en La 100 fueron invitados para sorprender al conductor, este domingo en su chacra de San Pedro. Así que, si no les habían avisado hasta ahora, ya saben, están todos invitados a comer un asadito. ¡¡¡Happy birthday to you!!!


La Pavada, Crónica, firme junto al pueblo

17.10.07

Bertold

Estaba solo y aunque no creo en los espectros -no soy adepto a los juegos esotéricos ni a los escolásticos (aunque esto último no viene a cuento de este relato)- aquella vez, seguramente más por aburrimiento que por curiosidad, se me ocurrió abrir la tabla ouija y convocar con la copa algún espíritu de esos que por malos siguen dando vuelta entre los mortales. No puedo evitar cada vez que abro la tabla ouija decir “uija”, de boludo que soy.

Cuando le pregunté mediante la copa el nombre al primer fantasma que se me emancipó sobre mi torpe convocatoria, la copa, de manera espasmódica, fue formando el nombre B e r t o l t. “¿Viviste en esta casa?”, me esforcé por preguntar, con ese sinsentido de la formación de palabras por letras típico de este juego, que no sé por qué se llama juego. “No”, me señaló, porque también hay un “sí” y un “no” además de cada letra. “¿Dónde naciste?” “En Berthold Brecht” “¿Cómo el poeta?” “Yo soy el poeta”, me contestó, ralentadamente. Aburrido empecé a pensar en quién estaría en Tiene la palabra: era viernes a la 1, ya sábado, y a esa hora repiten el programa.

“¿Sos Berthold Brecht entonces?” Si lo hubiera dicho no se hubiera notado pero como se lo pregunté con la tabla me corrigió que su nombre no tiene h intermedia y que las casualidades de la vida hicieron que la ciudad donde hubo nacido se llamase igual que él. “Mirá vos”, le escribí mientras me imaginaba la reunión de producción de Tiene la palabra.

¿Y ahora a quién invitamos?
¿A Laura Ufbal?
¿Te parece?
Y sí, la
invitamos y la gorda viene seguro…
Eso es obvio, que viene, pero se van a
dar cuenta de que somos unos ladris.
Y bueno, la mentira en algún momento va
a madurar.
¿Por qué hablás así? ¡Las mentiras no maduran!
Y a Estela
Raval.
Estela Raval re da.
Obvio, la vieja viene seguro y quedamos
mejor, parece que producimos la nota.
Okey, y a la gorda la ponemos como
presidenta de mesa.
Ja ja, claro, cierra todo.
Llamá a un periodista de
Crónica, uno de Radio Rivadavia y un estudiante de periodismo de Eter y listo.
Joya.

Al rato, me di cuenta que lo tenía a Brecht, y me dije a ver si sigue flotando por la casa. “¿Bertold?” “Sí.” “¿Así que creaste el teatro épico vos?” “Aprovecho que estás acá”, me dijo en correcto deletreo del castellano, Bertoldo, y agregó “hacé una cosa, grabame y pasame en fast forward porque tengo que decirte algo largo y estás letritas me la tienen al plato”. “¡A la copa!”, le dije, pero tarde tanto en escribirlo, con la copa, precisamente, que el chiste perdió efecto y Bertoldo me terminó preguntando “¿Qué?” y le dije, “Nada” y agregué “Te paso mi número de ICQ y chateamos". Me dijo que qué buena onda chatear y empezó a contarme. Trascribo.

LaBrujaBert dice…
En realidad no hice nunca nada, soy hijo de pastores protestantes, papá murió joven y mamá, que era alfarera, paraba la olla. Escribí un par de poemas exitosos en aquella época y por gracia del destino me fueron adjudicando buenas frases de los demás a mí. Soy un tipo afortunado. La cosa es que hay gente desconocida que dice buenas frases... ¿Viste que los chicos que no tienen apellido y van a parar al orfanato le ponen a todos Espósito o Expósito?

Natanael dice…
Sí, pero no sabía que tenías tanto conocimiento de la Argentina.

LaBrujaBert dice…
En Alemania también ponen Espósito pero en Alemán.

Natanael dice...
;)

LaBrujaBert dice…
Sigo.

Natanael dice...
Dale…

LaBrujaBert dice…
Bueno, yo soy el Espósito de los escritores. Escribí esos poemas y después, como no daba para comer, me dediqué a ayudar a mi vieja en la alfarería que tenía en Berlín “El alfarero remendón”. La cosa es que la fortuna hace que me empiecen a adjudicar todo el tiempo frases de gente ignota. Como esa de Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después, sarasá, y ahora están tocando a mi puerta.

Natanael dice…
Si sabía que esa no era tuya.

LaBrujaBert dice…
Sí esa se sabe un poco más, pero dudá de todo lo que digan que es mío porque tengo sólo una treintena de poemas malos y todo lo demás vino por la generosidad de la imposibilidad de la gente de poner anónimo, o refrán popular, ponen Bertold Brecht de frente march.

Natanael dice…
Grosso.

LaBrujaBert dice…
Sí grosso. Bueno me voy, a ver si me adjudican esa de que Borges volvería a comer más helados y o esa carta apócrifa que García Márquez escribió, que me las merezco.

Natanael dice…
Está Estela Raval en Tiene la palabra, te dejo.

LaBrujaBert dice…
Me quedo con vos, me encanta Estela, cerrá la ventana que si entra correntada me vuelo.

13.12.06

Pavada de primicia


(...)

Cuando murió el esposo de Magdalena Ruiz Guiñazú, ésta vendió el piso que ocupaban en casa de departamentos de la calle Montevideo (planta baja) en el que habita, también, Mariana Fabbiani. El comprador quería alquilarlo para galería de arte, aprovechando su ubicación, a lo que los copropietarios se opusieron, y, finalmente, los nuevos habitantes fueron grupo de gitanos, quienes "volvieron locos a todos" hasta que lograron desalojarlos, comprobando entonces que el mismo estaba muy dañado. ¡Mirá vos!

(...)

La Pavada, Crónica; 13 de diciembre.